Friday, December 14, 2018

El Padrino IV

Allá lejos y hace tiempo, más precisamente en mayo de 2011, fue el bautismo de Mica. Mi primera sobrina y, casualmente, también ahijada. Ese bautismo dio pie a una de las trilogías que más me gustan de la historia de YaVeremos: El Padrino.

- El Padrino I
- El Padrino II
- El Padrino III

El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos y, como quien no quiere la cosa, resulta que Mica ya tiene 9 años e hizo la comunión. El tiempo es extremadamente cruel en este aspecto. Porque me acuerdo del bautismo como si hubiese sido hace un par de semanas y de repente me doy cuenta que pasaron 7 años. Es mucho.

La comunión iba a tener lugar en una iglesia de Santos Lugares. Que a mí me sonaba como a un episodio de Batman de los 60s, con Adam West y Robín diciéndole "Santos Lugares, Batman". Pero no era eso, Santos Lugares es un barrio que suena muy lejos pero está a 20 minutos en auto. Mi itinerario iba a ser un tanto complicado.

La comunión estaba agendada para el sábado de la primera final de la Libertadores, la que finalmente se suspendió por lluvia. La ceremonia en la iglesia iba a empezar a las 10 de la mañana y de ahí íbamos directo a un salón para el almuerzo. El detalle es que el salón estaba reservado desde ese mismo día. Entonces, Pablo, mi hermano y el papá de Mica, me pidió que me encuentre con él a las 7 de la mañana en su casa para ir a acomodar el salón. No tenía que estar a las 7 de la mañana de un sábado en un lugar desde hace como 20 años cuando cursaba primer año de económicas en Ciudad Universitaria.

Quiero aclarar que nunca en mi vida fui a una comunión y no tengo ni la menor idea de cómo son, que hay que hacer, que se hace ni cuál es el protocolo correspondiente. Le pregunté a Flor, que tampoco sabe mucho pero ella sí hizo comunión.

Yo: ¿Cuánto dura la comunión?
Flor: Calculo que 2 horas.
Yo: ¿Cómo que dos horas? El bautismo fueron 30 minutos.
Flor: ¿Cuántos eran en el bautismo?
Yo: Ni idea, 5 o 6.
Flor: Bueno, acá van a ser como 200.
Yo: Imposible, ¿cómo van a ser 200? ¿Se pusieron todos de acuerdo?
Flor: La hace todo el grupo junto, al menos 150 son seguro.
Yo: No puede ser.

Y si pudo ser, eran como 150. Pero eso viene después. La otra duda era cuánto tiempo antes hay que estar en la iglesia. Esa era la duda original que rápidamente se convirtió en "que tan tarde se puede llegar a la iglesia".

Llegué a la casa de Pablo a las 6:55am. Estuve muy orgullo de mi puntualidad. De ahí fuimos al salón, acomodamos todo. Hubo grandes inconvenientes. Pablo tenía previsto poner manteles blancos pero resulta que no había manteles blancos. "Tengo verdes o azules" dijo el tipo del lugar. Pablo no sabía que hacer. "Verdes" dije yo. Pablo seguía inseguro. Estaba en esos momentos totalmente sobrepasado donde parece que todo lo que haces, va a estar mal. No para él, sino para la esposa. Porque, aparentemente, los manteles no eran solo los manteles, sino un par de meses de preparación de cosas.

Le dije que no se preocupara, que a Marina (su esposa) le íbamos a decir que solamente había verdes y listo. Que no pudiste elegir. Pusimos los manteles, acomodamos las mesas, fui a buscar algo a la cocina y, cuando volví, Pablo estaba haciendo una video-llamada con Marina y lo escucho decir "había manteles verdes y azules, a Ale le parecieron mejor los verdes, ¿vos qué opinas?" No importa la edad que tengas, lo que hayas estudiado, tu laburo, lo que sea. No importa nada. No voy a entender nunca eso que hacen las mujeres de sacarte todo tipo de poder de decisión. Lo van haciendo de a poco y sin que te des cuenta. Cuando te queres acordar, no podes elegir ni un par de medias.

Terminamos de acomodar el salón. De vuelta a mi casa antes de las 9. Afuera diluviaba, Flor dormía. La desperté. Ella nunca se enteró que yo me había ido a hacer todo lo del salón. Totalmente dormida me pregunta si realmente hacía falta ir a la iglesia. Le dije que sí y se levantó con pocas ganas y ese humor de deleite que tienen las personas a las que las despiertan un sábado mucho antes de lo que tenían previsto levantarse.

Flor: Hay que llevar plata para darle a Mica.
Yo: ¿Por qué hay que darle plata?
Flor: En la comunión se les da plata. Ellos te dan una tarjeta y vos les das plata.
Yo: Que buen curro, típico de iglesia.
Flor: Lleva plata.
Yo: ¿Cuánto?
Flor: Ni idea, $50 o $100, lo que quieras.
Yo: Le voy a llegar dólares.
Flor: Ni se te ocurra darle dólares. Es una nena de 9 años.
Yo: Le voy a dar dólares para que ya aprenda. Porque no importa que sea la comunión, somos judíos y los judíos regalan dólares.

Saqué un billete de 5 dólares del cajón y lo guardé en la billetera para dárselo a Mica. La pregunta que aparece ahora es porqué motivo tenía 5 dólares en un cajón. La respuesta es fácil, era parte del premio del Mortal Contest. No se preocupen, ya lo repuse.

Llegamos a la iglesia de Santos Lugares. Pablo me había dicho que el problema de esta iglesia era que estaba en el centro y eso hace que se complique conseguir lugar para estacionar. Asumí que estaba exagerando, que tan ocupado puede estar el centro de Santos Lugares. La respuesta es muy ocupado. Estacioné a 6 cuadras y llegué a la iglesia muy mojado. La ceremonia había empezado hacia unos 10 minutos.

Había muchos niños adelante, Mica era uno de esos niños pero nunca llegué a divisarla. Muchos niños, todos vestidos iguales y muy lejos. Mucha pero mucha gente en la iglesia. Muchos padres y hermanos y muchos extras. Al menos 400 personas había ahí metidas. Y a nadie le importa la ceremonia. El cura se vio obligado a solicitar silencio en diversas ocasiones durante la jornada.

Mientras tanto, había que levantase y sentarse. Levantarse y cantábamos canciones bastante deprimentes. No esperaba algo con mucha onda, pero de verdad que eran deprimentes. Hasta Sui Generis parece que tiene cierto rock al lado de las canciones estas. Hubo una que decía algo como "damos al señor lo que es de él" que debe ser su hit, porque la cantamos muchas veces. Parecía que terminaba la canción y al toque volvía a arrancar y seguía. Después parecía que terminaba otra vez y volvía a seguir. Fue como vivir el final de El Señor de los Anillos, pero todavía peor.

El cura seguía diciendo muchas cosas y nadie le prestaba atención. El cura le pedía a la gente que se callara cada vez con menos diplomacia, nadie le hacia caso. Aparecieron unas señoras que debían tener 1200 años con unas bolsas de tela, eran las que venían a recibir donaciones. Pasaban cerquita y muy lentamente con las bolsas de tela esperando que pongas algo ahí dentro. Caminaban lento por la edad, pero caminaban más lento para darte tiempo a sacar algo de guita y dárselas. No lo hice.

En otro momento el cura dijo algo como que había que darse la paz. Tampoco se lo que es eso. Pido disculpas por mi ignorancia, pero nunca me dieron la paz. No se lo que es la paz. No sabía que se podía "dar" la paz. Solo se que La Paz queda en Bolivia. Pero descubrí que estábamos hablando de otra paz. Mis compañeritos de banco de iglesia se acercaron y me dieron un beso. "Te doy la paz" me dijeron. Me sentí invadido e incomodo, pero solo dije "gracias". Porque tampoco se si yo tenía que devolverles la paz. O si era más bien algo como "te doy la paz, pasala" o un tipo de juego de mancha. Misterios sin resolver. Como el de la persignación.

La ceremonia seguía, nadie prestaba atención. Había niños corriendo por la iglesia, jugando. Afuera seguía lloviendo. La gente continuaba entrando al recinto y sacudiendo los paraguas. La iglesia atestada de gente, ya no quedaba lugar para sentarse. El cura empezó a decir "tranquilos que falta poco". Y, desde entonces, antes de cada oración agregaba algo como "falta poco" o "ya se van a comer" o "un poquito más de paciencia". También el cura habló mucho de otro padre, creo que se llamaba Juan Carlos, que "se tuvo que ir, pero les manda muchos saludos". Después agregaba que el cura "los extraña mucho" y "los quiere mucho" y mucho mucho pero mucho amor del cura hacia los niños que estaban tomando la comunión. Diganme que prejuzgo o soy mal pensado, no los culpo, pero cuando un cura profesa amor desmedido hacia un grupo de niños, permítanme desconfiar.

Ya se viene la bendición final dijo el cura pensando que la gente se iba a callar, pero todos seguían hablando y a nadie le importaba la ceremonia. Ahí el cura aprovechó para hablar de otro cura que también los quiere mucho y les manda saludos. Pensé que iba a decir el Papa Francisco, pero no, era un cura más del montón. (N del A: los que hagan click en este último link, van a poder ver que a Francisco lo sigo desde que era Bergoglio).

Ya se viene la bendición final dijo el cura otra vez, a nadie le importaba. El cura pidió que cualquier persona que quisiera bendecir un objeto, lo levantara bien alto. Algunos levantaron rosarios, otros estampitas, otros levantaron cosas que no llegué a ver que eran. El cura, desde el frente de la iglesia, casi 50 metros delante de donde yo estaba sentado, bendijo todo a la vez. Todo junto y a la distancia. Según mis cálculos, el alcance de bendición del cura fue de casi 10 metros de ancho, por 70 metros de largo, por 2 metros de alto y no hubo inconvenientes con la cantidad de objetos a bendecir. El cura pudo bendecir todo a la vez sin que se le trabe el ancho de banda. El cura anda muchísimo mejor que el router wireless que me dieron los de Fibertel, que me dijeron que tengo 25 megas y no llego ni a 10.

En algún momento de todo eso llegó la bendición final. Mica saludó al público y todos se fueron al salón. Salvo Mica, Flor y yo que nos quedamos para que Mica cambiara las figuritas. Íbamos Mica y yo a buscar a sus compañeritos y se intercambian unas tarjetas de comunión. Ni idea bien cómo es esto ni para qué sirve, pero me sentí de vuelta en mi primaria cambiando figuritas.

De ahí al salón a comer con la familia y fin de la comunión. Una verdadera experiencia religiosa.

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Wednesday, December 12, 2018

Sending Fruit - Diciembre

Año 11 / Número 85

# Primicia Exclusiva: Volvió Sending Fruit

# Último Momento: A nadie le importa que haya vuelto Sending Fruit

# Espirales está un poco atrasado, espero que llegue antes de fin de año.

# No tengo más las estadísticas de la página, así que no puedo poner los "Te Busco".

# Te Busco era una de las pocas (o únicas) cosas que valía la pena de esto.

# Nunca te olvides que Ffig7 convierte la tortuga en helicóptero.

# Hoy es mi último show de Humor Negro del año. Vuelvo en 2019.

# ¿No había terminado Humor Negro ya? No, todavía sigue.

# También sigue abierta la inscripción al Mortal Contest 2019.

# Intento vender el libro YaVeremos después de cada show de stand-up. Cuando la función sale bien, vendo 3. Cuando no sale tan bien, ninguno. El extremadamente lento camino al éxito.

# Falta poco para las fiestas. Odio las fiestas.

# El otro día en un grupo de amigos alguien sugirió jugar al amigo invisible. Casi muero de angustia.

# Odio profundamente a todos los que trabajan en recursos humanos.

# Sospecho que Netflix no me conoce tanto como cree cuando me manda mails de "hay algo que te va a gustar".

# Diego Santilli tampoco me conoce tanto como cree cuando me invita a "tomar un feca".

# Hay gente que compró Espirales y me pidió expresamente no aparecer en la lista de agradecimientos. Desconozco si es humildad, falsa modestia o simplemente no quieren estar relacionados conmigo.

# Gran año en cuanto a sacarme selfies con famosos. Conseguí a Chucho Acasuso, Gael Garcia Bernal, Pablo Granados, Diego Capusotto y Carna. Tendría que bloguear sobre eso.

# El año pasado lo vi a Federico Luppi y no quise pedirle una selfie. A los pocos meses se murió.

# No estoy seguro si esos dos hechos están relacionados.

# Kirk Douglas cumplió 102 años esta semana y Cacho Castaña cumple años el 11 de junio.

# Gracias al Mortal Contest puedo saber esas cosas de memoria.

# Estoy fuera de práctica con el Sending Fruit. El próximo va a estar mejor. Ponele.

Related: Sending Fruit

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Sending Fruit™ Los 12 de cada mes en Ya Veremos.

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Tuesday, December 11, 2018

Primogénitos

En agosto, mi mamá y su marido adoptaron un perro. Tiene alrededor de cinco años y lo llamaron Wilson. El tema es que en octubre se iban a ir de viaje por dos semanas, algo que ya tenían programado desde hacía bastante tiempo. Una de las condiciones para que adopten a Wilson era que, durante su viaje, Wilson se quedara en mi casa y yo me hiciera cargo.

Un par de semanas antes del viaje, vino Wilson a casa para empezar la adaptación. Al menos eso era lo que quería el marido de mi vieja. El otro tema importante era ver que tan contenta se iba a poner Toscana por la compañía nueva. Estábamos los cuatro viendo interactuar a los perros, hasta que el marido de mi vieja dice "es como que le llegó un hermanito tiene que estar contenta". Flor, mi vieja y yo lo miramos con cara de que no entendió nada de la vida. Y ahí entendimos nosotros que realmente no entendió nada.

Mi vieja era hija única hasta que nació mi tío. Flor era hija única hasta que nació su hermano. Yo era hijo único hasta que nació mi hermano. En cambio el marido de mi vieja es el menor y no tiene ni idea lo genial que está ser hijo único y lo no tan genial que está que venga un hermanito a cagarte la existencia. En ese momento, todos nos solidarizamos con Toscana.

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Friday, December 7, 2018

Las Apariencias Engañan

Jueves, diez días atrás. Alrededor del mediodía me suena el celular. No tengo agendado el número. Atiendo y me dice "Hola Daniel, soy Nicolás, el hermano de Mariana, quien te alquila la cochera". Le digo que si le alquilo la cochera a Mariana, pero me llamo Alejandro. Nunca se dio por aludido y me siguió llamando Daniel durante toda la conversación.

En enero 2016, empecé a alquilarle la cochera a esta mina en un edificio a media cuadra del mío. Nunca la vi a ella, simplemente arreglé con el encargado y después fue todo vía WhatsApp y transferencias bancarias.

En abril 2017 vino el primer aumento, 23%. No muy grave. Junio 2018 el siguiente aumento, 22%. Siempre pagaba aproximadamente $200 menos de lo que cuestan las cocheras en un garaje que queda a dos cuadras de casa. Todo es caro, tener algo barato y a mí favor me ponía muy contento.

Hasta el llamado de Nicolas.

Nicolas: Te llamo porque te tengo que aumentar la cochera un 45%.
Yo: Mira, me parece mucho.
Nicolas: Entre lo que pago de ABL y de expensas, me quedan menos de $500 por la cochera, yo le dije a Mariana que por esa guita ni vale la pena.

Obviamente eso es imposible, pero no era lo que quería discutir.

Yo: Te entiendo, pero en junio me subieron un 25%.
Nicolas: Con más razón, ¿vos viste como se fue el dólar de junio hasta ahora?
Yo: ¿El dólar que tiene que ver? Tu cochera está en pesos.
Nicolas: ¡Por eso! Además con esta inflación.

Lo que siguieron fueron tres o cuatro minutos de discusión que fue creciendo en violencia y terminó en un "Si no te gusta andate" y le dije "la cochera es mía hasta el 10 de diciembre, ese día te la devuelvo" y ahí quedó el asunto.

Martes de esta semana, decidí aventurarme por mi barrio en búsqueda de una cochera. Recorrí todos los edificios de dos manzanas, de ambos lados de las calles. Fui encargado por encargado preguntando si alquilan cocheras a gente de afuera del edificio. Casi todos me dijeron que no y unos pocos me dijeron que sí pero que en este momento no había disponibilidad.

Aproximadamente un tercio de los encargados fueron muy amables. Otro tercio fueron un tanto apáticos y el último tercio me trató realmente mal. Con altanería y soberbia respondiendo cosas como "las cocheras son solamente para los que viven en el edificio" con un tono de voz que es muy complicado de reproducir en forma escrita. Ese tono de agrandado, del estilo "esto no es para vos, no vas a llegar ni aunque te esfuerces". Tratándome mal por no vivir en un edificio con cochera. Y son esos los momentos que te sale todo el odio facho desde adentro y las ganas de decir "pero vos sos el portero, vos no vivís acá". Que está mal. Lo sé, está mal. Pero se vienen solos esos pensamientos cuando alguien con un mínimo de poder te trata mal por el simple hecho de que pueden hacerlo y vos no podes responder.

Volví a casa y quedamos con Flor que ella iba a intentar conseguir cochera al día siguiente. No le conté nada de mi experiencia, simplemente le dije que no había conseguido. Hay un detalle, yo soy mucho más buena onda que Flor. Con los encargados buena onda me quedaba hablando, los hacia reir, contaba alguna anécdota tonta y compartía algo como para que me tuvieran en cuenta apenas se desocupara alguna cochera. A varios les había dejado mi número de celular. Flor, por otra parte, no es buena onda. Ni siquiera es buena persona. Pero, por algún misterio de la naturaleza, la gente si cree que es buena onda. Sera porque sonríe o algo, ni idea. Pero les juro que no es buena persona ni buena onda. Volvió de buscar cocheras un tanto frustrada. Dijo que estaba sorprendida con lo mal que la trataban los encargados, con mucha soberbia, con una actitud pedante. Lo mismo que me había pasado a mí el día anterior.

Decidí cambiar la estrategia. Hoy me puse traje y corbata y salí a buscar cocheras. Fui al primer edificio, pregunté si alquilaban y me dijeron que sí. Me mostró la cochera, le pagué, saqué el auto de la otra, lo estacioné en la nueva y ya tengo cochera otra vez. Todo por usar un traje. Cuanta hipocresía junta.

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Thursday, December 6, 2018

El Pescado sin Vender

Fui a almorzar con un amigo a un restaurant de Palermo. Nada con demasiado glamour, era un almuerzo de día laboral para charlar unos temas puntuales. Fue él quien recomendó el lugar. Me dijo que era barato y estaba a dos cuadras de su laburo.

Llegamos, nos sentamos y nos traen el menú. Había un menú ejecutivo bastante digno por $200. Mi amigo pidió filet de merluza con puré mixto. Alegó que debía cuidarse un poco porque viene saliendo casi todas las noches y haciendo desastres con la comida.

Al ratito llegó la comida. Desde el primer bocado que dijo que ese pescado era un asco. Lo comió igual. También dijo ser un poco quisquilloso con la comida, pero que su novia no lo deja quejarse más en restaurants entonces que no le iba a decir nada al mozo. Después se culpó a sí mismo por haber elegido el pescado en un restaurant que no daba para pedir pescado.

Cuando estaba por terminar su plato, encontró dentro de la merluza un pedacito de plástico. Parecía la parte que sobresale de las tapas de las biromes Bic, ese cosito blanco que mucha gente muerde. No estaba mordida, pero sí estaba dentro de su pescado, que es peor.

Sacó el plástico, terminó el último bocado y cuando llegó el mozo le dijo que el pescado estaba viejo y que había plástico en su comida. El mozo pidió disculpas y respondió que iba a averiguar que había sucedido. Volvió a los pocos minutos y dijo que de la cocina le avisaron que el pescado es fresco. Eso ya me pareció genial. Decís que la comida parece vieja y el mozo te dice "disculpe señor, me avisan que la comida no es vieja" como si no hubieses sido vos quien la acaba de comer. ¿Dónde quedó eso de que el cliente siempre tiene razón? Que tiempos aquellos.

Respecto al plástico, el mozo dijo que no se preocupe que le iban a hacer un descuento. Un rato más tarde, pedimos la cuenta y vino con un 30% de descuento únicamente en su plato. Ese 30% no afectaba a mi plato ni a la gaseosa extra que mi amigo había pedido.

Mi duda es como llegaron al 30%. ¿Quién lo resuelve? ¿Hay una tabla de descuentos según lo que aparezca dentro del plato? ¿Cambia el descuento si es algo material o un insecto? ¿Hay diferencia entre insecto vivo o muerto? ¿Discutieron entre el mozo, el cajero y el encargado por el monto del descuento? #Por plástico chico hacele en 30, si fuera vidrio corresponde un 50". ¿Qué pasaba si mi amigo en lugar de estar tranquilo armaba un escándalo? ¿Cuánto tenes que quejarte para que te den la comida gratis?

Pero mucho más importante que todo eso, es como puede ser que haya plástico dentro de un pescado en un restaurant y la apatía es tal que no tenes ni ganas de quejarte y, del otro lado, la apatía es tanto mayor desde el lado del rastaurant que ni les importa pedir realmente disculpas y ofrecer lo que corresponde para mantener a un cliente. Porque, claramente, a ese lugar no vamos a volver nunca más.

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Monday, November 26, 2018

Una Historia de Dos Mujeres

Entre el 2007 y 2010 laburé en el banco de inversión. Tendría que cambiar la primera oración, voy a intentarlo de vuelta. Entre el 2007 y 2010 asistí casi todos los días al banco de inversión y a veces trabajaba. Fue un momento especial para mí, el primer laburo desde que había vuelto de Estados Unidos, conocí mucha gente muy interesante y fue el despegue del blog. Casi todos mis compañeritos laborales me leían e incluso sé que varios siguen leyendo.

Tenía una compañerita que se llama Agustina. Me llevaba bien, era buena onda. Hablaba mucho y tenía sus cositas, pero nada muy grave. Al menos eso pensaba yo en ese momento. Un día cualquiera del laburo, creo que fue en el 2008 o 2009, no me acuerdo, Agustina se empezó sentir mal. Se mareó, dijo que se le había nublado la vista y le subía la presión de los ojos. Nuestra jefa se llamaba Inés y le faltaban muchos jugadores. Dijo "le bajó la presión, prendan el aire acondicionado". Agustina se sentó y prendieron el aire acondicionado. Entonces estaba mareada, con la vista nublada, con la presión de los ojos alta y además con frío.

Se hizo varios estudios y le detectaron un cavernoma en su cerebro. Debían operarla. Es una operación bastante simple dicen, de lo más fácil que hay dentro de lo que son las operaciones de cerebro. Ni siquiera tuvieron que cortarle el pelo, simplemente le raparon un rectangulito chiquito sobre la nunca y listo. La operación fue simple, rápida y totalmente exitosa. El post-operatorio fue reposo absoluto en su casa por varias semanas.

No me pregunten porque, pero la operación de ella me pegó bastante. No puedo explicarlo, pero me había resultado muy chocante, me afectó mucho. Durante el post-operatorio, hablaba casi todos los días por teléfono con Agustina y nuestra relación mejoró mucho. Casi de amistad, podríamos decir. Era eso y nada más, ella siempre tuvo novio y siempre hablaba mucho del novio. Hablaba mucho de todo y del novio también.

El punto de inflexión en nuestra relación fue su último viernes de reposo. Ella había salido con las amigas a festejar y me llamó a eso de las 11 de la noche borracha. Yo estaba en el laburo, en ese entonces en mi sector laburábamos de 3 de la tarde a 12 de la noche y a la vuelta nos pagaban el remise. Borracha, me dijo que quería venir a mi casa, le dije que sí. Que yo le avisaba cuando el remise estaba llegando a mi casa y nos encontrábamos ahí. Por las dudas le dije que no me esperara en la puerta, porque en el remise iba a estar algún compañerito laboral y no quería que nos vieran.

Dicho y hecho, a la hora señalada nos encontramos en mi casa. Todo el mundo sabía dónde vivía yo y todos conocían mi casa. En aquel entonces, era un gran anfitrión y prestaba mi casa para juntarnos siempre. Subimos a mi departamento. Ella estaba un poco borracha y otro poco se hacía a borracha, como hacen las mujeres cuando quieren algo muy puntual.

Entramos, ella estaba regalada. Y yo no quería. No quería por un montón de razones. La que use de excusa fue que ella me dijo que le contaba todo a su novio y sentí que me estaba usando para cortar con él. La real es mucho más simple pero que en el momento no supe manejar, es que no me gustaba. No hice nada. Ella se fue a las 5 de la mañana, igual de vestida que como había llegado, sobria y tal vez con cierta frustración o decepción.

El lunes siguiente volvió al laburo. Esa noche cenamos casi todos los compañeritos y a la 1 de la mañana me llamó por teléfono. Igual que lo había hecho casi todos los días de su post-operatorio. Acá tampoco supe manejarlo. La verdad es que veníamos de estar 9 horas de jornada laboral juntos, no tenía muchos temas que compartir.

Con el correr de las semanas empezó a haber cierta tensión. Un amigo me preguntó que pasaba y le conté. Me dijo "yo me la hubiese garchado" y le contesté "si me la garcho le va a contar al novio y no está tan buena como para que me caguen a trompadas" a lo que respondió "tenes razón" y quedó como un chiste entre nosotros dos.

Otra vez, la verdad es que no supe manejar la situación. Podría haber dicho algo buena onda como que quería que siguiésemos siendo amigos, que ella tenía novio o algo similar. Qué se yo. Después no me acuerdo con detalles que fue pasando hasta el 2010 cuando ya estaba todo para el orto. Me llevaba pésimo con la mina. Ella armó camarillas al estilo colegio primario y prácticamente no hablaba con nadie. Ella se encargó de eso y tenía sus "trucos" tan fantásticos como hacer capturas de pantalla del chat interno donde (supuestamente) yo admitía que no laburaba y cosas del estilo. Toda una estratega.

En mayo 2010 cambié de laburo y no la vi nunca más. Sé que se casó con el mismo pibe que quería dejar pero nunca pudo y al poco tiempo se divorció. Ese pibe tenía muchos problemas, pero no los voy a contar acá porque no da. Unos años más tarde, ella se fue a vivir a Estados Unidos.

La segunda chica de esta historia es Lau, quien también trabajaba en el mismo banco y siempre me pareció una fenómena. Hubo una época en que ella escribía seguido acá como blogger invitada. Voy a dejar los links acá, a mí me sigue pareciendo graciosa.

Número Mágico
– Mayo 2009

Cuando viajó a India, junte sus mails y armé un post
Living la Vida India:
Capítulo I
Capítulo II
Capítulo III

Frases 2009 – Diciembre 2009

Apocalipsis Now – Enero 2010

Apuesta Indecente – Febrero 2010

Lista Negra de Lau – Marzo 2010

Grosa o Grasa – Abril 2010

Mail de Lau – Mayo 2010

Como dije, a mí me sigue pareciendo graciosa. Por ahí a los que no la conocen, no les parece. O sacado de contexto pierde la gracia.

Si bien dejamos de trabajar juntos en el 2010, nos seguimos viendo. Cada tanto vamos a comer o al cine. No somos amigos en el sentido de que somos la primera persona que llamamos cuando tenemos un problema, ni siquiera hablamos o nos vemos tan seguido. La relación es diferente. De mí lado, es una persona que quiero y me gusta tener en mi vida y la paso bien cuando la veo, que no es poco.

Hace unos meses, Lau me contó que se iba a casar, me puse contento por ella porque es la misma que en otra época había dicho que jamás se casaría. Hace dos semanas, le pregunté a quién iba a conocer de la fiesta, me respondió que a absolutamente nadie. Creo que ya se dieron cuenta para donde está yendo la historia.

El fin de semana pasado fue el casamiento. Estábamos ahí con Flor tomando algo y, de repente, sin previo aviso ni nada, la veo a Agustina parada a pocos metros de distancia. Le miro a Flor y le digo "esa es Agustina" a lo que me contesta "no tengo ni idea quien es Agustina". Es verdad, Flor no sabía nada de todo esto.

Agustina se acerca a saludarnos mientras sonaba la música de psicosis de fondo. No en el casamiento, sino en mi cabeza. Me saluda, le presento a Flor y se puso a hablar. Sin que nadie le pregunte, contó que vive en nu-ior’k (así lo pronunció) y que vino porque también se casaba su hermana y que como no iba a venir que Lau esto, Lau lo otro, Lau lo de más allá, que mi mejor amiga Lau y que estuvo en el civil y que se hizo re amiga de Rubén (el papá de Lau) y que bueno, que la mamá de Lau no estaba porque falleció. Si, ya sé, le respondí, yo estuve en el velatorio. Me contestó decepcionada y aclaró que ella no había podido ir porque estaba viviendo en Estados Unidos. Fue todo un gran acto para mostrar que ella era más amiga de Lau que yo y me habló de su relación con cada familiar directo de Lau. Después me contó de su súper laburo en un-ior’k y derivó la competencia conmigo en el ámbito laboral.
Agustina: ¿Vos que estás haciendo?
Yo: Nada
Agustina: ¿Nada?
Yo: Nada de nada.
Agustina: ¿Cómo nada?
Yo: Nada. Me levanté hoy y vine al casamiento, no hago nada.

Con cierta frustración puso una excusa para buscar algo y se fue. Flor me preguntó si había pasado algo con ella porque la había mirado mal. Dijo que fue esas miradas de minita donde te observan hasta el más mínimo detalle, con cierta violencia ocular, si algo así existiera.

Para mí mala suerte, volvió Agustina. Yo sabía que ella tampoco conocía a nadie del casamiento y mi miedo era que se adose a Flor y a mí durante toda la fiesta. Eso estaba intentando y siguió sacando conversación.

Agustina: ¿Seguís viviendo ahí en XXX? (Dijo la calle donde vivo)
Yo: Sí.
Agustina: ¿Y qué onda?
Yo: Todo bien, aunque se achicó el departamento cuando se mudó ella. (Señalando a Flor)
Agustina (A Flor): ¿Cómo es Ale con la pérdida de espacio?

No tengo la capacidad literaria de explicarlo, pero todo esto, más toda la charla previa de su casa en Beccar, su hermana exitosa viviendo en Nordelta, su competencia de éxito laboral y amistad con Lau y todo el intento de llamar la atención, sumado al intento de molestar a Flor con ejemplos de que ella me conoce desde antes fueron muy hinchapelotas.
Flor: Lo más bien, nunca tuve ningún problema.

Agustina se fue otra vez y no la vimos por un rato largo, por suerte. Más tarde, estábamos con Flor sentados en unos sillones cuando Flor se va al baño. Veo a Agustina acercarse, esta vez sonaba la música de Tiburón de fondo. En mi cabeza, no en el casamiento. Se acerca esperando el cruce de miradas para sentarse conmigo. En un acto de lucidez, saqué el celular de mi bolsillo y me hice el que no la vi. Cuando guardé el celular, veo que se vuelve a acercar. Otra vez la música de Tiburón. Esta vez saqué las gotitas para los lentes de contacto y me las puse, mientras me quedé mirando para arriba un rato. Por suerte volvió Flor.

Un rato más tarde, apareció otra vez, aunque ahora por la espalda. No la vi venir. Nos mira a Flor y a mí y dice "¿Vienen a bailar?" y le contesto que no. Entonces le pregunta a Flor "¿Queres bailar conmigo?" y Flor responde "No, gracias" y se fue. Porque yo puedo ser un poco asqueroso, pero cuando tiene ganas, Flor me gana por mucha diferencia. No la volvimos a ver. Ojalá que pasen al menos 8 años hasta la próxima.

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Wednesday, November 21, 2018

Últimos 2 Días

Muchas gracias a todos los que compraron Espirales. En dos semanas vendí un 50% más que los dos meses de financiamiento colectivo de YaVeremos. Como dije en Empecinado en el Error, tenía mucho miedo de fracasar estrepitosamente con esto. No pasó. Ya hay suficientes libros vendidos para poder pagar la publicación. Otra vez, ¡muchas gracias!

Este viernes se cierra la pre-venta, después Espirales va a venir con inflación. Apurense y compren ahora (haciendo click acá), antes de que aumente.

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Thursday, November 8, 2018

No Vives de Likes

El 2 de Febrero de 2018 dije que quería publicar Espirales antes de fin de año. En Octubre armé todo para publicarlo con financiamiento colectivo y publiqué el primer capítulo acá, con la ilusión de que les guste y que suban las ventas.

El jueves 1 de Noviembre finalmente puse el libro a la venta y en esta primera semana ya se vendieron casi la mitad de los libros necesarios para lograr la publicación. Incluso algunos compraron YaVeremos y otro compró entradas para ver stand-up, aunque nunca va a ir a ver el show, lo hizo como donación extra y estoy muy agradecido.

Viene todo muy pero muy bien. Salvo un pequeño detalle. Pequeño. Muy muy pequeño. Casi insignificante diría. Pero sin eso, no hay Espirales. Ese detalle son ustedes. Ustedes, los que le dan "me gusta" a las publicaciones en Facebook, ustedes los que dicen "quiero un libro" pero no lo compran, ustedes los que dicen "buenísimo, avisame cuando pueda tenerlo" y no pasa nada. Ustedes son de quienes dependo y ustedes son la diferencia entre que este proyecto funcione o no funcione.

Quedan 2 semanas y falta un poquito más de la mitad. Entonces, si estabas con ganas de comprar el libro, por favor compralo ahora. Quedan 2 semanas y después se termina. O sale ahora, o no sale nunca.

Por favor hagan click acá y compren el libro, o alguna otra de las opciones que hay para comprar. Muchas gracias!

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Thursday, November 1, 2018

Se Vende: Espirales

Ya está a la venta Espirales mediante financiamiento colectivo. El tema es así, tengo que vender al menos 35 libros entre hoy y el 23 de noviembre. Con la plata de los libros ya vendidos, se manda a la editorial y alrededor del 10 de diciembre lo tengo en mi casa. Y ahí arreglamos para que te lo lleve o lo vengas a buscar.

Espirales es mi segundo libro y primera novela. YaVeremos fue una recopilación de posts. Espirales es una novela semi-autobiografica que trata la historia de un chico que vive en el exterior y vuelve a Buenos Aires por 3 semanas para pasar las fiestas. Pueden leer el primer capítulo acá.

Como el primero te lo regalo pero el resto te lo vendo, podes comprar todo el libro acá abajo. Además del libro, voy a vender acá mismo el otro libro y entradas para el show de stand-up que ayudarían a financiar la publicación de Espirales. Todas estas cosas se pueden comprar en esta misma página pagando por MercadoPago con tarjeta de crédito.

Compra Espirales por $300 haciendo click acá.

Compra YaVeremos por $250 haciendo click acá.

Compra Espirales + YaVeremos por $500 haciendo click acá.

Compra Espirales + 2 Entradas para Humor Negro por $800 haciendo click acá.

No compres el libro pero convertite en colaborador y aparece en la lista de agradecimientos del libro por $100 haciendo click acá.

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Monday, October 29, 2018

Espirales - Capítulo 1

El jueves se pone a la venta Espirales.
Mientras tanto, dejo el primer capítulo acá.



Capítulo 1
Odio los aeropuertos. Me acuerdo que cuando era chico me encantaban. Todo. Las vacaciones empezaban todavía mucho antes de llegar al aeropuerto, cuando mis viejos nos pedían a mis hermanos y a mí que nos sentaramos sobre a las valijas para que estas cerraran. Era chico, en esa época las valijas eran diferentes, no como ahora con ocho ruedas, de veinte colores y todas supersónicas. Después sí, llegar a Ezeiza, buscar el carrito y subirse. Porque en un carrito iban las valijas y en otro nos turnábamos con mis hermanos para llevarnos unos a otros. Hacer la fila y despachar las valijas. Me paraba en la balanza del equipaje, mi viejo me obligaba a bajarme mientras la empleada de la aerolínea sonreía. Cuando sos chico, es así, no hace falta que te cuides de vos mismo y podes vivir sin prestarle demasiada atención al mundo que te rodea.

Ahora es diferente. Tengo 27 y estoy en Gardermoen Airport, el aeropuerto internacional de Oslo, en Noruega. En un rato y con un poco más de tiempo les voy a explicar que hago en Noruega, ahora no puedo. El avión de Iberia debería despegar en menos de una hora, todavía no embarqué y quiero pasar por el Duty Free. Rara vez compro algo, es probable que termine comprando en el de Buenos Aires. Vuelo por Iberia porque es la única aerolínea que hace Oslo-Buenos Aires con una sola escala. Además, tiene pantallita en todos los asientos. Obvio que con una sola escala es más caro, pero odio los aeropuertos. No quiero estar en uno ni un minuto más que lo absolutamente indispensable. Además, cuando tenés vuelos largos o viajás seguido, mejor que sufra el dinero y no la persona.

Ya despaché la valija y pasé seguridad. Voy caminando tranquilo, no tengo apuro y todavía me queda bastante tiempo para perder. Para ser el medio de transporte más rápido, el avión te obliga a perder bastante tiempo. Campera en una mano, mochila con la laptop colgada en la espalda. Según lo que muestra una pantalla, afuera hacen cuatro grados bajo cero; temperatura promedio para mediados de diciembre en Oslo. La gente piensa que acá hay como veinte bajo cero todo el año. Pero bueno, en defensa popular, nadie conoce dónde queda Oslo. Estoy por entrar al Duty Free y escucho por el altoparlante en perfecto español de España “pasajero Andres Fesser por favor acercarse al mostrador de Iberia” y a continuación repitieron el mensaje “pasajero Andres Fesser por favor acercarse al mostrador de Iberia”. Porque todos los mensajes por altoparlante se dicen dos veces. Debe haber pocas cosas peores en la vida que te llamen por el altoparlante del aeropuerto. Tal vez el hambre mundial, no estoy seguro.

Con campera y mochila, empiezo a caminar hasta la puerta 42, donde se ubica el mostrador de Iberia. Camino rápido, sin miedo pero con cierta incertidumbre. No tengo ni la menor idea de por qué alguien podría llegar a llamarme por el altoparlante en el aeropuerto de Noruega. Ya estoy a unos quince metros y veo que la chica del otro lado del mostrador me mira y sonríe, al instante vuelve a mirar a la computadora como si nunca me hubiese visto. Tengo la sensación que la conozco. Sí, casi seguro que la conozco. Sé que la conozco. No me acuerdo de dónde la conozco. Estoy a unos cuatro segundos de hablar con ella. ¿Quedará muy mal si le digo que no me acuerdo quién es? ¡Qué sensación horrible! Debe haber pocas cosas peores en la vida que estar por hablar con alguien que te conoce y no saber de dónde lo conoces. Tal vez la guerra con armas químicas, no estoy seguro.

Todos estos pensamientos duraron menos de un segundo. Porque apenas estuve un poquito más cerca, me acordé. Es Laura Suárez, la hermana de Paula Suárez. Paula es una chica española que vive junto con su hermana y su mamá desde hace más de una década en Noruega. La conocí hace un poquito menos de tres años, a las pocas semanas de haber llegado a Oslo. Salimos varias veces y después nunca más nos vimos. A Laura solo la había visto dos o tres veces y nunca crucé más que un “hola” o alguna conversación intrascendente. Seguro que acerca del clima. Es como si todas nuestras conversaciones hubiesen ocurrido en un ascensor. La verdad es que me esforcé por tratar de evitarla. No por su culpa, siempre fue muy amable conmigo; Paula y ella son muy unidas. Pasa que estaba muchísimo mejor que su hermana. Es una situación espantosa. Conocés a una mina, está todo bien y a continuación te presenta a su hermana que está mil veces mejor. La misma regla aplica para las amigas, nunca está bueno ser el que sale con la fea del grupo.

Laura me saludó con mucha efusividad, se la notaba genuinamente contenta de verme. Me llamó un toque la atención tanto afecto. Creo que en los únicos momentos que pensé en Laura fue con la fantasía del trío con su hermana que siempre supe que jamás iba a ocurrir aunque en el fondo nunca perdí la esperanza. Laura vestía el uniforme de Iberia, el trajecito y la camisa blanca le quedaban muy bien. Ventajas de ser mujer y estar buena, supongo. Yo estaba más sorprendido que contento de verla. Ella no trabajaba para Iberia cuando yo salí con la hermana. Igual, convengamos que ahora verla o no verla mucho no me cambia la situación. No hice más que saludarla y ella se puso a hablar. Me contó que Paula no tenía novio, como si yo fuese a invitarla a salir otra vez. En realidad tal vez sí, ya ni me acuerdo por qué dejé de salir con ella. Siguió hablando sola, me dijo que se alegraba mucho de verme y esas cosas, me limitaba a asentir. Habló sin parar durante casi diez minutos, hasta que se interrumpió sola para decirme que me tenía que dejar ir porque mi vuelo ya estaba por embarcar. “Te tengo una sorpresa” me dijo antes de lo que iba a ser la despedida de rigor. Pensé que me iba a decir que fuera con ella ya mismo al baño porque se moría de ganas de chupármela. O sea, no lo pensé en serio, pero si pensé que estaría genial que me dijera eso. No fue lo que dijo. Dijo algo mejor todavía. Como empleada de Iberia y, de onda, me cambió el asiento de turista a primera. A cambio tuve que prometer que apenas volviera iba a llamar a la hermana. Obviamente acepté el trueque, me despidió con un abrazo un poco más efusivo de lo que me hubiese gustado pero no me importa porque me acaba de regalar un pasaje en primera. Me voy para el avión con ciertos aires de soberbia. Algo bien debí haberle hecho a Paula hace tres años si ahora me mandan en primera.

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Thursday, October 25, 2018

El Rey del Nilo V

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La pirámide que se ve desde ese lado de la autopista es la de Keops, que es la más alta, tiene 139 metros de alto, que es aproximadamente como un edificio de 45 pisos, solo que construido hace unos 4500 años. Y en forma de pirámide. Es espectacular. No podía creer estar ahí. Se supone que cuando fue construida, la pirámide medía 150 metros de altura, pero la erosión hizo su trabajo.

El complejo de las pirámides tiene dos entradas, nosotros fuimos por la de atrás, donde te encontras primero con la pirámide de Keops. Pasamos el detector de metales correspondiente, algunos camellos, muchos vendedores ambulantes y ya estábamos en la pirámide. Todavía no lo mencioné y voy a tratar de no hacerlo en el resto de esta seguidilla de posts, pero el calor era absolutamente insoportable. Debe ser que era pleno verano y estábamos en el medio del desierto. Al egiptólogo no le afectaba tanto el calor y nos daba la charla al sol. Debe ser que era egipcio y estaba acostumbrado. La sombra estaba ahí nomás, a solo unos metros. Pero no hubo caso, seguimos cocinándonos al sol.

Confieso que la charla con el egiptólogo me desilusionó un poco. Yo quería escuchar dos cosas. La primera, como se construyeron las pirámides, algo que todavía se desconoce. Quería la versión del egiptólogo. La segunda, era los datos raros. Como que las tres pirámides se encuentran alineadas con la constelación de Orión. O que si multiplicas los lados por no me acuerdo cuanto te da la distancia a la luna y esas cosas que avivan los mitos que fueron realmente construidas por extraterrestres.

Nada de eso. El egiptólogo contó que fueron construidas por humildes trabajadores remunerados y que todos trabajaban felices y agradecidos y contentos con el Faraón por tener trabajo. Una historia muy siglo 21 que digamos. Hizo mucho énfasis en que no eran esclavos y ni hablar de nombrar que dichos esclavos eran judíos. Yo no dije nada, Flor me lo había prohibido muy expresamente en reiteradas oportunidades. En la charla, al egiptólogo solo le faltó nombrar que los humildes trabajadores de las pirámides gozaban de aguinaldo, vacaciones pagas y OSDE 410. Porque, lo demás, lo tenían todo. Mientras que historias de Ovnis, nada de nada.

Sacamos muchas pero muchas fotos. Ahí caminamos hacia la pirámide de Kefren. Es la que tiene la parte superior de otra forma porque está revestida y es la que (vista desde el frente) se encuentra exactamente atrás de la Esfinge. Subimos al auto y fuimos a un mirador desde donde se ven las 3 pirámides. El mirador debía tener cerca de 200 metros de largo y es desde donde se sacan todas las fotos que se ven las 3 pirámides con el desierto de fondo. En total creo que no debería haber más de 50 turistas. Totalmente vacío. El egiptólogo contó que esto es así desde el 2011, que antes estaba repleto todos los días del año. Me dio lástima la situación por el país, pero me encantó poder disfrutarlo de esa manera.

Párrafo aparte para los vendedores ambulantes, guías y toda esa gente. Son absolutamente insoportables y no entienden el "no". Se enojan cuando les decís que no. "La" es no en egipcio, ya lo había aprendido. Cuando se acercan, tenes que decir "la" muchas veces y repetirlo hasta que se van. Se da una dinámica muy extraña. Por un lado, viven del turismo. Por otro, el turismo es casi nulo. Entonces, por un motivo extraño que desconozco, resienten a los turistas que hay y se enojan cuando no pueden sacarles guita. Te piden propina por todo. Si te ofrecen algo y no decís inmediatamente que no, te van a exigir plata. Ni siquiera hay que dejar que te hablen. Es muy feo tener que tratar así a otra persona, pero es lo que me recomendaron todos para evitar cualquier posible situación conflictiva.

En ese momento hice otra de las cosas que tenía muchas pero muchas ganas de hacer, que era subirme a un camello. Sí, ya sé que es maltrato animal. Sé también que no debería haber subido porque es fomentar dicho maltrato. Ya sé todo eso. Pido disculpas a todos, pero quería hacerlo. Me subí, Flor me sacó muchas fotos y me bajé. Estuvo genial y soy muy feliz con mi foto arriba del camello con las pirámides de fondo.

De ahí al auto otra vez para ir a ver la Esfinge, que también es impresionante. No puedo describir lo que se siente estar ahí. Siguiendo con los rumores de extraterrestres, leí una vez que la Esfinge fue construida alrededor del año 10mil AC, algo que sería absolutamente imposible porque las teorías oficiales indican que fue construida junto con las pirámides. El rumor viene de que el tipo de piedra utilizada es muchísimo más vieja. El egiptólogo desechó la teoría sin darle mayor explicación.

Estas fueron mis aventuras por las pirámides. Todavía quedan unos días en El Cairo donde estuvimos en algunos mercados típicos, vinos el show de pirámides de noche, el museo, recorrida de la ciudad y navegar en falucca por el Río Nilo.

Continuara.

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Wednesday, October 24, 2018

Chapa y Pintura

Tuve un pequeño inconveniente con el auto y necesito un chapista. El problema es que los chapistas no quieren trabajar. Mi generalización absoluta se basa en un estudio de mercado de casi 20 chapistas. Llamé por teléfono a toda esta gente y nunca podía llevar el auto a que lo revisaran. En uno de los talleres estaban muy ocupados, en otro justo en ese momento no se encontraba quien pasaba los presupuestos, el siguiente no tenía turno y así sucesivamente.

Hasta que, milagro, uno me respondió "traemelo ahora que lo veo" y fui inmediatamente. Llegué. Me vio y me dijo "¿qué haces vos acá?" Le conté que habíamos hablado recién por teléfono y me respondió "conmigo no hablaste" y me dijo que le llevara el auto 3 semanas más tarde porque estaban con mucho trabajo. Ni siquiera lo revisó.

Decidí probar suerte en la calle Warnes y fui en búsqueda de chapistas más amables y con ganas de trabajar. Llegué a uno que me atendió con excelente onda. Se parecía a Steven Avery de Making a Murderer y me dejo tranquilo porque los Avery son una familia de mecánicos.

Steven revisó todo el auto, diagnosticó el problema, posibles soluciones, hasta el más mínimo detalle. Se tomó unos 20 minutos mirando absolutamente todo. Ahí pasamos a su oficina y en la computadora fue anotando cosas hasta que me imprimió el presupuesto. Un total de $12mil. Me dio turno para el 26 de noviembre porque tiene más de un mes de espera y me dijo que el trabajo demora aproximadamente 7 días hábiles.

Salí de ahí, seguí recorriendo y encontré otro chapista con un local con menos glamour. El tipo se llamaba Diego y tenía tatuado "Diego" en el antebrazo derecho. Un genio. Miro el auto y me dijo todo lo que habría que hacer en menos de un minuto. Se quedó en silencio unos segundos y agregó "por todo esto calculale... no sé... ehmmm... digamos unas 7 lucas”. Le pregunté cuánto demoraba y contestó "en 2 o 3 días lo tenes".

Hay casi un 100% de diferencia entre ambos presupuestos y tengo una disyuntiva con 4 escenarios posibles.

Escenario 1: Son 2 ladrones, como casi todos los mecánicos
Escenario 2: Steven Avery y sus 12 lucas me estaban cagando y Diego es honesto
Escenario 3: Diego es un ladri que dijo $7mil porque me vio cara de poder sacarme eso y Steven es honesto.
Escenario 4: Son dos trabajadores honestos y la diferencia del presupuesto se debe a la ley de la oferta y la demanda.

De los 4 escenarios lo primero que hay que hacer es descartar el 4, porque sabemos que eso no es real.

De los otros 3, lo más probable es que el escenario real sea el 1. Entonces, tengo que elegir entre Steven o Diego.
Steven parece más serio por el tiempo que se tomó para presupuestarme. Aunque, por otra parte, asumo que mientras más guita te quieran sacar, más chamuyo van a meter.

Diego parecía más un estilo de "está todo bien" pero no era tan buen vendedor demostrando su conocimiento y me deja la sensación de que ese "calculale 7 lucas" al momento de retirar el auto se podrían llegar a incrementar.

Steven o Diego, esa es la cuestión.

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Monday, October 22, 2018

Empecinado en el Error

Resiliencia es una palabra que está muy de moda. Demasiado. Dice el diccionario que es la capacidad de las personas de sobreponerse a períodos de dolor emocional y situaciones adversas. En lunfardo sería algo como "bancársela".

Emprendedor también está muy de moda. Emprendedurismo y derivados, todo más o menos lo mismo. Por ahí tenes una ferretería de barrio y toda la vida creíste que eras ferretero, aunque ahora te acabas de enterar que sos emprendedor y no lo sabías

Tanto los de la resiliencia como los emprendedores hablan de que para llegar a donde llegaron, supieron sobreponerse a los fracasos, aprender de ellos e intentarlo nuevamente. O sea, la única diferencia entre emprendedor y fracasado es tan pequeña como gigante a la vez. Y es que al emprendedor, al menos una vez le salió bien. Entonces se convierte en un groso de los grosos y puede dar charlas en TED. Mientras que el otro es simplemente una persona terca y testaruda que no aprende.

Hoy, yo estoy en el segundo grupo. En los tercos. Contumaz sería una gran definición. Aunque lo sigo intentando. Por eso voy a hacerlo de vuelta. En Noviembre se viene otro financiamiento colectivo para ver si logro publicar mi segundo libro, Espirales. Ustedes lo van a poder comprar acá. Háganme un emprendedor exitoso. Aplaudan mi resiliencia. Síganme en este proyecto, no los voy a defraudar.

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Tuesday, October 2, 2018

El Rey del Nilo IV

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Aclaro otra vez que Flor no quería estar en Egipto, entonces este tipo de cosas no ayudaban. Durante la siguiente media hora fui a quejarme 3 veces a recepción, mucho no les importo. Con mucho ímpetu dije que si no estaba mi habitación, me pasen a una mejor. Me respondieron que no y que siguiera esperando.

Casi 40 minutos más tarde, apareció una mina que se presentó como la responsable de servicios de atención al huésped y me pidió disculpas por las molestias ocasionadas. Entonces aproveché para seguir quejándome. Porque aprendí que para que te den cosas gratis, te tenes que quejar mucho. Si sos comprensivo y decís que no pasa nada, no te dan nada.

La mina me dijo que para compensar, me iban a dar el desayuno gratis. "¿Para toda la estadía?" le pregunté rápido. Le cambió un poco la cara porque se ve que no era lo que esperaba y me contestó que sí con falsa cordialidad. Me explicó que nos iba a dar el desayuno VIP que en lugar de ser en el lobby es en el piso 16 y que fuera ahí al día siguiente entre las 7 y las 10:30 de la mañana.

Dejamos las cosas en la habitación, cenamos en el hotel y nos fuimos a dormir. Al día siguiente nos pasaban a buscar a las 9:30 para ir a ver las pirámides.

Nos levantamos temprano y fuimos directo al piso 16 a desayunar. Adivinen si nuestros nombres estaban en la lista de los desayunos VIP. Dale, a que no adivinan. No, no estaban. Con mucha cordialidad, excesiva, casi con todo de superioridad, el señor que vestía smoking nos dijo que tal vez nosotros teníamos el desayuno incluido en el lobby. Creo que nos vio cara de no pertenecer al selecto y exclusivo grupo de desayunos VIP del piso 16.

Fuimos al desayuno en el restaurant del lobby y adivinen si estaban nuestros nombres ahí. Dale, a que no adivinan. No, no estaban. Fui a recepción a hablar con servicios de atención al huésped y me quejé mucho más. Que no podía ser, que hacía menos de 12 horas que había llegado y que una cosa era peor que la otra, etcétera. Me pidieron disculpas nuevamente y me dijeron que fuera al piso 16 que ahí iba a desayunar. Fuimos.

Llegamos al 16 y el mismo tipo de smoking con sonrisa de oreja a oreja nos dio la bienvenida. Había solamente 6 mesas y 8 mozos. A razón de 1,33 mozo por mesa. El desayuno era estilo buffet, con muchas pero muchas cosas. Pero no podías pararte vos a buscarlas, el mozo te las traía. Entonces, cada 30 segundos tenías un mozo preguntando si necesitabas algo más. Comías una tostada y ya te traían otra por las dudas. El de smoking se volvió a acercar y nos ofreció comida típica egipcia, le dijimos que no hacía falta que en 10 minutos nos teníamos que ir. Indicó que no importaba y encargó la comida. A los 2 minutos teníamos 5 platos de cosas que nunca había visto en mi vida. Claramente hay un mundo mejor. Y a ese mundo mejor, se accede a través de la queja.

Bajamos al lobby a la hora señalada y ya estaba el guía esperándonos. Lo reconocimos por la remera con el logo de la empresa, nos saludó con mucha amabilidad, hablaba español perfectamente. Subimos a la van que esperaba en el estacionamiento. Éramos el guía, el chofer, Flor y yo. El tour que sacamos era compartido, pero no había con quien compartirlo porque no hay turistas. Mejor.

Las pirámides están a unos 20 kilómetros del hotel, fuimos por la autopista bastante rápido, casi no había tránsito. El guía nos preguntaba muchas cosas sobre Argentina y contaba otras de Egipto. Él era un egiptólogo recibido. Un egiptólogo es un especialista en historia de Egipto, existe esa carrera y se estudia en la universidad. Aproveché, con mi tacto habitual, le pregunté acerca de la maldición de Tutankamon. Como que no le gustó mucho la pregunta. O sea, todo bien porque soy cliente y se la tiene que aguantar, puso cara de “otro pelotudo que viene con lo mismo” y con cierta ofuscación exclamó que dicha maldición no existía.

Por si alguno no sabe, explico la maldición de Tutankamon. Porque con YaVeremos se come, se educa y se cura. La tumba de Tutankamon se descubrió alrededor de 1920. Fue uno de los descubrimientos más importantes porque estaba totalmente sellada. Nunca había sido profanada por buscadores / saqueadores de tesoros. Encontraron todo tal cual lo habían dejado los egipcios 3mil años antes. Poco tiempo después del descubrimiento, varios arqueólogos y testigos presentes en el descubrimiento murieron, algunos en forma inexplicable. De ahí viene la historia de la maldición.

Cuestión, el egiptólogo explicó que tal maldición no existía. Y su justificación fue absolutamente maravillosa. Dijo que es algo obvio y que todos saben que cuando abrís un ataúd que estuvo cerrado durante más de 3mil años, tenes que dejarlo que se airee porque el aire contenido dentro del ataúd puede llegar a ser tóxico. Brillante. También comentó que ciertos aceites y sustancias utilizadas en aquella época para el proceso de momificación eran tóxicas, haciendo mucho hincapié en que dichas sustancias estuvieron encerradas por 3mil años. Una vez abierta la tumba, las sustancias se esparcen por el aire y los arqueólogos presentes respiraron dichos gases tóxicos, se contagiaron de algo y fueron muriendo sin que la medicina de la época supiera las causas.

Seguiamos yendo por la autopista y, de repente, estaban las pirámides ahí al costado. Es como ir por la Panamerica y en lugar de ver Unicenter ves una pirámide. Es una cosa impresionante eso.

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Monday, October 1, 2018

El Rey del Nilo III

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El remisero brillaba por su ausencia y los otros remiseros se abalanzaban sobre nosotros como leones acechando conejos. O lo que fuera que coman los leones y estén muy indefensos.

Dentro del aeropuerto había un locutorio, pedí usar internet para contactarme con la agencia de turismo, me indicaron que el precio era de 5 libras egipcias por 30 minutos. En ese momento, 18 pesos eran aproximadamente 1 dólar y casualmente la relación dólar/libra egipcia era casi la misma. Con lo cual, un peso es igual a una libra egipcia. Me imagino que es algo que Cavallo nunca se imaginó cuando dijo que un peso era un dólar.

Cuestión, 5 libras egipcias me pareció más que apropiado y pedí la computadora. El tipo me dijo que no aceptaba tarjeta de crédito. Le ofrecí Euros, tampoco quiso. Le ofrecí Francos Suizos, que me habían quedado 4, tampoco acepto. Solo aceptaba libras egipcias y nada más.

Salí del locutorio, camine un poco y encontré un banco. Tuve que ahuyentar remiseros como Indiana Jones con la antorcha y las serpientes. El del banco me dijo que no había sistema y que no sabía cuándo iba a volver y no podía ayudarme. Quise hacer otra pregunta pero no muy amablemente me invitó a retirarme.

Resumiendo hasta ahora, no estaba el remisero. Para contactarlo necesito una computadora. Para usar una computadora tengo que pagar en libras egipcias. Para tener libras egipcias necesito ir al banco y cambiar mis Euros. El banco no tiene sistema y la chiva no quiere salir de ahí.

Aparece un empleado del aeropuerto y me sugiere que cambie en el cajero automático. Me aclara que el tipo de cambio no me iba a favorecer. Fui al cajero automático y en lugar de darte 18 libras por cada dólar, te daban 14. Cambié un billete de 10 euros que era el más chico que tenía y volví al locutorio, donde me esperaba Flor con cara de no mucha alegría que digamos.

Me conecto a internet, abro la web de la agencia de turismo y no había operadores online. Entonces anoto el número de teléfono de atención en español, era uno gratuito de España. El tipo del locutorio me informa que las llamadas costaban 2 libras egipcias por minuto.

Llamé, me atendió un español hablando con un muy marcado acento español. Le di los datos de mi remise.

Atención al Cliente Español: Señor Alejandro, su remise está en el aeropuerto.
Yo: No, no está. Yo estoy en el aeropuerto y el remise no está.
Atención al Cliente Español: Si está, nos estuvimos tratando de comunicar con usted pero no nos atendió el teléfono.
Yo: ¿A dónde se intentaron comunicar?
Atención al Cliente Español: Al número que usted nos indicó, el 54... (me dijo mi celular)
Yo: Ese celular es de Argentina, yo estoy en El Cairo.
Atención al Cliente Español: ¿No funciona el celular de Argentina en El Cairo?
Yo: No, no funciona.
Atención al Cliente Español: ¿Está seguro? Debería funcionar.
Yo: No importa eso. Te pido que me ayudes, estoy en El Cairo, no conozco a nadie acá, el remise no está y no sé qué hacer.
Atención al Cliente Español: Aguarde en línea un instante por favor.

Pasaron 3 minutos.

Atención al Cliente Español: Acabo de hablar con el chofer y me indicó que se encuentra esperándolo en el aeropuerto. Dígame cómo está vestido así le digo que lo busque él a usted.

Gallego de mierda, soy el único no árabe de todo el aeropuerto, soy el que tiene cara de perdido y está con 2 valijas adentro del locutorio hablando en español, no soy tan difícil de encontrar.

Pero no le dije eso. Le pasé el teléfono a Flor y le dije "habla vos porque este tipo es un pelotudo".

En ese momento tuve un acto de iluminación divina. Salí del locutorio y caminé hacía la puerta de salida del aeropuerto. Afuera había muchísimos remiseros más, todos con carteles y muchos gritos. Era como la alfombra roja de los Oscar, pero con menos glamour. Uno de ellos tenía un cartel con mi nombre. Yo le dije "¿Sos mi remisero?" y él me contestó "¿vos sos Alejandro?" y juntos cantamos "alcoyana alcoyana". Le dije que no se fuera a ningún lado, que iba a buscar las valijas y volvía.

Vuelvo al locutorio, Flor seguía al teléfono. Le dije que corte, que ya había encontrado el remise. Salimos del aeropuerto con las valijas, afuera estaba el remisero junto con otro tipo. Fuimos caminando los 4 hasta el auto, un Honda Civic rojo de la década del 90. No importaba nada, al menos ya estábamos en el remise.

Nos preguntó de dónde éramos, respondimos Argentina y dijo "Messi, Maradona, Batistuta" y ahí se acabó el conocimiento futbolistico. El auto iba por la autopista con demasiado tránsito, pero eso no impedía meterle velocidad y pasar rozando los autos de alrededor. Era una autopista de 2 carriles por donde circulaban de a 4 autos a la vez. El tránsito es un quilombo mucho peor al de Buenos Aires. En un momento, el chófer se pasó de una bajada, frenó, clavo marcha atrás en la autopista y con autos viniendo de frente y agarró la bajada como si nada. Es difícil entender como no hay más accidentes.

El remisero nos preguntaba por las excursiones y nos dijo que él podía llevarnos mañana mismo a las pirámides por 30 dólares por persona. Le dije que ya teníamos esa excursión y me contestó "entonces los llevo por 25". Egipto es así. Todo el tiempo te quieren vender cualquier cosa y no les importa que les digas que no. Ellos te lo siguen vendiendo igual. Se hizo largo el viaje, por el chófer y el tránsito.

Llegamos a la entrada del hotel y había unos pilotes tipo los que hay acá en las entidades judías. Muchos policías armados con ametralladoras y con chalectos antibalas puestos. Se acercaron al remise, le pidieron al chofer que apague el motor y abriera el baúl. Recorrieron el auto con un doberman que iba oliendo todo. Finalmente nos dejaron entrar. Bajamos del auto, sacamos las valijas y para entrar efectivamente al hotel hubo que pasar por un detector de metales.

Finalmente entramos al hotel cerca de las 22hs. Fuimos a hacer el check-in y adivinen si estaba lista nuestra habitación. Dale, adivinen. No, no estaba lista. Nos mandaron a esperar al lobby.

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Wednesday, September 26, 2018

El Rey del Nilo II

Previously on Ya Veremos: El Rey del Nilo

Mucho tiempo antes del viaje, leí mucho pero mucho acerca de viajar a Egipto. Desde los atentados del 2011, el país entro un una lista que se llama algo así como "Lista Negra de las Embajadas" o similar, no recuerdo. Eso hace que la cantidad de turismo de primer mundo allá bajado a prácticamente cero. Y, quienes deciden ir de todas formas, lo hacen bajo sus propios riesgos. Eso es obvio y redundante, siempre haces las cosas bajo tus propios riesgos, pero eso es lo que te avisan. La caída general del turismo hace que los precios también hayan bajado mucho.

Leí también mucho acerca de la seguridad, de cómo manejarse en el país, que hacer, que no hacer, a donde ir, a donde no ir, etcétera. Y una de las cosas más sorprendentes que leí, es la historia de los turistas dentro de las pirámides. Aparentemente, por la módica suma de 100 dólares podes entrar a la pirámide. Es un pasillo muy angosto, bajo y oscuro con mucha humedad y olor a encierro donde caminas agachado y te van llevando por esa especie de laberinto interno hasta llegar a una especie de cámara. La única luz es la antorcha del guía egipcio. En ese momento, el guía la apaga y les dice a los incrédulos turistas que si no ponen 200 dólares cada uno, se va corriendo.

Desconozco si todo lo que acabo de comentar es cierto o no, sólo digo que lo leí. Se lo consulté a mi amigo personal Richard. Richard es un irlandés muy copado que tiene excelentes historias, muchas de ellas muy blogueables. Como cuando su novia se enojó conmigo porque le dije que Richard no es alguien como para estar de novio. Eso queda para otro post. Richard tiene 34 años, hace 6 o 7 que vive en Buenos Aires y, cuando tenía 16, vivió con su familia durante 2 años en El Cairo. Cuando le pregunté lo de la antorcha se rió y me dijo que si, que era algo que se hacía antes con los turistas pero ya no se hace más. No vamos a juzgar a los egipcios, nosotros les vendíamos los buzones a los del interior.

Respecto a los temas de seguridad, Richard me dijo para el día a día, El Cairo es muchísimo más seguro que Buenos Aires. Allá no hay robos ni nada raro en la calle. Si tenes los atentados y las revoluciones, pero eso es otra cosa. Y también tenes un poco de “caguemos al turista” pero nada diferente al resto del mundo.
hasta
Desde Buenos Aires, contraté un remise para que nos lleve desde el aeropuerto hasta el hotel y la excursión para ir al día siguiente a ver las pirámides. Tanto la agencia de remises como la del tour eran las que tenían mejor reputación en TripAdvisor. La agencia de remises era internacional, proveía chat online y atención telefónica las 24 horas en todos los idiomas y todas esas cosas que te venden. En el mail de confirmación me avisaron que un tipo me iba a esperar en el aeropuerto con un cartel con mi nombre y el logo de la agencia.

El viaje comenzó a fines de julio del año pasado. El primer destino fue Ginebra, donde nos quedamos en la casa de unos amigos que fueron excelentes anfitriones. El martes 1 de agosto, tomamos el vuelo de EgyptAir desde Ginebra hasta El Cairo sin escalas y aterrizamos a las 18:50. Flor no estaba nada contenta, yo estaba chocho.

Hicimos migraciones, buscamos las valijas, cruzamos las puertas de vidrio que en todos los aeropuertos del mundo son prácticamente iguales y nos encontramos con decenas de remiseros con carteles y diciendo "ride" o "taxi" o "turist, turist". Adivinen si entre todos los remiseros con carteles estaba el nuestro. Dale, a que no adivinan. No, no estaba.

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Monday, September 17, 2018

El Árbol de la Vida

Tengo la duda si puedo publicar esto o no, porque es una anécdota de Flor y no le pedí permiso. Bueno, ya fue, se publica. Y va dedicada con mucho amor a todos los que comentaron el post Chaco For Ever solidarizándose con ella.

El otro día estaba Flor en la facultad y tenía que hacer un árbol genealógico desde sus abuelos hacia abajo poniendo determinados datos de cada persona. Entonces ella lo hizo, sus abuelos, padres, tíos, primos, etc. Una compañerita de facultad ve el árbol de Flor y le pregunta "¿Y tu marido?" A lo que Flor responde "¡Uh! Cierto que estoy casada" provocando risas en todo el curso. Si, ella se olvidó que estaba casada.

La profesora, quien también se había reído, le preguntó hace cuánto que estaba casada. Flor contestó "como 3 años". La profesora le dijo que ya es hora que lo fuera asumiendo.

Mientras tanto, yo sigo casado con alguien que no sabe (o se olvida) que está casada conmigo.

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Thursday, September 13, 2018

Casamiento – La Verdadera Historia

El posteo de Don Barredora fue un hit en cantidad comentarios, que llevó a comentarios en posteos viejos y así apareció Dos Bodas y una Patada en los Huevos que me llevó a Casando Bajo la Lluvia. Pueden leerlos, si quieren. Los links están, es solo un click. No les cuesta nada.

Los releí y caí en la cuenta que no conté la verdadera historia respecto del casamiento ese. Un poco porque me caía bien esa gente en ese momento y otro poco ni idea porqué. Quiero contarlo ahora. Lo cual generaría ciertas dudas. Cualquier lector medianamente escéptico se estaría preguntando como saber si lo que estoy contando ahora no es cierto y lo anterior si lo había sido. Misterio.

Como dije antes, pero ninguno fue a releer los posteos, así que los pongo al día. La chica era una compañerita mía del laburo en el banco de inversión. Yo jugaba poker con amigos en esa época, ella me mandó a su novio a que juegue conmigo y mis amigos porque él era canadiense y casi no tenía amigos en Buenos Aires. Ellos vivían juntos a dos cuadras de mi casa. Así comenzó la historia, a principios de 2008.

Acá empiezan algunos interrogantes. El primero es como se conocieron ella siendo de Buenos Aires y él de Canadá. La respuesta es que no tengo ni idea. Eso lo salteamos y pasamos a la siguiente pregunta. Qué hacia él en Buenos Aires. La respuesta es absolutamente nada.

Para fines de 2008, ellos ya tenían una hija. Era bastante fea la hija. Este comentario es un poco cruel e innecesario, lo reconozco y parecer infundamentado. Aunque no lo es. Hay que parar con este complot en el cual está prohibido describir a un infante como feo. Es feo. Punto. Acá alguien se puede enojar y lo primero que me dice es si yo me creo lindo y lo segundo es quien me autorizó a mí a determinar la fealdad de esta nena. No, no me creo lindo. Y nadie me autorizó a determinarlo, simplemente lo estoy diciendo. Pero ojo, que el árbol no nos tape el bosque. El simple hecho de que tal vez yo no sea lindo ni me encuentre debidamente autorizado a determinar la fealdad de esta nena no quita que la nena no sea fea.

Acá viene otra pregunta que por ahí se están haciendo en este momento, que es de que vivían. Ellos tenían un departamento de como 150 metros en Palermo y él no laburaba. Bueno, vivían de los viejos de él, que les pasaba una mensualidad (en dólares canadienses, obviamente) en calidad de abuelos de la nieta fea. Además, en Argentina vivía el abuelo de él, quien era el dueño de varias bodegas de vinos, muchos de ellos muy famosos que ustedes pueden ver en cualquier supermercado del país. Mucha pero mucha guita tenía el abuelo.

Decía que ya estábamos a fines del 2008 y ella renunció al laburo porque había conseguido otro mejor. Su fiesta despedida iba a ser en un boliche por la zona de River, pero mi pidió usar mi casa de previa. Era porque quedaba a dos cuadras de la suya y en la suya iba a estar la hija durmiendo con alguien que la cuide. Esa era la razón, o la excusa, no importa. Como que querían estar cerca de la hija durante la previa (por eso mi casa) y después en el boliche ya no importaba tanto la cuestión geográfica de la niña. En ese momento sonó muy convincente y acepté. Cuento esto para mostrar lo copado que soy, de prestar mi departamento para una previa. Y lo cuento acá porque es mi blog donde cuento lo que quiero.

A mediados de 2009 se terminó el poker y ya nos veíamos cada vez más esporádicamente. Igual eran buena onda, él vino un par de veces a mi casa a arreglar algo. También me lo crucé alguna vez en el gimnasio, me acuerdo porque usaba una remera musculosa Nike color naranja fluorescente muy apretada. Demasiado para él, que estaba apenitas gordito, aunque esté mal decirlo.

Para mediados de 2010, creo, no me acuerdo exacto, anunciaron su casamiento. La fiesta iba a realizarse en una estancia en Gualeguay, cuyo dueño era el abuelo de él. Porque además de bodegas de vino, el tipo tenía estancias. El novio es canadiense y vive en Buenos Aires y prácticamente no conoce a nadie en la ciudad. La mujer es porteña y vive en Buenos Aires y tiene varios amigos en la ciudad y toda la familia en la ciudad. Acá viene la mejor pregunta de todas, que es por qué se van a casar a Gualeguay. Me encantaría contarles una respuesta romántica acerca de algún viaje que hicieron, o que fue donde se conocieron o algo así, o porque bajo un árbol de esta estancia hicieron el amor por primera vez. Pero no sería cierto. La verdad es que se fueron a casar a Gualeguay porque era gratis. Y que los invitados se jodan y se garpen su viaje.

Yo no quería ir a Gualeguay. No quería, no quería, no quería. Y no sabía cómo hacer para zafar. Faltaba cada vez menos para el casamiento y seguía sin encontrar una excusa como para faltar. Lo mejor que tenía era que estaba en camino y hubo un problema en la ruta, pero no me convencía del todo porque era injusta con ellos. La excusa ideal tenía que ser con la suficiente anticipación como para que no paguen el cubierto. Porque aun siendo mala persona, soy considerado y buena persona. Igual lo importante era que necesitaba una excusa y no tenía. No es fácil conseguir excusa para un evento importante y con tanta antelación.

Faltaban menos de 2 meses para el casamiento cuando me llama él por teléfono y me pide lo inimaginable. Me pide que sea testigo del casamiento. Por si alguno no sabe, cuando te casas en Buenos Aires, cada uno de los novios tiene que tener un testigo con domicilio en la ciudad, se llama "testigo obligatorio". Además pueden optar por tener hasta dos más cada uno, sin importar donde residan. Se llaman "testigos innecesarios" los extras, no es chiste. Y hay que pagarlos.

Como dije varias veces, él no conocía a nadie en Buenos Aires y me pidió que fuese su testigo. Alto honor. Tan alto honor, que dificultaba enormemente la posibilidad de no ir a la fiesta.

Fui testigo. Fui a la fiesta. No me quedó otra. Con Flor tuvimos que ir a un hotel porque él me dejó bien en claro que no nos íbamos a poder quedar en la estancia, que no tenía muchas habitaciones e iban a ser utilizadas para la familia cercana. Se ve que testigo de civil porque no queda otra no califica como familia cercana.

En la fiesta hubo menos de 60 personas. Claramente hay mucha gente mucho más inteligente que yo a la que si se le ocurrió alguna buena excusa para no ir. Los envidié mucho. La fiesta no estuvo buena porque, salvo con Flor, no hablé con nadie ni nadie me habló. Los novios nunca me agradecieron haber sido testigo ni nada.

Después del casamiento casi que no los volví a ver. Una vez me los crucé por la calle, yo iba con Flor, ellos tres bajaban de un taxi. No cruzamos más que un hola. Flor estaba indignada, se quejaba diciendo "fuiste testigo de su casamiento".

En algún momento después de eso y antes del 2014, se fueron a vivir a Canadá y no supe más de ellos. Hicieron fiesta de despedida de Argentina, pero no me invitaron. Testigo de civil no ameritaba el compromiso de asistencia a la fiesta de despedida del país.

En septiembre 2014, seis meses antes de mi casamiento, le mandé un mensaje vía Facebook invitándolos a mi casamiento y, obviamente, pidiéndole descuento en vinos. Me clavó el visto y me respondió un mes y medio más tarde. En su respuesta decía "ojalá no te hayas casado todavía" y también me pedía que le mande lo mismo pero al mail porque Facebook lo usaba poco y ahí iba a saber lo de los vinos. Me parece genial esa respuesta. Te mando un mensaje y me respondes pidiendo que te mande el mensaje por otro medio y seguís sin responder el mensaje. Viva la modernidad, la abundancia de medios de comunicación y la posibilidad de estar hiperconectados.

Le mandé un mail, no respondió. Le mandé otro mail, tampoco respondió. Le mande un mensaje por Facebook preguntando por los mails no respondidos, me clavó el visto. Y yo fui testigo.

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Tuesday, September 11, 2018

Chaco For Ever

Mediodía, suena el celular. No reconozco el número, era una característica del interior aunque no sé de dónde. Atiendo.

Yo: Hola.
Voz en el teléfono: Hola, ¿Alejandro?
Yo: Si.
Voz en el teléfono: Te habla Josefina de la empresa Perez & Company, nos llegó tu curriculum para una posición de...
Yo: Si...

Esperando que me dijera algo más. La verdad es que mando muchos curriculums y, algunas veces, ni siquiera leo la descripción completa del puesto. Solo la posición, la empresa y uso el buscador por palabras clave.

Voz en el teléfono: Antes que nada, quería preguntarte, ¿Por qué te queres mudar a Resistencia?

Se ve que en esa manía de no leer absoutamente todo el aviso me saltee el pequeñísimo detalle de que el laburo no era en Buenos Aires sino en Chaco. Aunque a esta altura, no me van a ganar. Vos me llamas de Chaco, yo me voy a Chaco.

Yo: Bueno, te cuento, en realidad mi esposa y yo no queremos vivir más en Buenos Aires y estamos buscando trabajo en el interior. Leí la posición y me interesó mucho, por eso envié la aplicación.

La entrevista continuó por unos 20 minutos más y quedamos para una nueva entrevista la semana siguiente. Esa misma noche, cuando llegó Flor le dije "Nos vamos a Chaco".

Flor: No me quiero ir a Chaco.
Yo: Chaco está bueno, es lindo, tierra de ciudadanos ilustres como Lilita Carrio, Corky Capitanich y el Chaqueño Palavecino.
Flor: El Chaqueño Palavecino no nació en Chaco.
Yo: No importa, empezá a hacer la valija que nos vamos a Chaco.

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Thursday, September 6, 2018

Don Barredora II

Previously on YaVeremos: Don Barredora

Me respondió con el apellido de Marcelo, que era un tipo con quien yo había laburado en la empresa de internet allá por el 2014. Buena onda el chabón, pero nunca fuimos amigos ni hubo mucha onda entre nosotros. Es difícil de explicar, alguien buena onda pero con quien no tenes onda. Eso.

Hablé con el tipo este del laburo, quien sería mi jefe, de la transformación digital y demás cosas. En realidad, habló todo él. Fueron 45 minutos de entrevista de los cuales yo hablé menos de 5. Además de buena onda, era muy pilas. Al final de la entrevista le pregunté por el magnánimo pack de relocación, me dijo que no sabía, que eso lo tenía que hablar yo con recursos humanos. Le quise contestar que ya lo había hecho y que nunca me respondieron nada, pero no dije nada.

Para este momento, ya varias personas conocían de las entrevistas en Rosario y del fantástico y fabuloso pack de relocación del cual nadie conocía absolutamente nada. Debía ser un pack secreto.

Unos días más tarde, me manda un mail la mina de la consultora, la primera de todas, en la cual me explica que el siguiente paso sería una entrevista en las oficinas de Rosario, que la empresa me iba a pagar todo el viaje. Yo debía estar en las oficinas el miércoles siguiente a las 14hs. Respondí que el miércoles siguiente para mí era imposible, que podía el lunes, jueves o viernes de esa misma semana, sino cualquier día de la semana siguiente. Me respondió "fíjate si podes cancelar lo que tenes el miércoles y venir a la entrevista".

Me pareció brillante esa respuesta. Te dicen que tenes que ir a un lugar, vos decís que no podes y lo que te responden es algo del siguiente multiple choice:
Me chupa un huevo lo que tengas que hacer, cancela lo tuyo y veni a la entrevista
Me importa una mierda lo que tengas que hacer, cancela lo tuyo y veni a la entrevista
Mi tiempo vale más que el tuyo, cancela lo tuyo y veni a la entrevista
Todas las anteriores

A todo esto, todavía no sabía cuánto me iban a pagar por mudarme a Rosario ni cuál era el maravilloso y suntuoso pack de relocación. Con mucha amabilidad respondí que no podía cancelar, que era un compromiso previo y que la entrevista iba a tener que ser otro día. Me parece que es un poco injusto tener que andar justificándote por estas cosas. Fueron y vinieron varios mails más, hasta que me dice "listo, quedamos para el lunes siguiente a las 10 de la mañana."
Contesté explicando que tengo más de 3 horas de viaje en auto, que necesitaría que la entrevista fuera más tarde. Acá por ahí soy yo que estoy sensible y susceptible, lo reconozco. Por ahí incluso el multiple choice de antes también es un poco exagerado. Pero es como que realmente no le importas un carajo a la gente. Estilo "venite a las 10 que es la hora que yo llego, mucho no me importa que vos tengas que levantarte a las 5 para salir a las 6 por las dudas de que haya tránsito en la autopista y llegar a tiempo".

Otro idea y vuelta de mails, hasta que quedamos para ese lunes a las 12:30. En uno de los tantos mails, le consulté acerca de la agenda del día. Lo que menos quería era vivir otra vez La Montevideana. Ya había aprendido. Siempre mejor prevenir. Me contestó con un detalle de reuniones planeadas para todo el día.

El día convenido, ahí estuve, muy puntual. Es un edificio grande en el centro de Rosario, que en planta baja tienen una especie de galería de arte. En realidad son algunos cuadros colgados, pero no importa. Ellos dicen que es una galería de arte y yo les creo. Me presento en recepción y pido por la mina de recursos humanos de la empresa, tal como me habían indicado que debía hacer. La recepcionista la llama por teléfono y le responden que no se encuentra en su oficina. La recepcionista me ofrece sentarme en un sillón a esperar.

Espero. Espero. Espero. Sigo esperando. Se hacen las 12:50 y todavía sin noticias. Al menos el sillón era muy cómodo. Vuelvo a la recepcionista y me ofrece esperar en el primer piso, que la de recursos humanos me va a encontrar ahí. Subo al primer piso y no había ningún sillón para esperar, solo unas sillitas de plástico blancas. Me hubiese convenido seguir esperando en planta baja en el sillón. A la 1:08 aparece la de recursos humanos, me pide disculpas por la demora y me lleva a una sala de reuniones. En la sala de reuniones estaba la de la consultora, la de recursos humanos me la presenta, dice "los dejo trabajar" y se va.

A ver si se entiende lo que acaba de pasar. Estuve 38 minutos esperando a alguien que no era a quien tenía que esperar. Otra vez, seré sensible o lo que sea, pero estoy convencido de que todo eso es una falta de respeto. Igual no dije nada.

Estuve cerca de dos horas con esta mina en la oficina donde me hizo una entrevista y un examen psicotécnico. Me ofreció agua y café, acepté el vaso de agua. Al finalizar, ella llamó por teléfono a la de recursos humanos de la empresa, le dijo que había terminado y se fue. Me quedé solo en la sala de reuniones.

Unos 15 minutos más tarde, apareció la de recursos humanos, me preguntó que tal todo con la otra mina, dije que todo bien y me contestó que ahora volvía para la entrevista con ella. También me ofreció agua y café, y se fue.

Unos 10 minutos después, apareció el que sería mi jefe. Siempre buena onda, me saludó con un "¿qué hace’ Ale?", dejó su laptop en el escritorio, me dijo que estaba lleno porque recién se había terminado un terrible sandwich de milanesa, que iba a buscar un café y volvía". Otra vez me quedé solo.

Cinco minutos después apareció otra vez la de recursos humanos y ya llegamos a una muy mala comedia de enredos francesa, donde la gente entra y sale y no pasa nada. Me preguntó de quien era la laptop, me dijo que iba a buscar algo y volvía. Otra vez me quedé solo.

Apareció otra vez quien sería mi jefe, con un café en la mano y hablando por el celular. Alejó el celular de su boca, me dijo "estoy en un call" y se fue. Otra vez me quedé solo. Juro que todo esto es cierto. Comencé a sospechar que no tenían mucho interés en entrevistarme. Soy muy perspicaz, por cierto.

Volvió la de recursos humanos y tuvimos una entrevista cortita, digamos unos 20 minutos. Hablamos exactamente lo mismo que habíamos hablado por Skype unas semanas antes, hasta que llegó otra vez quien sería mi jefe. Mientras él me entrevistaba, la de recursos humanos chateaba por su celular. Seguí sospechando sobre su falta de interés. En un momento de la entrevista, la de recursos humanos me dice "lástima que no viniste el miércoles pasado, ese fue el día de las entrevistas". Me justifiqué como si hubiese sido mi culpa y pedí disculpas por no haber podido ir. A lo que me contesto "todo bien, igual hubiera esa bueno que hayas venido". Después se fue la mina y quedé solo con quien sería mi jefe. Fueron menos de 10 minutos y se fue. Otra vez quedé solo en la oficina.

A los pocos minutos volvieron mi jefe y la de recursos humanos, eran apenas pasadas las 4 de la tarde. Delante de mí, se ponen a hablar acerca de quien estaría bueno que me entrevistara. Se ve que el detalle de reuniones para todo el día no era tan en detalle. Resolvieron quien me iba a entrevistar y se fueron.

Un ratito más tarde cayó un pibe que era muy parecido a Matt Damon, pero gordo. Fat Damon, digamos. Con mucha cara de buena onda. En caso de entrar, este pibe iba a ser par mío. Me hizo dos preguntas y me dijo "la verdad que no sé qué más preguntarte, por mí está todo bien, yo no decido nada acá". Algo que ya me había dado cuenta por las preguntas que me había hecho, pero igual me cayó excelente el pibe. Aproveché y le hice preguntas yo a él. Más que nada, acerca del pack de relocación, me dijo que la mayoría de la gente vivía en Puerto Norte o casa en las afueras. Puerto Norte es una zona más o menos nueva con torres con pileta que están muy buenas. El tema es que lo que me habían ofrecido a mí para el alquiler no cubría ni un monoambiente ahí. Igual no dije nada.

Se hicieron cerca de las 4:30 y me había quedado sin preguntas. Matt se fue, volvió la de recursos humanos y me dijo que ya había terminado. Resumiendo, llegué, me tuvieron 40 minutos esperando, hice un test de algo menos de dos horas y después me entrevistó gente que ya me había entrevistado por Skype que no me hizo ninguna pregunta nueva, después mandaron a un X a entrevistarme y después me dijeron que ya estaba. Seguí con mis sospechas de que tal vez no estarían muy interesados en contratarme. Tal vez por eso, o tal vez porque estuve más tiempo solo en la oficina que con entrevistas, tal vez porque en tres horas y media lo único que me ofrecieron fue 2 vasos de agua y 2 cafés. Anda a saber.

Le dije a la de recursos humanos que quería saludar a Marcelo, ella me llevó a su oficina y me quede con él un rato largo. Mientras iba caminando con la de recursos humanos, me crucé a quién sería mi jefe que estaba con Fat Damon y dos personas más hablando. Me vieron y ni siquiera me saludaron.

Llegué a la oficina de Marcelo, me comentó un poco de la forma de trabajo, que cosas hay para hacer, etc. No me dijo del pack de relocación porque depende de la posición y lo que negocie cada uno.

Finalmente un poco antes de las 6 me fui. Al día siguiente, tal como había quedado con la de la consultora, le mandé por mail todos los comprobantes del viaje: nafta, peajes y estacionamiento en Rosario. Eso fue hace más un mes. Adivinen si me devolvieron la plata del viaje. Dale, a que no adivinan. Adivinen si la de la consultora me responde los mails o los llamados telefónicos. Dale, a que no adivinan.

Por último, adivinen quien estuvo todo el día en Rosario y pagó su propio viaje a cambio de hacer un test psicotécnico, repetir entrevistas que pudieron haber sido por Skype, dos vasos de agua, estar gran parte del día solo en una sala de reuniones y sigue sin saber que incluye el pack de relocación.

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Monday, September 3, 2018

Don Barredora

Usted me llama, entonces voy, Don Barredora es quien yo soy. Así se debería titular mi búsqueda laboral. Me llamaron para una entrevista de trabajo para un posible laburo en Rosario y fui. Y no quede. Aunque empiezo por el principio.

Hace dos meses más o menos, me mandó un mail una mina de una consultora de recursos humanos en el que decía que había visto mi perfil en LinkedIn y quería saber si estaba dispuesto a mudarme a Rosario. Respondí que sí y agendamos una entrevista telefónica para unos días más tarde. Me dijo que me iba a llamar el jueves a la tarde.

Hablamos el jueves. Me comentó que el trabajo era para una empresa de seguros que es la número uno del país, aunque no tienen tanta presencia en Buenos Aires. Sin embargo, tienen todo el mercado del interior. Eso dijo la mina. Y eso mismo es lo que dicen absolutamente todas las empresas de seguros. Siempre son re grosos en el lugar donde no estás vos. Esta empresa estaba creando un área nueva de "transformación digital". Gran nombre.

Desconozco quien se lo puso, pero hay que reconocer que "transformación digital" es un gran nombre. Una de las formas de darte cuenta tu nivel de grositud dentro de las corporaciones es quien le pone nombre a los proyectos. Yo solo pude hacerlo una vez, cuando estaba en el e-commerce. Estábamos armando una campaña de marketing muy específica, segmentada para clientes puntuales en la Patagonia y la bauticé "Conozca el Interior", como el sketch de Les Luthiers. Un pibe que se llamaba Pablo y trabajaba en el área de marketing digital, quien no conocía Les Luthiers, dijo que le sonaba a una campaña de limpieza de colon.

Cuestión, estaba en la entrevista de recursos humanos. Hablamos de todo un poco y me hizo esa pregunta mágica que me encanta. Me preguntó por mi nivel de inglés. Claramente no había leído mi curriculum. Pocas cosas tan lindas como estar en el medio una entrevista con un reclutador profesional que no leyó tu curriculum. Igual eso no me importaba mucho. Lo que más me importaba era cuanto me iban a pagar por irme a Rosario. Le pregunté y no me respondió, me dijo que dependía de varias cosas, pero que "la empresa tiene un excelente pack de relocación".

Esa noche, cuando llegó Flor, le dije "nos vamos a Rosario" y ella me respondió "pero yo no me quiero ir a Rosario". Le expliqué que no importaba eso, que nos íbamos a Rosario igual. Una vez cada tanto, diría cada 2 o 3 meses, tengo alguna entrevista para un laburo en el exterior. Sé que Rosario no es el exterior. Entonces, después de la entrevista, le digo a Flor "nos vamos a vivir a Dubai". En caso que la entrevista sea para un laburo en Dubai. Sino, le digo para el lugar desde donde me hayan contactado. Flor dice que no se quiere ir. Después jugamos a que la convenzo, le cuento los beneficios de vivir en ese lugar y finalmente no queda en nada.

Unos días más tarde, me volvió a contactar la mina para tener una entrevista con la Gerente de Recursos Humanos de la empresa. Quedamos para un día después, la entrevista iba a ser por Skype. Nuevamente hablamos de todo lo mismo que había hablado con la mina anterior. O sea, esta vez no solamente no había leído mi curriculum, sino que aparentemente tampoco tenía un informe de la primera entrevista acerca de mí. Muy profesional todo.

Una de las últimas preguntas que me hizo fue "contame que haces en tu tiempo libre". Empecé a hablar de stand-up, de la asociación esa que nombré alguna vez y empecé a meter más cosas porque pensé que mientras más cosas hiciera, mejor. Metí futbol con amigos, otras actividades, parapente, lo que sea. Todo suma. Estuve un rato largo enumerando actividades diversas. Cuando termine, me preguntó, "haces muchas cosas, ¿seguro que te queres mudar a Rosario?" Ahí tuve que aflojar y decir que si, que en realidad tampoco me gustaba mucho hacer parapente, es peligroso, mejor dejarlo. Para finalizar la entrevista, le pregunté acerca del sueldo, beneficios, etc. En realidad, lo que quería saber, era cuanto me iban a pagar por irme a vivir a Rosario. Lo demás mucho no importa. Me costesto que no estaba definido, pero que había "un pack de relocación muy beneficioso". Le repregunté acerca de ese pack y me dijo que incluía el pago de toda la mudanza y un monto fijo por un alquiler por los 2 primeros años.

El monto ese fijo estaba bien pero no era una cosa de locos. Era como para alquilarte un 2 ambientes lindo o un 3 ambientes no tan lindo, siempre en una zona mediana y en un edificio sin pileta ni nada de eso. Yo acá vivo en mí 2 ambientes muy lindo en una zona que me gusta en un edificio sin pileta. Hasta ahora no le veo ningún tipo de beneficio en irme a Rosario, pero no dije nada.

Unos días más tarde, se vuelve a contactar la primera mina para agendar una entrevista con quien sería mi jefe, también por Skype. Comenzamos la entrevista, y el tipo me saluda con un "¡Ale! ¿Cómo andas?" con muy buena onda, como saludas a un amigo al que queres saludar con muy buena onda. Demasiada buena onda, diría. Pero yo no sabía quién era ese tipo. Nunca lo había visto en mi vida, nunca ni siquiera había hablado con él. Nunca está bueno hablar con alguien tan buena onda. Le conteste que todo bien y me respondió "Marcelo me habló muy bien de vos".

Acá fue un punto de inflexión. Me dio miedo preguntar "¿Qué Marcelo?" porque no quería que me hiciera el chiste fácil. Por otra parte, se supone que es una entrevista de laburo seria, segura, para una empresa de seguros. Entonces, junté coraje y le pregunté "¿Qué Marcelo?"

Continuara.

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Tuesday, August 7, 2018

Servicio Básico

Tengo un amigo que hace mucho se fue a vivir a Barcelona. Al pibe le encanta el futbol, empezó a laburar en una radio deportiva chiquita haciendo notas y entre una cosa y la otra, se hizo amigo de Messi. Esa breve anécdota me la contó un amigo a mí, refiriéndose a un amigo de él. Hay mucho para comentar al respecto. Primero que nada, que la palabra "amigo" está siendo utilizada muy libremente, simplemente lo vio a Messi alguna que otra vez. Segundo, que saltea la mejor parte de la historia, que es como se habría hecho amigo de Messi. Aclaro que nunca lo vi a Messi, si lo vi al Diego dos veces y lo conté acá.

Conté lo de más arriba para contar lo que sigue y aclarar que voy a saltear la parte de "como conocí" y créanme que no es lo más relevante de la historia. Conocí a una chica que se dedica a gestionar prostitutas de alto nivel. Me quedé hablando un rato y me comentó varias cosas muy interesantes.

Como siempre en YaVeremos, es momento de rememorar viejos posts relacionados. Como la gran historia de putas en Las Vegas y mi experiencia como fotógrafo de prostitutas, allá por el 2001 antes que existan los celulares y fuera moda mandar selfies sin ropa.

La gestora de prostitutas, también conocida como la Natacha Jaitt del conurbano, me comentó que un servicio básico cuesta $5000. Eso sería básico, sin siquiera aire acondicionado o levanta-vidrios automático. Básico básico, lo tradicional y nada más, digamos. Todo lo demás, se puede hacer, pero se cobra extra. Como si fuera agrandar el combo. Y, en general, $5000 son las más baratas, el promedio del básico va de $7000 a $8000. Así y todo, me pareció barato. O sea, yo no gastaría esa guita, pero para ser un servicio vip no me pareció algo descabellado. Y, en caso de gastarlo, creo que preferiría pasarme la hora con la chica contándome anécdotas de sus clientes vip, que debe ser mucho más interesante.

La gestora y yo tenemos un conocido en común y me comentó que alguna vez utilizó sus servicios. Y que es tremendamente rata. Regatear no es tarea sencilla, pero este pibe se fue al extremo. El servicio de $5000 incluye una sola relación por encuentro. Me explicó la gestora que todos los servicios son de una sola relación, porque, como decirlo... es algo que se gasta con el uso y las chicas se tienen que cuidar. El pibe quería pagar $3000 y meter 3 relaciones. La gestora lo mandó a cagar y terminaron su relación.

Siguiendo la charla con la gestora, también dijo que varios de sus clientes "piden cosas muy raras". Frase que abrió la puerta a un sinfín de preguntas, siendo la más importante una solicitud de descripción de rarezas. Ella daba vueltas, muchas vueltas. Hasta que lo terminó diciendo. El cliente le solicitó a la prostituta que lo cague encima. Eso trajo dos preguntas más. La primera, cuánto cuesta eso. Me respondió que entre $20mil y $30mil. No sé qué hacer con esa información, pero nunca está demás saberlo.

Mi segunda pregunta fue si la prostituta efectivamente satisfizo la necesidad del cliente. Me contestó que no. Aunque no por un tema de moral ni buenas costumbres ni nada que se asemeje. Sino que ese tipo de servicios hay que solicitarlos con un día de anticipación para poder estar preparada. Acá aparecen nuevos interrogantes, como "¿qué onda si comiste choclo?" y varios más. Pero no los voy a hacer. Porque si hay algo de lo que estoy orgulloso de YaVeremos, es que nunca caí en anécdotas escatológicas. Si en todo lo demás, pero en eso no.

Volviendo a la historia, me gustó que haya que solicitar el servicio con un día de antelación. La moraleja de la historia es que, hagas lo que hagas en la vida, siempre hay que estar preparado.

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