Tuesday, April 25, 2017

Profesor Jirafales

La historia que sigue es totalmente verídica. Algunos nombres fueron modificados para preservar la identidad (y pseudo-dignidad) de los involucrados.

Buscando cosas nuevas para hacer, algún desafío interesante y después de que Flor me martillara la ocurrencia en la cabeza, apareció la idea de ser profesor universitario. O sea, profesor-profesor no. O sí. En realidad más o menos. La idea era dictar una clase y ver qué onda. Era un proyecto que me llamaba la atención por varios motivos. Entre otros, saber si era capaz de hacerlo y además te permite estar en contacto con estudiantes actuales y ver qué pasa.
 
Me decidí por la Universidad de Belgrano, honorable casa de estudios si las hay. Contra la creencia popular, no fui a la UB por ser graduado de ahí, ni por su excelencia académica, ni por su alta calidad en materia docente, ni por su inagotable presupuesto en investigación y desarrollo, ni por las docenas y docenas de graduados con honores que actualmente se encuentran en importantes posiciones en el ámbito político y económico mundial. Todo eso me lo ofrecía la UB como un plus. Yo la había elegido porque me queda cerca de casa. Porque si lo que queres es sacarte la duda de si serias bueno o no para algo, siempre mejor que esa duda se encuentre a una distancia a la que puedas ir caminando.

Luego de pasar por algunas personas vía LinkedIn, el 17 de noviembre me contacté por mail con Alberto. Fueron y vinieron varios mails donde le conté mi situación, pero no logramos coordinar una reunión. Repito. Vía mail, no logramos coordinar una reunión. Ese debería haber sido un importante indicio, del cual lamentablemente me percaté mucho tiempo después. Ya lo saben, soy lento para estas cosas.
 
23 de noviembre. Luego de casi una semana sin mensajes, volví a escribirle a Alberto. Tampoco pudimos coordinar una entrevista. Segundo indicio. Segunda vez que no me doy cuenta.
 
1 de diciembre. Nuevamente le escribo yo a Alberto, esta vez fueron y vinieron varios mails y logramos superar los obstáculos y pactar una entrevista. La tercera fue la vencida. Probablemente se estén preguntando porque no lo habíamos hecho antes. Que tremendo inconveniente se interponía entre Alberto y yo que no nos dejaba reunirnos y ser felices juntos. Desconozco. La rutina era que le mandaba un mail, el me respondía, eso lo hacíamos dos o tres veces más y al momento de agendar reunión, dejaba de obtener respuesta. Igual no me desanimó la situación. Ahora ya tenía una entrevista. Estaba totalmente expectante y ansioso esperando el día 6 de diciembre donde Alberto y yo finalmente nos encontraríamos.
 
Fueron cinco días eternos, pero logré sobreponer la ansiedad, sobrevivir a la expectativa y el 6 de diciembre 10 minutos antes de la hora pautada, me encontraba en el sexto piso de la Universidad de Belgrano listo para encontrarme con Alberto. Solo faltaba un pequeño detalle. Uno muy pero muy pequeño. Casi insignificante diría yo. Ese detalle, era Alberto. Alberto no estaba. Y una reunión con Alberto pero sin Alberto es un poco difícil. Es más, me animaría a afirmar que es imposible. Nadie en la universidad sabía del paradero de Alberto ni disponía de su número de celular para llamarlo. Desde el lugar de los hechos y mientras esperaba, le envié un mail. 20 minutos más tarde y sin haber tenido respuesta del mail, me fui. Tercer indicio. Pero yo no escarmiento.
 
Una hora más tarde, me escribió Alberto preguntándome si seguía en la universidad. Obviamente no estaba. Fueron y vinieron varios mails hasta coordinar una nueva reunión para el día 12.

12 de diciembre. Finalmente logré reunirme con Alberto. Hablamos de la educación en general, de la UB, de las diferencias entre los alumnos actuales donde (según él) están todo el día con el celular y otras cosas. Me contó que también es docente de la UBA y la UCA. A ver si se entendió bien. El decano de la UB, la máxima autoridad de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Belgrano tiene tres trabajos. Si, tres. No uno, no dos, sino tres. Todos sospechamos que los docentes no ganan muy bien, pero si al decano no le pagan un sueldo full-time, imagínense lo que les queda a los demás.

También hablamos sobre las materias que yo podría dictar, quedamos en que iba a completar un formulario y seguía todo en pie como para que empiece a dictar clases en el primer cuatrimestre del 2017.


Adivinen si eso pasó. A que no adivinan. No, obviamente no paso.
Esta historia continuara.

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Wednesday, February 22, 2017

Revelado

Me llamo Alejandro e imprimo fotos. Si, lo admito. Soy de los que en pleno 2017 todavía manda fotos a imprimir. No solo eso, también hago los álbumes de viaje. Hace unas semanas, empecé a armar el álbum del viaje que hice con Flor a Europa en agosto pasado. Preparé la selección de fotos, casi 200. No está tan mal teniendo en cuenta que entre los dos celulares y la cámara había cerca de 2300.

Las fotos se pueden mandar a imprimir a un local de Kodak, donde te cobran $8 cada foto. O a una de esas páginas de internet donde vos subís las fotos vía web y las retiras por un comercio, ahí te cobran entre $3 y $4 por foto, dependiendo de la promoción/cantidad de fotos. Obviamente fui por la segunda alternativa.

Compré el cupón en Envia Tu Foto y las mandé a imprimir. Dos semanas más tarde, me avisaron que estaban listas y fui a retirarlas. Acá es importante aclarar que el sistema es totalmente online. Vos subís las fotos, pagas y después las retiras por in comercio adherido que no tiene nada que ver con Envia Tu Foto. Para reclamos, hay únicamente una dirección de mail. La vida moderna es así.

Agarré todas las fotos y fui a mi casa. Me puse a verlas y, oh sorpresa, algunas estaban cortadas. Paso a explicar. Algunas fotos sacadas desde los celulares (no la cámara) estaban en formato wide. Esas fotos, en lugar de imprimirlas con una franja blanca arriba y otra abajo respetando el formato wide, Envia Tu Foto resolvió cortarlas a los costados para mantener el formato standard de impresión de 13 x 18cm. En otras fotos, en cambio, sí respetaron el formato wide y las imprimieron con las franjas blancas. Algunas si, otras no, todo a su criterio. Cosa de mandinga.

Cuando te cortan la foto, te sacan parte de la misma. Ponele que estás parado arriba de un puente en Praga y decís "caramba caramba, pero que magnifico y bello es este paisaje, voy a retratarlo para la posteridad con la cámara de mi celular" y acto seguido, le sacas una foto. Y mandas a imprimir esa foto. Y cuando ves la foto impresa, al paisaje le sacaron un 10% de cada lado. Digamos que no es lo mismo. Acá alguno podría "10% tampoco es tanto, no te quejes". Es un 10% de cada lado, 20% en total. 20% de 18 centímetros.

Imagínense algo de 18 centímetros. Cualquier cosa. Lo primero que les venga a la cabeza. Cualquier cosa. Ya se lo que están pensando. En una zanahoria. Por ejemplo, vas a la verdulería para comprar zanahoria para preparar una deliciosa ensalada. Ves una linda zanahoria de 18 centímetros de largo y estás re contento por los 18 centímetros que te vas a comer. Pero llegas a tu casa, pones la mesa, estás listo para comer y esos 18 centímetros ahora son 14,4 centímetros. Como que pensas que algo te estaría faltando. Incluso podes llegar a quedarte con hambre.

Mandé un amable mail a la gente de Envia Tu Foto explicando la situación y pidiendo que vuelvan a imprimir las fotos wide en formato wide. Me respondieron rápidamente expresando que fue culpa mía. Algo lógico. Porque tal vez, inconscientemente, yo deseaba arruinar mis propias fotos. Volví a mandarles un mail, esta vez no me respondieron.

Entonces, gracias a dios Google, encontré el nombre y mail del Gerente Comercial de Envia Tu Foto y decidí llevarle a él mi reclamo. Le escribí el mail que les copio a continuación.



Ezequiel, cómo estás?

No nos conocemos, conseguí tu mail a través de Google y vi en LinkedIn que sos Director Comercial en Envia Tu Foto. Tuve un problema con mi último pedido, el número 22XXX.

Hace unas semanas mandé a imprimir fotos de mi último viaje a Europa, donde estuve con mi esposa en agosto pasado. Algunas de las fotos estaban en formato wide. Mucha fue mi sorpresa cuando fui a retirar las fotos y encontré que algunas de ellas habían sido cortadas. Otras, en cambio, dejaron las franjas blancas arriba y abajo.

La decisión de cortar la foto o dejar las líneas blancas corrió pura y exclusivamente por cuenta de un empleado/a de Envia Tu Foto. Según me explicaron, el criterio que utilizan es "por ej queda fuera de la imagen la cabeza de alguna persona". Estoy muy a favor con el criterio de no cortar cabezas. Cuando veo fotos de gente que corta cabezas, como las de Isis que aparecen en los diarios, me parece que hieren la sensibilidad innecesariamente. Y eso que son solamente fotos, supongo que los protagonistas de dichas fotos la deben estar pasando mucho peor. Por eso quiero que sepas que apoyo fervientemente el lineamiento de su compañía de no cortar cabezas.

Así y todo, si cortan sin ningún tipo de empacho cualquier monumento histórico, tal como lo hacen los yihadistas con las ciudades que conquistan, algo con lo que estoy en contra. En mis fotos, cortaron parte del Partenón, la cúpula del Duomo de Milán, de la catedral de Praga, el techo de la opera de Viena, un molino en Ámsterdam, entre otras cosas. Cuando decidí sacarme una foto con el molino de fondo, para mí era realmente importante que las aspas del molino se vieran en la foto. Me encuentro en condiciones de afirmar que las aspas del molino son el motivo del molino. Las aspas hacen a que un molino sea un molino. Un molino sin aspas, más que un molino es un poste. Y una foto con un poste de fondo, por más que sea un poste en Ámsterdam, no tiene tanto glamour como el que algún empleado/a de Envia Tu Foto pudiera llegar a suponer.

Cuando les envié el mail explicando mi inconveniente, me respondieron que en realidad el problema había sido mío por no elegir la opción pleno papel. Algo que, evidentemente, es cierto. Así y todo, no logro entender porque decidieron cortar algunas fotos y otras no, incluso donde no había cabezas. Ni tampoco entiendo porque no me enviaron un mail consultando el inconveniente.

Creo que acá puede haber dos posibles motivos. El primero, es que esto pasa en varias situaciones y ustedes no pueden contactarse con cada uno de los clientes. Puede que estén en lo cierto. Pero si fuera ese el caso, querría decir que la opción "pleno papel" no es del todo clara y tal vez fuera conveniente que modifiquen su web.

El segundo motivo es que asumieron que yo había elegido correctamente la opción pleno papel. En cuyo caso, mi queja seria a la inversa, consultando porque dejaron las franjas blancas en algunas fotos.

Igualmente, mi motivo de consulta es otro. Vivimos en una sociedad totalmente apática y con nulo servicio de atención al cliente. En este caso, Envia Tu Foto puede considerar que fue un error del cliente e ignorar completamente mi reclamo. O podría tener una actitud pro-activa hacia un cliente disconforme y solucionar un inconveniente.

En total son unas 100 fotos, cuyo costo para Envia Tu Foto no debería superar los $150, siendo totalmente exagerado. Por $150, Envia Tu Foto va a ganar algo que vale muchísimo más, que es un cliente muy feliz y de por vida. Si atienden mi reclamo y vuelven a imprimir mis fotos, yo te prometo que cada vez que tenga que imprimir fotos durante el resto de mi vida, voy a usar Envia Tu Foto, aun si llega a ser más caro que la competencia. Incluso si alguien me consulta donde imprimir fotos, siempre voy a recomendar Envia Tu Foto. Para mí, tener un cliente fidelizado de por vida por $150 me parece una verdadera ganga.

Por otro lado, pueden perfectamente ignorar mi reclamo y mantenerse en la postura que el error fue mío y ustedes no tienen por qué responder ante un error del cliente. Algo que también sería totalmente valido. Pero es algo que hacen todas las empresas. Tal vez ustedes quieran ser diferentes. Tal vez a ustedes les importa el cliente y que esté contento con el producto que compra.

Muchas gracias por tu tiempo, quedo a la espera de tu respuesta.

Saludos,



Confieso que no esperaba respuesta alguna. Hubiera apostado el 80% de mis ahorros a que jamás me iban a contestar. Y el 19,99% restante a que me volvían a responder que fue mi culpa.
El 0,01% restante a que me iban a imprimir las fotos otra vez. Porque la esperanza es lo último que se pierde.

Pero me equivoque. Tan solo 3 horas después de enviado mi mail, Ezequiel me respondió algo que jamás imagine. Ahora estás pensando que se me cumplió el 0,01% y me iban a imprimir las fotos otra vez. Dale. ¿En serio pensas eso? No nos conocemos hace rato ya como para saber que YaVeremos no funciona así. No, Ezequiel no respondió eso.

Ezequiel contestó que desde noviembre no trabaja más en Envia Tu Foto y que le iba a pasar mi inconveniente a Fernando. Aclaro que no se quién es Fernando. No conozco a ningún Fernando que trabaje en Envia Tu Foto ni nada parecido. Ni conozco a ningún otro empleado. Otra vez a foja cero.

El mail a Ezequiel lo había enviado copiando al mail de atención al cliente. Al día siguiente, ellos me respondieron. Recalcaron que el error había sido mío; pero, como excepción y por única vez, iban a imprimir las fotos otra vez. A cambio, yo debía llevarles las fotos mal impresas para que pudieran destruirlas. Así que nuevamente hice un pedido de fotos y en unas dos semanas voy a tener las fotos del viaje a Europa impresas correctamente.

Más allá de todo chiste, quiero agradecer a toda la gente de Envia Tu Foto y prometo cumplir con mi palabra. Desde el día de hoy, voy a ser un cliente fiel y siempre utilizar su plataforma para imprimir fotos. Tengo tantas anécdotas de empresas, comercios y empleados que atienden mal que, una vez que resuelven un problema, vale la pena destacarlo. Muchas gracias.

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Thursday, February 9, 2017

Violencia de Género

Anoche fue la segunda función de Humor Negro del año. Entradas agotadas, salió muy lindo, estrené un poquito de material nuevo (que hace mucho que no hacía). No se puede pedir más. Entre el público, había una chica. No voy a develar su nombre real, así que vamos a llamarla Marta.

Marta es, como decirlo, una grouppie del standup. No mía, claramente. Yo no tengo grouppies. Bah, una vez tuve una, pero no estaba buena la mina. Que fea situación que te aparezca una grouppie y que encima sea fea. Cuestión, Marta es una chica que fue a verlo a Daniel (mi compañero de show). Esa es su movida. Conoce chicas por las diferentes redes sociales y las invita al show. Le va bastante bien con este sistema.

Cuestión, Marta vino al show con una amiga. A la salida, nos quedamos hablando un rato los cuatro: Marta, su amiga, Daniel y yo. Que el show salió muy bien, que somos re graciosos, cosas del estilo. Ya eran casi las 11 de la noche y yo tenía hambre. Todos los miércoles cuando terminamos el show, Daniel y yo vamos a cenar. Y ahora no estábamos yendo a cenar, sino hablando con estas dos chicas. Y yo prefería ir a cenar.

Visto y considerando que Marta y su amiga seguían hablando y no se iban a ir, acordamos en que salíamos los cuatro juntos y nos acompañaban a cenar. Empezamos a caminar hacia la puerta del Paseo La Plaza y aparece Lau. Lau es la encargada del lugar. Por un lado, me cae muy bien porque es buena onda. Por otro, me cae muy mal porque ganó el Mortal Contest 2016. Ese que yo iba punteando como un campeón y en diciembre pegó dos aciertos en cuatro días y me pasó.

El tema es que Lau nos ve salir a los 4 caminando, se acerca y me dice bien fuerte para que escuchen todos "saludos a Flor". O sea, ella no sabía que iba a hacer yo. No es amiga de Flor, solo la vio dos o tres veces en su vida. Así y todo, le pareció importante aclararles a las dos minas estas que yo estoy con alguien. ¿Por qué? ¿Y si yo me iba a garchar a alguna? ¿Qué sabe ella? ¿Por qué la necesidad de salir en defensa de la fidelidad o de algo que no sé qué es y nadie le pidió?

Eso también es violencia de genero. Sepanlo. Ni uno menos.

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Wednesday, February 1, 2017

Agente Agente

Demoro menos en ir a Mordor, tirar el anillo y volver que en conseguir un agente literario. Es absolutamente imposible conseguir un agente literario. Pero, como premio consuelo, puedo decir que en la búsqueda me encontré con personas cuanto menos curiosas. Una de ellas, es María del Rosario.

Aprovecho para aclarar que el trabajo del agente literario consta de los siguientes pasos.
1. Leer el libro el autor
2. Hacer las correcciones necesarias. No solamente gramaticales y estilo, sino también del argumento para aumentar las probabilidades de que el libro llegue a ser publicado.
3. Utilizar sus contactos en el mundo editorial para que el libro finalmente sea publicado. Según el género de tu libro, lo llevan a las editoriales donde consideran que tenes las mayores posibilidades de ser publicado.

El agente literario cobra un honorario fijo por los pasos 1 y 2, más un porcentaje de futuras ventas por el paso 3. Siempre aclaran que no garantizan la publicación, simplemente el trabajo.

Hace unos meses, agregué a María del Rosario LinkedIn y le mandé un mensaje consultando por su trabajo y me pidió que le hiciera cualquier consulta vía mail. Le mandé un mail. Jamás me respondió. Unas semanas más tarde, le mandé otro mail. Ese si me respondió lo siguiente.



Hola como estas? disculpa la demora en responder, pero no me gusta hacerlo desde el celu y en casa no tenia buena señal de internet. Te comento que yo me dedico a Construir Puentes, acerco soluciones con necesidades, y en caso de que haya dinero de por medio cobro un porcentaje por la gestión y si se gana el proyecto presentado también, aclaro esto para que no se mal interprete que es ad honorem.
Nunca hice de agente literaria, pero cuando el señor Lopez me lo solicitó, accedí pues me pareció que si bien no es mi tarea habitual tengo varios contactos que podían servirle.
Creo que como primera medida deberíamos firmar un especie de arreglo, contrato o mutuo donde dejemos aclarado todos los puntos, sobre todo para no incurrir en errores como me pasó con el señor Lopez (N del A: No es el nombre real) que me " contrató " de palabra o por aquí y cuando encontró él una editorial que le publicará su libro, simplemente me dijo que no lo ofreciera mas.
Esas cosas molestan y mucho pues mi tiempo vale, por eso te dije lo de la gestión, porque lleva tiempo mandar mails, hablar por telefono, etc etc etc
Decime como seguimos
Abrazo



Con ese mail, me di cuenta que María del Rosario no iba a ser mi agente editorial por varios motivos. El principal, porque le faltan todos los jugadores. Igualmente y como me debo a mi público, decidí responder asumiendo que podría llegar a conseguir una historia interesante para el blog.


(...) No tengo problema en firmar un contrato, me parece perfecto que cobres por tu trabajo y que las reglas queden claras de antemano. Quería consultarte exactamente cuál sería el trabajo y cuales los honorarios. 

Respecto al trabajo, yo busco una persona que logre que el libro se publique mediante una editorial. Que la editorial se haga cargo del proceso de edición y de los gastos de imprenta. Esa misma editorial se haría cargo en un principio de la distribución del libro. 

Tema honorarios, mi idea principal es lograr publicar el libro, no ganar plata con el mismo. Por otro lado, tampoco perder. Esto para mí es un hobbie y me encantaría llegar a publicar mi novela. Pero trabajo de otra cosa y los recursos que puedo dedicarle son limitados. 

Igualmente creo que con todos los ítems claros de antemano, podemos avanzar perfectamente.

Saludos,

PD: No sé quién es el señor Lopez



María del Rosario respondió 14 días más tarde:




Hola, mil disculpas por la demora en responder. Te comento que el Sr. Lopez es uno de los sobrevivientes de la tragedia de los Andes, escribió un manuscrito con sus memorias del accidente de 1972 y como te comenté, me dejo plantada. Ya esta..pero por eso me gusta aclarar las cosas primero.

Mi trabajo yo lo cobro en el éxito, por ejemplo si logramos que tu libro se venda, me darías un porcentaje de las primeras ventas que es del 5 o 10 % depende de las mismas, por otro lado en el mientras tanto cobro por la gestión de contactarte con editoriales, llamadas por teléfono, etc,  un importe de $ 120 la hora ( te imaginas que no voy a estar todo el día hablando por teléfono.. pero es un trabajo con un costo), y sí alguna pide el manuscrito para leerlo y hay que presentarlo en persona o bien me abonas el pasaje para hacerlo yo, ( vivo a 500 km) o lo haces vos. Tambien están los gastos de las fotocopias, en algunos casos esto se descuenta de las primeras ventas, pero es bastante costoso para mi, como para arrancar y esperar el resultado.

Creo que eso es mas o menos lo que debo aclararte como para que luego no se generen malos entendidos no te parece ?, pregunta ? vos tenes el derecho de tu obra ya registrado ? por el momento no tengo pensado viajar a Bs As, pero si te parece de seguir el trabajo vemos si viajo o no o venís vos.
Un abrazo




María del Rosario es una fenómena. Todavía no habíamos empezado a laburar y ya se estaba organizando sus vacaciones en Buenos Aires. Quiero aclarar que el trabajo del agente editorial se basa en sus conocimientos de la literatura y contactos con las editoriales. María del Rosario no tenía ninguna. Motivo más que válido para continuar con los mails. Le respondí:



Adhiero a todo lo que decís, me parece perfecto que las cosas queden claras de antemano. 
Intenté buscar el libro del Sr Lopez, pero no logré encontrarlo. Logró publicarlo?

Respecto a nuestro proyecto, tengo algunas consultas, disculpa sí parecen reiterativas, es que no conozco tanto como vos del mundo editorial y quería aprovechar tu vasta experiencia. 


1. Cómo comenzaríamos a trabajar? Yo te envío una copia del manuscrito y luego que pasa? En que consiste exactamente tu trabajo?
2. Respecto a los honorarios, me gustaría desglosarlo para poder entenderlo mejor. 
- El 5 a 10% de las futuras ventas, quién lo paga? Es un % de lo que las editoriales me pagan a mí, o del total de la venta o cómo funciona? No me quedó claro ese punto. 
- Los $120 por hora me parecen un monto razonable. Cómo emplearías tus horas? Son solamente llamados telefónicos a las editoriales? O que otras cosas?
- Las obras se entregan en fotocopias o se envían por mail? En caso de ser por fotocopias, tenes que llevarlas vos personalmente o se pueden enviar por correo?

Muchas gracias por todo!

Saludos,



María del Rosario seguía envalentonada, al día siguiente me envió esta respuesta.



Hola Alejandro, buen día. Sí, estas cosas son mejor dejarlas aclaradas desde el principio, aunque con Lopez no resultó .... honestamente no tengo idea pero creo aun no esta publicado.
Respuestas:
1. Cómo comenzaríamos a trabajar? Yo te envío una copia del manuscrito y luego que pasa? En que consiste exactamente tu trabajo?
Seria lo ideal que me mandes una copia del manuscrito para leerlo y saber que tengo para ofrecer. Mi trabajo consiste en eso, leer el manuscrito y buscar las editoriales posibles para que lo publiquen. Por ello te preguntaba si ya tenes los derechos de autor, esto es importante para evitar que te roben la idea, se entiende ?
2. Respecto a los honorarios, me gustaría desglosarlo para poder entenderlo mejor. 
- El 5 a 10% de las futuras ventas, quíen lo paga? Es un % de lo que las editoriales me pagan a mi, o del total de la venta o como funciona? No me quedó claro ese punto. 
Con respecto a este punto, esto yo lo cobraría una vez que se publique el libro, exactamente un porcentaje de lo que te pagan las editoriales, no se si del total de las ventas, ya que en algunos casos solo te publican en un principio 50 libros y si funciona sigue... eso un poco dependerá de como sea el impacto del libro.
- Los $120 por hora me parecen un monto razonable. Cómo emplearías tus horas? Son solamente llamados telefónicos a las editoriales? O que otras cosas?
El tema de la gestión es mas o menos así, debo llamar a editoriales, a veces hasta 3 o 4 por día, generalmente tenes que volver a llamar, etc, etc, por ende yo te diría que seria algo así de $ 120 x 2 horas por día, yo te iría pasando a que editorial llamé y cuantos días, que no serán todos los de la semana. Y dentro de esto estaría también el mandado de correos electrónicos, en algunos casos hay que cargar datos que llevan su tiempo. Para todos los casos yo te iría pasando un listado de a quien hable, con que editorial para que estés en tema y sepas que estoy haciendo.
- Las obras se entregan en fotocopias o se envían por mail? En caso de ser por fotocopias, tenes que llevarlas vos personalmente o se pueden enviar por correo? ...
Esto es relativo, en algunos casos hay que presentarse personalmente, cosa que a mi particularmente se me complica ya que vivo a 500 km, pero si vos lo crees necesario viajare, por ende los gastos deberás pagármelos vos, un promedio de $ 2000 entre pasajes, taxi y comida, sin contar hotel... por eso creo que si hay que ir personalmente debemos estar muy seguros de donde para no quemar cartuchos viste. En casi todas las editoriales te piden el manuscrito por correo, y sí puedo hacerlo yo, sin problema y esto entraría dentro de las horas de gestión.
Bueno espero hayas entendido.. jjajaj parece un manuscrito este mail
Beso




María del Rosario es una genia. Para mi ese mail es fantástico. La aclaración que llenar formularios lleva su tiempo es gloriosa. La amo. Así que le respondí otra vez.



Lo último que te quería consultar sobre los honorarios es si tenes un estimativo del proyecto. Porque no es lo mismo $120 la hora de 5 horas que de 500 horas. Asumo que va a ser algo en el medio, pero para ir teniendo una idea. 
Respecto a los otros costos, si venís a Buenos Aires, yo también tendría que pagar el hotel o podrías ir y venir en el día?
Del tema del porcentaje, usando números de ejemplo, si la editorial me paga a mi $1000, vos cobras entre un 5 y 10% de ese número? 

Ahora yendo al trabajo específico, como calculas que serían los tiempos y la forma de trabajo? Vos le presentas los manuscritos a las editoriales y que pasa después?

Muchas gracias por todo!



Por ahí el último mail ya fue demasiado, María del Rosario no me respondió más. Y yo me quedé triste, añorandola.

Mientras tanto, sigo en la lucha con agentes editoriales. Porque si piensan que María del Rosario es todo, están muy equivocados. María del Rosario es solo el principio. Abróchense el cinturón que el viaje al mundo de los agentes literarios recién comienza y no tiene desperdicio. Esta historia continuará.

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Monday, January 30, 2017

Siempre Pizza

Diálogo con Nacho, sobrino de 3 años y 10 meses.

Yo: ¿Qué vas a ser cuando seas grande?
Nacho: Delivery.
Papá de Nacho: No. Lo que Nacho quiere es andar en moto.
Nacho: No. Los que llevan la pizza.

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Friday, January 27, 2017

Ratas Descubiertas

Previously on YaVeremos: Ratas Encubiertas

Recomiendo leer el post anterior antes de seguir con este.

Fui a la reunión con cierta incertidumbre. En realidad, más bronca que incertidumbre. Bronca por tener que andar pensando en este tipo de cosas. Por no poder concentrarme en lo que iba a hacer realmente y estar obligado a andar pensando en estas cosas. Porque si lo racionalizas, en el peor de los casos ¿cuánta plata te puede llegar a cagar? ¿$20? ¿$30? ¿Entonces, si es tan poca plata, por qué da tanta bronca? Lo que me da bronca no es la cantidad de plata, sino la sensación que te estén cagando y no poder hacer nada. Además, después de más de 10 años y 1200 posts, está más que claro que en YaVeremos no estamos para andar racionalizando las cosas.

Llegué a la reunión. Al ratito llegó Persona A y pidió un café, igual que la otra vez. Yo no pedí nada. Al rato llegó Persona B. Otra vez aclaró que estaba con hambre y pidió una carta para elegir su merienda. En ese momento, se me vinieron a la cabeza todas las alternativas que comenté el otro día. Incluso pensé también en no pedir nada de nada y ver si Persona B pagaba toda la cuenta o no. Pero pensé que eso iba a ser más raro todavía. Si yo no pido nada y Persona B dice "dividimos la cuenta" igual tendría que saltar a decir "che, me estas cagando fenómeno, yo no pedí nada". Pero esta mal visto hacer eso por tan poca plata.

Decidí pedir algo más caro que Persona B y después dividir la cuenta. Porque, para ser pendejos, vas a tener que venir con mucho más que un café con tostadas para ganarme. Y eso hice. Persona B se pidió su café con tostadas, yo fui por una Coca y un tostado al cual le agregué tomate, solo porque me pintaba pagar el recargo por tomate. Comimos. Avanzamos un poco en el tema de la reunión hasta que todo iba llegando a su fin. Pido la cuenta. La moza la trae y la agarro yo.

Misma situación que la última vez. Persona A saca la billetera, Persona B vocifera "de ninguna manera, a vos te invitamos nosotros". Tengo la cuenta en mi poder y empiezo a sacar plata de la billetera. Persona B me pide la cuenta y dice "a ver si cobraron bien... porque a veces se equivocan". Pensé que extraño todo esto, la última vez no estaba preocupado por una equivocación. Cosa de mandinga. Eran $250 en total. $45 de Persona A, $90 de Persona B y $115 míos.

Persona B tiene la cuenta en la mano y empieza a mirar atentamente, con cara de intentar realizar operaciones matemáticas en velocidad en su mente. Yo lo miro y afirmo "Son $250, ¿hacemos $125 cada uno?" El tono de pregunta fue cordial, en realidad lo daba por hecho. Me tuvo que decir que sí. Porque, caso contrario, tendría que haber dicho "cada uno paga lo suyo" y él (al igual que yo la otra vez) no tuve el coraje de hacerlo.

Al menos me saqué la duda. Quedó demostrado que Persona B es tremendamente rata. El pibe divide si gastó más, pero quiere que cada uno pagué lo suyo cuando consumió menos. Es muy rata eso. Muy injusto. No podés pedir todas para vos.

Haciendo cuentas, si yo pagaba lo mío y el 50% del café, era $115 + (50% x $45) = $137,50. Me ahorré $12,50. Y me quedé chocho. Esos $12,50 no valen nada, pero tienen gusto a victoria inigualable. La tenes adentro, Persona B.

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Tuesday, January 24, 2017

Hola Don Pepito

Allá lejos y por los 90s, cuando estaba el 1 a 1 y éramos todos felices y ricos y teníamos muchos dólares y por ende éramos felices y ricos, en el supermercado encontrabas unas galletitas con chips de chocolate que se llamaban Chips Ahoy. Estaban geniales. Y después cerramos la importación y desaparecieron. No así los kiwis, que también aparecieron en el 1 a 1 y después se quedaron.

Durante muchos años solo tuvimos Pepitos. Las Pepitos son las galletitas con chocolate que hay. No son las mejores, no están ni cerca de serlo, pero las compramos igual. Cosa de mandinga. Vas al kiosco y te compras unas Pepitos sabiendo que en realidad no tienen mucho chocolate. El kiosquero también sabe que no tienen mucho chocolate. Hasta el Sr. Pepitos sabe que no tienen mucho chocolate. Pero nadie dice nada.

Hasta que, en el 2012, llegó la salvación. Llegaron las Toddy. Y después se agotaron. Y volvieron. Y se agotaron otra vez. Fue raro eso de que aparecían y desaparecían. Hace un tiempo también aparecieron las Cindor, que son muy parecidas. Ante la inminente competencia de un producto mucho mejor, Pepitos lanzó las Pepitos Extra Chocolate y fue como una estafa. O sea, vos ya tenías que tener chocolate. Y si ahora traes extra chocolate, ¿qué era lo que vendías antes?

En casa a veces compramos Pepitos, aunque yo prefiero las Melba. El otro día estábamos comiendo Pepitos con Flor y pasábamos una galletita tras otra sin ver chocolate. Era pura masa con algún minúsculo punto negro que se escondía en el centro de la galletita y te miraba con pocas ganas de estar ahí. Como que el chocolate no tenía esa sensación de pertenencia con la galletita. Era más bien una cara de “desconozco que hago acá, a mí no me vengan a preguntar nada”.

Sin encontrar el chocolate, Flor le sacó una foto a una de las galletitas y la subió a su Instagram y le preguntaba a Pepitos por dónde había que pasar a buscar el chocolate. Tuvo algún que otro me gusta y respuestas varias de amigas de Flor. Una recordándole que en Santa Fe comía Pepas y no Pepitos y otro acusándome a mí de tacaño por no comprar Toddy.

Al día siguiente, se comunicaron de Pepitos con ella. Le pidieron que les informe el número de lote del paquete sin chocolate (acá pensé en mandar uno al azar, total ninguno tiene chocolate) y el lugar de la compra. Flor lo hizo. A continuación, le pidieron una serie de datos personales, entre ellos un número de teléfono fijo a donde comunicarse. Flor se los dio. Y muchos otros datos personales más, un tanto irrelevantes a simple vista. Flor también se los dio.

Ese el momento exacto donde te acordas de todas las anécdotas que te cuentan de gente que hizo un reclamo a Quilmes y le mandaron 24 cervezas, otro a Cif y le mandaron 20 productos de limpieza y así sucesivamente. Te imaginas con que te van a mandar Pepitos desde acá hasta el fin del mundo. Empezas a vaciar la despensa para tener lugar para las nuevas Pepitos que están por llegar. Tiras latas de Atún y paquetes de fideos. Pones ropa en la baulera. Despejas todo lo que hay debajo de la cama. Gritas “acomoden todo que no hay lugar para las nuevas Pepitos”.

Al día siguiente, otro mensaje de Pepitos. Le dijeron a Flor que habían intentado comunicarse con ella, pero no lo lograron (había una llamada perdida en casa de número privado, tal vez sea cierto, no vamos a dudar de ellos) y le avisaron que, como retribución, le van a enviar un paquete de Pepitos por Oca y va a llegar en 14 días hábiles. También aclararon que el señor cartero de Oca solamente va a pasar dos veces y dejar constancia de su visita. En caso de no estar, hay que ir a buscar el paquete de Pepitos a la sucursal de Oca más cercana.

Solamente pasaron cuatro días, pero no aguanto de impaciencia para recibir un paquete de Pepitos. Uno. Que seguramente tampoco va a tener chocolate. Hay que comprar Toddy, no veo otra solución.

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Monday, January 23, 2017

Ratas Encubiertas

Por esas cosas raras de la vida, de repente te encontras en una situación donde a alguien se le ocurre algo y pensas "que buena idea". Lo volves a pensar, y la idea está tan buena, que abrís la boca y decís "quiero ser parte de esta idea". Decidís involucrarte. Hasta que hay que empezar a desarrollar la idea y ahí te preguntas "¿quién carajo me mandó a meterme en esta idea?" Yo estoy en esa fase.

Resulta que por la idea en cuestión, me junté hace un par de semanas con dos personas. No son amigos, son simplemente conocidos. Entre ellos dos, tampoco son amigos. Decidimos juntarnos los tres en un bar. La negociación del lugar fue ardua, nadie quería ceder. Uno propone un lugar y argumenta "te tomas el subte y llegas" sin tener en cuenta que esa misma persona se puede tomar el subte para el otro lado y "también llegas". Después de mucho pero mucho mensaje por Whatsapp, definimos el lugar y la reunión sucedió a principios de diciembre.

Persona A llegó primera al bar de la reunión y pidió un café. Yo llegué segundo, pedí un agua sin gas. Al ratito llegó Persona B disculpándose por la demora y aclarando que tenía mucho hambre. Persona B se pidió café con leche, tostadas, bebida, merienda, etcétera.

Llegó el momento de pedir la cuenta. Hay que recordar que Persona A estaba en la reunión haciéndonos un favor a Persona B y a mí. Llega la cuenta. Persona A saca la billetera. Persona B exclama fervientemente "de ninguna manera, Persona A, a vos te invitamos nosotros". Vio el total de la cuenta y lo dividió por dos. Resumiendo, yo pagué la mitad de la merienda de Persona B.

A mi nadie me preguntó si yo quería invitar a Persona A. Ni tampoco tuve el coraje suficiente de decir "che, Persona B, el café de Persona A lo pagamos a medias, pero cada uno paga lo suyo". Me quede callado y pagué la mitad.

Es una de esas situaciones donde si decís algo quedas mal o como rata mientras que la otra persona tiene impunidad.


Ahora mi duda. Esta tarde me vuelvo a juntar. ¿Qué hago?
Opción 1: ¿Pido lo mismo que Persona B?
Opción 2: ¿Pido más que persona B y me cobro lo de la última vez?
Opción 3: ¿Pido lo que yo quiero pedir sin importarme que hagan los demás y no me preocupo por el pago?
Opción 4: ¿Pido lo que yo quiero pedir sin importarme que hagan los demás y aclaro que cada uno paga lo suyo?
Opción 5: Ninguna de las anteriores.

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Friday, January 13, 2017

Muy Bien 10

No puedo creer lo mucho que me costó, y todavía está costando, escribir este post. Es el post de los 10 años de YaVeremos. Mucho tiempo. Demasiado. En realidad los 10 años fueron el 26 de diciembre. Lo empecé a escribir una semana antes. Ponía algún párrafo y lo borraba. Hasta que unos días antes, lo terminé.

Hablaba muy poquito de los 10 años y mucho más de mi último año. Se lo mostré a Flor y me dijo que estaba muy bueno y después me preguntó porque habría de publicar algo así. Me quedé con la duda y no lo publiqué. Después no se me ocurrió nada para publicar. Y fueron pasando los días. Hasta llegar a hoy, que me obligo a publicar algo.

Son las 0:30 del viernes. Estoy en el living, Flor se está bañando. Toscana duerme debajo de la mesa. De la nada, pasa una mosca de esas grandes y bien feas, que tienen partes de color verde y hacen mucho ruido. Toscana se altera y le empieza a ladrar. Yo agarro un repasador para matarla. Soy muy bueno matando cualquier tipo de bichos con un repasador. Toscana mira la mosca y le sigue ladrando. Yo hago el primer lanzamiento de repasador, tipo látigo, me creo Indiana Jones, pero fallo. Toscana sigue persiguiendo a la mosca. Mi trabajo es doble. Tengo que matarla y después agarrar el cadáver antes que Toscana, para evitar que se coma la mosca muerta. A veces logro hacerlo, otras gana ella. La mosca desaparece y vuelvo a los 10 años del blog, ahora con Toscana durmiendo en el piso y usando mi pie de almohada.

No quiero hacer un post recapitulando los posts aniversario, ya lo hice al menos otras 8 veces para el cumpleaños del blog y unas 3 o 4 para mi cumpleaños. Tampoco quiero hacer un post poniendo links a los mejores posts, ya lo hice para los 500, 800 y 1000.

Aclarado lo que no quiero hacer, vamos a lo que sí quiero hacer. Ni la menor idea. Se me pasan por la cabeza muchas cosas. Donde estaba cuando empecé esto y donde estoy ahora. Que hice durante todo este tiempo. Que cosas pude hacer gracias al blog y que cosas pude contar acá. Hay muchísimo y, como yo, un poco extremista. Desde el odio profundo de los fracasos del libro hasta la máxima alegría cuando conseguí publicarlo. Desde toda la gente genial que conocí por YaVeremos hasta Flor.

Este post se me está complicando más de lo que me imaginaba. Estoy como medio duro para escribir, no fluye tan fácil como antes. Mientras escribe esto, paro para leer posteos viejos. Algunos me parecen geniales y siento que ya no puedo escribir así. Y me da bronca. Otros me parecen una porquería y tengo ganas de borrarlos.

Casi todos los días me dan ganas de escribir acá. Nunca lo hago. Me pasa algo, se me ocurre algo, me cruzo con alguien y pienso “esto va al blog”. Y después no va al blog. Entonces se me ocurre que debería obligarme a escribir más seguido. Pero si me obligo, pierde el sentido. Se supone que esto lo hago porque me entretiene.

Por ahí me voy a contradecir con lo que puse un par de párrafos arriba y voy a recapitular un poco todo este año. Pero es difícil, como que hay censura. Auto censura. En las cosas buenas, un poco por culpa y otro poco porque sigo con la sensación de que cuando te pasa algo realmente bueno, la gente no se alegra por vos. Vamos a un ping pong. Un párrafo bueno, uno malo. Aunque ya no se dice malo, sino que en las evaluaciones de performance se dice que son ítems a mejorar.

Sin orden en particular.

Bueno. En Agosto estuvimos 3 semanas en Europa con Flor y fueron espectaculares. Recorrimos Ámsterdam, Berlín, Praga, Viena, Atenas y Milán. Pude hacer cosas increíbles. Praga es alucinante. Estar caminando al lado del Partenón es algo que nunca pensé que iba a hacer en mi vida. Praga es, probablemente, la ciudad más linda del mundo donde pude ver Don Giovanni en el mismo teatro que se estrenó hace más de 200 años. Hice un crucero por las islas griegas y nadé en el Mar Egeo. Y, para cerrar, fui a ver un partido en el San Siro.

Malo. Las cosas familiares siguen igual que siempre. Fui al psicólogo casi todo el año, pero creo que quienes deberían ir son todos ellos.

Bueno. Toscana ahora duerme en la cama con Flor y conmigo. (Tal vez esto también sea malo).

Bueno. Excelente año de stand-up. Haciendo durante muchos meses dos shows por semana y fui dos veces a hacer el show a Rosario.

Bueno. Cambié (otra vez) de laburo y estoy en una empresa donde la gente es copada. Y me pagan más que en el anterior.

Malo. Pasó otro año sin que pise el gimnasio ni haga nada por el cuerpo.

Bueno. Estoy metido en una asociación (tal vez sea una secta, no puedo develar cual es) que me permitió conocer muchísima gente tremendamente interesante.

Malo. Casi que no estoy escribiendo más.

Bueno. Estoy con Flor.

Bueno. Terminé definitivamente Espirales (Segundo libro, primera novela) y estoy intentando publicarlo.

Malo. No estoy ni cerca de lograr publicar Espirales.

Bueno. Sigue apareciendo gente con ganas de jugar al Mortal Contest.

Bueno. Vi muchas pero muchas series. Black Mirror de lo mejor que hay. También The Night Of y Stranger Things.

Bueno. Gracias a Whatsapp estoy en contacto frecuente con un grupo de 10 amigos de la época de la universidad. Ahora quedamos desparramados por el mundo: Los Ángeles, Columbus, Owensboro, Madrid, Ginebra, Guayaquil y Buenos Aires.

Que difícil ahora. Al final, me quedaron un montón de cosas buenas y el post deja de tener gracia. Son mucho más entretenidos de leer cuando el protagonista la está pasando mal.

Todos los principios de año me propongo un montón de cosas. Cumplo algunas y otras me miento y las pongo como objetivo nuevamente para el año siguiente. Uno de todos esos objetivos, es escribir más seguido acá. Ojalá esta vez sea cierto. Ya veremos.

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