Friday, November 8, 2013

Casado con Hijos

Hoy tuve la experiencia más parecida a vivir en un matrimonio igualitario de mi vida. Pero vamos por el principio. Anoche me llamó mi hermano Pablo para contarme que Mica (4 años y 9 meses) quería que yo la fuera a ver como izan la bandera del colegio. Hice un esfuerzo descomunal y puse el despertador a las 7.30 de la mañana. Normalmente me levanto 8.30, una hora de diferencia es un montón.

Pablo me pasó a buscar en el auto y fuimos los cuatro para el colegio. El cuarto es Nacho, el hermano de Mica que tiene ocho meses. Diálogo del auto:

Mica: Papi, tengo una re buena idea. Hoy viene tío Ale a buscarme al colegio.
Pablo: No Mica, tío Ale tiene que trabajar cuando vos salís del colegio.
Mica: Ah... (Pausa unos segundos). Tío Ale, ¿vos trabajas cerca de mi colegio?
Yo: Si, más o menos cerca.
Mica: Papi, tengo una re buena idea. Hoy cuando yo salgo el colegio, el tío Ale sale de su trabajo y me viene a buscar a mi jardín.

Llegamos al colegio, Pablo dejó el auto en la esquina y con la baliza puesta. Como buen padre que lleva a los hijos al colegio, deja el auto en cualquier lado. Bajamos del auto y caminamos para el colegio. Pablo sosteniendo el huevito (cochecito portátil, para quienes no saben de niños) con Nacho adentro con su mano izquierda. Con la mano derecha le daba la mano a Mica. Yo, del otro lado, le daba la otra mano a Mica. Y en mi mano izquierda, llevaba la mochila de Mica. Sin conocernos, parecíamos papá y papá llevando a los nenes a la escuela. Todo muy matrimonio igualitario.

Entramos al colegio y fuimos para el patio. Mica se sentó en una sillita y Pablo comenzó a peinarla. Ahí me di cuenta que salió toda despeinada de la casa. Y como en el colegio tiene que estar con el pelo atado, Pablo la peina. El tema radica en la poca ductilidad de Pablo para peinar a la nena. Confesó que, para aprender a peinarla, mira videos en YouTube. Años atrás miraba pornografía, ahora mira peinados para nenas de cuatro años. Los tiempos cambian. Chistes pedófilos abstenerse.

Mica ya peinada, fue al aula para luego volver con todos sus compañeritos. Todos en fila, unos a otros tomados de los hombros. Van tomando posición la fila de las salas de tres, cuatro y cinco años. Con todos los niños listos, comienza a hablar la vice-directora por el micrófono. Sé que es la vice-directora porque me lo dijo Pablo. Esta vice-directora debe tener, como mucho, 25 años de edad. Deci que no tengo hijos; pero si los tuviera, me preocuparía un poco depositar su futuro educativo en una persona de 25 años. O sea, 25 años, seguro que anoche salió e hizo cualquiera y hoy tiene que educar niños. Que alguien piense en los niños. Claramente no puedo ser yo quien lo haga porque me estoy volviendo viejo. Que tremendo darte cuenta de eso. (Igual ya se cómo compensarlo, lo voy a contar la semana que viene acá).

Mientras la vice-directora hablaba, los niños seguían en su mundo sin prestar atención. Cada uno gritando, jugando con el compañerito o saludando a sus respectivos progenitores. Porque eran unos 30 progenitores mirando el saludo a la bandera. También estaban los nenes compenetrados con sus propias actividades. Como el niño que se come los mocos. Introducía el dedo mayor en su orificio nasal izquierdo, luego en el orificio nasal derecho para después chuparse el dedo con efusivo entusiasmo. El nene se comía los mocos con ganas. Me dieron nauseas.

Hasta que comenzó el saludo a la bandera. Mica va a un colegio católico, entonces cuando se iza la bandera se canta una canción de Jesús. Bah, en realidad en la canción hablan de Jesusito, yo asumo que es Jesús. La canción tiene ritmo y letra de canción infantil, así como es Jesús bien podría ser el Sapo Pepe. En las primeras estrofas, Jesusito es grande y está en el cielo, pero para el final de la canción Jesús baila, mueve la cadera y mueve la cola. Los infantes interpretan felices la coreografía de la canción.

Por ahí porque soy judío y nunca aprendí estas cosas, entonces las veces que pensé en Jesús me focalicé en la iglesia, los milagros o la película de Mel Gibson. Pero nunca jamás imaginé a Jesus como a un tipo con ritmo.

Al finalizar de mover la cola, los niños entonaron El Baile del Chirimbolo, donde les dicen "hola" a las maestras, a la escuela, a los padres y a todos en general. De ahí, al aula. Todo el evento duró unos seis minutos. Me parece impresionante como para alguien de menos de cinco años es fundamental que la vayas a ver y eso es lo más importante de todo, aunque solamente dure seis minutos y ni te preste atención. Claramente no estoy preparado para ser padre.

6 comments:

  1. "Pero nunca jamás imaginé a Jesus como a un tipo con ritmo. " x'D

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    1. Vos tampoco lo pensabas, no? Beso.

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  2. ¿Más o menos a partir de qué edad se puede confiar en una vicedirectora?

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  3. Que difícil es peinar a las nenas.

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    1. eso dicen, nunca lo intente! beso.

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