Friday, December 7, 2018

Las Apariencias Engañan

Jueves, diez días atrás. Alrededor del mediodía me suena el celular. No tengo agendado el número. Atiendo y me dice "Hola Daniel, soy Nicolás, el hermano de Mariana, quien te alquila la cochera". Le digo que si le alquilo la cochera a Mariana, pero me llamo Alejandro. Nunca se dio por aludido y me siguió llamando Daniel durante toda la conversación.

En enero 2016, empecé a alquilarle la cochera a esta mina en un edificio a media cuadra del mío. Nunca la vi a ella, simplemente arreglé con el encargado y después fue todo vía WhatsApp y transferencias bancarias.

En abril 2017 vino el primer aumento, 23%. No muy grave. Junio 2018 el siguiente aumento, 22%. Siempre pagaba aproximadamente $200 menos de lo que cuestan las cocheras en un garaje que queda a dos cuadras de casa. Todo es caro, tener algo barato y a mí favor me ponía muy contento.

Hasta el llamado de Nicolas.

Nicolas: Te llamo porque te tengo que aumentar la cochera un 45%.
Yo: Mira, me parece mucho.
Nicolas: Entre lo que pago de ABL y de expensas, me quedan menos de $500 por la cochera, yo le dije a Mariana que por esa guita ni vale la pena.

Obviamente eso es imposible, pero no era lo que quería discutir.

Yo: Te entiendo, pero en junio me subieron un 25%.
Nicolas: Con más razón, ¿vos viste como se fue el dólar de junio hasta ahora?
Yo: ¿El dólar que tiene que ver? Tu cochera está en pesos.
Nicolas: ¡Por eso! Además con esta inflación.

Lo que siguieron fueron tres o cuatro minutos de discusión que fue creciendo en violencia y terminó en un "Si no te gusta andate" y le dije "la cochera es mía hasta el 10 de diciembre, ese día te la devuelvo" y ahí quedó el asunto.

Martes de esta semana, decidí aventurarme por mi barrio en búsqueda de una cochera. Recorrí todos los edificios de dos manzanas, de ambos lados de las calles. Fui encargado por encargado preguntando si alquilan cocheras a gente de afuera del edificio. Casi todos me dijeron que no y unos pocos me dijeron que sí pero que en este momento no había disponibilidad.

Aproximadamente un tercio de los encargados fueron muy amables. Otro tercio fueron un tanto apáticos y el último tercio me trató realmente mal. Con altanería y soberbia respondiendo cosas como "las cocheras son solamente para los que viven en el edificio" con un tono de voz que es muy complicado de reproducir en forma escrita. Ese tono de agrandado, del estilo "esto no es para vos, no vas a llegar ni aunque te esfuerces". Tratándome mal por no vivir en un edificio con cochera. Y son esos los momentos que te sale todo el odio facho desde adentro y las ganas de decir "pero vos sos el portero, vos no vivís acá". Que está mal. Lo sé, está mal. Pero se vienen solos esos pensamientos cuando alguien con un mínimo de poder te trata mal por el simple hecho de que pueden hacerlo y vos no podes responder.

Volví a casa y quedamos con Flor que ella iba a intentar conseguir cochera al día siguiente. No le conté nada de mi experiencia, simplemente le dije que no había conseguido. Hay un detalle, yo soy mucho más buena onda que Flor. Con los encargados buena onda me quedaba hablando, los hacia reir, contaba alguna anécdota tonta y compartía algo como para que me tuvieran en cuenta apenas se desocupara alguna cochera. A varios les había dejado mi número de celular. Flor, por otra parte, no es buena onda. Ni siquiera es buena persona. Pero, por algún misterio de la naturaleza, la gente si cree que es buena onda. Sera porque sonríe o algo, ni idea. Pero les juro que no es buena persona ni buena onda. Volvió de buscar cocheras un tanto frustrada. Dijo que estaba sorprendida con lo mal que la trataban los encargados, con mucha soberbia, con una actitud pedante. Lo mismo que me había pasado a mí el día anterior.

Decidí cambiar la estrategia. Hoy me puse traje y corbata y salí a buscar cocheras. Fui al primer edificio, pregunté si alquilaban y me dijeron que sí. Me mostró la cochera, le pagué, saqué el auto de la otra, lo estacioné en la nueva y ya tengo cochera otra vez. Todo por usar un traje. Cuanta hipocresía junta.

Leer Más...

Thursday, December 6, 2018

El Pescado sin Vender

Fui a almorzar con un amigo a un restaurant de Palermo. Nada con demasiado glamour, era un almuerzo de día laboral para charlar unos temas puntuales. Fue él quien recomendó el lugar. Me dijo que era barato y estaba a dos cuadras de su laburo.

Llegamos, nos sentamos y nos traen el menú. Había un menú ejecutivo bastante digno por $200. Mi amigo pidió filet de merluza con puré mixto. Alegó que debía cuidarse un poco porque viene saliendo casi todas las noches y haciendo desastres con la comida.

Al ratito llegó la comida. Desde el primer bocado que dijo que ese pescado era un asco. Lo comió igual. También dijo ser un poco quisquilloso con la comida, pero que su novia no lo deja quejarse más en restaurants entonces que no le iba a decir nada al mozo. Después se culpó a sí mismo por haber elegido el pescado en un restaurant que no daba para pedir pescado.

Cuando estaba por terminar su plato, encontró dentro de la merluza un pedacito de plástico. Parecía la parte que sobresale de las tapas de las biromes Bic, ese cosito blanco que mucha gente muerde. No estaba mordida, pero sí estaba dentro de su pescado, que es peor.

Sacó el plástico, terminó el último bocado y cuando llegó el mozo le dijo que el pescado estaba viejo y que había plástico en su comida. El mozo pidió disculpas y respondió que iba a averiguar que había sucedido. Volvió a los pocos minutos y dijo que de la cocina le avisaron que el pescado es fresco. Eso ya me pareció genial. Decís que la comida parece vieja y el mozo te dice "disculpe señor, me avisan que la comida no es vieja" como si no hubieses sido vos quien la acaba de comer. ¿Dónde quedó eso de que el cliente siempre tiene razón? Que tiempos aquellos.

Respecto al plástico, el mozo dijo que no se preocupe que le iban a hacer un descuento. Un rato más tarde, pedimos la cuenta y vino con un 30% de descuento únicamente en su plato. Ese 30% no afectaba a mi plato ni a la gaseosa extra que mi amigo había pedido.

Mi duda es como llegaron al 30%. ¿Quién lo resuelve? ¿Hay una tabla de descuentos según lo que aparezca dentro del plato? ¿Cambia el descuento si es algo material o un insecto? ¿Hay diferencia entre insecto vivo o muerto? ¿Discutieron entre el mozo, el cajero y el encargado por el monto del descuento? #Por plástico chico hacele en 30, si fuera vidrio corresponde un 50". ¿Qué pasaba si mi amigo en lugar de estar tranquilo armaba un escándalo? ¿Cuánto tenes que quejarte para que te den la comida gratis?

Pero mucho más importante que todo eso, es como puede ser que haya plástico dentro de un pescado en un restaurant y la apatía es tal que no tenes ni ganas de quejarte y, del otro lado, la apatía es tanto mayor desde el lado del rastaurant que ni les importa pedir realmente disculpas y ofrecer lo que corresponde para mantener a un cliente. Porque, claramente, a ese lugar no vamos a volver nunca más.

Leer Más...