Monday, October 9, 2017

Antiguos Espíritus del Mal

Hace poco tuve una de las peores entrevistas laborales de mi vida. Pero, como toda historia, vamos desde el principio. No voy a decir para qué empresa era, porque no corresponde. Pero voy a tratar de dar todos los indicios posibles para que puedan adivinarla por sí solos. Imaginate que estás entrando a un baño de una casa. Puede ser la tuya o la que sea. Ya dentro del baño, miras a tu alrededor y observas las marcas de cosas que hay ahí dentro. ¿Cuál es la primera marca que se te viene a la cabeza? Ahí es donde tuve la entrevista.

Apliqué vía LinkedIn y unos días más tarde recibo el siguiente mail: Estimado, nos estamos contactando con usted a fin de poder concertar una entrevista laboral en el marco de nuestra búsqueda de piiip (censurado el nombre del puesto) para la que usted aplicó su CV.
Acá le dejo mi contacto. Si está con interés y disponibilidad, puede comunicarse por este medio o al teléfono para coordinar el primer encuentro. Si no, yo me estaré comunicando con usted.

El mail no estaba dirigido a mí, sino a sí misma. O sea, yo estaba en copia oculta O sea, no se a cuanta gente estaba siendo enviado ese mail. Llamé por teléfono, me explicó que la primera parte del proceso debía ser una entrevista presencial y me consultó por mis horarios. Le respondí que lo mejor era temprano por la tarde, me contestó que tenía disponibilidad a las 14, a las 14:20, a las 14:40 o a las 15.


Con cierto tono de obviedad le pregunté si la entrevista duraba 20 minutos y respondió afirmativamente. La fábrica en cuestión está situada en Avellaneda, a unos 45 minutos en auto desde mi casa. 45 minutos de ida, otros 45 minutos de vuelta no rinden para ir 20 minutos a un lugar. Pero yo me debo a mi público y decidí que debía ir. Si no fuera así jamás hubiera conocido lugares como Bajofondo.

La entrevista ya había sido pactada para las 15 horas. Me dijeron que me presente en recepción y diga que es para la entrevista. Nunca me dijeron quién me iba a entrevistar. Lo consulté, pero no me quisieron dar esa información. A las 14:56 estaba anunciándome en recepción. Perfecta puntualidad. El lugar era una fábrica posta. Todo edificio gris de hormigón que ocupaba casi toda la cuadra y de unos tres pisos de alto y con una puerta para autos con barrera al más estilo dependencia policial de conurbano.

El seguridad llamó a alguien y en menos de 30 segundos apareció una minita de alrededor de 30 años, pelirroja, peinada con raya al costado. Tenía un aire a la Agente Van Pelt, de la serie The Mentalist. Si no la vieron, la recomiendo. En esta época que es difícil encontrar series para ver, está a mí me gustó mucho. Cuestión apareció la Agente Van Pelt, pero en realidad era mucho más fea que la Agente Van Pelt. Por ahí porque la Agente Van Pelt está en Hollywood y esta mina en Avellaneda. Tal vez sea por eso. No lo descarto. Podemos llamarla la Agente Van Pelt del Conurbano.

La Agente Van Pelt del Conurbano: ¿Por qué llegó tarde?

Que mala onda Van Pelt! Ni siquiera me saludaste, no te presentaste, no se tu nombre y ya me estás cagando a pedos. Siento que me estás faltando el respeto. Además tenes una actitud muy de mierda. Y no estás tan buena para tener esta actitud tan de mierda. Pero no dije todo eso porque todavía no sabía qué onda iba a ser la entrevista.

Yo: No llegué tarde. La entrevista era a las 3 y son las 2:56.
La Agente Van Pelt del Conurbano: Era 2:30.
Yo: No, era a las 3.
La Agente Van Pelt del Conurbano: No, 2:30
Yo: No, a las 3. Te voy a mostrar el mail de confirmación que dice a las 3.
La Agente Van Pelt del Conurbano: No hace falta.
Yo: Si hace falta.

Saque el celular, abrí el mail y se lo mostré. Decía 15 horas. Apenas miró el teléfono y se hizo la desentendida. Claramente empezamos para el orto y difícilmente la situación se iba a remontar. Eran las 2:57, también conocido como "cagando una entrevista en menos de un minuto".

La Agente Van Pelt del Conurbano: Ok, acompáñeme por acá por favor.

Caminamos unos 10 metros por un pasillo y entramos a una especie de aula. Pero no un aula universitaria. Ni siquiera un aula de la Universidad de Belgrano. Más bien un aula tipo la del Profesor Jirafales. Solo faltaba el cartel de "capacidad máxima 6 personas". Uno de los escritorios está ocupado por un pibe haciendo unas cosas que no llegué a ver, vendría ser Godínez supongamos.

La Agente Van Pelt del Conurbano se sienta en el escritorio de la maestra y yo me siento en la silla del otro lado.

La Agente Van Pelt del Conurbano: Vamos a hacer un test ahora que durará unos 15 o 20 minutos. Usted lo hace conmigo y luego a continuación usted va a hacer otro test solo de que durará aproximadamente una hora. ¿Tiene alguna consulta?
Yo: Podes tutearme.
La Agente Van Pelt del Conurbano: Ehhh, no. Así está bien. (Un tanto perturbada).
Yo: Bueno, como vos quieras. (Haciendo hincapié en las S).

A todo esto, Godinez seguía en el escritorio de atrás.

Me pregunta mi nombre mi edad con quien vivo, por la composición de mi familia actual y mi familia de origen y nada más. Ahí me dice vamos a empezar con el test en el cual me iba a mostrar unas figuras y yo iba a tener que describirlas. El siempre bien ponderado Test de Rorschach, donde te muestran esas figuras que todas parecen mariposas. Guiño, guiño. Donde dice mariposas debe decir "órganos genitales femeninos".

3:02 minutos. No puedo enfatizar lo hinchado las pelotas que estaba yo en ese momento. Estaba con muchas pero muchas ganas de golpear a La Agente Van Pelt del Conurbano. Odiosa. Pedante. Asquerosa. Y no estaba buena.

Me muestra la primera diapositiva y me pregunta que veo ahí.

Yo: A Mumm-ra.
La Agente Van Pelt del Conurbano: ¿Qué cosa?
Yo: A Mumm-ra, el malo de los Thundercats. Se lo ve perfecto ahí arriba.
La Agente Van Pelt del Conurbano: No sé quién es.
Yo: Un personaje de dibujos animados.
La Agente Van Pelt del Conurbano: ¿Cómo se escribe?
Yo: Mumra. M – U – M – R – A.

Fue el único momento de todo el tiempo estuve con la mina que note un muy leve movimiento en la comisura de los labios. Casi que podría decir que se sonrío pero no. Igualmente me lo anoto como un pequeño triunfo y la sensación de que tal vez la situación podía mejorar. Obviamente que no mejoro. Ella mantuvo su perfil parco, se puso a anotar Mumra y volvió la mala onda.

Pasamos a la diapositiva número dos. Godínez seguía completando lo que estaba haciendo ahí. La Agente Van Pelt del Conurbano me pregunta que veo en la segunda diapositiva. Le pregunté por Godinez y si el test no debería ser privado. O sea, no es que yo sea tímido ni nada de eso, pero asumo que para que un test psicológico funcione, uno se tiene que sentir cómodo, desinhibido y a gusto para entrar en confianza y poder hablar libremente. Eso es un tanto complicado con una tercera persona presente y sin tener la menor idea de que hace en ese lugar. La Agente Van Pelt del Conurbano contestó con su nula simpatía que la caracteriza que en ese lugar los tests no eran privados y debíamos continuar. Solo le faltó el "carajo, mierda".

Fueron 13 diapositivas en total, la mina con muy mala onda. Con preguntas con peor onda. ¿Usted que ve acá? Hicimos las 13 diapositivas y agarró la diapositiva número cinco y me dijo "bueno usted acá vio (ya ni me acuerdo que era vi) puede decirme si ve algo más". Después la diapositiva número seis y seguimos con todas hasta llegar nuevamente a la 13. En una me pregunta "¿Hay algo más en esta diapositiva?" Por ahí hay algo, solo que yo no lo veo. No le gustó mucho mi contestación.

Al terminar por segunda vez la tanda de diapositivas, la Agente Van Pelt del Conurbano dijo que íbamos a pasar al test de lógica y me preguntó si tenía alguna consulta.

Y si como te lo explico tengo montón de preguntas estoy acá un rato, tuve una hora de viaje para algo que no sé qué es y ni siquiera me dijiste tu nombre no sé ni qué es el puesto. Tengo muchas dudas. Pero vamos por la primera.

Mi primera duda es no se para que están entrevistando. La Agente Van Pelt del Conurbano me mira con cara de que soy un boludo y con un tono muy pedante me dice "es para la posición de de piiip (censurado el nombre del puesto)". Le respondo si eso ya lo sé, que yo apliqué para esto pero el tema es muy amplio y desconozco qué hay que hacer o qué requisitos solicitan o que conocimientos están buscando en los candidatos. No sé nada de nada y me encantaría saber algo. No te pido mucho, me conformo con un mínimo indispensable de información.

Me contestó con su altanería habitual "nosotros no nos manejamos así, usted realiza los dos test y en caso de que su perfil sea apropiado lo llamaremos para una siguiente entrevista y ahí va a le vamos a explicar más del tema." Todo esto como si fueran Google o la Nasa y como te lo explico, no sos Google ni la Nasa y por algo vos estás acá y no en Google porque en Google te tratan bien. Y esas empresas que tratan bien y valoran tu tiempo no esperan que vos, porque la empresa sea grosa, te tengas que aguantar cualquier estupidez. No funciona así.

No tengo los delirios de los millenials estilo pedir 200 lucas por mes y dos meses de vacaciones. Pero al menos hablemos algo ante que me hagas ir hasta allá. Yo voy porque me debo a mi público, ya lo dije. Si tuviera algo de dignidad, o algo mejor que hacer, no hubiese ido.

Completé el test de lógica, lo entregué y me fui. No me llamaron nunca más. El test de lógica eran 60 preguntas de algo que conozco muy bien. Sé que tuve al menos 56 bien y 4 estoy en duda. No tuve las 60 bien porque las que estaba en duda tuve fiaca de ponerme a pensarlas. Con 56 de 60 correctas, obviamente estaba en condiciones que me llamen para una segunda entrevista. Si no lo hicieron, no fue por mi capacidad intelectual sino por mi test psicológico. Se ve que es ahí donde se encuentran mis fallas. Quien lo hubiera imaginado.

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