Thursday, November 8, 2018

No Vives de Likes

El 2 de Febrero de 2018 dije que quería publicar Espirales antes de fin de año. En Octubre armé todo para publicarlo con financiamiento colectivo y publiqué el primer capítulo acá, con la ilusión de que les guste y que suban las ventas.

El jueves 1 de Noviembre finalmente puse el libro a la venta y en esta primera semana ya se vendieron casi la mitad de los libros necesarios para lograr la publicación. Incluso algunos compraron YaVeremos y otro compró entradas para ver stand-up, aunque nunca va a ir a ver el show, lo hizo como donación extra y estoy muy agradecido.

Viene todo muy pero muy bien. Salvo un pequeño detalle. Pequeño. Muy muy pequeño. Casi insignificante diría. Pero sin eso, no hay Espirales. Ese detalle son ustedes. Ustedes, los que le dan "me gusta" a las publicaciones en Facebook, ustedes los que dicen "quiero un libro" pero no lo compran, ustedes los que dicen "buenísimo, avisame cuando pueda tenerlo" y no pasa nada. Ustedes son de quienes dependo y ustedes son la diferencia entre que este proyecto funcione o no funcione.

Quedan 2 semanas y falta un poquito más de la mitad. Entonces, si estabas con ganas de comprar el libro, por favor compralo ahora. Quedan 2 semanas y después se termina. O sale ahora, o no sale nunca.

Por favor hagan click acá y compren el libro, o alguna otra de las opciones que hay para comprar. Muchas gracias!

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Thursday, November 1, 2018

Se Vende: Espirales

Ya está a la venta Espirales mediante financiamiento colectivo. El tema es así, tengo que vender al menos 35 libros entre hoy y el 23 de noviembre. Con la plata de los libros ya vendidos, se manda a la editorial y alrededor del 10 de diciembre lo tengo en mi casa. Y ahí arreglamos para que te lo lleve o lo vengas a buscar.

Espirales es mi segundo libro y primera novela. YaVeremos fue una recopilación de posts. Espirales es una novela semi-autobiografica que trata la historia de un chico que vive en el exterior y vuelve a Buenos Aires por 3 semanas para pasar las fiestas. Pueden leer el primer capítulo acá.

Como el primero te lo regalo pero el resto te lo vendo, podes comprar todo el libro acá abajo. Además del libro, voy a vender acá mismo el otro libro y entradas para el show de stand-up que ayudarían a financiar la publicación de Espirales. Todas estas cosas se pueden comprar en esta misma página pagando por MercadoPago con tarjeta de crédito.

Compra Espirales por $300 haciendo click acá.

Compra YaVeremos por $250 haciendo click acá.

Compra Espirales + YaVeremos por $500 haciendo click acá.

Compra Espirales + 2 Entradas para Humor Negro por $800 haciendo click acá.

No compres el libro pero convertite en colaborador y aparece en la lista de agradecimientos del libro por $100 haciendo click acá.

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Monday, October 29, 2018

Espirales - Capítulo 1

El jueves se pone a la venta Espirales.
Mientras tanto, dejo el primer capítulo acá.



Capítulo 1
Odio los aeropuertos. Me acuerdo que cuando era chico me encantaban. Todo. Las vacaciones empezaban todavía mucho antes de llegar al aeropuerto, cuando mis viejos nos pedían a mis hermanos y a mí que nos sentaramos sobre a las valijas para que estas cerraran. Era chico, en esa época las valijas eran diferentes, no como ahora con ocho ruedas, de veinte colores y todas supersónicas. Después sí, llegar a Ezeiza, buscar el carrito y subirse. Porque en un carrito iban las valijas y en otro nos turnábamos con mis hermanos para llevarnos unos a otros. Hacer la fila y despachar las valijas. Me paraba en la balanza del equipaje, mi viejo me obligaba a bajarme mientras la empleada de la aerolínea sonreía. Cuando sos chico, es así, no hace falta que te cuides de vos mismo y podes vivir sin prestarle demasiada atención al mundo que te rodea.

Ahora es diferente. Tengo 27 y estoy en Gardermoen Airport, el aeropuerto internacional de Oslo, en Noruega. En un rato y con un poco más de tiempo les voy a explicar que hago en Noruega, ahora no puedo. El avión de Iberia debería despegar en menos de una hora, todavía no embarqué y quiero pasar por el Duty Free. Rara vez compro algo, es probable que termine comprando en el de Buenos Aires. Vuelo por Iberia porque es la única aerolínea que hace Oslo-Buenos Aires con una sola escala. Además, tiene pantallita en todos los asientos. Obvio que con una sola escala es más caro, pero odio los aeropuertos. No quiero estar en uno ni un minuto más que lo absolutamente indispensable. Además, cuando tenés vuelos largos o viajás seguido, mejor que sufra el dinero y no la persona.

Ya despaché la valija y pasé seguridad. Voy caminando tranquilo, no tengo apuro y todavía me queda bastante tiempo para perder. Para ser el medio de transporte más rápido, el avión te obliga a perder bastante tiempo. Campera en una mano, mochila con la laptop colgada en la espalda. Según lo que muestra una pantalla, afuera hacen cuatro grados bajo cero; temperatura promedio para mediados de diciembre en Oslo. La gente piensa que acá hay como veinte bajo cero todo el año. Pero bueno, en defensa popular, nadie conoce dónde queda Oslo. Estoy por entrar al Duty Free y escucho por el altoparlante en perfecto español de España “pasajero Andres Fesser por favor acercarse al mostrador de Iberia” y a continuación repitieron el mensaje “pasajero Andres Fesser por favor acercarse al mostrador de Iberia”. Porque todos los mensajes por altoparlante se dicen dos veces. Debe haber pocas cosas peores en la vida que te llamen por el altoparlante del aeropuerto. Tal vez el hambre mundial, no estoy seguro.

Con campera y mochila, empiezo a caminar hasta la puerta 42, donde se ubica el mostrador de Iberia. Camino rápido, sin miedo pero con cierta incertidumbre. No tengo ni la menor idea de por qué alguien podría llegar a llamarme por el altoparlante en el aeropuerto de Noruega. Ya estoy a unos quince metros y veo que la chica del otro lado del mostrador me mira y sonríe, al instante vuelve a mirar a la computadora como si nunca me hubiese visto. Tengo la sensación que la conozco. Sí, casi seguro que la conozco. Sé que la conozco. No me acuerdo de dónde la conozco. Estoy a unos cuatro segundos de hablar con ella. ¿Quedará muy mal si le digo que no me acuerdo quién es? ¡Qué sensación horrible! Debe haber pocas cosas peores en la vida que estar por hablar con alguien que te conoce y no saber de dónde lo conoces. Tal vez la guerra con armas químicas, no estoy seguro.

Todos estos pensamientos duraron menos de un segundo. Porque apenas estuve un poquito más cerca, me acordé. Es Laura Suárez, la hermana de Paula Suárez. Paula es una chica española que vive junto con su hermana y su mamá desde hace más de una década en Noruega. La conocí hace un poquito menos de tres años, a las pocas semanas de haber llegado a Oslo. Salimos varias veces y después nunca más nos vimos. A Laura solo la había visto dos o tres veces y nunca crucé más que un “hola” o alguna conversación intrascendente. Seguro que acerca del clima. Es como si todas nuestras conversaciones hubiesen ocurrido en un ascensor. La verdad es que me esforcé por tratar de evitarla. No por su culpa, siempre fue muy amable conmigo; Paula y ella son muy unidas. Pasa que estaba muchísimo mejor que su hermana. Es una situación espantosa. Conocés a una mina, está todo bien y a continuación te presenta a su hermana que está mil veces mejor. La misma regla aplica para las amigas, nunca está bueno ser el que sale con la fea del grupo.

Laura me saludó con mucha efusividad, se la notaba genuinamente contenta de verme. Me llamó un toque la atención tanto afecto. Creo que en los únicos momentos que pensé en Laura fue con la fantasía del trío con su hermana que siempre supe que jamás iba a ocurrir aunque en el fondo nunca perdí la esperanza. Laura vestía el uniforme de Iberia, el trajecito y la camisa blanca le quedaban muy bien. Ventajas de ser mujer y estar buena, supongo. Yo estaba más sorprendido que contento de verla. Ella no trabajaba para Iberia cuando yo salí con la hermana. Igual, convengamos que ahora verla o no verla mucho no me cambia la situación. No hice más que saludarla y ella se puso a hablar. Me contó que Paula no tenía novio, como si yo fuese a invitarla a salir otra vez. En realidad tal vez sí, ya ni me acuerdo por qué dejé de salir con ella. Siguió hablando sola, me dijo que se alegraba mucho de verme y esas cosas, me limitaba a asentir. Habló sin parar durante casi diez minutos, hasta que se interrumpió sola para decirme que me tenía que dejar ir porque mi vuelo ya estaba por embarcar. “Te tengo una sorpresa” me dijo antes de lo que iba a ser la despedida de rigor. Pensé que me iba a decir que fuera con ella ya mismo al baño porque se moría de ganas de chupármela. O sea, no lo pensé en serio, pero si pensé que estaría genial que me dijera eso. No fue lo que dijo. Dijo algo mejor todavía. Como empleada de Iberia y, de onda, me cambió el asiento de turista a primera. A cambio tuve que prometer que apenas volviera iba a llamar a la hermana. Obviamente acepté el trueque, me despidió con un abrazo un poco más efusivo de lo que me hubiese gustado pero no me importa porque me acaba de regalar un pasaje en primera. Me voy para el avión con ciertos aires de soberbia. Algo bien debí haberle hecho a Paula hace tres años si ahora me mandan en primera.

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Thursday, October 25, 2018

El Rey del Nilo V

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La pirámide que se ve desde ese lado de la autopista es la de Keops, que es la más alta, tiene 139 metros de alto, que es aproximadamente como un edificio de 45 pisos, solo que construido hace unos 4500 años. Y en forma de pirámide. Es espectacular. No podía creer estar ahí. Se supone que cuando fue construida, la pirámide medía 150 metros de altura, pero la erosión hizo su trabajo.

El complejo de las pirámides tiene dos entradas, nosotros fuimos por la de atrás, donde te encontras primero con la pirámide de Keops. Pasamos el detector de metales correspondiente, algunos camellos, muchos vendedores ambulantes y ya estábamos en la pirámide. Todavía no lo mencioné y voy a tratar de no hacerlo en el resto de esta seguidilla de posts, pero el calor era absolutamente insoportable. Debe ser que era pleno verano y estábamos en el medio del desierto. Al egiptólogo no le afectaba tanto el calor y nos daba la charla al sol. Debe ser que era egipcio y estaba acostumbrado. La sombra estaba ahí nomás, a solo unos metros. Pero no hubo caso, seguimos cocinándonos al sol.

Confieso que la charla con el egiptólogo me desilusionó un poco. Yo quería escuchar dos cosas. La primera, como se construyeron las pirámides, algo que todavía se desconoce. Quería la versión del egiptólogo. La segunda, era los datos raros. Como que las tres pirámides se encuentran alineadas con la constelación de Orión. O que si multiplicas los lados por no me acuerdo cuanto te da la distancia a la luna y esas cosas que avivan los mitos que fueron realmente construidas por extraterrestres.

Nada de eso. El egiptólogo contó que fueron construidas por humildes trabajadores remunerados y que todos trabajaban felices y agradecidos y contentos con el Faraón por tener trabajo. Una historia muy siglo 21 que digamos. Hizo mucho énfasis en que no eran esclavos y ni hablar de nombrar que dichos esclavos eran judíos. Yo no dije nada, Flor me lo había prohibido muy expresamente en reiteradas oportunidades. En la charla, al egiptólogo solo le faltó nombrar que los humildes trabajadores de las pirámides gozaban de aguinaldo, vacaciones pagas y OSDE 410. Porque, lo demás, lo tenían todo. Mientras que historias de Ovnis, nada de nada.

Sacamos muchas pero muchas fotos. Ahí caminamos hacia la pirámide de Kefren. Es la que tiene la parte superior de otra forma porque está revestida y es la que (vista desde el frente) se encuentra exactamente atrás de la Esfinge. Subimos al auto y fuimos a un mirador desde donde se ven las 3 pirámides. El mirador debía tener cerca de 200 metros de largo y es desde donde se sacan todas las fotos que se ven las 3 pirámides con el desierto de fondo. En total creo que no debería haber más de 50 turistas. Totalmente vacío. El egiptólogo contó que esto es así desde el 2011, que antes estaba repleto todos los días del año. Me dio lástima la situación por el país, pero me encantó poder disfrutarlo de esa manera.

Párrafo aparte para los vendedores ambulantes, guías y toda esa gente. Son absolutamente insoportables y no entienden el "no". Se enojan cuando les decís que no. "La" es no en egipcio, ya lo había aprendido. Cuando se acercan, tenes que decir "la" muchas veces y repetirlo hasta que se van. Se da una dinámica muy extraña. Por un lado, viven del turismo. Por otro, el turismo es casi nulo. Entonces, por un motivo extraño que desconozco, resienten a los turistas que hay y se enojan cuando no pueden sacarles guita. Te piden propina por todo. Si te ofrecen algo y no decís inmediatamente que no, te van a exigir plata. Ni siquiera hay que dejar que te hablen. Es muy feo tener que tratar así a otra persona, pero es lo que me recomendaron todos para evitar cualquier posible situación conflictiva.

En ese momento hice otra de las cosas que tenía muchas pero muchas ganas de hacer, que era subirme a un camello. Sí, ya sé que es maltrato animal. Sé también que no debería haber subido porque es fomentar dicho maltrato. Ya sé todo eso. Pido disculpas a todos, pero quería hacerlo. Me subí, Flor me sacó muchas fotos y me bajé. Estuvo genial y soy muy feliz con mi foto arriba del camello con las pirámides de fondo.

De ahí al auto otra vez para ir a ver la Esfinge, que también es impresionante. No puedo describir lo que se siente estar ahí. Siguiendo con los rumores de extraterrestres, leí una vez que la Esfinge fue construida alrededor del año 10mil AC, algo que sería absolutamente imposible porque las teorías oficiales indican que fue construida junto con las pirámides. El rumor viene de que el tipo de piedra utilizada es muchísimo más vieja. El egiptólogo desechó la teoría sin darle mayor explicación.

Estas fueron mis aventuras por las pirámides. Todavía quedan unos días en El Cairo donde estuvimos en algunos mercados típicos, vinos el show de pirámides de noche, el museo, recorrida de la ciudad y navegar en falucca por el Río Nilo.

Continuara.

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Wednesday, October 24, 2018

Chapa y Pintura

Tuve un pequeño inconveniente con el auto y necesito un chapista. El problema es que los chapistas no quieren trabajar. Mi generalización absoluta se basa en un estudio de mercado de casi 20 chapistas. Llamé por teléfono a toda esta gente y nunca podía llevar el auto a que lo revisaran. En uno de los talleres estaban muy ocupados, en otro justo en ese momento no se encontraba quien pasaba los presupuestos, el siguiente no tenía turno y así sucesivamente.

Hasta que, milagro, uno me respondió "traemelo ahora que lo veo" y fui inmediatamente. Llegué. Me vio y me dijo "¿qué haces vos acá?" Le conté que habíamos hablado recién por teléfono y me respondió "conmigo no hablaste" y me dijo que le llevara el auto 3 semanas más tarde porque estaban con mucho trabajo. Ni siquiera lo revisó.

Decidí probar suerte en la calle Warnes y fui en búsqueda de chapistas más amables y con ganas de trabajar. Llegué a uno que me atendió con excelente onda. Se parecía a Steven Avery de Making a Murderer y me dejo tranquilo porque los Avery son una familia de mecánicos.

Steven revisó todo el auto, diagnosticó el problema, posibles soluciones, hasta el más mínimo detalle. Se tomó unos 20 minutos mirando absolutamente todo. Ahí pasamos a su oficina y en la computadora fue anotando cosas hasta que me imprimió el presupuesto. Un total de $12mil. Me dio turno para el 26 de noviembre porque tiene más de un mes de espera y me dijo que el trabajo demora aproximadamente 7 días hábiles.

Salí de ahí, seguí recorriendo y encontré otro chapista con un local con menos glamour. El tipo se llamaba Diego y tenía tatuado "Diego" en el antebrazo derecho. Un genio. Miro el auto y me dijo todo lo que habría que hacer en menos de un minuto. Se quedó en silencio unos segundos y agregó "por todo esto calculale... no sé... ehmmm... digamos unas 7 lucas”. Le pregunté cuánto demoraba y contestó "en 2 o 3 días lo tenes".

Hay casi un 100% de diferencia entre ambos presupuestos y tengo una disyuntiva con 4 escenarios posibles.

Escenario 1: Son 2 ladrones, como casi todos los mecánicos
Escenario 2: Steven Avery y sus 12 lucas me estaban cagando y Diego es honesto
Escenario 3: Diego es un ladri que dijo $7mil porque me vio cara de poder sacarme eso y Steven es honesto.
Escenario 4: Son dos trabajadores honestos y la diferencia del presupuesto se debe a la ley de la oferta y la demanda.

De los 4 escenarios lo primero que hay que hacer es descartar el 4, porque sabemos que eso no es real.

De los otros 3, lo más probable es que el escenario real sea el 1. Entonces, tengo que elegir entre Steven o Diego.
Steven parece más serio por el tiempo que se tomó para presupuestarme. Aunque, por otra parte, asumo que mientras más guita te quieran sacar, más chamuyo van a meter.

Diego parecía más un estilo de "está todo bien" pero no era tan buen vendedor demostrando su conocimiento y me deja la sensación de que ese "calculale 7 lucas" al momento de retirar el auto se podrían llegar a incrementar.

Steven o Diego, esa es la cuestión.

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Monday, October 22, 2018

Empecinado en el Error

Resiliencia es una palabra que está muy de moda. Demasiado. Dice el diccionario que es la capacidad de las personas de sobreponerse a períodos de dolor emocional y situaciones adversas. En lunfardo sería algo como "bancársela".

Emprendedor también está muy de moda. Emprendedurismo y derivados, todo más o menos lo mismo. Por ahí tenes una ferretería de barrio y toda la vida creíste que eras ferretero, aunque ahora te acabas de enterar que sos emprendedor y no lo sabías

Tanto los de la resiliencia como los emprendedores hablan de que para llegar a donde llegaron, supieron sobreponerse a los fracasos, aprender de ellos e intentarlo nuevamente. O sea, la única diferencia entre emprendedor y fracasado es tan pequeña como gigante a la vez. Y es que al emprendedor, al menos una vez le salió bien. Entonces se convierte en un groso de los grosos y puede dar charlas en TED. Mientras que el otro es simplemente una persona terca y testaruda que no aprende.

Hoy, yo estoy en el segundo grupo. En los tercos. Contumaz sería una gran definición. Aunque lo sigo intentando. Por eso voy a hacerlo de vuelta. En Noviembre se viene otro financiamiento colectivo para ver si logro publicar mi segundo libro, Espirales. Ustedes lo van a poder comprar acá. Háganme un emprendedor exitoso. Aplaudan mi resiliencia. Síganme en este proyecto, no los voy a defraudar.

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Tuesday, October 2, 2018

El Rey del Nilo IV

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Aclaro otra vez que Flor no quería estar en Egipto, entonces este tipo de cosas no ayudaban. Durante la siguiente media hora fui a quejarme 3 veces a recepción, mucho no les importo. Con mucho ímpetu dije que si no estaba mi habitación, me pasen a una mejor. Me respondieron que no y que siguiera esperando.

Casi 40 minutos más tarde, apareció una mina que se presentó como la responsable de servicios de atención al huésped y me pidió disculpas por las molestias ocasionadas. Entonces aproveché para seguir quejándome. Porque aprendí que para que te den cosas gratis, te tenes que quejar mucho. Si sos comprensivo y decís que no pasa nada, no te dan nada.

La mina me dijo que para compensar, me iban a dar el desayuno gratis. "¿Para toda la estadía?" le pregunté rápido. Le cambió un poco la cara porque se ve que no era lo que esperaba y me contestó que sí con falsa cordialidad. Me explicó que nos iba a dar el desayuno VIP que en lugar de ser en el lobby es en el piso 16 y que fuera ahí al día siguiente entre las 7 y las 10:30 de la mañana.

Dejamos las cosas en la habitación, cenamos en el hotel y nos fuimos a dormir. Al día siguiente nos pasaban a buscar a las 9:30 para ir a ver las pirámides.

Nos levantamos temprano y fuimos directo al piso 16 a desayunar. Adivinen si nuestros nombres estaban en la lista de los desayunos VIP. Dale, a que no adivinan. No, no estaban. Con mucha cordialidad, excesiva, casi con todo de superioridad, el señor que vestía smoking nos dijo que tal vez nosotros teníamos el desayuno incluido en el lobby. Creo que nos vio cara de no pertenecer al selecto y exclusivo grupo de desayunos VIP del piso 16.

Fuimos al desayuno en el restaurant del lobby y adivinen si estaban nuestros nombres ahí. Dale, a que no adivinan. No, no estaban. Fui a recepción a hablar con servicios de atención al huésped y me quejé mucho más. Que no podía ser, que hacía menos de 12 horas que había llegado y que una cosa era peor que la otra, etcétera. Me pidieron disculpas nuevamente y me dijeron que fuera al piso 16 que ahí iba a desayunar. Fuimos.

Llegamos al 16 y el mismo tipo de smoking con sonrisa de oreja a oreja nos dio la bienvenida. Había solamente 6 mesas y 8 mozos. A razón de 1,33 mozo por mesa. El desayuno era estilo buffet, con muchas pero muchas cosas. Pero no podías pararte vos a buscarlas, el mozo te las traía. Entonces, cada 30 segundos tenías un mozo preguntando si necesitabas algo más. Comías una tostada y ya te traían otra por las dudas. El de smoking se volvió a acercar y nos ofreció comida típica egipcia, le dijimos que no hacía falta que en 10 minutos nos teníamos que ir. Indicó que no importaba y encargó la comida. A los 2 minutos teníamos 5 platos de cosas que nunca había visto en mi vida. Claramente hay un mundo mejor. Y a ese mundo mejor, se accede a través de la queja.

Bajamos al lobby a la hora señalada y ya estaba el guía esperándonos. Lo reconocimos por la remera con el logo de la empresa, nos saludó con mucha amabilidad, hablaba español perfectamente. Subimos a la van que esperaba en el estacionamiento. Éramos el guía, el chofer, Flor y yo. El tour que sacamos era compartido, pero no había con quien compartirlo porque no hay turistas. Mejor.

Las pirámides están a unos 20 kilómetros del hotel, fuimos por la autopista bastante rápido, casi no había tránsito. El guía nos preguntaba muchas cosas sobre Argentina y contaba otras de Egipto. Él era un egiptólogo recibido. Un egiptólogo es un especialista en historia de Egipto, existe esa carrera y se estudia en la universidad. Aproveché, con mi tacto habitual, le pregunté acerca de la maldición de Tutankamon. Como que no le gustó mucho la pregunta. O sea, todo bien porque soy cliente y se la tiene que aguantar, puso cara de “otro pelotudo que viene con lo mismo” y con cierta ofuscación exclamó que dicha maldición no existía.

Por si alguno no sabe, explico la maldición de Tutankamon. Porque con YaVeremos se come, se educa y se cura. La tumba de Tutankamon se descubrió alrededor de 1920. Fue uno de los descubrimientos más importantes porque estaba totalmente sellada. Nunca había sido profanada por buscadores / saqueadores de tesoros. Encontraron todo tal cual lo habían dejado los egipcios 3mil años antes. Poco tiempo después del descubrimiento, varios arqueólogos y testigos presentes en el descubrimiento murieron, algunos en forma inexplicable. De ahí viene la historia de la maldición.

Cuestión, el egiptólogo explicó que tal maldición no existía. Y su justificación fue absolutamente maravillosa. Dijo que es algo obvio y que todos saben que cuando abrís un ataúd que estuvo cerrado durante más de 3mil años, tenes que dejarlo que se airee porque el aire contenido dentro del ataúd puede llegar a ser tóxico. Brillante. También comentó que ciertos aceites y sustancias utilizadas en aquella época para el proceso de momificación eran tóxicas, haciendo mucho hincapié en que dichas sustancias estuvieron encerradas por 3mil años. Una vez abierta la tumba, las sustancias se esparcen por el aire y los arqueólogos presentes respiraron dichos gases tóxicos, se contagiaron de algo y fueron muriendo sin que la medicina de la época supiera las causas.

Seguiamos yendo por la autopista y, de repente, estaban las pirámides ahí al costado. Es como ir por la Panamerica y en lugar de ver Unicenter ves una pirámide. Es una cosa impresionante eso.

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Monday, October 1, 2018

El Rey del Nilo III

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El remisero brillaba por su ausencia y los otros remiseros se abalanzaban sobre nosotros como leones acechando conejos. O lo que fuera que coman los leones y estén muy indefensos.

Dentro del aeropuerto había un locutorio, pedí usar internet para contactarme con la agencia de turismo, me indicaron que el precio era de 5 libras egipcias por 30 minutos. En ese momento, 18 pesos eran aproximadamente 1 dólar y casualmente la relación dólar/libra egipcia era casi la misma. Con lo cual, un peso es igual a una libra egipcia. Me imagino que es algo que Cavallo nunca se imaginó cuando dijo que un peso era un dólar.

Cuestión, 5 libras egipcias me pareció más que apropiado y pedí la computadora. El tipo me dijo que no aceptaba tarjeta de crédito. Le ofrecí Euros, tampoco quiso. Le ofrecí Francos Suizos, que me habían quedado 4, tampoco acepto. Solo aceptaba libras egipcias y nada más.

Salí del locutorio, camine un poco y encontré un banco. Tuve que ahuyentar remiseros como Indiana Jones con la antorcha y las serpientes. El del banco me dijo que no había sistema y que no sabía cuándo iba a volver y no podía ayudarme. Quise hacer otra pregunta pero no muy amablemente me invitó a retirarme.

Resumiendo hasta ahora, no estaba el remisero. Para contactarlo necesito una computadora. Para usar una computadora tengo que pagar en libras egipcias. Para tener libras egipcias necesito ir al banco y cambiar mis Euros. El banco no tiene sistema y la chiva no quiere salir de ahí.

Aparece un empleado del aeropuerto y me sugiere que cambie en el cajero automático. Me aclara que el tipo de cambio no me iba a favorecer. Fui al cajero automático y en lugar de darte 18 libras por cada dólar, te daban 14. Cambié un billete de 10 euros que era el más chico que tenía y volví al locutorio, donde me esperaba Flor con cara de no mucha alegría que digamos.

Me conecto a internet, abro la web de la agencia de turismo y no había operadores online. Entonces anoto el número de teléfono de atención en español, era uno gratuito de España. El tipo del locutorio me informa que las llamadas costaban 2 libras egipcias por minuto.

Llamé, me atendió un español hablando con un muy marcado acento español. Le di los datos de mi remise.

Atención al Cliente Español: Señor Alejandro, su remise está en el aeropuerto.
Yo: No, no está. Yo estoy en el aeropuerto y el remise no está.
Atención al Cliente Español: Si está, nos estuvimos tratando de comunicar con usted pero no nos atendió el teléfono.
Yo: ¿A dónde se intentaron comunicar?
Atención al Cliente Español: Al número que usted nos indicó, el 54... (me dijo mi celular)
Yo: Ese celular es de Argentina, yo estoy en El Cairo.
Atención al Cliente Español: ¿No funciona el celular de Argentina en El Cairo?
Yo: No, no funciona.
Atención al Cliente Español: ¿Está seguro? Debería funcionar.
Yo: No importa eso. Te pido que me ayudes, estoy en El Cairo, no conozco a nadie acá, el remise no está y no sé qué hacer.
Atención al Cliente Español: Aguarde en línea un instante por favor.

Pasaron 3 minutos.

Atención al Cliente Español: Acabo de hablar con el chofer y me indicó que se encuentra esperándolo en el aeropuerto. Dígame cómo está vestido así le digo que lo busque él a usted.

Gallego de mierda, soy el único no árabe de todo el aeropuerto, soy el que tiene cara de perdido y está con 2 valijas adentro del locutorio hablando en español, no soy tan difícil de encontrar.

Pero no le dije eso. Le pasé el teléfono a Flor y le dije "habla vos porque este tipo es un pelotudo".

En ese momento tuve un acto de iluminación divina. Salí del locutorio y caminé hacía la puerta de salida del aeropuerto. Afuera había muchísimos remiseros más, todos con carteles y muchos gritos. Era como la alfombra roja de los Oscar, pero con menos glamour. Uno de ellos tenía un cartel con mi nombre. Yo le dije "¿Sos mi remisero?" y él me contestó "¿vos sos Alejandro?" y juntos cantamos "alcoyana alcoyana". Le dije que no se fuera a ningún lado, que iba a buscar las valijas y volvía.

Vuelvo al locutorio, Flor seguía al teléfono. Le dije que corte, que ya había encontrado el remise. Salimos del aeropuerto con las valijas, afuera estaba el remisero junto con otro tipo. Fuimos caminando los 4 hasta el auto, un Honda Civic rojo de la década del 90. No importaba nada, al menos ya estábamos en el remise.

Nos preguntó de dónde éramos, respondimos Argentina y dijo "Messi, Maradona, Batistuta" y ahí se acabó el conocimiento futbolistico. El auto iba por la autopista con demasiado tránsito, pero eso no impedía meterle velocidad y pasar rozando los autos de alrededor. Era una autopista de 2 carriles por donde circulaban de a 4 autos a la vez. El tránsito es un quilombo mucho peor al de Buenos Aires. En un momento, el chófer se pasó de una bajada, frenó, clavo marcha atrás en la autopista y con autos viniendo de frente y agarró la bajada como si nada. Es difícil entender como no hay más accidentes.

El remisero nos preguntaba por las excursiones y nos dijo que él podía llevarnos mañana mismo a las pirámides por 30 dólares por persona. Le dije que ya teníamos esa excursión y me contestó "entonces los llevo por 25". Egipto es así. Todo el tiempo te quieren vender cualquier cosa y no les importa que les digas que no. Ellos te lo siguen vendiendo igual. Se hizo largo el viaje, por el chófer y el tránsito.

Llegamos a la entrada del hotel y había unos pilotes tipo los que hay acá en las entidades judías. Muchos policías armados con ametralladoras y con chalectos antibalas puestos. Se acercaron al remise, le pidieron al chofer que apague el motor y abriera el baúl. Recorrieron el auto con un doberman que iba oliendo todo. Finalmente nos dejaron entrar. Bajamos del auto, sacamos las valijas y para entrar efectivamente al hotel hubo que pasar por un detector de metales.

Finalmente entramos al hotel cerca de las 22hs. Fuimos a hacer el check-in y adivinen si estaba lista nuestra habitación. Dale, adivinen. No, no estaba lista. Nos mandaron a esperar al lobby.

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Wednesday, September 26, 2018

El Rey del Nilo II

Previously on Ya Veremos: El Rey del Nilo

Mucho tiempo antes del viaje, leí mucho pero mucho acerca de viajar a Egipto. Desde los atentados del 2011, el país entro un una lista que se llama algo así como "Lista Negra de las Embajadas" o similar, no recuerdo. Eso hace que la cantidad de turismo de primer mundo allá bajado a prácticamente cero. Y, quienes deciden ir de todas formas, lo hacen bajo sus propios riesgos. Eso es obvio y redundante, siempre haces las cosas bajo tus propios riesgos, pero eso es lo que te avisan. La caída general del turismo hace que los precios también hayan bajado mucho.

Leí también mucho acerca de la seguridad, de cómo manejarse en el país, que hacer, que no hacer, a donde ir, a donde no ir, etcétera. Y una de las cosas más sorprendentes que leí, es la historia de los turistas dentro de las pirámides. Aparentemente, por la módica suma de 100 dólares podes entrar a la pirámide. Es un pasillo muy angosto, bajo y oscuro con mucha humedad y olor a encierro donde caminas agachado y te van llevando por esa especie de laberinto interno hasta llegar a una especie de cámara. La única luz es la antorcha del guía egipcio. En ese momento, el guía la apaga y les dice a los incrédulos turistas que si no ponen 200 dólares cada uno, se va corriendo.

Desconozco si todo lo que acabo de comentar es cierto o no, sólo digo que lo leí. Se lo consulté a mi amigo personal Richard. Richard es un irlandés muy copado que tiene excelentes historias, muchas de ellas muy blogueables. Como cuando su novia se enojó conmigo porque le dije que Richard no es alguien como para estar de novio. Eso queda para otro post. Richard tiene 34 años, hace 6 o 7 que vive en Buenos Aires y, cuando tenía 16, vivió con su familia durante 2 años en El Cairo. Cuando le pregunté lo de la antorcha se rió y me dijo que si, que era algo que se hacía antes con los turistas pero ya no se hace más. No vamos a juzgar a los egipcios, nosotros les vendíamos los buzones a los del interior.

Respecto a los temas de seguridad, Richard me dijo para el día a día, El Cairo es muchísimo más seguro que Buenos Aires. Allá no hay robos ni nada raro en la calle. Si tenes los atentados y las revoluciones, pero eso es otra cosa. Y también tenes un poco de “caguemos al turista” pero nada diferente al resto del mundo.
hasta
Desde Buenos Aires, contraté un remise para que nos lleve desde el aeropuerto hasta el hotel y la excursión para ir al día siguiente a ver las pirámides. Tanto la agencia de remises como la del tour eran las que tenían mejor reputación en TripAdvisor. La agencia de remises era internacional, proveía chat online y atención telefónica las 24 horas en todos los idiomas y todas esas cosas que te venden. En el mail de confirmación me avisaron que un tipo me iba a esperar en el aeropuerto con un cartel con mi nombre y el logo de la agencia.

El viaje comenzó a fines de julio del año pasado. El primer destino fue Ginebra, donde nos quedamos en la casa de unos amigos que fueron excelentes anfitriones. El martes 1 de agosto, tomamos el vuelo de EgyptAir desde Ginebra hasta El Cairo sin escalas y aterrizamos a las 18:50. Flor no estaba nada contenta, yo estaba chocho.

Hicimos migraciones, buscamos las valijas, cruzamos las puertas de vidrio que en todos los aeropuertos del mundo son prácticamente iguales y nos encontramos con decenas de remiseros con carteles y diciendo "ride" o "taxi" o "turist, turist". Adivinen si entre todos los remiseros con carteles estaba el nuestro. Dale, a que no adivinan. No, no estaba.

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Monday, September 17, 2018

El Árbol de la Vida

Tengo la duda si puedo publicar esto o no, porque es una anécdota de Flor y no le pedí permiso. Bueno, ya fue, se publica. Y va dedicada con mucho amor a todos los que comentaron el post Chaco For Ever solidarizándose con ella.

El otro día estaba Flor en la facultad y tenía que hacer un árbol genealógico desde sus abuelos hacia abajo poniendo determinados datos de cada persona. Entonces ella lo hizo, sus abuelos, padres, tíos, primos, etc. Una compañerita de facultad ve el árbol de Flor y le pregunta "¿Y tu marido?" A lo que Flor responde "¡Uh! Cierto que estoy casada" provocando risas en todo el curso. Si, ella se olvidó que estaba casada.

La profesora, quien también se había reído, le preguntó hace cuánto que estaba casada. Flor contestó "como 3 años". La profesora le dijo que ya es hora que lo fuera asumiendo.

Mientras tanto, yo sigo casado con alguien que no sabe (o se olvida) que está casada conmigo.

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Thursday, September 13, 2018

Casamiento – La Verdadera Historia

El posteo de Don Barredora fue un hit en cantidad comentarios, que llevó a comentarios en posteos viejos y así apareció Dos Bodas y una Patada en los Huevos que me llevó a Casando Bajo la Lluvia. Pueden leerlos, si quieren. Los links están, es solo un click. No les cuesta nada.

Los releí y caí en la cuenta que no conté la verdadera historia respecto del casamiento ese. Un poco porque me caía bien esa gente en ese momento y otro poco ni idea porqué. Quiero contarlo ahora. Lo cual generaría ciertas dudas. Cualquier lector medianamente escéptico se estaría preguntando como saber si lo que estoy contando ahora no es cierto y lo anterior si lo había sido. Misterio.

Como dije antes, pero ninguno fue a releer los posteos, así que los pongo al día. La chica era una compañerita mía del laburo en el banco de inversión. Yo jugaba poker con amigos en esa época, ella me mandó a su novio a que juegue conmigo y mis amigos porque él era canadiense y casi no tenía amigos en Buenos Aires. Ellos vivían juntos a dos cuadras de mi casa. Así comenzó la historia, a principios de 2008.

Acá empiezan algunos interrogantes. El primero es como se conocieron ella siendo de Buenos Aires y él de Canadá. La respuesta es que no tengo ni idea. Eso lo salteamos y pasamos a la siguiente pregunta. Qué hacia él en Buenos Aires. La respuesta es absolutamente nada.

Para fines de 2008, ellos ya tenían una hija. Era bastante fea la hija. Este comentario es un poco cruel e innecesario, lo reconozco y parecer infundamentado. Aunque no lo es. Hay que parar con este complot en el cual está prohibido describir a un infante como feo. Es feo. Punto. Acá alguien se puede enojar y lo primero que me dice es si yo me creo lindo y lo segundo es quien me autorizó a mí a determinar la fealdad de esta nena. No, no me creo lindo. Y nadie me autorizó a determinarlo, simplemente lo estoy diciendo. Pero ojo, que el árbol no nos tape el bosque. El simple hecho de que tal vez yo no sea lindo ni me encuentre debidamente autorizado a determinar la fealdad de esta nena no quita que la nena no sea fea.

Acá viene otra pregunta que por ahí se están haciendo en este momento, que es de que vivían. Ellos tenían un departamento de como 150 metros en Palermo y él no laburaba. Bueno, vivían de los viejos de él, que les pasaba una mensualidad (en dólares canadienses, obviamente) en calidad de abuelos de la nieta fea. Además, en Argentina vivía el abuelo de él, quien era el dueño de varias bodegas de vinos, muchos de ellos muy famosos que ustedes pueden ver en cualquier supermercado del país. Mucha pero mucha guita tenía el abuelo.

Decía que ya estábamos a fines del 2008 y ella renunció al laburo porque había conseguido otro mejor. Su fiesta despedida iba a ser en un boliche por la zona de River, pero mi pidió usar mi casa de previa. Era porque quedaba a dos cuadras de la suya y en la suya iba a estar la hija durmiendo con alguien que la cuide. Esa era la razón, o la excusa, no importa. Como que querían estar cerca de la hija durante la previa (por eso mi casa) y después en el boliche ya no importaba tanto la cuestión geográfica de la niña. En ese momento sonó muy convincente y acepté. Cuento esto para mostrar lo copado que soy, de prestar mi departamento para una previa. Y lo cuento acá porque es mi blog donde cuento lo que quiero.

A mediados de 2009 se terminó el poker y ya nos veíamos cada vez más esporádicamente. Igual eran buena onda, él vino un par de veces a mi casa a arreglar algo. También me lo crucé alguna vez en el gimnasio, me acuerdo porque usaba una remera musculosa Nike color naranja fluorescente muy apretada. Demasiado para él, que estaba apenitas gordito, aunque esté mal decirlo.

Para mediados de 2010, creo, no me acuerdo exacto, anunciaron su casamiento. La fiesta iba a realizarse en una estancia en Gualeguay, cuyo dueño era el abuelo de él. Porque además de bodegas de vino, el tipo tenía estancias. El novio es canadiense y vive en Buenos Aires y prácticamente no conoce a nadie en la ciudad. La mujer es porteña y vive en Buenos Aires y tiene varios amigos en la ciudad y toda la familia en la ciudad. Acá viene la mejor pregunta de todas, que es por qué se van a casar a Gualeguay. Me encantaría contarles una respuesta romántica acerca de algún viaje que hicieron, o que fue donde se conocieron o algo así, o porque bajo un árbol de esta estancia hicieron el amor por primera vez. Pero no sería cierto. La verdad es que se fueron a casar a Gualeguay porque era gratis. Y que los invitados se jodan y se garpen su viaje.

Yo no quería ir a Gualeguay. No quería, no quería, no quería. Y no sabía cómo hacer para zafar. Faltaba cada vez menos para el casamiento y seguía sin encontrar una excusa como para faltar. Lo mejor que tenía era que estaba en camino y hubo un problema en la ruta, pero no me convencía del todo porque era injusta con ellos. La excusa ideal tenía que ser con la suficiente anticipación como para que no paguen el cubierto. Porque aun siendo mala persona, soy considerado y buena persona. Igual lo importante era que necesitaba una excusa y no tenía. No es fácil conseguir excusa para un evento importante y con tanta antelación.

Faltaban menos de 2 meses para el casamiento cuando me llama él por teléfono y me pide lo inimaginable. Me pide que sea testigo del casamiento. Por si alguno no sabe, cuando te casas en Buenos Aires, cada uno de los novios tiene que tener un testigo con domicilio en la ciudad, se llama "testigo obligatorio". Además pueden optar por tener hasta dos más cada uno, sin importar donde residan. Se llaman "testigos innecesarios" los extras, no es chiste. Y hay que pagarlos.

Como dije varias veces, él no conocía a nadie en Buenos Aires y me pidió que fuese su testigo. Alto honor. Tan alto honor, que dificultaba enormemente la posibilidad de no ir a la fiesta.

Fui testigo. Fui a la fiesta. No me quedó otra. Con Flor tuvimos que ir a un hotel porque él me dejó bien en claro que no nos íbamos a poder quedar en la estancia, que no tenía muchas habitaciones e iban a ser utilizadas para la familia cercana. Se ve que testigo de civil porque no queda otra no califica como familia cercana.

En la fiesta hubo menos de 60 personas. Claramente hay mucha gente mucho más inteligente que yo a la que si se le ocurrió alguna buena excusa para no ir. Los envidié mucho. La fiesta no estuvo buena porque, salvo con Flor, no hablé con nadie ni nadie me habló. Los novios nunca me agradecieron haber sido testigo ni nada.

Después del casamiento casi que no los volví a ver. Una vez me los crucé por la calle, yo iba con Flor, ellos tres bajaban de un taxi. No cruzamos más que un hola. Flor estaba indignada, se quejaba diciendo "fuiste testigo de su casamiento".

En algún momento después de eso y antes del 2014, se fueron a vivir a Canadá y no supe más de ellos. Hicieron fiesta de despedida de Argentina, pero no me invitaron. Testigo de civil no ameritaba el compromiso de asistencia a la fiesta de despedida del país.

En septiembre 2014, seis meses antes de mi casamiento, le mandé un mensaje vía Facebook invitándolos a mi casamiento y, obviamente, pidiéndole descuento en vinos. Me clavó el visto y me respondió un mes y medio más tarde. En su respuesta decía "ojalá no te hayas casado todavía" y también me pedía que le mande lo mismo pero al mail porque Facebook lo usaba poco y ahí iba a saber lo de los vinos. Me parece genial esa respuesta. Te mando un mensaje y me respondes pidiendo que te mande el mensaje por otro medio y seguís sin responder el mensaje. Viva la modernidad, la abundancia de medios de comunicación y la posibilidad de estar hiperconectados.

Le mandé un mail, no respondió. Le mandé otro mail, tampoco respondió. Le mande un mensaje por Facebook preguntando por los mails no respondidos, me clavó el visto. Y yo fui testigo.

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Tuesday, September 11, 2018

Chaco For Ever

Mediodía, suena el celular. No reconozco el número, era una característica del interior aunque no sé de dónde. Atiendo.

Yo: Hola.
Voz en el teléfono: Hola, ¿Alejandro?
Yo: Si.
Voz en el teléfono: Te habla Josefina de la empresa Perez & Company, nos llegó tu curriculum para una posición de...
Yo: Si...

Esperando que me dijera algo más. La verdad es que mando muchos curriculums y, algunas veces, ni siquiera leo la descripción completa del puesto. Solo la posición, la empresa y uso el buscador por palabras clave.

Voz en el teléfono: Antes que nada, quería preguntarte, ¿Por qué te queres mudar a Resistencia?

Se ve que en esa manía de no leer absoutamente todo el aviso me saltee el pequeñísimo detalle de que el laburo no era en Buenos Aires sino en Chaco. Aunque a esta altura, no me van a ganar. Vos me llamas de Chaco, yo me voy a Chaco.

Yo: Bueno, te cuento, en realidad mi esposa y yo no queremos vivir más en Buenos Aires y estamos buscando trabajo en el interior. Leí la posición y me interesó mucho, por eso envié la aplicación.

La entrevista continuó por unos 20 minutos más y quedamos para una nueva entrevista la semana siguiente. Esa misma noche, cuando llegó Flor le dije "Nos vamos a Chaco".

Flor: No me quiero ir a Chaco.
Yo: Chaco está bueno, es lindo, tierra de ciudadanos ilustres como Lilita Carrio, Corky Capitanich y el Chaqueño Palavecino.
Flor: El Chaqueño Palavecino no nació en Chaco.
Yo: No importa, empezá a hacer la valija que nos vamos a Chaco.

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Thursday, September 6, 2018

Don Barredora II

Previously on YaVeremos: Don Barredora

Me respondió con el apellido de Marcelo, que era un tipo con quien yo había laburado en la empresa de internet allá por el 2014. Buena onda el chabón, pero nunca fuimos amigos ni hubo mucha onda entre nosotros. Es difícil de explicar, alguien buena onda pero con quien no tenes onda. Eso.

Hablé con el tipo este del laburo, quien sería mi jefe, de la transformación digital y demás cosas. En realidad, habló todo él. Fueron 45 minutos de entrevista de los cuales yo hablé menos de 5. Además de buena onda, era muy pilas. Al final de la entrevista le pregunté por el magnánimo pack de relocación, me dijo que no sabía, que eso lo tenía que hablar yo con recursos humanos. Le quise contestar que ya lo había hecho y que nunca me respondieron nada, pero no dije nada.

Para este momento, ya varias personas conocían de las entrevistas en Rosario y del fantástico y fabuloso pack de relocación del cual nadie conocía absolutamente nada. Debía ser un pack secreto.

Unos días más tarde, me manda un mail la mina de la consultora, la primera de todas, en la cual me explica que el siguiente paso sería una entrevista en las oficinas de Rosario, que la empresa me iba a pagar todo el viaje. Yo debía estar en las oficinas el miércoles siguiente a las 14hs. Respondí que el miércoles siguiente para mí era imposible, que podía el lunes, jueves o viernes de esa misma semana, sino cualquier día de la semana siguiente. Me respondió "fíjate si podes cancelar lo que tenes el miércoles y venir a la entrevista".

Me pareció brillante esa respuesta. Te dicen que tenes que ir a un lugar, vos decís que no podes y lo que te responden es algo del siguiente multiple choice:
Me chupa un huevo lo que tengas que hacer, cancela lo tuyo y veni a la entrevista
Me importa una mierda lo que tengas que hacer, cancela lo tuyo y veni a la entrevista
Mi tiempo vale más que el tuyo, cancela lo tuyo y veni a la entrevista
Todas las anteriores

A todo esto, todavía no sabía cuánto me iban a pagar por mudarme a Rosario ni cuál era el maravilloso y suntuoso pack de relocación. Con mucha amabilidad respondí que no podía cancelar, que era un compromiso previo y que la entrevista iba a tener que ser otro día. Me parece que es un poco injusto tener que andar justificándote por estas cosas. Fueron y vinieron varios mails más, hasta que me dice "listo, quedamos para el lunes siguiente a las 10 de la mañana."
Contesté explicando que tengo más de 3 horas de viaje en auto, que necesitaría que la entrevista fuera más tarde. Acá por ahí soy yo que estoy sensible y susceptible, lo reconozco. Por ahí incluso el multiple choice de antes también es un poco exagerado. Pero es como que realmente no le importas un carajo a la gente. Estilo "venite a las 10 que es la hora que yo llego, mucho no me importa que vos tengas que levantarte a las 5 para salir a las 6 por las dudas de que haya tránsito en la autopista y llegar a tiempo".

Otro idea y vuelta de mails, hasta que quedamos para ese lunes a las 12:30. En uno de los tantos mails, le consulté acerca de la agenda del día. Lo que menos quería era vivir otra vez La Montevideana. Ya había aprendido. Siempre mejor prevenir. Me contestó con un detalle de reuniones planeadas para todo el día.

El día convenido, ahí estuve, muy puntual. Es un edificio grande en el centro de Rosario, que en planta baja tienen una especie de galería de arte. En realidad son algunos cuadros colgados, pero no importa. Ellos dicen que es una galería de arte y yo les creo. Me presento en recepción y pido por la mina de recursos humanos de la empresa, tal como me habían indicado que debía hacer. La recepcionista la llama por teléfono y le responden que no se encuentra en su oficina. La recepcionista me ofrece sentarme en un sillón a esperar.

Espero. Espero. Espero. Sigo esperando. Se hacen las 12:50 y todavía sin noticias. Al menos el sillón era muy cómodo. Vuelvo a la recepcionista y me ofrece esperar en el primer piso, que la de recursos humanos me va a encontrar ahí. Subo al primer piso y no había ningún sillón para esperar, solo unas sillitas de plástico blancas. Me hubiese convenido seguir esperando en planta baja en el sillón. A la 1:08 aparece la de recursos humanos, me pide disculpas por la demora y me lleva a una sala de reuniones. En la sala de reuniones estaba la de la consultora, la de recursos humanos me la presenta, dice "los dejo trabajar" y se va.

A ver si se entiende lo que acaba de pasar. Estuve 38 minutos esperando a alguien que no era a quien tenía que esperar. Otra vez, seré sensible o lo que sea, pero estoy convencido de que todo eso es una falta de respeto. Igual no dije nada.

Estuve cerca de dos horas con esta mina en la oficina donde me hizo una entrevista y un examen psicotécnico. Me ofreció agua y café, acepté el vaso de agua. Al finalizar, ella llamó por teléfono a la de recursos humanos de la empresa, le dijo que había terminado y se fue. Me quedé solo en la sala de reuniones.

Unos 15 minutos más tarde, apareció la de recursos humanos, me preguntó que tal todo con la otra mina, dije que todo bien y me contestó que ahora volvía para la entrevista con ella. También me ofreció agua y café, y se fue.

Unos 10 minutos después, apareció el que sería mi jefe. Siempre buena onda, me saludó con un "¿qué hace’ Ale?", dejó su laptop en el escritorio, me dijo que estaba lleno porque recién se había terminado un terrible sandwich de milanesa, que iba a buscar un café y volvía". Otra vez me quedé solo.

Cinco minutos después apareció otra vez la de recursos humanos y ya llegamos a una muy mala comedia de enredos francesa, donde la gente entra y sale y no pasa nada. Me preguntó de quien era la laptop, me dijo que iba a buscar algo y volvía. Otra vez me quedé solo.

Apareció otra vez quien sería mi jefe, con un café en la mano y hablando por el celular. Alejó el celular de su boca, me dijo "estoy en un call" y se fue. Otra vez me quedé solo. Juro que todo esto es cierto. Comencé a sospechar que no tenían mucho interés en entrevistarme. Soy muy perspicaz, por cierto.

Volvió la de recursos humanos y tuvimos una entrevista cortita, digamos unos 20 minutos. Hablamos exactamente lo mismo que habíamos hablado por Skype unas semanas antes, hasta que llegó otra vez quien sería mi jefe. Mientras él me entrevistaba, la de recursos humanos chateaba por su celular. Seguí sospechando sobre su falta de interés. En un momento de la entrevista, la de recursos humanos me dice "lástima que no viniste el miércoles pasado, ese fue el día de las entrevistas". Me justifiqué como si hubiese sido mi culpa y pedí disculpas por no haber podido ir. A lo que me contesto "todo bien, igual hubiera esa bueno que hayas venido". Después se fue la mina y quedé solo con quien sería mi jefe. Fueron menos de 10 minutos y se fue. Otra vez quedé solo en la oficina.

A los pocos minutos volvieron mi jefe y la de recursos humanos, eran apenas pasadas las 4 de la tarde. Delante de mí, se ponen a hablar acerca de quien estaría bueno que me entrevistara. Se ve que el detalle de reuniones para todo el día no era tan en detalle. Resolvieron quien me iba a entrevistar y se fueron.

Un ratito más tarde cayó un pibe que era muy parecido a Matt Damon, pero gordo. Fat Damon, digamos. Con mucha cara de buena onda. En caso de entrar, este pibe iba a ser par mío. Me hizo dos preguntas y me dijo "la verdad que no sé qué más preguntarte, por mí está todo bien, yo no decido nada acá". Algo que ya me había dado cuenta por las preguntas que me había hecho, pero igual me cayó excelente el pibe. Aproveché y le hice preguntas yo a él. Más que nada, acerca del pack de relocación, me dijo que la mayoría de la gente vivía en Puerto Norte o casa en las afueras. Puerto Norte es una zona más o menos nueva con torres con pileta que están muy buenas. El tema es que lo que me habían ofrecido a mí para el alquiler no cubría ni un monoambiente ahí. Igual no dije nada.

Se hicieron cerca de las 4:30 y me había quedado sin preguntas. Matt se fue, volvió la de recursos humanos y me dijo que ya había terminado. Resumiendo, llegué, me tuvieron 40 minutos esperando, hice un test de algo menos de dos horas y después me entrevistó gente que ya me había entrevistado por Skype que no me hizo ninguna pregunta nueva, después mandaron a un X a entrevistarme y después me dijeron que ya estaba. Seguí con mis sospechas de que tal vez no estarían muy interesados en contratarme. Tal vez por eso, o tal vez porque estuve más tiempo solo en la oficina que con entrevistas, tal vez porque en tres horas y media lo único que me ofrecieron fue 2 vasos de agua y 2 cafés. Anda a saber.

Le dije a la de recursos humanos que quería saludar a Marcelo, ella me llevó a su oficina y me quede con él un rato largo. Mientras iba caminando con la de recursos humanos, me crucé a quién sería mi jefe que estaba con Fat Damon y dos personas más hablando. Me vieron y ni siquiera me saludaron.

Llegué a la oficina de Marcelo, me comentó un poco de la forma de trabajo, que cosas hay para hacer, etc. No me dijo del pack de relocación porque depende de la posición y lo que negocie cada uno.

Finalmente un poco antes de las 6 me fui. Al día siguiente, tal como había quedado con la de la consultora, le mandé por mail todos los comprobantes del viaje: nafta, peajes y estacionamiento en Rosario. Eso fue hace más un mes. Adivinen si me devolvieron la plata del viaje. Dale, a que no adivinan. Adivinen si la de la consultora me responde los mails o los llamados telefónicos. Dale, a que no adivinan.

Por último, adivinen quien estuvo todo el día en Rosario y pagó su propio viaje a cambio de hacer un test psicotécnico, repetir entrevistas que pudieron haber sido por Skype, dos vasos de agua, estar gran parte del día solo en una sala de reuniones y sigue sin saber que incluye el pack de relocación.

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Monday, September 3, 2018

Don Barredora

Usted me llama, entonces voy, Don Barredora es quien yo soy. Así se debería titular mi búsqueda laboral. Me llamaron para una entrevista de trabajo para un posible laburo en Rosario y fui. Y no quede. Aunque empiezo por el principio.

Hace dos meses más o menos, me mandó un mail una mina de una consultora de recursos humanos en el que decía que había visto mi perfil en LinkedIn y quería saber si estaba dispuesto a mudarme a Rosario. Respondí que sí y agendamos una entrevista telefónica para unos días más tarde. Me dijo que me iba a llamar el jueves a la tarde.

Hablamos el jueves. Me comentó que el trabajo era para una empresa de seguros que es la número uno del país, aunque no tienen tanta presencia en Buenos Aires. Sin embargo, tienen todo el mercado del interior. Eso dijo la mina. Y eso mismo es lo que dicen absolutamente todas las empresas de seguros. Siempre son re grosos en el lugar donde no estás vos. Esta empresa estaba creando un área nueva de "transformación digital". Gran nombre.

Desconozco quien se lo puso, pero hay que reconocer que "transformación digital" es un gran nombre. Una de las formas de darte cuenta tu nivel de grositud dentro de las corporaciones es quien le pone nombre a los proyectos. Yo solo pude hacerlo una vez, cuando estaba en el e-commerce. Estábamos armando una campaña de marketing muy específica, segmentada para clientes puntuales en la Patagonia y la bauticé "Conozca el Interior", como el sketch de Les Luthiers. Un pibe que se llamaba Pablo y trabajaba en el área de marketing digital, quien no conocía Les Luthiers, dijo que le sonaba a una campaña de limpieza de colon.

Cuestión, estaba en la entrevista de recursos humanos. Hablamos de todo un poco y me hizo esa pregunta mágica que me encanta. Me preguntó por mi nivel de inglés. Claramente no había leído mi curriculum. Pocas cosas tan lindas como estar en el medio una entrevista con un reclutador profesional que no leyó tu curriculum. Igual eso no me importaba mucho. Lo que más me importaba era cuanto me iban a pagar por irme a Rosario. Le pregunté y no me respondió, me dijo que dependía de varias cosas, pero que "la empresa tiene un excelente pack de relocación".

Esa noche, cuando llegó Flor, le dije "nos vamos a Rosario" y ella me respondió "pero yo no me quiero ir a Rosario". Le expliqué que no importaba eso, que nos íbamos a Rosario igual. Una vez cada tanto, diría cada 2 o 3 meses, tengo alguna entrevista para un laburo en el exterior. Sé que Rosario no es el exterior. Entonces, después de la entrevista, le digo a Flor "nos vamos a vivir a Dubai". En caso que la entrevista sea para un laburo en Dubai. Sino, le digo para el lugar desde donde me hayan contactado. Flor dice que no se quiere ir. Después jugamos a que la convenzo, le cuento los beneficios de vivir en ese lugar y finalmente no queda en nada.

Unos días más tarde, me volvió a contactar la mina para tener una entrevista con la Gerente de Recursos Humanos de la empresa. Quedamos para un día después, la entrevista iba a ser por Skype. Nuevamente hablamos de todo lo mismo que había hablado con la mina anterior. O sea, esta vez no solamente no había leído mi curriculum, sino que aparentemente tampoco tenía un informe de la primera entrevista acerca de mí. Muy profesional todo.

Una de las últimas preguntas que me hizo fue "contame que haces en tu tiempo libre". Empecé a hablar de stand-up, de la asociación esa que nombré alguna vez y empecé a meter más cosas porque pensé que mientras más cosas hiciera, mejor. Metí futbol con amigos, otras actividades, parapente, lo que sea. Todo suma. Estuve un rato largo enumerando actividades diversas. Cuando termine, me preguntó, "haces muchas cosas, ¿seguro que te queres mudar a Rosario?" Ahí tuve que aflojar y decir que si, que en realidad tampoco me gustaba mucho hacer parapente, es peligroso, mejor dejarlo. Para finalizar la entrevista, le pregunté acerca del sueldo, beneficios, etc. En realidad, lo que quería saber, era cuanto me iban a pagar por irme a vivir a Rosario. Lo demás mucho no importa. Me costesto que no estaba definido, pero que había "un pack de relocación muy beneficioso". Le repregunté acerca de ese pack y me dijo que incluía el pago de toda la mudanza y un monto fijo por un alquiler por los 2 primeros años.

El monto ese fijo estaba bien pero no era una cosa de locos. Era como para alquilarte un 2 ambientes lindo o un 3 ambientes no tan lindo, siempre en una zona mediana y en un edificio sin pileta ni nada de eso. Yo acá vivo en mí 2 ambientes muy lindo en una zona que me gusta en un edificio sin pileta. Hasta ahora no le veo ningún tipo de beneficio en irme a Rosario, pero no dije nada.

Unos días más tarde, se vuelve a contactar la primera mina para agendar una entrevista con quien sería mi jefe, también por Skype. Comenzamos la entrevista, y el tipo me saluda con un "¡Ale! ¿Cómo andas?" con muy buena onda, como saludas a un amigo al que queres saludar con muy buena onda. Demasiada buena onda, diría. Pero yo no sabía quién era ese tipo. Nunca lo había visto en mi vida, nunca ni siquiera había hablado con él. Nunca está bueno hablar con alguien tan buena onda. Le conteste que todo bien y me respondió "Marcelo me habló muy bien de vos".

Acá fue un punto de inflexión. Me dio miedo preguntar "¿Qué Marcelo?" porque no quería que me hiciera el chiste fácil. Por otra parte, se supone que es una entrevista de laburo seria, segura, para una empresa de seguros. Entonces, junté coraje y le pregunté "¿Qué Marcelo?"

Continuara.

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Tuesday, August 7, 2018

Servicio Básico

Tengo un amigo que hace mucho se fue a vivir a Barcelona. Al pibe le encanta el futbol, empezó a laburar en una radio deportiva chiquita haciendo notas y entre una cosa y la otra, se hizo amigo de Messi. Esa breve anécdota me la contó un amigo a mí, refiriéndose a un amigo de él. Hay mucho para comentar al respecto. Primero que nada, que la palabra "amigo" está siendo utilizada muy libremente, simplemente lo vio a Messi alguna que otra vez. Segundo, que saltea la mejor parte de la historia, que es como se habría hecho amigo de Messi. Aclaro que nunca lo vi a Messi, si lo vi al Diego dos veces y lo conté acá.

Conté lo de más arriba para contar lo que sigue y aclarar que voy a saltear la parte de "como conocí" y créanme que no es lo más relevante de la historia. Conocí a una chica que se dedica a gestionar prostitutas de alto nivel. Me quedé hablando un rato y me comentó varias cosas muy interesantes.

Como siempre en YaVeremos, es momento de rememorar viejos posts relacionados. Como la gran historia de putas en Las Vegas y mi experiencia como fotógrafo de prostitutas, allá por el 2001 antes que existan los celulares y fuera moda mandar selfies sin ropa.

La gestora de prostitutas, también conocida como la Natacha Jaitt del conurbano, me comentó que un servicio básico cuesta $5000. Eso sería básico, sin siquiera aire acondicionado o levanta-vidrios automático. Básico básico, lo tradicional y nada más, digamos. Todo lo demás, se puede hacer, pero se cobra extra. Como si fuera agrandar el combo. Y, en general, $5000 son las más baratas, el promedio del básico va de $7000 a $8000. Así y todo, me pareció barato. O sea, yo no gastaría esa guita, pero para ser un servicio vip no me pareció algo descabellado. Y, en caso de gastarlo, creo que preferiría pasarme la hora con la chica contándome anécdotas de sus clientes vip, que debe ser mucho más interesante.

La gestora y yo tenemos un conocido en común y me comentó que alguna vez utilizó sus servicios. Y que es tremendamente rata. Regatear no es tarea sencilla, pero este pibe se fue al extremo. El servicio de $5000 incluye una sola relación por encuentro. Me explicó la gestora que todos los servicios son de una sola relación, porque, como decirlo... es algo que se gasta con el uso y las chicas se tienen que cuidar. El pibe quería pagar $3000 y meter 3 relaciones. La gestora lo mandó a cagar y terminaron su relación.

Siguiendo la charla con la gestora, también dijo que varios de sus clientes "piden cosas muy raras". Frase que abrió la puerta a un sinfín de preguntas, siendo la más importante una solicitud de descripción de rarezas. Ella daba vueltas, muchas vueltas. Hasta que lo terminó diciendo. El cliente le solicitó a la prostituta que lo cague encima. Eso trajo dos preguntas más. La primera, cuánto cuesta eso. Me respondió que entre $20mil y $30mil. No sé qué hacer con esa información, pero nunca está demás saberlo.

Mi segunda pregunta fue si la prostituta efectivamente satisfizo la necesidad del cliente. Me contestó que no. Aunque no por un tema de moral ni buenas costumbres ni nada que se asemeje. Sino que ese tipo de servicios hay que solicitarlos con un día de anticipación para poder estar preparada. Acá aparecen nuevos interrogantes, como "¿qué onda si comiste choclo?" y varios más. Pero no los voy a hacer. Porque si hay algo de lo que estoy orgulloso de YaVeremos, es que nunca caí en anécdotas escatológicas. Si en todo lo demás, pero en eso no.

Volviendo a la historia, me gustó que haya que solicitar el servicio con un día de antelación. La moraleja de la historia es que, hagas lo que hagas en la vida, siempre hay que estar preparado.

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Monday, August 6, 2018

El Rey del Nilo

Facebook me acaba de recordar que hace exactamente un año estaba en El Cairo. Fueron 4 días muy blogueables, que acá empiezan. Unos meses antes, estábamos organizando el viaje a Europa con Flor. Que vamos acá si, que acá no, que toda la historia que ya comenté en un gran post hace bastante tiempo.

Entonces, estábamos eligiendo los destinos y un posible lugar era Sicilia. Mientras miraba el mapa veía que Egipto estaba muy pero muy cerca. Demasiado. Lo más cerca que iba a estar en mi vida. Y me pareció una excelente idea ir a conocer las pirámides.

Allá a principios de los 90s (porque siempre me puedo ir más lejos en el tiempo) tuve una profesora de historia brillante, se llamaba Ana María de Llano. Ojalá en algún momento se googlee y vea esto. Fue, probablemente, la mejor profesora que tuve en la secundaria. Sabía todo y hablaba con una pasión impresionante. Hizo que me interese la historia y que hoy, casi 30 años más tarde, me siga pareciendo fascinante. Parte del programa de historia de ese año era Egipto. En ese momento pensé "ojalá algún día pueda conocer las pirámides".

Volvemos a mayo 2017, armando el viaje y viendo las pirámides tan cerca, pensé que iba a ser un gran momento para cumplir ese sueño. Entonces le pregunté a Flor "¿Vamos a Egipto?" Ella se quedó callada unos segundos, me miró fijo y dijo "Ni en pedo vamos a Egipto, no pienso ir a un país como ese".

Cuando armamos el viaje, todos los destinos tienen que ser consensuados. Y en este caso parecía que no iba a serlo. Como que a Flor no le copaba mucho la idea de conocer las pirámides y no compartía el sueño de mi vida. Entonces hubo negociaciones difíciles, hubo mucho pero mucho de romper las pelotas y ceder en muchas otras cosas para logarlo. Y sí, lo logré. La convencí de ir a Egipto. Aunque solo El Cairo y por pocos días. Nada de Luxor ni Alejandría, teníamos que ir a un hotel lindo y algunas cosas más. Y fuimos. Y estuvo buenísimo y fue una cagada a la vez. Conocí las pirámides que fue de las mejores cosas (sino la mejor) del 2017. Y el resto de El Cairo no estuvo nada bueno, incluso la pasé bastante mal. Bah, yo no tanto, Flor la pasó peor que yo. Todo eso queda para el próximo post.

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Wednesday, August 1, 2018

Breve Historia de mi Caldera

Todo comenzó para mi cumpleaños de 2010, cuando mi caldera anterior se murió y tuve que comprar una nueva. Fue la época donde conocí al nefasto personaje de Ladislao, a quien sigo odiando profundamente. Ojalá que durante este tiempo haya tenido un accidente y quedado cuadripléjico.

Puse lo de cuadripléjico para que los tibios abandonen el blog. Ahora solo quedamos los que valemos la pena y no nos horrorizamos por nimiedades. Igual es posta que deseo fervientemente que Ladislao esté cuadripléjico en este momento.

Todo siguió más o menos bien, hasta mi cumpleaños del 2013, cuando hubo nuevos problemas con la caldera. Porque a mi caldera le agarra la chiripiorca para festejar mi cumpleaños. Unas semanas después llegó el técnico de la caldera y la arregló. Si por casualidad llegan a leer ese post (cosa que nadie hace, pero deberían) van a notar increíbles y desconcertantes semejanzas entre el técnico de la caldera del 2013 y el del 2018.

En el 2014 hubo un semi-problema de caldera. Era la caldera y tal vez no era la caldera. ¿Es o no es? ¿Sera o no será? Pueden leer toda la historia en La Bomba de Tiempo.

Llegamos al 2015, donde hubo otro problema con la caldera, también para la época de mi cumpleaños. Vino un técnico que se llamaba Gastón y resultó ser un crack. Arregló mi caldera de una manera genial y nunca tuve problemas. Hasta la semana pasada. Nunca publiqué la historia del 2015 porque había salido todo bien y las historias donde sale todo bien no tienen gracia y no se publican. Con esto no quiero decir que mis otras historias si tengan gracia, simplemente digo que si se publican.

Llegamos al 2018 donde la caldera dejó de funcionar. Esta vez se retrasó un poco, fue unas semanas después de mi cumpleaños. La caldera pasó a ser part-time. O sea, funcionaba cuando quería. Cuando quería la caldera, no cuando quería yo. Llamé al service y pedí que viniera Gastón. Para mi horror me dijeron "Gastón no trabaja más en Capital, solo hace provincia ahora". Hubo una pausa de unos segundos durante los cuales estuve tremendamente desilusionado. Volve a trabajar en Capital, Gastón. Por favor te lo pido, volve, yo te amo.

La chica que me hablaba por teléfono siguió diciendo "puedo mandarte a Chris o a Mauro". Chris es el hijo de re mil puta que vino en el 2013, así que inmediatamente lo descarté por malo conocido y opté por malo por conocer. "Mandame a Mauro" le dije.

Dos días más tarde, sonó mi celular y era Mauro. Le conté del problema de la caldera y quedamos para el jueves a las 10 de la mañana. Adivinen si vino el jueves, dale adivinen. No, no vino. Lo llamé 10:15 y no atendió. Lo llamé 10:30 y tampoco atendió. Lo llamé a las 11 y adivinen si atendió. Dale, adivinen. No, no atendió. Me llamó él cerca de las 11:30 con una voz de dormido que era para ir a cagarlo bien a trompadas, pero no dije nada porque no me anda la caldera y necesito que la venga a arreglar. Así que solo me limité a atender diciendo "hola" con cierto dejo de mala onda en mi voz. "¿Yo tenía que ir hoy a tu casa, no? Te pregunto porque se me traspapeló la orden". El hijo de puta además es mentiroso.

Quedamos para el viernes a las 12. Adivinen si vino el viernes a las 12. Se las hago corta, no vino. Lo llamé y tampoco atendió. Me llamó él cerca de la 1, atiendo el teléfono y me dice "¿Qué haces campeón? Hoy voy a tu casa". El "campeón" tenía mucha pero mucha onda Esa onda que solo le puede poner alguien que te está re contra cagando. Le pregunte a qué hora pensaba venir, me dijo "tipo 4". Le pedí que fuera antes, me respondió "Ok, a las 3 estoy ahí".

Acá viene la parte donde les pido que adivinen si vino a las 3. No, no vino. Me llamó 3:30 y me dijo "calcula que en una hora y media estoy por ahí". No lo llamé más y casi a las 6 me volvió a llamar diciendo que había llegado.

Mauro debe tener alrededor de 45 años, lucía el pelo medianamente largo y muy despeinado. No muy largo, tipo Jon Snow digamos. Pero si Jon Snow hubiese estado los últimos 30 años arreglando calderas dentro de la mina de donde se quedaron los 33 chilenos sin ver la luz y no haciéndose amigo del gordito de la guardia nocturna ni dandole matraca a Khaleesi. Ni paseando en dragón.

Mauro entró a mi casa y dijo "perdona que vine más tarde, yo no soy así, yo soy siempre re puntual, no quiero que tengas esta imagen de mí". Faltaba que me dijera "campeón". Un fenómeno el tipo. Me canceló sin avisar como 5 veces y se preocupa porque yo podría llegar a pensar que es un tipo que cancela mucho.

Prendí la caldera y le hice escuchar el ruido extraño que hacía. La caldera, no yo. Mauro escuchaba atentamente, le prestó demasiada atención a la caldera durante unos instantes y me dijo "es perfectamente normal el ruido". Le digo que no, me responde que sí. Un tanto estéril la discusión. Mauro afirma que es ruido normal de caldera. Yo le explico que convivo con mi caldera desde el 2010 y nunca jamás hizo ese ruido. Mauro me contra-explicaba que siempre hizo esos ruidos.

Finalmente se dignó a abrir la caldera. Le pasó un pincel para limpiarla, le tiró mucho WD40, bajó la temperatura máxima de calefacción y agua caliente, ahora explicándome que la calefacción y el agua caliente a menor temperatura estaban bien. En medio de todo eso, le sonó su celular, me pidió disculpas y atendió. Estaba discutiendo con una clienta llamada Marcela porque, según Marcela, el agua no estaba suficientemente caliente. Mauro le explicaba que sí. Marcela respondía que con la caldera anterior (se ve que Mauro le coloco una nueva) se bañaba con el agua a 45 grados y la nueva llega solo a 42. Mauro le explicaba que 42 estaba bien.

Estas son las cosas maravillosas e increíbles. Supongan la siguiente situación. Tenes una caldera que se rompe. Compras una caldera nueva. Te la instalan y el agua no calienta tanto como la anterior. Te quejas y te dicen "así está bien". Como puede ser que Marcela se haya comprado la caldera, Mauro se la instaló, Marcela no tiene el agua tan caliente como quiera, Mauro le explica que ahora es así. Y con toda esta situación, lo que queda es que Marcela es una hinchapelotas por reclamar lo que es suyo mientras que Mauro es un pobre laburante que tiene que lidiar con clientes que se quejan demasiado.

Igual no voy a tener empatía por Marcela, tenía que preocuparme por mi caldera. Lo siento mucho Marcela, pero hay un solo Mauro y soy yo o sos vos, y prefiero ser yo. Mauro siguió arreglando con poca voluntad mi caldera. Digamos que no hizo nada más. La cerró y listo; me dijo que ya estaba todo ok. Tengo que reconocer que en ese momento si estaba funcionando y no hacia ruido.

Cuando llamé al service, me habían dicho que el costo de visita iba a ser $900. Llegó el momento de pagar y Mauro me dice "Son $1100". Le aclaro que me habían dicho $900, me contesta que "$900 son de la visita y los otros $200 de la limpieza". Limpieza. El tipo pasó un pincel de mala gana durante 30 segundos y me estaba cobrando $200 por pasar un pincel. Por $200 lo traigo a Picasso a que me pincelee por 30 segundos. En fin, pagué, Mauro se fue y listo. Fin de la historia.

Llegamos hasta acá, vamos 3 páginas de la apasionante fábula del arreglo de mi caldera. Parece que se acerca el fin. Pero no. Porque al día siguiente, cuando me desperté fui a prender la caldera y adivinen si estaba funcionando. Dale, a que no adivinan. No, no andaba. Hacía ruido otra vez y ni siquiera encendía la calefacción. Filmé la caldera haciendo ruido y le mandé el video a Mauro por WhatsApp preguntándole que hacer.

Mauro no me respondió. Llamé directamente a Gastón. Le conté toda la historia, que me habían dicho que no trabajaba más en capital y todo eso. Me preguntó quién había hecho el arreglo, le dije que Mauro y contestó "Uy Dios". Increíblemente me dio cierta tranquilidad eso. Quedamos para el martes siguiente.

Unas horas más tarde, me llega la respuesta de Mauro por WhatsApp, "desenchufala y volvela a enchufar". No sé si es un genio o un hijo de puta. Mentira, si sé. Es un hijo de puta.

Ayer vino Gastón y me arregló toda la caldera. Toda toda. Obviamente la visita no me la cobró porque estaba en garantía. Ahora anda. Mañana no sabemos.

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Wednesday, July 25, 2018

Make America Great Again

Una vez casi me meto en política. Bueno, no era política realmente. Lo que si es cierto es que fracasé estrepitosamente. Como en casi todo lo que hice. Pero eso ahora está bien. En esta era donde todos somos emprendedores y nos enseñan que fracasar está bien porque se aprende mucho. No se dan una idea todo lo que vengo aprendiendo.

Cuestión, esto fue en el 2004 o 2005, no me acuerdo exacto, estaba en la universidad yanqui. Como buena universidad que se precie como tal, había clubes y organizaciones. Lo mismo que se ve en las películas, con los nerds en el club de ajedrez y esas cosas. Había una organización de estudiantes internacionales. International Student Organization. Muy original el nombre, por cierto.

Acá viene la mejor parte. La universidad les da plata a las organizaciones y cada organización puede disponer con la plata libremente. O sea, se supone que hay ciertos reparos, “merca y putas” por lo general no entran dentro del presupuesto. Pero casi cualquier cosa si entra. Por ejemplo (algo que pasó realmente) 25 personas fuimos a esquiar un día a una pista que quedaba a 200km de la universidad y fue todo gratis. Gratis no, pagado por la organización.

Me junté con 3 compañeritos de universidad y decidimos presentarnos. La idea era tener plata y organizar actividades que nos resulten beneficiosas y gratuitas. Se necesitaban 4 cargos: Presidente. Vicepresidente, Secretario y Tesorero. Yo iba a ser el presidente, porque armé todo. Los 3 compañeritos eran ecuatorianos. Había argentinos en la universidad, son los del grupo de WhatsApp que nombre el otro día, pero a ninguno le interesaba formar parte.

Con velocidad y destreza, organizamos todo en menos de una semana. Juan iba a ser mi vicepresidente. Llegó el día de las elecciones. Fuimos todos los argentinos directo desde nuestra casa al lugar de la votación. El voto era a mano alzada. Estamos todos los latinos y algunos yanquis y otros estudiantes de nacionalidades. Unas 50 personas en total, calculo. 8 argentinos, 25 ecuatorianos, había también ponjas, chipriotas y varios mexicanos y centroamericanos. Llega el momento de votar. Todo iba a ser fácil, éramos la única lista. Aunque no se votaba por listas, sino autoridades individuales, cargo por cargo.

Una profesora de la universidad, quien era la representante de los docentes dentro de la organización, pregunta quien se va a postular como presidente. Antes de que me pueda proponer, uno de los ecuatorianos lo propone a Juan. Me quede sin entender nada. Me postulé yo también. Comenzó la votación y me aniquiló. Salvo los argentinos, absolutamente todos lo votaron a él y fue el nuevo presidente. Obtuvo el cargo, me pidió disculpas y me dijo que no tenía idea que lo iban a proponer. No pude hacer nada al respecto. Hoy, muchos años pasaron y está todo bien con Juan. Él está casado con una minita yanqui, estuvo de visita en Buenos Aires hace unos meses e incluso juega al Mortal Contest. A mí no me eligieron para ningún.

Conté todo lo anterior para contar lo siguiente. Muy al principio dije que fracasé muchas veces. Ahora voy por una nueva. Soy miembro de otra organización que tiene autoridades y elecciones. Soy candidato a vicepresidente y las elecciones son en menos de 3 semanas.
Ya veremos que sale.

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Thursday, May 17, 2018

Alegría Asegurada

Siguiendo con el apasionante mundo de los seguros de vida, nunca dijo nadie jamás. Pero a mi si me resulta interesante. Acá va la cuarta entrega de la saga.
- Capítulo 1: Seguro de Vida
- Capítulo 2: Vamos por Partes
- Capítulo 3: Uni Ball

Recomiendo fervientemente leer los posts anteriores antes de continuar.

Hay un tema de los seguros de vida del cual no hablé en ninguno de los posts anteriores, el de los beneficiarios. Que pasa con los que tendrían que cobrar. Porque no hay nada menos tangible para comprar que un seguro de vida, que vas a pagar en cómodas cuotas durante toda tu vida y lo van a cobrar otros cuando vos estés muerto. Y, obviamente, vos nunca vas a saber si cobraron o no.

La gran mayoría de los asegurados eligen como beneficiarios a sus hijos o su cónyuge para que se haga cargo de los hijos. También la gran mayoría de los asegurados contratan el seguro de vida en los primeros años de vida del hijo, es el momento sensible de las personas y el momento a atacar de los vendedores. El argumento de venta radica en "que alguien piense en los niños". Todo esto me lo contó mi amiga actuaria a quien nombré en alguno de los posts anteriores y que sigo preservando su identidad.

Ahora vamos a la excepción. Que es lo que pasa cuando no hay beneficiario designado. Suena una premisa tonta, pero sucede. Cuando vos sacas un seguro de vida, nombras un beneficiario. Pero, puede suceder, que para el momento que vos te mueras el beneficiario no exista más.

Por ejemplo:
- Si el beneficiario fallece antes que el asegurado, quedaría "desierto" y el capital pasaría a los herederos legales de este último.
- Si el beneficiario fallece después que el asegurado, pero antes de cobrar, entonces el capital pasa a los herederos del beneficiario.
- Si el beneficiario es incapacitado o menor de edad, pasa al tutor.

O sea, si el beneficiario se muere, el seguro de vida entra en sucesión común y corriente, como cualquier otro bien del fallecido.

Ahora viene lo que me gusta más. Vamos a suponer que un tipo, llamémoslo Juan, tiene un seguro de vida de $100mil y el beneficiario es una Persona X. Juan y Persona X están de viaje, tienen un terrible accidente y ambos se mueren. Los $100mil van a los herederos legales de Juan.

Juan estaba divorciado y tenía un hijo mayor de edad. Los $100mil van para el hijo, que es el heredero de Juan y eso es lo que dice la ley. Juancito (el hijo de Juan) cobró las 100 lucas y está re contento. Esta triste por lo del padre, pero contento con la guita. Hasta que 3 meses después, aparece Pedrito que dice que también es hijo de Juan. ADN mediante, resulta que Pedrito y Juancito son medio hermanos. Flor de picaron este Juan con su hijo extra matrimonial, tal vez por eso estaba divorciado.

¿Y ahora qué pasa? Si Juan tenía 2 hijos, eran $50mil para cada uno. El tema es que Juancito se llevó toda la guitay cuando Pedrito le pidió la mitad, Juancito dijo "minga". ¿Cómo se resuelve esto? Pienselo un minuto, la respuesta en el párrafo de abajo.

La culpa de pagar mal fue de la aseguradora, entonces la aseguradora le tiene que pagar también a Pedrito. Pero como correspondían realmente $50mil a cada hijo, Pedrito recibe $50mil y Juancito se queda los $100mil sin tener que devolver nada. Si apareciera un tercer hijo cobraría $33mil y dudaríamos acerca de la conciencia social de Juan y su poco respeto a sus parejas.

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Thursday, May 10, 2018

Planeamiento e Implementación

Ya hablé de las preguntas raras, las preguntas estúpidas y las preguntas que quieren parecer interesantes y disruptivas en entrevistas de laburo. Conté los casos emblmaticos de Bajofondo y La Montevideana, también el de la fábrica y los Thundercats. Me encanta poner links a posts viejos, me gustaría saber si alguien lo lee.

El otro día en una entrevista me hicieron una pregunta que no me habían hecho nunca. Me preguntaron "¿En un proyecto, cuanto tiempo hay que dedicarle a la planificación y cuánto tiempo a la implementación?" El problema que tiene eta pregunta es que no hay una respuesta correcta. Y, en caso de haberla, tiene demasiadas excepciones. Salí de la entrevista y lo pregunté en un grupo de WhatsApp.

Un amigo que es desarrollador de aplicaciones me dijo "Depende de la metodología. Planificación oscila por lo general entre el 40 y el 80% en sistemas de software".

Otro que labura en planificación respondió "Planificación se le tiene que dedicar lo que toque hacer realizar lo básico: plan de alcance, tiempo, costos, riesgos, comunicación -30%".

Ya tenía dos respuestas que se contradecían. Apareció un tercero que es ingeniero y labura para el gobierno de otro país para agregar dudas: "Depende del tipo de proyecto. ¿Cuál es el fin y alcance? ¿Requiere desarrollo?"

Llegó el cuarto, que también es ingeniero y además es especialista en petroleo y mando el siguiente gráfico:



Y dijo "yo diría que cuanto mayor planificación mejor..."

En este momento seguramente todos estarán pensando "la flauta, pero que grupo de WhatsApp tan fantástico, seguro que hablan de temas muy interesantes". No se crean. 80% del tiempo se habla de fútbol y 80% del tiempo que se habla de fútbol se invierte en putear a Sampaoli.

5% se habla de otros deportes
3% envío de pornografía y discusión sobre esa pornografía. El 100% de la pornografía está enviada por la misma persona, aunque no puedo develar quien es.
2% bullying al que labura en planificación.
5% bullying a otros.
5% otros temas de la vida que (casi) todos serían muy blogueables.

Hay 10 miembros en el grupo, 7 de los cuales tienen hijos pero prácticamente nunca se habla de hijos.

Volviendo al tema de planeamiento e implementación, La mejor respuesta de todas me la dijo otro amigo, que es abogado y labura en un banco. "Depende del proyecto. Si es vender un departamento, la planificación es muy rápida y la ejecución puede demorar más de un año que es lo que demora en venderse. Mientras que si es tener un hijo, estás mucho tiempo planificando y la ejecución es rápida, en una noche ya esta".

Un genio el pibe. No solo por la respuesta, sino porque a sus 39 años y con 2 hijos ejecuta toda la noche.

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Monday, May 7, 2018

Bienvenidos a los 40

Este post lo escribí unas 50 veces. Como mínimo. "Genial" estarán pensando todos ustedes, va a ser un post elaborado, excelente, revisado, editado, corregido y brillante. Nada de eso. Lo escribí y lo dejé de escribir y lo volví a empezar a escribir en mi cabeza mientras estaba tirado en la cama o en la ducha. Dos lugares donde se fomenta mi creatividad. Ponele. Pero nunca logre un principio donde pueda decir lo que quiero decir. Entonces se me ocurrió que lo mejor sería empezar por el final. En menos de dos meses voy a cumplir 40 años y no puedo combinar eso con el blog. No puedo escribir como alguien de 40 años ni lo que escribo parece ser de alguien de 40 años. Mi problema es que soy muy chico para cumplir 40 años y no estoy ni cerca de estar preparado para hacerlo.

Hace mucho, 5 o 6 años tal vez, un día cualquiera, estaba en la casa de Pablo, mi cuñado. Mientras miraba su biblioteca encontré un par de libros de Anagrama, editorial que me gusta mucho. Los dos libros eran de Jack Kerouac. Admito que no lo conocía. Le pregunté por el autor y Pablo me comentó sobre el tipo, que era el referente de la Generación Beat y algunas cosas más. Esa semana pasé por una librería y me compre "Subterraneos", de Kerouac. Lo empecé a leer y lo dejé, no me gustó. Al poco tiempo fue mi cumpleaños, Pablo me regaló "En El Camino" del mismo autor. Me dijo que tenía que empezar por ese libro y eso hice. Tampoco me gustó y también lo deje. No logré que me guste Kerouac, lo digo con cierta vergüenza porque se supone que por mi estilo me debería gustar. Tal vez debería darle otra oportunidad.

Igualmente en uno de los dos libros, muy al principio, hay una frase que me pareció muy interesante porque me sentí totalmente identificado. Kerouac, hablando en primera persona, decía algo así como que todo el mundo pensaba que él seguía teniendo 27 años y andando a dedo por las carreteras cuando en realidad tenía más de 40 y hacia mucho que no hacia eso.

Creo que si aparece algún lector desconocido y empieza a leer algo al azar de YaVeremos, yo tengo 27 años. Al menos es la edad que parece tener quien cuenta sus andanzas. Casualmente los mismos 27 años que tiene Andres Fesser, el protagonista de Espirales, mi novela aún no publicada. Creo también que el motivo por el cual estoy escribiendo poco acá está relacionado con la edad.

Acá hay muchos posts de historias yendo al dentista. Muchísimos. En el buscador de blogger aparecen 27. Demasiados. La historia del Papagayo, Agujero Negro, Todo sobre mi Muela, Mr Saturday Night, Perno y Corona – Una Historia de Amor hasta llegar a la actualidad donde escribí La Sigo Chupando en febrero. La semana pasada fui al dentista y me arregló un arreglo que se había salido, y esta semana tengo que ir a que me arregle otro arreglo que también se salió y me rehaga el conducto que él me había hecho hace unos años. Muchas cosas. El tema es que mientras estaba en el dentista y el tipo me había pedido permiso para hablarme como amigo en lugar de como profesional, a lo cual yo accedí; me dijo "no seas pelotudo y veni así te puedo hacer el arreglo del conducto, no vayas a cancelar el turno como un cagon". Por un momento pensé que era algo muy blogueable. Inmediatamente pensé "vas a cumplir 40 años, no da que sigas hablando de que le tenes miedo al dentista. Vas a cumplir 40 años".

Eso mismo me pasa en otras situaciones. Escribí alguna vez de los exámenes preocupacionales y de la orina en los mismos, de la cara de asco de las enfermeras ante los frasquitos y todo eso. En mi último examen preocupacional, cuando alguien intentó darle un frasquito con orina a una enfermera hubo un error de cálculo en el pase, el frasquito cayó al suelo, se abrió, la orina salpicó y todos los presentes se alejaron instantáneamente horrorizados casi al ritmo de "el piso es lava". De vuelta, al igual que con el odontólogo, en ese momento pensé que era una situación muy blogueable y después pensé "vas a cumplir 40 años, un frasco de pis en el piso no es gracioso". Me acuerdo y sigo pensando que es un poco gracioso, pero no sé si es gracioso para alguien de 40.

Empecé YaVeremos cuando estaba en mis 20s y cruzó toda mi década del 30. Muy desde el principio, cuando estaba por cumplir 30 y publiqué "29 + 1" como genial ocurrencia para no decir 30. Me acuerdo exacto donde estaba y que estaba haciendo. Y ahora con casi 40 no puedo entender lo rápido que pasaron 10 años. 10 años. Es un montón. Es un 25% de mi vida. Podría escribir un párrafo re lindo sobre esta década y todo lo que hice. Hoy no estoy de humor para hacerlo, tal vez después de mi cumpleaños lo haga.

40 ni siquiera está bueno en las películas. Clerks II, de Kevin Smith, director que me encanta y película que está dentro de mis preferidas. Leyendo otra vez cosas viejas del blog me encontré con el Uncensored y toda la historia de Chica Z, ver el ítem 9 acá. Quise buscar a Chica Z en Facebook pero no me acuerdo en apellido. A diferencia de Mariela, que si me acordé el apellido, aunque eso es otra historia. Leyendo la historia de Chica Z me acordé que Clerks II era la película que íbamos a ver cuándo la rajé de mi casa.

Dante y Randall son los protagonistas de Clerks II, dos chabones en sus 30s y que están en bolas en la vida. O al menos no tienen todo encarrilado. En ese momento, vi muchas películas donde protagonistas en sus 30s no tenían la vida armada y nos explicaban que en realidad no era tan grave. Mi amigo Armando lo explica de forma excelente. Según él, nuestra esperanza de vida es 10 años mayor a la de nuestros padres. Esos 10 años, los agarramos entre los 20 y los 30 en lugar de agarrarlos entre los 70 y 80 cuando no nos sirven. Entonces empezamos todo 10 años más tarde que nuestros padres. Por todo léase trabajo formal, a veces terminar la facultad, tener hijos, etc.

En cambio en películas o series de señores de 40, son todos re grandes, re adultos y con problemas de gente re grande y re adulta. Y yo me veo, me siento, me leo y me escucho muy lejos de todo eso. Mi problema es que se me pasaron los 30s y sigo igual. Tal vez mi psicóloga esté contenta. Aunque con lo poco que le pago la sesión y el copago de obra social tampoco es que puede hacer gran cosa. Este sería el momento donde debería reinventarme y lograr hacer algo diferente. Algo acorde a mi edad es la frase que se me viene a la cabeza.

Tenía 7 años, estaba en segundo grado. Mi colegio tenía también jardín de infantes y los de jardín tenían un arenero enorme con juegos, trepadora y esas cosas. Los de primaria teníamos prohibido usar el arenero. Una vez, un grupo de primero, segundo y tercer grado aprovechamos un recreo y nos metimos todos en el arenero, corriendo, trepando y demás juegos de nenes. Debíamos ser unos 25 chicos en el arenero. Me acuerdo casi perfecto de todo. Como también me acuerdo cuando apareció Silvia, la profesora mala de gimnasia. Era re mala ella. A silbatazos nos expulsó del arenero y nos fue retando grado por grado. Primero a los de primero, después segundo y al final los de tercero. Me acuerdo que nos dijo "segundo grado y en el arenero, debería darles vergüenza, tendrían que actuar como personas de su edad".

Ahora no sé qué hacer. No voy a escribir "quiero volver al arenero" porque sería una pelotudez demasiado goma y creo que tanto ustedes como yo estamos para más. Tampoco sé del todo que quiero decir. Es una mezcla de cosas. Me siento como que debería actuar de otra manera debido a la edad que tengo y que las cosas que hago no son acordes a mi edad. Flor va a leer esto (aunque me parece que no me lee más) y va a aprovechar para decir "también podrías vestirte acorde a tu edad". Resumiendo, creo que no actúo acorde a la edad que tengo y que si lo hiciera probablemente me iría muchísimo mejor en la vida pero por algún motivo no puedo ni quiero hacerlo aunque tampoco me sale seguir haciendo libremente lo que hacía antes.

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Monday, April 23, 2018

El Trencito Choo Choo

Esto paso el año pasado. Creo que fue en Octubre o Noviembre, no me acuerdo. En ese momento no estaba escribiendo por acá muy seguido que digamos. Pero cuando pasó lo que voy a contar, pensé "esto debería publicarlo". Y me tomé mi tiempo hasta que llegamos a hoy.

Miércoles a la noche, Paseo La Plaza. Daniel (mi compañero de show) y yo en la puerta de la Calle Corrientes hablando mientras los volanteros volanteaban. Porque eso es lo que hacen los volanteros: volantear. Un volantero que no volantea es como que pierde la escencia de lo que es. Un volantero que no volantea deja de ser volantero y pasa simplemente a ser un ser humano. O parecido.

Daniel y yo estábamos ahí porque mientras los volanteros volantean, hay que vigilarlos. Si no los vigilas, no volantean. Y si no volantean, no viene gente al show y todo lo que conté recién de la escencia del volantero. Porque a pesar de que todos ustedes me imaginan como un artista consagrado del mundo del stand-up y con mi propio show en la Calle Corrientes no es todo tan glamoroso como parece.

Entonces, estábamos ahí controlando a los volanteros cuando uno de ellos nos dice "Dani, Ale, él quiere hablar con ustedes". Miramos y caminaba hacia nosotros un chinito al que el volantero estaba señalando. Digo chinito porque no llegaba a ser chino. Este chinito debía medir un metro y medio y pesar 35 kilos mojado. Un chinito que migraba con el viento. En su brazo izquierdo sostenía una caja chica de Pizza Guerrin.

El chinito llegó al lado nuestro. Lo saludamos y el, sin pronunciar una palabra, inclino la cabeza hacia adelante en forma de saludo y/o respeto. Con las manos hizo el gesto del contorno físico de una mujer, las curvas del perfil de arriba hacia abajo. A continuación puso sus manos frente a sus pectorales con el inconfundible gesto de "tetas". El chinito estaba buscando minas.

Daniel le pregunta en castellano si estaba buscando un cabaret. El chinito no responde. Entonces le pregunta en inglés, el chinito tampoco responde. Comencé a sospechar que el chinito no hablaba nuestro idioma. Daniel lo mira al volantero, este le responde que el chinito estaba buscando un puterío. Entonces Daniel vuelve a preguntarle en castellano (pero mucho más lento) si estaba buscando un cabaret. El chinito asintió. Daniel me pregunta donde hay algún puterío, le respondo "mándalo a los Bosques de Palermo, te pido por Dios que mandes al chinito a los Bosques de Palermo".
(N del A: Para los miles y miles de lectores extranjeros les cuento que los Bosques de Palermo es la zona donde se encuentran los travestis).

Daniel me dice que no sea hijo de puta y le dice que hay en Recoleta, sobre la calle Vicente López. El chinito saco una birome de algún lado, desconozco de donde. Le acercó la caja de la pizza y le hizo señas para que anote la dirección sobre la caja. Mientras Daniel anotaba, le digo que anote también Lavalle y Esmeralda, porque el chinito no tenía pinta de poder adquisitivo suficiente para pagar por Recoleta.
(N del A: Conozco Lavalle y Esmeralda porque tuve una despedida de soltero ahí. No la mía, sino la de alguien de la Casa Loca. No voy a develar la identidad, ya dije bastante. Mis experiencias de prostitución ya las comenté en Viva Las Vegas y en Moulin Rouge. También lo mencioné en El Sexo en los Tiempos de Crisis, pero abordando el tema desde otro ángulo).

Daniel anotó todo, el chinito guardó su birome y se retiró con su caja de pizza. Menos de cinco segundos más tarde, aparece una mina de unos 30 años no muy linda que digamos. Tampoco fea. Lo mira a Daniel y le pregunta "¿Me puedo sacar una foto con vos?" Muchas veces después de los shows de stand-up alguien del público pide una foto y obviamente es un inflador de ego descomunal. Pero nunca pasó en la calle y una hora antes de la función.

La sonrisa de Daniel no entraba en su cara. Daniel y la minita se ponen en pose Selfie. Él inclina la cabeza levemente, sonríe. Ella le da su celular y le dice "sacala vos que tenes el brazo más largo" pero el tono de voz bien de puta. Daniel sonríe todavía más. Se empieza a agrandar. Le crecen los pectorales, se infla, Bruce Banner se va convirtiendo en Hulk. Crece, crece, crece. Parece un efecto viagra pero sobre en todo el cuerpo. Ella se agarra de su brazo y también sonríe. Él hubiera crecido todavía más si hubiese sido humanamente posible.

Se sacan la foto, él dice que sacó varias que alguna iba a estar bien; ella le agradece y se va. El mismo volantero que nos había dicho lo del chinito se empieza a reír de la nada. Lo miramos y la risa se transforma en carcajada. Está que no da más de la risa y debido a la misma risa no puede explicar lo que está pasando. No lograba articular una oración hasta que finalmente explica. Cuando Daniel estaba escribiendo las direcciones de las prostitutas en la caja de la pizza, esa mina paso por delante del volantero y le preguntó "¿Quién es ese que está firmando un autógrafo?". El volantero le contestó "¿No lo conoces? Es un actor famoso, ayer estuvo en ShowMatch" y la mina fue de una a pedir la foto.

La mina le pidió la foto a Daniel pensando que era un actor famoso pero sin tener la menor idea de quien era. El resto de los presentes comenzamos a reírnos de la situación y todo lo que se había agrandado Daniel comenzó a achicarse hasta quedar minúsculo. Fue ver la versión en vivo de El Trencito Choo Choo de Rafa Gorgory.

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