Monday, September 17, 2018

El Árbol de la Vida

Tengo la duda si puedo publicar esto o no, porque es una anécdota de Flor y no le pedí permiso. Bueno, ya fue, se publica. Y va dedicada con mucho amor a todos los que comentaron el post Chaco For Ever solidarizándose con ella.

El otro día estaba Flor en la facultad y tenía que hacer un árbol genealógico desde sus abuelos hacia abajo poniendo determinados datos de cada persona. Entonces ella lo hizo, sus abuelos, padres, tíos, primos, etc. Una compañerita de facultad ve el árbol de Flor y le pregunta "¿Y tu marido?" A lo que Flor responde "¡Uh! Cierto que estoy casada" provocando risas en todo el curso. Si, ella se olvidó que estaba casada.

La profesora, quien también se había reído, le preguntó hace cuánto que estaba casada. Flor contestó "como 3 años". La profesora le dijo que ya es hora que lo fuera asumiendo.

Mientras tanto, yo sigo casado con alguien que no sabe (o se olvida) que está casada conmigo.

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Thursday, September 13, 2018

Casamiento – La Verdadera Historia

El posteo de Don Barredora fue un hit en cantidad comentarios, que llevó a comentarios en posteos viejos y así apareció Dos Bodas y una Patada en los Huevos que me llevó a Casando Bajo la Lluvia. Pueden leerlos, si quieren. Los links están, es solo un click. No les cuesta nada.

Los releí y caí en la cuenta que no conté la verdadera historia respecto del casamiento ese. Un poco porque me caía bien esa gente en ese momento y otro poco ni idea porqué. Quiero contarlo ahora. Lo cual generaría ciertas dudas. Cualquier lector medianamente escéptico se estaría preguntando como saber si lo que estoy contando ahora no es cierto y lo anterior si lo había sido. Misterio.

Como dije antes, pero ninguno fue a releer los posteos, así que los pongo al día. La chica era una compañerita mía del laburo en el banco de inversión. Yo jugaba poker con amigos en esa época, ella me mandó a su novio a que juegue conmigo y mis amigos porque él era canadiense y casi no tenía amigos en Buenos Aires. Ellos vivían juntos a dos cuadras de mi casa. Así comenzó la historia, a principios de 2008.

Acá empiezan algunos interrogantes. El primero es como se conocieron ella siendo de Buenos Aires y él de Canadá. La respuesta es que no tengo ni idea. Eso lo salteamos y pasamos a la siguiente pregunta. Qué hacia él en Buenos Aires. La respuesta es absolutamente nada.

Para fines de 2008, ellos ya tenían una hija. Era bastante fea la hija. Este comentario es un poco cruel e innecesario, lo reconozco y parecer infundamentado. Aunque no lo es. Hay que parar con este complot en el cual está prohibido describir a un infante como feo. Es feo. Punto. Acá alguien se puede enojar y lo primero que me dice es si yo me creo lindo y lo segundo es quien me autorizó a mí a determinar la fealdad de esta nena. No, no me creo lindo. Y nadie me autorizó a determinarlo, simplemente lo estoy diciendo. Pero ojo, que el árbol no nos tape el bosque. El simple hecho de que tal vez yo no sea lindo ni me encuentre debidamente autorizado a determinar la fealdad de esta nena no quita que la nena no sea fea.

Acá viene otra pregunta que por ahí se están haciendo en este momento, que es de que vivían. Ellos tenían un departamento de como 150 metros en Palermo y él no laburaba. Bueno, vivían de los viejos de él, que les pasaba una mensualidad (en dólares canadienses, obviamente) en calidad de abuelos de la nieta fea. Además, en Argentina vivía el abuelo de él, quien era el dueño de varias bodegas de vinos, muchos de ellos muy famosos que ustedes pueden ver en cualquier supermercado del país. Mucha pero mucha guita tenía el abuelo.

Decía que ya estábamos a fines del 2008 y ella renunció al laburo porque había conseguido otro mejor. Su fiesta despedida iba a ser en un boliche por la zona de River, pero mi pidió usar mi casa de previa. Era porque quedaba a dos cuadras de la suya y en la suya iba a estar la hija durmiendo con alguien que la cuide. Esa era la razón, o la excusa, no importa. Como que querían estar cerca de la hija durante la previa (por eso mi casa) y después en el boliche ya no importaba tanto la cuestión geográfica de la niña. En ese momento sonó muy convincente y acepté. Cuento esto para mostrar lo copado que soy, de prestar mi departamento para una previa. Y lo cuento acá porque es mi blog donde cuento lo que quiero.

A mediados de 2009 se terminó el poker y ya nos veíamos cada vez más esporádicamente. Igual eran buena onda, él vino un par de veces a mi casa a arreglar algo. También me lo crucé alguna vez en el gimnasio, me acuerdo porque usaba una remera musculosa Nike color naranja fluorescente muy apretada. Demasiado para él, que estaba apenitas gordito, aunque esté mal decirlo.

Para mediados de 2010, creo, no me acuerdo exacto, anunciaron su casamiento. La fiesta iba a realizarse en una estancia en Gualeguay, cuyo dueño era el abuelo de él. Porque además de bodegas de vino, el tipo tenía estancias. El novio es canadiense y vive en Buenos Aires y prácticamente no conoce a nadie en la ciudad. La mujer es porteña y vive en Buenos Aires y tiene varios amigos en la ciudad y toda la familia en la ciudad. Acá viene la mejor pregunta de todas, que es por qué se van a casar a Gualeguay. Me encantaría contarles una respuesta romántica acerca de algún viaje que hicieron, o que fue donde se conocieron o algo así, o porque bajo un árbol de esta estancia hicieron el amor por primera vez. Pero no sería cierto. La verdad es que se fueron a casar a Gualeguay porque era gratis. Y que los invitados se jodan y se garpen su viaje.

Yo no quería ir a Gualeguay. No quería, no quería, no quería. Y no sabía cómo hacer para zafar. Faltaba cada vez menos para el casamiento y seguía sin encontrar una excusa como para faltar. Lo mejor que tenía era que estaba en camino y hubo un problema en la ruta, pero no me convencía del todo porque era injusta con ellos. La excusa ideal tenía que ser con la suficiente anticipación como para que no paguen el cubierto. Porque aun siendo mala persona, soy considerado y buena persona. Igual lo importante era que necesitaba una excusa y no tenía. No es fácil conseguir excusa para un evento importante y con tanta antelación.

Faltaban menos de 2 meses para el casamiento cuando me llama él por teléfono y me pide lo inimaginable. Me pide que sea testigo del casamiento. Por si alguno no sabe, cuando te casas en Buenos Aires, cada uno de los novios tiene que tener un testigo con domicilio en la ciudad, se llama "testigo obligatorio". Además pueden optar por tener hasta dos más cada uno, sin importar donde residan. Se llaman "testigos innecesarios" los extras, no es chiste. Y hay que pagarlos.

Como dije varias veces, él no conocía a nadie en Buenos Aires y me pidió que fuese su testigo. Alto honor. Tan alto honor, que dificultaba enormemente la posibilidad de no ir a la fiesta.

Fui testigo. Fui a la fiesta. No me quedó otra. Con Flor tuvimos que ir a un hotel porque él me dejó bien en claro que no nos íbamos a poder quedar en la estancia, que no tenía muchas habitaciones e iban a ser utilizadas para la familia cercana. Se ve que testigo de civil porque no queda otra no califica como familia cercana.

En la fiesta hubo menos de 60 personas. Claramente hay mucha gente mucho más inteligente que yo a la que si se le ocurrió alguna buena excusa para no ir. Los envidié mucho. La fiesta no estuvo buena porque, salvo con Flor, no hablé con nadie ni nadie me habló. Los novios nunca me agradecieron haber sido testigo ni nada.

Después del casamiento casi que no los volví a ver. Una vez me los crucé por la calle, yo iba con Flor, ellos tres bajaban de un taxi. No cruzamos más que un hola. Flor estaba indignada, se quejaba diciendo "fuiste testigo de su casamiento".

En algún momento después de eso y antes del 2014, se fueron a vivir a Canadá y no supe más de ellos. Hicieron fiesta de despedida de Argentina, pero no me invitaron. Testigo de civil no ameritaba el compromiso de asistencia a la fiesta de despedida del país.

En septiembre 2014, seis meses antes de mi casamiento, le mandé un mensaje vía Facebook invitándolos a mi casamiento y, obviamente, pidiéndole descuento en vinos. Me clavó el visto y me respondió un mes y medio más tarde. En su respuesta decía "ojalá no te hayas casado todavía" y también me pedía que le mande lo mismo pero al mail porque Facebook lo usaba poco y ahí iba a saber lo de los vinos. Me parece genial esa respuesta. Te mando un mensaje y me respondes pidiendo que te mande el mensaje por otro medio y seguís sin responder el mensaje. Viva la modernidad, la abundancia de medios de comunicación y la posibilidad de estar hiperconectados.

Le mandé un mail, no respondió. Le mandé otro mail, tampoco respondió. Le mande un mensaje por Facebook preguntando por los mails no respondidos, me clavó el visto. Y yo fui testigo.

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Tuesday, September 11, 2018

Chaco For Ever

Mediodía, suena el celular. No reconozco el número, era una característica del interior aunque no sé de dónde. Atiendo.

Yo: Hola.
Voz en el teléfono: Hola, ¿Alejandro?
Yo: Si.
Voz en el teléfono: Te habla Josefina de la empresa Perez & Company, nos llegó tu curriculum para una posición de...
Yo: Si...

Esperando que me dijera algo más. La verdad es que mando muchos curriculums y, algunas veces, ni siquiera leo la descripción completa del puesto. Solo la posición, la empresa y uso el buscador por palabras clave.

Voz en el teléfono: Antes que nada, quería preguntarte, ¿Por qué te queres mudar a Resistencia?

Se ve que en esa manía de no leer absoutamente todo el aviso me saltee el pequeñísimo detalle de que el laburo no era en Buenos Aires sino en Chaco. Aunque a esta altura, no me van a ganar. Vos me llamas de Chaco, yo me voy a Chaco.

Yo: Bueno, te cuento, en realidad mi esposa y yo no queremos vivir más en Buenos Aires y estamos buscando trabajo en el interior. Leí la posición y me interesó mucho, por eso envié la aplicación.

La entrevista continuó por unos 20 minutos más y quedamos para una nueva entrevista la semana siguiente. Esa misma noche, cuando llegó Flor le dije "Nos vamos a Chaco".

Flor: No me quiero ir a Chaco.
Yo: Chaco está bueno, es lindo, tierra de ciudadanos ilustres como Lilita Carrio, Corky Capitanich y el Chaqueño Palavecino.
Flor: El Chaqueño Palavecino no nació en Chaco.
Yo: No importa, empezá a hacer la valija que nos vamos a Chaco.

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Thursday, September 6, 2018

Don Barredora II

Previously on YaVeremos: Don Barredora

Me respondió con el apellido de Marcelo, que era un tipo con quien yo había laburado en la empresa de internet allá por el 2014. Buena onda el chabón, pero nunca fuimos amigos ni hubo mucha onda entre nosotros. Es difícil de explicar, alguien buena onda pero con quien no tenes onda. Eso.

Hablé con el tipo este del laburo, quien sería mi jefe, de la transformación digital y demás cosas. En realidad, habló todo él. Fueron 45 minutos de entrevista de los cuales yo hablé menos de 5. Además de buena onda, era muy pilas. Al final de la entrevista le pregunté por el magnánimo pack de relocación, me dijo que no sabía, que eso lo tenía que hablar yo con recursos humanos. Le quise contestar que ya lo había hecho y que nunca me respondieron nada, pero no dije nada.

Para este momento, ya varias personas conocían de las entrevistas en Rosario y del fantástico y fabuloso pack de relocación del cual nadie conocía absolutamente nada. Debía ser un pack secreto.

Unos días más tarde, me manda un mail la mina de la consultora, la primera de todas, en la cual me explica que el siguiente paso sería una entrevista en las oficinas de Rosario, que la empresa me iba a pagar todo el viaje. Yo debía estar en las oficinas el miércoles siguiente a las 14hs. Respondí que el miércoles siguiente para mí era imposible, que podía el lunes, jueves o viernes de esa misma semana, sino cualquier día de la semana siguiente. Me respondió "fíjate si podes cancelar lo que tenes el miércoles y venir a la entrevista".

Me pareció brillante esa respuesta. Te dicen que tenes que ir a un lugar, vos decís que no podes y lo que te responden es algo del siguiente multiple choice:
Me chupa un huevo lo que tengas que hacer, cancela lo tuyo y veni a la entrevista
Me importa una mierda lo que tengas que hacer, cancela lo tuyo y veni a la entrevista
Mi tiempo vale más que el tuyo, cancela lo tuyo y veni a la entrevista
Todas las anteriores

A todo esto, todavía no sabía cuánto me iban a pagar por mudarme a Rosario ni cuál era el maravilloso y suntuoso pack de relocación. Con mucha amabilidad respondí que no podía cancelar, que era un compromiso previo y que la entrevista iba a tener que ser otro día. Me parece que es un poco injusto tener que andar justificándote por estas cosas. Fueron y vinieron varios mails más, hasta que me dice "listo, quedamos para el lunes siguiente a las 10 de la mañana."
Contesté explicando que tengo más de 3 horas de viaje en auto, que necesitaría que la entrevista fuera más tarde. Acá por ahí soy yo que estoy sensible y susceptible, lo reconozco. Por ahí incluso el multiple choice de antes también es un poco exagerado. Pero es como que realmente no le importas un carajo a la gente. Estilo "venite a las 10 que es la hora que yo llego, mucho no me importa que vos tengas que levantarte a las 5 para salir a las 6 por las dudas de que haya tránsito en la autopista y llegar a tiempo".

Otro idea y vuelta de mails, hasta que quedamos para ese lunes a las 12:30. En uno de los tantos mails, le consulté acerca de la agenda del día. Lo que menos quería era vivir otra vez La Montevideana. Ya había aprendido. Siempre mejor prevenir. Me contestó con un detalle de reuniones planeadas para todo el día.

El día convenido, ahí estuve, muy puntual. Es un edificio grande en el centro de Rosario, que en planta baja tienen una especie de galería de arte. En realidad son algunos cuadros colgados, pero no importa. Ellos dicen que es una galería de arte y yo les creo. Me presento en recepción y pido por la mina de recursos humanos de la empresa, tal como me habían indicado que debía hacer. La recepcionista la llama por teléfono y le responden que no se encuentra en su oficina. La recepcionista me ofrece sentarme en un sillón a esperar.

Espero. Espero. Espero. Sigo esperando. Se hacen las 12:50 y todavía sin noticias. Al menos el sillón era muy cómodo. Vuelvo a la recepcionista y me ofrece esperar en el primer piso, que la de recursos humanos me va a encontrar ahí. Subo al primer piso y no había ningún sillón para esperar, solo unas sillitas de plástico blancas. Me hubiese convenido seguir esperando en planta baja en el sillón. A la 1:08 aparece la de recursos humanos, me pide disculpas por la demora y me lleva a una sala de reuniones. En la sala de reuniones estaba la de la consultora, la de recursos humanos me la presenta, dice "los dejo trabajar" y se va.

A ver si se entiende lo que acaba de pasar. Estuve 38 minutos esperando a alguien que no era a quien tenía que esperar. Otra vez, seré sensible o lo que sea, pero estoy convencido de que todo eso es una falta de respeto. Igual no dije nada.

Estuve cerca de dos horas con esta mina en la oficina donde me hizo una entrevista y un examen psicotécnico. Me ofreció agua y café, acepté el vaso de agua. Al finalizar, ella llamó por teléfono a la de recursos humanos de la empresa, le dijo que había terminado y se fue. Me quedé solo en la sala de reuniones.

Unos 15 minutos más tarde, apareció la de recursos humanos, me preguntó que tal todo con la otra mina, dije que todo bien y me contestó que ahora volvía para la entrevista con ella. También me ofreció agua y café, y se fue.

Unos 10 minutos después, apareció el que sería mi jefe. Siempre buena onda, me saludó con un "¿qué hace’ Ale?", dejó su laptop en el escritorio, me dijo que estaba lleno porque recién se había terminado un terrible sandwich de milanesa, que iba a buscar un café y volvía". Otra vez me quedé solo.

Cinco minutos después apareció otra vez la de recursos humanos y ya llegamos a una muy mala comedia de enredos francesa, donde la gente entra y sale y no pasa nada. Me preguntó de quien era la laptop, me dijo que iba a buscar algo y volvía. Otra vez me quedé solo.

Apareció otra vez quien sería mi jefe, con un café en la mano y hablando por el celular. Alejó el celular de su boca, me dijo "estoy en un call" y se fue. Otra vez me quedé solo. Juro que todo esto es cierto. Comencé a sospechar que no tenían mucho interés en entrevistarme. Soy muy perspicaz, por cierto.

Volvió la de recursos humanos y tuvimos una entrevista cortita, digamos unos 20 minutos. Hablamos exactamente lo mismo que habíamos hablado por Skype unas semanas antes, hasta que llegó otra vez quien sería mi jefe. Mientras él me entrevistaba, la de recursos humanos chateaba por su celular. Seguí sospechando sobre su falta de interés. En un momento de la entrevista, la de recursos humanos me dice "lástima que no viniste el miércoles pasado, ese fue el día de las entrevistas". Me justifiqué como si hubiese sido mi culpa y pedí disculpas por no haber podido ir. A lo que me contesto "todo bien, igual hubiera esa bueno que hayas venido". Después se fue la mina y quedé solo con quien sería mi jefe. Fueron menos de 10 minutos y se fue. Otra vez quedé solo en la oficina.

A los pocos minutos volvieron mi jefe y la de recursos humanos, eran apenas pasadas las 4 de la tarde. Delante de mí, se ponen a hablar acerca de quien estaría bueno que me entrevistara. Se ve que el detalle de reuniones para todo el día no era tan en detalle. Resolvieron quien me iba a entrevistar y se fueron.

Un ratito más tarde cayó un pibe que era muy parecido a Matt Damon, pero gordo. Fat Damon, digamos. Con mucha cara de buena onda. En caso de entrar, este pibe iba a ser par mío. Me hizo dos preguntas y me dijo "la verdad que no sé qué más preguntarte, por mí está todo bien, yo no decido nada acá". Algo que ya me había dado cuenta por las preguntas que me había hecho, pero igual me cayó excelente el pibe. Aproveché y le hice preguntas yo a él. Más que nada, acerca del pack de relocación, me dijo que la mayoría de la gente vivía en Puerto Norte o casa en las afueras. Puerto Norte es una zona más o menos nueva con torres con pileta que están muy buenas. El tema es que lo que me habían ofrecido a mí para el alquiler no cubría ni un monoambiente ahí. Igual no dije nada.

Se hicieron cerca de las 4:30 y me había quedado sin preguntas. Matt se fue, volvió la de recursos humanos y me dijo que ya había terminado. Resumiendo, llegué, me tuvieron 40 minutos esperando, hice un test de algo menos de dos horas y después me entrevistó gente que ya me había entrevistado por Skype que no me hizo ninguna pregunta nueva, después mandaron a un X a entrevistarme y después me dijeron que ya estaba. Seguí con mis sospechas de que tal vez no estarían muy interesados en contratarme. Tal vez por eso, o tal vez porque estuve más tiempo solo en la oficina que con entrevistas, tal vez porque en tres horas y media lo único que me ofrecieron fue 2 vasos de agua y 2 cafés. Anda a saber.

Le dije a la de recursos humanos que quería saludar a Marcelo, ella me llevó a su oficina y me quede con él un rato largo. Mientras iba caminando con la de recursos humanos, me crucé a quién sería mi jefe que estaba con Fat Damon y dos personas más hablando. Me vieron y ni siquiera me saludaron.

Llegué a la oficina de Marcelo, me comentó un poco de la forma de trabajo, que cosas hay para hacer, etc. No me dijo del pack de relocación porque depende de la posición y lo que negocie cada uno.

Finalmente un poco antes de las 6 me fui. Al día siguiente, tal como había quedado con la de la consultora, le mandé por mail todos los comprobantes del viaje: nafta, peajes y estacionamiento en Rosario. Eso fue hace más un mes. Adivinen si me devolvieron la plata del viaje. Dale, a que no adivinan. Adivinen si la de la consultora me responde los mails o los llamados telefónicos. Dale, a que no adivinan.

Por último, adivinen quien estuvo todo el día en Rosario y pagó su propio viaje a cambio de hacer un test psicotécnico, repetir entrevistas que pudieron haber sido por Skype, dos vasos de agua, estar gran parte del día solo en una sala de reuniones y sigue sin saber que incluye el pack de relocación.

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Monday, September 3, 2018

Don Barredora

Usted me llama, entonces voy, Don Barredora es quien yo soy. Así se debería titular mi búsqueda laboral. Me llamaron para una entrevista de trabajo para un posible laburo en Rosario y fui. Y no quede. Aunque empiezo por el principio.

Hace dos meses más o menos, me mandó un mail una mina de una consultora de recursos humanos en el que decía que había visto mi perfil en LinkedIn y quería saber si estaba dispuesto a mudarme a Rosario. Respondí que sí y agendamos una entrevista telefónica para unos días más tarde. Me dijo que me iba a llamar el jueves a la tarde.

Hablamos el jueves. Me comentó que el trabajo era para una empresa de seguros que es la número uno del país, aunque no tienen tanta presencia en Buenos Aires. Sin embargo, tienen todo el mercado del interior. Eso dijo la mina. Y eso mismo es lo que dicen absolutamente todas las empresas de seguros. Siempre son re grosos en el lugar donde no estás vos. Esta empresa estaba creando un área nueva de "transformación digital". Gran nombre.

Desconozco quien se lo puso, pero hay que reconocer que "transformación digital" es un gran nombre. Una de las formas de darte cuenta tu nivel de grositud dentro de las corporaciones es quien le pone nombre a los proyectos. Yo solo pude hacerlo una vez, cuando estaba en el e-commerce. Estábamos armando una campaña de marketing muy específica, segmentada para clientes puntuales en la Patagonia y la bauticé "Conozca el Interior", como el sketch de Les Luthiers. Un pibe que se llamaba Pablo y trabajaba en el área de marketing digital, quien no conocía Les Luthiers, dijo que le sonaba a una campaña de limpieza de colon.

Cuestión, estaba en la entrevista de recursos humanos. Hablamos de todo un poco y me hizo esa pregunta mágica que me encanta. Me preguntó por mi nivel de inglés. Claramente no había leído mi curriculum. Pocas cosas tan lindas como estar en el medio una entrevista con un reclutador profesional que no leyó tu curriculum. Igual eso no me importaba mucho. Lo que más me importaba era cuanto me iban a pagar por irme a Rosario. Le pregunté y no me respondió, me dijo que dependía de varias cosas, pero que "la empresa tiene un excelente pack de relocación".

Esa noche, cuando llegó Flor, le dije "nos vamos a Rosario" y ella me respondió "pero yo no me quiero ir a Rosario". Le expliqué que no importaba eso, que nos íbamos a Rosario igual. Una vez cada tanto, diría cada 2 o 3 meses, tengo alguna entrevista para un laburo en el exterior. Sé que Rosario no es el exterior. Entonces, después de la entrevista, le digo a Flor "nos vamos a vivir a Dubai". En caso que la entrevista sea para un laburo en Dubai. Sino, le digo para el lugar desde donde me hayan contactado. Flor dice que no se quiere ir. Después jugamos a que la convenzo, le cuento los beneficios de vivir en ese lugar y finalmente no queda en nada.

Unos días más tarde, me volvió a contactar la mina para tener una entrevista con la Gerente de Recursos Humanos de la empresa. Quedamos para un día después, la entrevista iba a ser por Skype. Nuevamente hablamos de todo lo mismo que había hablado con la mina anterior. O sea, esta vez no solamente no había leído mi curriculum, sino que aparentemente tampoco tenía un informe de la primera entrevista acerca de mí. Muy profesional todo.

Una de las últimas preguntas que me hizo fue "contame que haces en tu tiempo libre". Empecé a hablar de stand-up, de la asociación esa que nombré alguna vez y empecé a meter más cosas porque pensé que mientras más cosas hiciera, mejor. Metí futbol con amigos, otras actividades, parapente, lo que sea. Todo suma. Estuve un rato largo enumerando actividades diversas. Cuando termine, me preguntó, "haces muchas cosas, ¿seguro que te queres mudar a Rosario?" Ahí tuve que aflojar y decir que si, que en realidad tampoco me gustaba mucho hacer parapente, es peligroso, mejor dejarlo. Para finalizar la entrevista, le pregunté acerca del sueldo, beneficios, etc. En realidad, lo que quería saber, era cuanto me iban a pagar por irme a vivir a Rosario. Lo demás mucho no importa. Me costesto que no estaba definido, pero que había "un pack de relocación muy beneficioso". Le repregunté acerca de ese pack y me dijo que incluía el pago de toda la mudanza y un monto fijo por un alquiler por los 2 primeros años.

El monto ese fijo estaba bien pero no era una cosa de locos. Era como para alquilarte un 2 ambientes lindo o un 3 ambientes no tan lindo, siempre en una zona mediana y en un edificio sin pileta ni nada de eso. Yo acá vivo en mí 2 ambientes muy lindo en una zona que me gusta en un edificio sin pileta. Hasta ahora no le veo ningún tipo de beneficio en irme a Rosario, pero no dije nada.

Unos días más tarde, se vuelve a contactar la primera mina para agendar una entrevista con quien sería mi jefe, también por Skype. Comenzamos la entrevista, y el tipo me saluda con un "¡Ale! ¿Cómo andas?" con muy buena onda, como saludas a un amigo al que queres saludar con muy buena onda. Demasiada buena onda, diría. Pero yo no sabía quién era ese tipo. Nunca lo había visto en mi vida, nunca ni siquiera había hablado con él. Nunca está bueno hablar con alguien tan buena onda. Le conteste que todo bien y me respondió "Marcelo me habló muy bien de vos".

Acá fue un punto de inflexión. Me dio miedo preguntar "¿Qué Marcelo?" porque no quería que me hiciera el chiste fácil. Por otra parte, se supone que es una entrevista de laburo seria, segura, para una empresa de seguros. Entonces, junté coraje y le pregunté "¿Qué Marcelo?"

Continuara.

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Tuesday, August 7, 2018

Servicio Básico

Tengo un amigo que hace mucho se fue a vivir a Barcelona. Al pibe le encanta el futbol, empezó a laburar en una radio deportiva chiquita haciendo notas y entre una cosa y la otra, se hizo amigo de Messi. Esa breve anécdota me la contó un amigo a mí, refiriéndose a un amigo de él. Hay mucho para comentar al respecto. Primero que nada, que la palabra "amigo" está siendo utilizada muy libremente, simplemente lo vio a Messi alguna que otra vez. Segundo, que saltea la mejor parte de la historia, que es como se habría hecho amigo de Messi. Aclaro que nunca lo vi a Messi, si lo vi al Diego dos veces y lo conté acá.

Conté lo de más arriba para contar lo que sigue y aclarar que voy a saltear la parte de "como conocí" y créanme que no es lo más relevante de la historia. Conocí a una chica que se dedica a gestionar prostitutas de alto nivel. Me quedé hablando un rato y me comentó varias cosas muy interesantes.

Como siempre en YaVeremos, es momento de rememorar viejos posts relacionados. Como la gran historia de putas en Las Vegas y mi experiencia como fotógrafo de prostitutas, allá por el 2001 antes que existan los celulares y fuera moda mandar selfies sin ropa.

La gestora de prostitutas, también conocida como la Natacha Jaitt del conurbano, me comentó que un servicio básico cuesta $5000. Eso sería básico, sin siquiera aire acondicionado o levanta-vidrios automático. Básico básico, lo tradicional y nada más, digamos. Todo lo demás, se puede hacer, pero se cobra extra. Como si fuera agrandar el combo. Y, en general, $5000 son las más baratas, el promedio del básico va de $7000 a $8000. Así y todo, me pareció barato. O sea, yo no gastaría esa guita, pero para ser un servicio vip no me pareció algo descabellado. Y, en caso de gastarlo, creo que preferiría pasarme la hora con la chica contándome anécdotas de sus clientes vip, que debe ser mucho más interesante.

La gestora y yo tenemos un conocido en común y me comentó que alguna vez utilizó sus servicios. Y que es tremendamente rata. Regatear no es tarea sencilla, pero este pibe se fue al extremo. El servicio de $5000 incluye una sola relación por encuentro. Me explicó la gestora que todos los servicios son de una sola relación, porque, como decirlo... es algo que se gasta con el uso y las chicas se tienen que cuidar. El pibe quería pagar $3000 y meter 3 relaciones. La gestora lo mandó a cagar y terminaron su relación.

Siguiendo la charla con la gestora, también dijo que varios de sus clientes "piden cosas muy raras". Frase que abrió la puerta a un sinfín de preguntas, siendo la más importante una solicitud de descripción de rarezas. Ella daba vueltas, muchas vueltas. Hasta que lo terminó diciendo. El cliente le solicitó a la prostituta que lo cague encima. Eso trajo dos preguntas más. La primera, cuánto cuesta eso. Me respondió que entre $20mil y $30mil. No sé qué hacer con esa información, pero nunca está demás saberlo.

Mi segunda pregunta fue si la prostituta efectivamente satisfizo la necesidad del cliente. Me contestó que no. Aunque no por un tema de moral ni buenas costumbres ni nada que se asemeje. Sino que ese tipo de servicios hay que solicitarlos con un día de anticipación para poder estar preparada. Acá aparecen nuevos interrogantes, como "¿qué onda si comiste choclo?" y varios más. Pero no los voy a hacer. Porque si hay algo de lo que estoy orgulloso de YaVeremos, es que nunca caí en anécdotas escatológicas. Si en todo lo demás, pero en eso no.

Volviendo a la historia, me gustó que haya que solicitar el servicio con un día de antelación. La moraleja de la historia es que, hagas lo que hagas en la vida, siempre hay que estar preparado.

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Monday, August 6, 2018

El Rey del Nilo

Facebook me acaba de recordar que hace exactamente un año estaba en El Cairo. Fueron 4 días muy blogueables, que acá empiezan. Unos meses antes, estábamos organizando el viaje a Europa con Flor. Que vamos acá si, que acá no, que toda la historia que ya comenté en un gran post hace bastante tiempo.

Entonces, estábamos eligiendo los destinos y un posible lugar era Sicilia. Mientras miraba el mapa veía que Egipto estaba muy pero muy cerca. Demasiado. Lo más cerca que iba a estar en mi vida. Y me pareció una excelente idea ir a conocer las pirámides.

Allá a principios de los 90s (porque siempre me puedo ir más lejos en el tiempo) tuve una profesora de historia brillante, se llamaba Ana María de Llano. Ojalá en algún momento se googlee y vea esto. Fue, probablemente, la mejor profesora que tuve en la secundaria. Sabía todo y hablaba con una pasión impresionante. Hizo que me interese la historia y que hoy, casi 30 años más tarde, me siga pareciendo fascinante. Parte del programa de historia de ese año era Egipto. En ese momento pensé "ojalá algún día pueda conocer las pirámides".

Volvemos a mayo 2017, armando el viaje y viendo las pirámides tan cerca, pensé que iba a ser un gran momento para cumplir ese sueño. Entonces le pregunté a Flor "¿Vamos a Egipto?" Ella se quedó callada unos segundos, me miró fijo y dijo "Ni en pedo vamos a Egipto, no pienso ir a un país como ese".

Cuando armamos el viaje, todos los destinos tienen que ser consensuados. Y en este caso parecía que no iba a serlo. Como que a Flor no le copaba mucho la idea de conocer las pirámides y no compartía el sueño de mi vida. Entonces hubo negociaciones difíciles, hubo mucho pero mucho de romper las pelotas y ceder en muchas otras cosas para logarlo. Y sí, lo logré. La convencí de ir a Egipto. Aunque solo El Cairo y por pocos días. Nada de Luxor ni Alejandría, teníamos que ir a un hotel lindo y algunas cosas más. Y fuimos. Y estuvo buenísimo y fue una cagada a la vez. Conocí las pirámides que fue de las mejores cosas (sino la mejor) del 2017. Y el resto de El Cairo no estuvo nada bueno, incluso la pasé bastante mal. Bah, yo no tanto, Flor la pasó peor que yo. Todo eso queda para el próximo post.

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Wednesday, August 1, 2018

Breve Historia de mi Caldera

Todo comenzó para mi cumpleaños de 2010, cuando mi caldera anterior se murió y tuve que comprar una nueva. Fue la época donde conocí al nefasto personaje de Ladislao, a quien sigo odiando profundamente. Ojalá que durante este tiempo haya tenido un accidente y quedado cuadripléjico.

Puse lo de cuadripléjico para que los tibios abandonen el blog. Ahora solo quedamos los que valemos la pena y no nos horrorizamos por nimiedades. Igual es posta que deseo fervientemente que Ladislao esté cuadripléjico en este momento.

Todo siguió más o menos bien, hasta mi cumpleaños del 2013, cuando hubo nuevos problemas con la caldera. Porque a mi caldera le agarra la chiripiorca para festejar mi cumpleaños. Unas semanas después llegó el técnico de la caldera y la arregló. Si por casualidad llegan a leer ese post (cosa que nadie hace, pero deberían) van a notar increíbles y desconcertantes semejanzas entre el técnico de la caldera del 2013 y el del 2018.

En el 2014 hubo un semi-problema de caldera. Era la caldera y tal vez no era la caldera. ¿Es o no es? ¿Sera o no será? Pueden leer toda la historia en La Bomba de Tiempo.

Llegamos al 2015, donde hubo otro problema con la caldera, también para la época de mi cumpleaños. Vino un técnico que se llamaba Gastón y resultó ser un crack. Arregló mi caldera de una manera genial y nunca tuve problemas. Hasta la semana pasada. Nunca publiqué la historia del 2015 porque había salido todo bien y las historias donde sale todo bien no tienen gracia y no se publican. Con esto no quiero decir que mis otras historias si tengan gracia, simplemente digo que si se publican.

Llegamos al 2018 donde la caldera dejó de funcionar. Esta vez se retrasó un poco, fue unas semanas después de mi cumpleaños. La caldera pasó a ser part-time. O sea, funcionaba cuando quería. Cuando quería la caldera, no cuando quería yo. Llamé al service y pedí que viniera Gastón. Para mi horror me dijeron "Gastón no trabaja más en Capital, solo hace provincia ahora". Hubo una pausa de unos segundos durante los cuales estuve tremendamente desilusionado. Volve a trabajar en Capital, Gastón. Por favor te lo pido, volve, yo te amo.

La chica que me hablaba por teléfono siguió diciendo "puedo mandarte a Chris o a Mauro". Chris es el hijo de re mil puta que vino en el 2013, así que inmediatamente lo descarté por malo conocido y opté por malo por conocer. "Mandame a Mauro" le dije.

Dos días más tarde, sonó mi celular y era Mauro. Le conté del problema de la caldera y quedamos para el jueves a las 10 de la mañana. Adivinen si vino el jueves, dale adivinen. No, no vino. Lo llamé 10:15 y no atendió. Lo llamé 10:30 y tampoco atendió. Lo llamé a las 11 y adivinen si atendió. Dale, adivinen. No, no atendió. Me llamó él cerca de las 11:30 con una voz de dormido que era para ir a cagarlo bien a trompadas, pero no dije nada porque no me anda la caldera y necesito que la venga a arreglar. Así que solo me limité a atender diciendo "hola" con cierto dejo de mala onda en mi voz. "¿Yo tenía que ir hoy a tu casa, no? Te pregunto porque se me traspapeló la orden". El hijo de puta además es mentiroso.

Quedamos para el viernes a las 12. Adivinen si vino el viernes a las 12. Se las hago corta, no vino. Lo llamé y tampoco atendió. Me llamó él cerca de la 1, atiendo el teléfono y me dice "¿Qué haces campeón? Hoy voy a tu casa". El "campeón" tenía mucha pero mucha onda Esa onda que solo le puede poner alguien que te está re contra cagando. Le pregunte a qué hora pensaba venir, me dijo "tipo 4". Le pedí que fuera antes, me respondió "Ok, a las 3 estoy ahí".

Acá viene la parte donde les pido que adivinen si vino a las 3. No, no vino. Me llamó 3:30 y me dijo "calcula que en una hora y media estoy por ahí". No lo llamé más y casi a las 6 me volvió a llamar diciendo que había llegado.

Mauro debe tener alrededor de 45 años, lucía el pelo medianamente largo y muy despeinado. No muy largo, tipo Jon Snow digamos. Pero si Jon Snow hubiese estado los últimos 30 años arreglando calderas dentro de la mina de donde se quedaron los 33 chilenos sin ver la luz y no haciéndose amigo del gordito de la guardia nocturna ni dandole matraca a Khaleesi. Ni paseando en dragón.

Mauro entró a mi casa y dijo "perdona que vine más tarde, yo no soy así, yo soy siempre re puntual, no quiero que tengas esta imagen de mí". Faltaba que me dijera "campeón". Un fenómeno el tipo. Me canceló sin avisar como 5 veces y se preocupa porque yo podría llegar a pensar que es un tipo que cancela mucho.

Prendí la caldera y le hice escuchar el ruido extraño que hacía. La caldera, no yo. Mauro escuchaba atentamente, le prestó demasiada atención a la caldera durante unos instantes y me dijo "es perfectamente normal el ruido". Le digo que no, me responde que sí. Un tanto estéril la discusión. Mauro afirma que es ruido normal de caldera. Yo le explico que convivo con mi caldera desde el 2010 y nunca jamás hizo ese ruido. Mauro me contra-explicaba que siempre hizo esos ruidos.

Finalmente se dignó a abrir la caldera. Le pasó un pincel para limpiarla, le tiró mucho WD40, bajó la temperatura máxima de calefacción y agua caliente, ahora explicándome que la calefacción y el agua caliente a menor temperatura estaban bien. En medio de todo eso, le sonó su celular, me pidió disculpas y atendió. Estaba discutiendo con una clienta llamada Marcela porque, según Marcela, el agua no estaba suficientemente caliente. Mauro le explicaba que sí. Marcela respondía que con la caldera anterior (se ve que Mauro le coloco una nueva) se bañaba con el agua a 45 grados y la nueva llega solo a 42. Mauro le explicaba que 42 estaba bien.

Estas son las cosas maravillosas e increíbles. Supongan la siguiente situación. Tenes una caldera que se rompe. Compras una caldera nueva. Te la instalan y el agua no calienta tanto como la anterior. Te quejas y te dicen "así está bien". Como puede ser que Marcela se haya comprado la caldera, Mauro se la instaló, Marcela no tiene el agua tan caliente como quiera, Mauro le explica que ahora es así. Y con toda esta situación, lo que queda es que Marcela es una hinchapelotas por reclamar lo que es suyo mientras que Mauro es un pobre laburante que tiene que lidiar con clientes que se quejan demasiado.

Igual no voy a tener empatía por Marcela, tenía que preocuparme por mi caldera. Lo siento mucho Marcela, pero hay un solo Mauro y soy yo o sos vos, y prefiero ser yo. Mauro siguió arreglando con poca voluntad mi caldera. Digamos que no hizo nada más. La cerró y listo; me dijo que ya estaba todo ok. Tengo que reconocer que en ese momento si estaba funcionando y no hacia ruido.

Cuando llamé al service, me habían dicho que el costo de visita iba a ser $900. Llegó el momento de pagar y Mauro me dice "Son $1100". Le aclaro que me habían dicho $900, me contesta que "$900 son de la visita y los otros $200 de la limpieza". Limpieza. El tipo pasó un pincel de mala gana durante 30 segundos y me estaba cobrando $200 por pasar un pincel. Por $200 lo traigo a Picasso a que me pincelee por 30 segundos. En fin, pagué, Mauro se fue y listo. Fin de la historia.

Llegamos hasta acá, vamos 3 páginas de la apasionante fábula del arreglo de mi caldera. Parece que se acerca el fin. Pero no. Porque al día siguiente, cuando me desperté fui a prender la caldera y adivinen si estaba funcionando. Dale, a que no adivinan. No, no andaba. Hacía ruido otra vez y ni siquiera encendía la calefacción. Filmé la caldera haciendo ruido y le mandé el video a Mauro por WhatsApp preguntándole que hacer.

Mauro no me respondió. Llamé directamente a Gastón. Le conté toda la historia, que me habían dicho que no trabajaba más en capital y todo eso. Me preguntó quién había hecho el arreglo, le dije que Mauro y contestó "Uy Dios". Increíblemente me dio cierta tranquilidad eso. Quedamos para el martes siguiente.

Unas horas más tarde, me llega la respuesta de Mauro por WhatsApp, "desenchufala y volvela a enchufar". No sé si es un genio o un hijo de puta. Mentira, si sé. Es un hijo de puta.

Ayer vino Gastón y me arregló toda la caldera. Toda toda. Obviamente la visita no me la cobró porque estaba en garantía. Ahora anda. Mañana no sabemos.

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Wednesday, July 25, 2018

Make America Great Again

Una vez casi me meto en política. Bueno, no era política realmente. Lo que si es cierto es que fracasé estrepitosamente. Como en casi todo lo que hice. Pero eso ahora está bien. En esta era donde todos somos emprendedores y nos enseñan que fracasar está bien porque se aprende mucho. No se dan una idea todo lo que vengo aprendiendo.

Cuestión, esto fue en el 2004 o 2005, no me acuerdo exacto, estaba en la universidad yanqui. Como buena universidad que se precie como tal, había clubes y organizaciones. Lo mismo que se ve en las películas, con los nerds en el club de ajedrez y esas cosas. Había una organización de estudiantes internacionales. International Student Organization. Muy original el nombre, por cierto.

Acá viene la mejor parte. La universidad les da plata a las organizaciones y cada organización puede disponer con la plata libremente. O sea, se supone que hay ciertos reparos, “merca y putas” por lo general no entran dentro del presupuesto. Pero casi cualquier cosa si entra. Por ejemplo (algo que pasó realmente) 25 personas fuimos a esquiar un día a una pista que quedaba a 200km de la universidad y fue todo gratis. Gratis no, pagado por la organización.

Me junté con 3 compañeritos de universidad y decidimos presentarnos. La idea era tener plata y organizar actividades que nos resulten beneficiosas y gratuitas. Se necesitaban 4 cargos: Presidente. Vicepresidente, Secretario y Tesorero. Yo iba a ser el presidente, porque armé todo. Los 3 compañeritos eran ecuatorianos. Había argentinos en la universidad, son los del grupo de WhatsApp que nombre el otro día, pero a ninguno le interesaba formar parte.

Con velocidad y destreza, organizamos todo en menos de una semana. Juan iba a ser mi vicepresidente. Llegó el día de las elecciones. Fuimos todos los argentinos directo desde nuestra casa al lugar de la votación. El voto era a mano alzada. Estamos todos los latinos y algunos yanquis y otros estudiantes de nacionalidades. Unas 50 personas en total, calculo. 8 argentinos, 25 ecuatorianos, había también ponjas, chipriotas y varios mexicanos y centroamericanos. Llega el momento de votar. Todo iba a ser fácil, éramos la única lista. Aunque no se votaba por listas, sino autoridades individuales, cargo por cargo.

Una profesora de la universidad, quien era la representante de los docentes dentro de la organización, pregunta quien se va a postular como presidente. Antes de que me pueda proponer, uno de los ecuatorianos lo propone a Juan. Me quede sin entender nada. Me postulé yo también. Comenzó la votación y me aniquiló. Salvo los argentinos, absolutamente todos lo votaron a él y fue el nuevo presidente. Obtuvo el cargo, me pidió disculpas y me dijo que no tenía idea que lo iban a proponer. No pude hacer nada al respecto. Hoy, muchos años pasaron y está todo bien con Juan. Él está casado con una minita yanqui, estuvo de visita en Buenos Aires hace unos meses e incluso juega al Mortal Contest. A mí no me eligieron para ningún.

Conté todo lo anterior para contar lo siguiente. Muy al principio dije que fracasé muchas veces. Ahora voy por una nueva. Soy miembro de otra organización que tiene autoridades y elecciones. Soy candidato a vicepresidente y las elecciones son en menos de 3 semanas.
Ya veremos que sale.

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Thursday, May 17, 2018

Alegría Asegurada

Siguiendo con el apasionante mundo de los seguros de vida, nunca dijo nadie jamás. Pero a mi si me resulta interesante. Acá va la cuarta entrega de la saga.
- Capítulo 1: Seguro de Vida
- Capítulo 2: Vamos por Partes
- Capítulo 3: Uni Ball

Recomiendo fervientemente leer los posts anteriores antes de continuar.

Hay un tema de los seguros de vida del cual no hablé en ninguno de los posts anteriores, el de los beneficiarios. Que pasa con los que tendrían que cobrar. Porque no hay nada menos tangible para comprar que un seguro de vida, que vas a pagar en cómodas cuotas durante toda tu vida y lo van a cobrar otros cuando vos estés muerto. Y, obviamente, vos nunca vas a saber si cobraron o no.

La gran mayoría de los asegurados eligen como beneficiarios a sus hijos o su cónyuge para que se haga cargo de los hijos. También la gran mayoría de los asegurados contratan el seguro de vida en los primeros años de vida del hijo, es el momento sensible de las personas y el momento a atacar de los vendedores. El argumento de venta radica en "que alguien piense en los niños". Todo esto me lo contó mi amiga actuaria a quien nombré en alguno de los posts anteriores y que sigo preservando su identidad.

Ahora vamos a la excepción. Que es lo que pasa cuando no hay beneficiario designado. Suena una premisa tonta, pero sucede. Cuando vos sacas un seguro de vida, nombras un beneficiario. Pero, puede suceder, que para el momento que vos te mueras el beneficiario no exista más.

Por ejemplo:
- Si el beneficiario fallece antes que el asegurado, quedaría "desierto" y el capital pasaría a los herederos legales de este último.
- Si el beneficiario fallece después que el asegurado, pero antes de cobrar, entonces el capital pasa a los herederos del beneficiario.
- Si el beneficiario es incapacitado o menor de edad, pasa al tutor.

O sea, si el beneficiario se muere, el seguro de vida entra en sucesión común y corriente, como cualquier otro bien del fallecido.

Ahora viene lo que me gusta más. Vamos a suponer que un tipo, llamémoslo Juan, tiene un seguro de vida de $100mil y el beneficiario es una Persona X. Juan y Persona X están de viaje, tienen un terrible accidente y ambos se mueren. Los $100mil van a los herederos legales de Juan.

Juan estaba divorciado y tenía un hijo mayor de edad. Los $100mil van para el hijo, que es el heredero de Juan y eso es lo que dice la ley. Juancito (el hijo de Juan) cobró las 100 lucas y está re contento. Esta triste por lo del padre, pero contento con la guita. Hasta que 3 meses después, aparece Pedrito que dice que también es hijo de Juan. ADN mediante, resulta que Pedrito y Juancito son medio hermanos. Flor de picaron este Juan con su hijo extra matrimonial, tal vez por eso estaba divorciado.

¿Y ahora qué pasa? Si Juan tenía 2 hijos, eran $50mil para cada uno. El tema es que Juancito se llevó toda la guitay cuando Pedrito le pidió la mitad, Juancito dijo "minga". ¿Cómo se resuelve esto? Pienselo un minuto, la respuesta en el párrafo de abajo.

La culpa de pagar mal fue de la aseguradora, entonces la aseguradora le tiene que pagar también a Pedrito. Pero como correspondían realmente $50mil a cada hijo, Pedrito recibe $50mil y Juancito se queda los $100mil sin tener que devolver nada. Si apareciera un tercer hijo cobraría $33mil y dudaríamos acerca de la conciencia social de Juan y su poco respeto a sus parejas.

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Thursday, May 10, 2018

Planeamiento e Implementación

Ya hablé de las preguntas raras, las preguntas estúpidas y las preguntas que quieren parecer interesantes y disruptivas en entrevistas de laburo. Conté los casos emblmaticos de Bajofondo y La Montevideana, también el de la fábrica y los Thundercats. Me encanta poner links a posts viejos, me gustaría saber si alguien lo lee.

El otro día en una entrevista me hicieron una pregunta que no me habían hecho nunca. Me preguntaron "¿En un proyecto, cuanto tiempo hay que dedicarle a la planificación y cuánto tiempo a la implementación?" El problema que tiene eta pregunta es que no hay una respuesta correcta. Y, en caso de haberla, tiene demasiadas excepciones. Salí de la entrevista y lo pregunté en un grupo de WhatsApp.

Un amigo que es desarrollador de aplicaciones me dijo "Depende de la metodología. Planificación oscila por lo general entre el 40 y el 80% en sistemas de software".

Otro que labura en planificación respondió "Planificación se le tiene que dedicar lo que toque hacer realizar lo básico: plan de alcance, tiempo, costos, riesgos, comunicación -30%".

Ya tenía dos respuestas que se contradecían. Apareció un tercero que es ingeniero y labura para el gobierno de otro país para agregar dudas: "Depende del tipo de proyecto. ¿Cuál es el fin y alcance? ¿Requiere desarrollo?"

Llegó el cuarto, que también es ingeniero y además es especialista en petroleo y mando el siguiente gráfico:



Y dijo "yo diría que cuanto mayor planificación mejor..."

En este momento seguramente todos estarán pensando "la flauta, pero que grupo de WhatsApp tan fantástico, seguro que hablan de temas muy interesantes". No se crean. 80% del tiempo se habla de fútbol y 80% del tiempo que se habla de fútbol se invierte en putear a Sampaoli.

5% se habla de otros deportes
3% envío de pornografía y discusión sobre esa pornografía. El 100% de la pornografía está enviada por la misma persona, aunque no puedo develar quien es.
2% bullying al que labura en planificación.
5% bullying a otros.
5% otros temas de la vida que (casi) todos serían muy blogueables.

Hay 10 miembros en el grupo, 7 de los cuales tienen hijos pero prácticamente nunca se habla de hijos.

Volviendo al tema de planeamiento e implementación, La mejor respuesta de todas me la dijo otro amigo, que es abogado y labura en un banco. "Depende del proyecto. Si es vender un departamento, la planificación es muy rápida y la ejecución puede demorar más de un año que es lo que demora en venderse. Mientras que si es tener un hijo, estás mucho tiempo planificando y la ejecución es rápida, en una noche ya esta".

Un genio el pibe. No solo por la respuesta, sino porque a sus 39 años y con 2 hijos ejecuta toda la noche.

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Monday, May 7, 2018

Bienvenidos a los 40

Este post lo escribí unas 50 veces. Como mínimo. "Genial" estarán pensando todos ustedes, va a ser un post elaborado, excelente, revisado, editado, corregido y brillante. Nada de eso. Lo escribí y lo dejé de escribir y lo volví a empezar a escribir en mi cabeza mientras estaba tirado en la cama o en la ducha. Dos lugares donde se fomenta mi creatividad. Ponele. Pero nunca logre un principio donde pueda decir lo que quiero decir. Entonces se me ocurrió que lo mejor sería empezar por el final. En menos de dos meses voy a cumplir 40 años y no puedo combinar eso con el blog. No puedo escribir como alguien de 40 años ni lo que escribo parece ser de alguien de 40 años. Mi problema es que soy muy chico para cumplir 40 años y no estoy ni cerca de estar preparado para hacerlo.

Hace mucho, 5 o 6 años tal vez, un día cualquiera, estaba en la casa de Pablo, mi cuñado. Mientras miraba su biblioteca encontré un par de libros de Anagrama, editorial que me gusta mucho. Los dos libros eran de Jack Kerouac. Admito que no lo conocía. Le pregunté por el autor y Pablo me comentó sobre el tipo, que era el referente de la Generación Beat y algunas cosas más. Esa semana pasé por una librería y me compre "Subterraneos", de Kerouac. Lo empecé a leer y lo dejé, no me gustó. Al poco tiempo fue mi cumpleaños, Pablo me regaló "En El Camino" del mismo autor. Me dijo que tenía que empezar por ese libro y eso hice. Tampoco me gustó y también lo deje. No logré que me guste Kerouac, lo digo con cierta vergüenza porque se supone que por mi estilo me debería gustar. Tal vez debería darle otra oportunidad.

Igualmente en uno de los dos libros, muy al principio, hay una frase que me pareció muy interesante porque me sentí totalmente identificado. Kerouac, hablando en primera persona, decía algo así como que todo el mundo pensaba que él seguía teniendo 27 años y andando a dedo por las carreteras cuando en realidad tenía más de 40 y hacia mucho que no hacia eso.

Creo que si aparece algún lector desconocido y empieza a leer algo al azar de YaVeremos, yo tengo 27 años. Al menos es la edad que parece tener quien cuenta sus andanzas. Casualmente los mismos 27 años que tiene Andres Fesser, el protagonista de Espirales, mi novela aún no publicada. Creo también que el motivo por el cual estoy escribiendo poco acá está relacionado con la edad.

Acá hay muchos posts de historias yendo al dentista. Muchísimos. En el buscador de blogger aparecen 27. Demasiados. La historia del Papagayo, Agujero Negro, Todo sobre mi Muela, Mr Saturday Night, Perno y Corona – Una Historia de Amor hasta llegar a la actualidad donde escribí La Sigo Chupando en febrero. La semana pasada fui al dentista y me arregló un arreglo que se había salido, y esta semana tengo que ir a que me arregle otro arreglo que también se salió y me rehaga el conducto que él me había hecho hace unos años. Muchas cosas. El tema es que mientras estaba en el dentista y el tipo me había pedido permiso para hablarme como amigo en lugar de como profesional, a lo cual yo accedí; me dijo "no seas pelotudo y veni así te puedo hacer el arreglo del conducto, no vayas a cancelar el turno como un cagon". Por un momento pensé que era algo muy blogueable. Inmediatamente pensé "vas a cumplir 40 años, no da que sigas hablando de que le tenes miedo al dentista. Vas a cumplir 40 años".

Eso mismo me pasa en otras situaciones. Escribí alguna vez de los exámenes preocupacionales y de la orina en los mismos, de la cara de asco de las enfermeras ante los frasquitos y todo eso. En mi último examen preocupacional, cuando alguien intentó darle un frasquito con orina a una enfermera hubo un error de cálculo en el pase, el frasquito cayó al suelo, se abrió, la orina salpicó y todos los presentes se alejaron instantáneamente horrorizados casi al ritmo de "el piso es lava". De vuelta, al igual que con el odontólogo, en ese momento pensé que era una situación muy blogueable y después pensé "vas a cumplir 40 años, un frasco de pis en el piso no es gracioso". Me acuerdo y sigo pensando que es un poco gracioso, pero no sé si es gracioso para alguien de 40.

Empecé YaVeremos cuando estaba en mis 20s y cruzó toda mi década del 30. Muy desde el principio, cuando estaba por cumplir 30 y publiqué "29 + 1" como genial ocurrencia para no decir 30. Me acuerdo exacto donde estaba y que estaba haciendo. Y ahora con casi 40 no puedo entender lo rápido que pasaron 10 años. 10 años. Es un montón. Es un 25% de mi vida. Podría escribir un párrafo re lindo sobre esta década y todo lo que hice. Hoy no estoy de humor para hacerlo, tal vez después de mi cumpleaños lo haga.

40 ni siquiera está bueno en las películas. Clerks II, de Kevin Smith, director que me encanta y película que está dentro de mis preferidas. Leyendo otra vez cosas viejas del blog me encontré con el Uncensored y toda la historia de Chica Z, ver el ítem 9 acá. Quise buscar a Chica Z en Facebook pero no me acuerdo en apellido. A diferencia de Mariela, que si me acordé el apellido, aunque eso es otra historia. Leyendo la historia de Chica Z me acordé que Clerks II era la película que íbamos a ver cuándo la rajé de mi casa.

Dante y Randall son los protagonistas de Clerks II, dos chabones en sus 30s y que están en bolas en la vida. O al menos no tienen todo encarrilado. En ese momento, vi muchas películas donde protagonistas en sus 30s no tenían la vida armada y nos explicaban que en realidad no era tan grave. Mi amigo Armando lo explica de forma excelente. Según él, nuestra esperanza de vida es 10 años mayor a la de nuestros padres. Esos 10 años, los agarramos entre los 20 y los 30 en lugar de agarrarlos entre los 70 y 80 cuando no nos sirven. Entonces empezamos todo 10 años más tarde que nuestros padres. Por todo léase trabajo formal, a veces terminar la facultad, tener hijos, etc.

En cambio en películas o series de señores de 40, son todos re grandes, re adultos y con problemas de gente re grande y re adulta. Y yo me veo, me siento, me leo y me escucho muy lejos de todo eso. Mi problema es que se me pasaron los 30s y sigo igual. Tal vez mi psicóloga esté contenta. Aunque con lo poco que le pago la sesión y el copago de obra social tampoco es que puede hacer gran cosa. Este sería el momento donde debería reinventarme y lograr hacer algo diferente. Algo acorde a mi edad es la frase que se me viene a la cabeza.

Tenía 7 años, estaba en segundo grado. Mi colegio tenía también jardín de infantes y los de jardín tenían un arenero enorme con juegos, trepadora y esas cosas. Los de primaria teníamos prohibido usar el arenero. Una vez, un grupo de primero, segundo y tercer grado aprovechamos un recreo y nos metimos todos en el arenero, corriendo, trepando y demás juegos de nenes. Debíamos ser unos 25 chicos en el arenero. Me acuerdo casi perfecto de todo. Como también me acuerdo cuando apareció Silvia, la profesora mala de gimnasia. Era re mala ella. A silbatazos nos expulsó del arenero y nos fue retando grado por grado. Primero a los de primero, después segundo y al final los de tercero. Me acuerdo que nos dijo "segundo grado y en el arenero, debería darles vergüenza, tendrían que actuar como personas de su edad".

Ahora no sé qué hacer. No voy a escribir "quiero volver al arenero" porque sería una pelotudez demasiado goma y creo que tanto ustedes como yo estamos para más. Tampoco sé del todo que quiero decir. Es una mezcla de cosas. Me siento como que debería actuar de otra manera debido a la edad que tengo y que las cosas que hago no son acordes a mi edad. Flor va a leer esto (aunque me parece que no me lee más) y va a aprovechar para decir "también podrías vestirte acorde a tu edad". Resumiendo, creo que no actúo acorde a la edad que tengo y que si lo hiciera probablemente me iría muchísimo mejor en la vida pero por algún motivo no puedo ni quiero hacerlo aunque tampoco me sale seguir haciendo libremente lo que hacía antes.

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Monday, April 23, 2018

El Trencito Choo Choo

Esto paso el año pasado. Creo que fue en Octubre o Noviembre, no me acuerdo. En ese momento no estaba escribiendo por acá muy seguido que digamos. Pero cuando pasó lo que voy a contar, pensé "esto debería publicarlo". Y me tomé mi tiempo hasta que llegamos a hoy.

Miércoles a la noche, Paseo La Plaza. Daniel (mi compañero de show) y yo en la puerta de la Calle Corrientes hablando mientras los volanteros volanteaban. Porque eso es lo que hacen los volanteros: volantear. Un volantero que no volantea es como que pierde la escencia de lo que es. Un volantero que no volantea deja de ser volantero y pasa simplemente a ser un ser humano. O parecido.

Daniel y yo estábamos ahí porque mientras los volanteros volantean, hay que vigilarlos. Si no los vigilas, no volantean. Y si no volantean, no viene gente al show y todo lo que conté recién de la escencia del volantero. Porque a pesar de que todos ustedes me imaginan como un artista consagrado del mundo del stand-up y con mi propio show en la Calle Corrientes no es todo tan glamoroso como parece.

Entonces, estábamos ahí controlando a los volanteros cuando uno de ellos nos dice "Dani, Ale, él quiere hablar con ustedes". Miramos y caminaba hacia nosotros un chinito al que el volantero estaba señalando. Digo chinito porque no llegaba a ser chino. Este chinito debía medir un metro y medio y pesar 35 kilos mojado. Un chinito que migraba con el viento. En su brazo izquierdo sostenía una caja chica de Pizza Guerrin.

El chinito llegó al lado nuestro. Lo saludamos y el, sin pronunciar una palabra, inclino la cabeza hacia adelante en forma de saludo y/o respeto. Con las manos hizo el gesto del contorno físico de una mujer, las curvas del perfil de arriba hacia abajo. A continuación puso sus manos frente a sus pectorales con el inconfundible gesto de "tetas". El chinito estaba buscando minas.

Daniel le pregunta en castellano si estaba buscando un cabaret. El chinito no responde. Entonces le pregunta en inglés, el chinito tampoco responde. Comencé a sospechar que el chinito no hablaba nuestro idioma. Daniel lo mira al volantero, este le responde que el chinito estaba buscando un puterío. Entonces Daniel vuelve a preguntarle en castellano (pero mucho más lento) si estaba buscando un cabaret. El chinito asintió. Daniel me pregunta donde hay algún puterío, le respondo "mándalo a los Bosques de Palermo, te pido por Dios que mandes al chinito a los Bosques de Palermo".
(N del A: Para los miles y miles de lectores extranjeros les cuento que los Bosques de Palermo es la zona donde se encuentran los travestis).

Daniel me dice que no sea hijo de puta y le dice que hay en Recoleta, sobre la calle Vicente López. El chinito saco una birome de algún lado, desconozco de donde. Le acercó la caja de la pizza y le hizo señas para que anote la dirección sobre la caja. Mientras Daniel anotaba, le digo que anote también Lavalle y Esmeralda, porque el chinito no tenía pinta de poder adquisitivo suficiente para pagar por Recoleta.
(N del A: Conozco Lavalle y Esmeralda porque tuve una despedida de soltero ahí. No la mía, sino la de alguien de la Casa Loca. No voy a develar la identidad, ya dije bastante. Mis experiencias de prostitución ya las comenté en Viva Las Vegas y en Moulin Rouge. También lo mencioné en El Sexo en los Tiempos de Crisis, pero abordando el tema desde otro ángulo).

Daniel anotó todo, el chinito guardó su birome y se retiró con su caja de pizza. Menos de cinco segundos más tarde, aparece una mina de unos 30 años no muy linda que digamos. Tampoco fea. Lo mira a Daniel y le pregunta "¿Me puedo sacar una foto con vos?" Muchas veces después de los shows de stand-up alguien del público pide una foto y obviamente es un inflador de ego descomunal. Pero nunca pasó en la calle y una hora antes de la función.

La sonrisa de Daniel no entraba en su cara. Daniel y la minita se ponen en pose Selfie. Él inclina la cabeza levemente, sonríe. Ella le da su celular y le dice "sacala vos que tenes el brazo más largo" pero el tono de voz bien de puta. Daniel sonríe todavía más. Se empieza a agrandar. Le crecen los pectorales, se infla, Bruce Banner se va convirtiendo en Hulk. Crece, crece, crece. Parece un efecto viagra pero sobre en todo el cuerpo. Ella se agarra de su brazo y también sonríe. Él hubiera crecido todavía más si hubiese sido humanamente posible.

Se sacan la foto, él dice que sacó varias que alguna iba a estar bien; ella le agradece y se va. El mismo volantero que nos había dicho lo del chinito se empieza a reír de la nada. Lo miramos y la risa se transforma en carcajada. Está que no da más de la risa y debido a la misma risa no puede explicar lo que está pasando. No lograba articular una oración hasta que finalmente explica. Cuando Daniel estaba escribiendo las direcciones de las prostitutas en la caja de la pizza, esa mina paso por delante del volantero y le preguntó "¿Quién es ese que está firmando un autógrafo?". El volantero le contestó "¿No lo conoces? Es un actor famoso, ayer estuvo en ShowMatch" y la mina fue de una a pedir la foto.

La mina le pidió la foto a Daniel pensando que era un actor famoso pero sin tener la menor idea de quien era. El resto de los presentes comenzamos a reírnos de la situación y todo lo que se había agrandado Daniel comenzó a achicarse hasta quedar minúsculo. Fue ver la versión en vivo de El Trencito Choo Choo de Rafa Gorgory.

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Friday, April 13, 2018

Dicen Que Soy Aburrido

Allá por septiembre de 2015 fue una de las tantas veces que cambié de trabajo. Dejé una empresa de internet y me fui a otra empresa de internet. Este post se trata de dos compañeritos laborales del laburo que deje: Samy (abreviatura de Samuel) y Gabriela. Comencé en esa empresa en el 2012 y Samy era mi compañerito debanco, los dos hacíamos casi lo mismo. Un año después, cambié de sector y contrataron a Gabriela para reemplazarme.

Los dos me caían muy bien, aunque nunca fui amigo ni nada. Jamás nos vinos afuera del laburo. Hasta ese septiembre 2015 donde me fui del laburo. Una semana más tarde, Samy y Gabriela vinieron al show de stand-up y la pasaron bien. No me acuerdo si después del show fuimos a cenar o no. Me parece que no. Nunca más volví a verlos. Ni siquiera seguimos en contacto.

La semana pasada, por un tema que no tiene nada que ver ni tiene sentido ponerme a detallar, le escribí a Gabriela preguntándole algo. Me respondió muy amablemente y chateamos un ratito. Unos 10 minutos, digamos, hasta que se acabaron los temas de conversación. Me dijo que le escribiera a Samy para organizar una salida. Ellos vendrían otra vez a ver el show de stand-up y después salimos a cenar.

Les mandé un mail a los dos. Que increíble que mandar un mail ya sea algo antiguo. Que viejo que estoy. Los 40 se me están acercando muchísimo más rápido de lo que estoy dispuesto. La cosa es que Samy responde el mail diciendo que hace dos años que está viviendo en Alemania. Claro ejemplo de que no seguimos en contacto.

Respondí el mail preguntándole a Gabriela que quería hacer. Siendo totalmente honestos, no tenía ganas de salir con ella. Con la gente que dejas de estar en contacto por algo dejas de estar en contacto. Facebook te trae a los amigos de la primaria y por algo no ves más a tus amigos de la primaria. Porque no queres ver a tus amigos de primaria y te importa muy poco saber en que andan.

Gabriela respondió el mail en un solo renglón: "Ni idea... Yo sola con vos me aburro." Y eso fue todo. Igual, los que leen YaVeremos hace tiempo saben que mi encanto con las mujeres no es algo nuevo, viene de hace rato. Pueden chequearlo en No Soy Tipo Waw y El Incogible.

Por un lado debería valorar su honestidad. Así como yo no tenía ganas de salir con ella, ella tampoco tenía ganas de salir conmigo. Por otro, en el laburo todos creíamos que ella se quería garchar a Samy, aunque eso nunca fue confirmado y asumo que por eso intentó organizar la salida. Por último, tengo la duda si su honestidad es algo para celebrar realmente. O sea, está bien ser honesto pero mi duda es si la honestidad debería tener un límite.

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Tuesday, April 3, 2018

Raro Para Mí, Raro Para Todos

Todo esto pasó hace un par de semanas. Me escribió un ex compañero de laburo, de la época de la empresa de internet. La primera empresa de internet donde trabajé y me fui en el 2015. Este compañerito se había ido antes que yo y no tuve mucho más contacto que digamos. Quiere decir que no lo vi nunca más.

Cuestión, me manda un mensaje por Facebook preguntando como estaba. No, no me quería vender nada, como aquella vez que casi cierro Facebook. Simplemente me dijo que quería venir con su novia a ver el show de Stand Up del día siguiente.

Día del show, estoy por el Paseo La Plaza, faltaban unos 40 minutos para empezar y me cruzo a mi compañerito laboral. Lo saludo y nos quedamos hablando por unos minutos hasta que llega una mina que se le acerca a él. Asumí que era su novia, obviamente. Pero la mina lo saludó con un beso en el cachete. Me quedo la duda, aunque no dije nada.

Fuimos los 3 caminando para la boletería y sale el tema más obvio del mundo con ex compañeros de laburo: "con quien te seguís viendo". Le dije que cada tanto veía a algunos, que me cruzaba con otros y que tenía con otros más un grupo de WhatsApp. Le pregunté por él y me dijo "solo estoy con contacto con Dexter Morgan". (No se llama así realmente, prefiero mantener su anonimato porque estoy casi seguro que lee el blog aunque se va a dar cuenta que estamos hablando de él).

Le respondí que a Dexter no lo vi nunca más, que está mal de la cabeza, que incluso tuve que dejar de seguirlo en Instagram porque era absolutamente depresivo. Saca fotos a su comida preparada para él solo, a una copa de vino para él solo, una selfie con cara de deprimido tirado en la cama y con alguna frase que perfectamente podría ser de Claudio Maria Dominguez. En su Instagram tiene (al día de hoy) casi 1200 publicaciones. De las últimas 60, en 4 está con gente, en 6 está solo y todo el resto son cosas/comidas de él solo. O fotos desde su balcón. Estoy convencido que si un día te clavas sus 1200 fotos seguidas y pones Sui Generis de fondo, te suicidas.

Yo seguía hablando de lo depresivo que es Dexter Morgan. Incluso dije que el día que deje de seguirlo en Instagram, Dexter me puso "me gusta" en todas mis fotos. Porque además de depresivo, es obsesivo con ese tipo de cosas. Mientras iba diciendo todo esto, mi amigo sonreía y asentía todo el tiempo. Hasta que interrumpió mi monologo para señalar a la chica que estaba con él y decirme "ella es la novia del hermano, por eso sigo en contacto con él".

La puta madre, otra vez me pasó lo mismo que con lo de Bebe Contepomi. (Recomiendo leer ese post porque está muy bueno). Todo un gran malentendido. El pibe este me dice que viene con la novia y aparece con una mina que es la cuñada de Dexter y no entiendo cómo es que son amigos. No importa, tenía que mantener mi postura.

Les digo a los dos "igual saben que es depresivo y deprimente y que tengo razón". Y ella me dice "si, es así. Nadie sabe porque es así, es el único así de raro en su familia". Eso me dejo tranquilo, quiere decir que Dexter no solo era raro para mí, es raro para todos.

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Wednesday, March 7, 2018

Deformación Profesional

El Mortal Contest es un juego realmente espectacular. Simplemente brillante. Ya lo comenté alguna vez acá. Como nadie clickea, lo repaso muy brevemente. Hay que armar una lista de famosos que crees que se van a morir. La única condición que el famoso debe cubrir es tener página propia de Wikipedia.

En diciembre armas y entregas tu lista. El juego sucede desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre siguiente. Por ese motivo, diciembre es un mes apasionante. Por un lado, se resuelve el campeón del torneo en curso y por otro hay que armar el equipo para el año siguiente. No te voy a decir que estás deseando que alguien se muera, pero… En fin.

Situación, diciembre de 2017. Todos los participantes compenetrados en el armado del equipo. Es muy importante elegir bien a tus jugadores. No solo Mirtha Legrand o la Reina Isabel. Hay que ponerse creativo e intentar elegir a alguien que no lo tenga nadie para sumar más puntos.

Faltaban pocos días para el cierre de las listas y todos buscando al posible desconocido que diera puntos. Uno de los participantes me manda un audio por Whatsapp que fue tremendo. Espectacular. Normalmente no debelaría el nombre de quien me mando ese audio. Pero fue tan bueno que quiero decirlo. Fue Juanjo R. Transcribo el audio.

No sabes lo que me paso. El padre de un vecino mío que está hecho mierda. Y mi vecino es productor de teatro y el padre también había sido lo mismo, medio groso en su época. Mi vecino me contaba que su viejo en cualquier momento palmaba y yo le pregunto "¿tiene Wikipedia tu viejo?" y me responde "¿qué tiene que ver?" "No, nada, perdón, estaba pensando en otra cosa".
El problema es que no sé cómo se llama el chabón. Sé que el hijo se llama Eduardo, pero no conozco el apellido. Lo busqué en las expensas y no aparece, porque el departamento está a nombre de un tercero y no me dio para ir a tocarle el timbre y preguntarle el apellido. Hice todo un trabajo de inteligencia y llamé al administrador, pero él tampoco tenía el nombre.

No lo culpen, el Mortal Contest hace estas cosas. La gente se compenetra mucho. Hay que felicitar a Juanjo por estar atento, los puntos están donde uno menos lo espera.

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Monday, March 5, 2018

La Montevideana - Parte III

Previously on YaVeremos: La Montevideana 1 y 2, acá abajo.


Subo a un taxi común, indico la dirección. Es un complejo de 5 edificios de oficinas llamado World Trade Center. Hay que ser muy cabeza para poner ese nombre. Es como el aeropuerto de Bolivia, que se llama John F. Kennedy. No es chiste. Tanto queremos lo autóctono, tanto mate uruguayo dando vueltas por ahí y ponerle World Trade Center al edificio. Además, World Trade Center es (eran) las Torres Gemelas de Nueva York. Como que no es un nombre con mucho marketing que digamos. En una época lo tenían, pero el 11 de septiembre cambió las cosas. Tal vez le podrían haber puesto "Bienvenido Al Qaeda a Montevideo". Lo veo con más punch a eso.

Mientras iba en el taxi, Allison me daba indicaciones por audio de WhatsApp. Me dice "Cuando llegues a la esquina de Corrientes y Callao, dobla a la izquierda, es la Torre 1". Le indicio al taxista y me responde "no, esa es la Torre 5. La 1 está a la derecha". Genial. Ahora tampoco sé a dónde ir. Van y vienen los mensajes. Allison diciendo que doble a la izquierda para la Torre 1. El taxista me dice que eso no existe. Llegamos a la esquina en cuestión, el taxista me señala los edificios. "Ese es el 1, ese el 2" (y así sucesivamente hasta llegar al 5). Le indico que doble a la izquierda y en la puerta de la Torre 5 estaba Allison.

Allison al taxista: ¿Cuánto te debo?
Taxista: 270 pesos.
Allison: ¡Ay! Solo traje $200, pensé que iba a costar menos. ¿Me esperas que suba a buscar y ahora vuelvo?
Taxista: Bueno.

Caminamos hacia el edificio. Le pregunto si era la Torre 1 o 5. Ella se hizo la distraída. O la tonta. No le costó mucho esfuerzo lograrlo. Vuelvo a preguntarle. "La verdad que no sé, es un poco confuso, porque esta es la única torre que tiene Free Zone, entonces la gente se confunde". Un rato más tarde, durante la entrevista quise saber hacia cuanto tempo que trabajaba en esta empresa. 8 meses me contestó. 8 meses y todavía no sabe en qué edificio trabaja. Y esa persona era una de las cuales estaba a cargo de contratarme. O no. Pero no dije nada porque seguía con la idea de ir a correr al mediodía y cobrar en dólares y todo eso. Aunque, ya en el fondo, sabía que no iba a suceder.

Cerca de las 12 del mediodía ya estaba sentado en la sala de reuniones de la oficina. Estuve solo un ratito y aproveché para sacarle una foto a Troy y subirla a mi Instagram. No quiero alardear, pero en los dos días siguientes tuve un total de 5 "me gusta". Soy un crack de las redes sociales.

Finalmente apareció el CEO. Lo reconocí inmediatamente porque me dijo "Hola, yo soy el CEO". Tenía unos 30 y pico de años, lucía un jean un poco apretado, como que se pudo haber comprado un talle más y yo hubiese seguido sin saber si estaba circuncidado o no. También lucía una camisa marca Polo Ralph Lauren color blanco con algún botón desabrochado de más. Bastante bronceado, pues acababa de volver de México. El pelo muy despeinado, de esos que cuando lo ves le preguntas si vino en moto. Chiste viejo si los hay. Pero no se lo hice. Porque era un despeinado relativamente cuidado. Como si quisiera estar despeinado. En líneas generales era un look de polista. Se parecía a Eduardo Heguy cuando era más joven, solo que con una sola ceja. Porque a pesar del peinado descuidado, la camisita polo desabrochada, el bronceado y todo el look, se ve que nadie le aviso que no está bueno cuando las cejas se juntan sobre la nariz. Resumiendo, era una mezcla de Eduardo Heguy con la tapa del libro de gallegos de Pepe Muleiro. Para futuras referencias, vamos a referirnos a él como Eduardo Heguy Monoceja.

Eduardo Heguy Monoceja se presentó, me ofreció un vaso de agua que yo acepté y muy amablemente me fue a buscar, luego llamó a Allison y los 3 comenzamos la entrevista. Me dijo que tengo un muy buen curriculum y ahí vino la primera pregunta. Apenas terminé de responderla, Eduardo Heguy Monoceja le dijo a Allison "Acá falta Estefanía para que tome nota". Se fue y volvió a los pocos segundos con su laptop. "¿Estefanía es una computadora?" "¿Estefanía es inteligencia artificial?" No señores, nada de eso. Estefanía estaba en la casa, Eduardo Heguy Monoceja la llamó por Skype. Se prendió la cámara y Eduardo Heguy Monoceja le pidió que tomara nota de la reunión.

Se vino la segunda pregunta y ahí estaba Estefanía, en pantalla completa, tomando nota. Su cara en un monitor de 14 pulgadas a menos de medio metro de distancia de donde estaba sentado. Era como los porteros de ProSegur, con un zoom en híper primer plano. Me sentía un tanto incómodo.

Entre pregunta y pregunta, Eduardo Heguy Monoceja hacía referencias al test psicológico que yo ya había hecho unos días antes a pedido de Allison. Era uno de esos tests psicológicos online. Eduardo Heguy Monoceja lo tenía impreso y le parecía algo fabuloso. Casi como si lo hubiese hecho él mismo. Como que estaba orgulloso por demás. Como cuando tu sobrino de 4 años hace un dibujo para vos. Ese nivel de orgullo tenía respecto al test psicológico.

Eduardo Heguy Monoceja siguió inquiriendo algunas cosas, Allison aportaba muy poquito y Estefanía seguía estoica en el monitor hasta que se hicieron las 12:45.

Eduardo Heguy Monoceja: Nosotros a las 12:50 tenemos una reunión muy cortita con todo el personal jerárquico que está por todo el mundo.

La puta madre, me va a pedir que esté en la reunión. Eso fue lo que pensé. No tenía muchas ganas de estar en la reunión.

Eduardo Heguy Monoceja: Así que vamos a tener que cortar acá por ahora para la reunión.

Ok, no me va a pedir que este en la reunión. Me voy a quedar solo con Allison un ratito, no es tan grave. Supongo que después de la reunión iremos a almorzar.

Eduardo Heguy Monoceja: La reunión son unos 10 minutos, después ya sería la hora del almuerzo.

Perfecto, nos vamos a almorzar. Mientras venía en el taxi vi a una cuadra del World Trade Center un lugar que vendía chivito uruguayo y nunca lo probé. Quiero probar el chivito. No tengo mucho hambre, pero me comería uno para ver qué onda. Quiero mi chivito. Merezco mi chivito. Sacando eso y todo lo del remise/uber/taxi, venía todo relativamente normal.

Eduardo Heguy Monoceja: Te propongo que vayas a almorzar y vuelvas tipo a las 14 y seguimos con la entrevista. Podes ir a comer a la cafetería de acá abajo, aunque la comida no es muy buena que digamos. Sino al shopping, que está acá a una cuadra.

Me mandaron a almorzar solo. Solo. No solo no me pagaron el almuerzo, que eso es lo de menos, sino que no vienen conmigo. Hagan la siguiente cuenta conmigo. El plan original incluía que yo estuviese 7 horas en Uruguay (de 9:30 a 16:30). Primero le restamos una por el cambio de barco, después 1:30 menos que fue lo que demoré desde la terminal hasta la oficina. De las 7 horas ya solo quedaban 4:30 y a Eduardo Heguy Monoceja le pareció que compartir el almuerzo conmigo iba a ser una pérdida de tiempo. No me alcanzan los párrafos para explicar lo pelotudo que me sentí en ese momento. Muy poco amor de parte de Eduardo Heguy Monoceja. Y eso era una entrevista en la cual (supuestamente) él debería seducirme para que yo acepte el trabajo.

Fui solo al shopping. Solo no, estaba con toda mi indignación. Comí una pizza mientras leía el prospecto psicológico sobre mí. No estaba tan mal. Mucha información para lo precario que me había parecido cuando lo completé. Igualmente estaba yo solo, en el patio de comidas de un shopping en Uruguay leyendo un informe psicológico sobre mí. Pocas situaciones más tristes en mi vida. Que lejos que quedaron los delirios de separar los M&M por color.

14hs, otra vez en la oficina. Vuelvo a la sala de reuniones, llegan Eduardo Heguy Monoceja junto con Estefanía en la computadora. Esta vez, Estefanía no prendió la cámara. Eduardo Heguy Monoceja me pregunta "¿estás listo para el segundo round?" y comenzamos nuevamente con la entrevista.

Allison no estaba. Ese ya debió haber sido el indicio número 35 que no iba a obtener el puesto. Una de las preguntas que me hizo fue "¿A vos te apasiona este trabajo?"

No, la verdad que no. Me gusta, me divierte, me entretiene. Cosas que disfruto más, cosas que no me gustan tanto. Tengo la suerte de que me paguen por hacer algo que me gusta y eso me permite hacer muchísimas otras cosas que me gustan pero que no pagan como para que pueda vivir, como escribir acá o hacer standup o publicar un libro que no me lo compra nadie. Necesito que me paguen para poder publicar otro libro que tampoco me va a comprar nadie. Pero apasionarme no, no me apasiona. Nadie puede decir que le apasiona porque no hay pasión en el armado de un Excel. Quien lo dice está mintiendo.

También sacó el tema del test psicológico "viste que está buenísimo" me dijo con el mismo orgullo que antes. Se ve que esto a él si lo apasionaba. Respondí que sí, que estaba muy bueno. Hablamos un poco sobre el perfil psicológico cuya lectura disfrute durante mi almuerzo.

Volvimos a las preguntas. Eran acerca de laburos anteriores y en el medio mandaba alguna "pregunta disruptiva". Entonces, de la nada, Eduardo Heguy Monoceja me pregunta "¿qué cenaste anoche?" Y después volvíamos a las preguntas laborales normales. Un groso. Un distinto.

15hs, menos de una hora después del comiendo del "segundo round" Eduardo Heguy Monoceja me dice "bueno, ya estoy" y se prepara para irse. Para, para, para. Momentito. Quieto. Sentado. Eduardo Heguy Monoceja no te muevas de ahí porque yo si tengo alguna que otra duda que me aqueja.

Yo: Llegamos a esta altura y todavía no hablamos de plata.
Eduardo Heguy Monoceja: Si, lo hablaste en la primera entrevista. Mucho no me acuerdo, pero... ¿no habías dicho 7-8 dólares por hora?
Yo: No, ella calculó 10, pero están mal calculados.
Eduardo Heguy Monoceja: Bueno, igual eso no importa ahora.

A vos no te importa, hijo de una gran puta. A mí me importa mucho. Es mi hipotético futuro sueldo. De esto depende de si contrato a mi asistente que separe los M&M o si sigo mendigando que alguno de ustedes, lectores, me compre el libro. Eduardo Heguy Monoceja dejame algo de la poca dignidad que me queda y ofréceme algo. Algo. Cualquier cosa. 100 Pesos Uruguayos. Pero vine hasta acá, dame una oferta de plata. No lo hizo. En lugar de plata, me dio un trabajo práctico.

Eduardo Heguy Monoceja: Acá hay un trabajito que quiero que veas. En realidad demora 2:30hs en hacerse, no vas a llegar. Pero veámoslo juntos, vos te lo llevas y me lo mandas mañana.

Empezó a leer el trabajo práctico, en el cual describía a la empresa y mi deber consistía en explicar las 5 primeras medidas que implementaría, como las haría, como las evaluaría, que otros procesos recomendaría hacer, etc. Mucho etcétera. El trabajo práctico era que le escribiera con lujo de detalles todo lo que la posición que (supuestamente) yo iba a ocupar debería hacer durante los primeros 6 meses. Eso no es un trabajo práctico, eso es un trabajo de consultoría. Eso se paga. Y mucho.

Otra de mis preguntas fue acerca del día a día de trabajo. Eduardo Heguy Monoceja me dijo que él pretendía que se trabajen 200 horas por mes y la manera que lo controla mediante un tracker en la computadora de cada empleado. Ese tracker no solamente es un reloj tipo taxi que vos pones On/Off mientras trabajas y cuenta los minutos. No no. Ese tracker ve todo lo que haces desde la computadora, toma capturas de pantalla, guarda todo lo que hace la computadora y, como si fuera poco, la webcam saca fotos. Y el mejor detalle de todo esto, es que es en mi computadora. La empresa no me da una, tengo que usar mi computadora personal. O sea, La Montevideana S.A. va a tener acceso a toda mi computadora. Esclavitud y cero privacidad en todo su esplendor. Digamos que la Asamblea del Año XIII no llegó a La Montevideana S. A.

Eduardo Heguy Monoceja me trajo hojas y birome para que comience con el trabajo práctico. Eran las 3:30 y me dice "podes empezar con el trabajo o ir a dar una vuelta por donde quieras y tipo 4:30 te vas a la terminal por tu cuenta". Le dije que esperaba en la oficina. Lo único que me faltaba era tener que pagar yo el taxi de la oficina a la terminal con pesos uruguayos que seguía sin tener.

Eduardo Heguy Monoceja me dijo "perfecto, me despido ahora por si ya no te veo". Me dio la mano y se fue. Al rato vi pasar a Bug Bunny, me dijo "Hola" y se fue rápido. A las 4:30 le avise a Allison que me tenía que ir. Me pidió un Uber, que esta vez sí vino y me fui a la terminal. Nadie me saludo ni a nadie le importó demasiado que digamos. Me daban ganas de decirles "miren que me voy..." pero nadie escuchaba. Indicio número 834. De ahí micro a Colonia y después barquito a Buenos Aires, donde llegué a las 10 de la noche.

Al día siguiente, le envié un mail a Eduardo Heguy Monoceja y a Allison. Primero les agradecí su cordialidad. Un poco falso de mi parte, pero debía hacerlo. Después le pregunte por el tema sueldo/beneficios/trabajo. Buggs Bunny me dijo 180 horas, Eduardo Heguy Monoceja 200 y en Argentina se trabajan 168. No es lo mismo. Además, había que ver el tema sueldo, aguinaldo, vacaciones, blanco o negro, etc. No son detalles menores. También le dije que el tema del tracker me parecía algo abusivo.

Eduardo Heguy Monoceja me respondió que el sueldo me lo iban a decir una vez que les entregue el trabajo práctico y que el tracker no es negociable. Estuve a punto de contestar con total cordialidad que les agradecía por todo pero que no iba a ser un trabajo para mí. Estuve a punto de hacerlo. De hecho, escribí el mail y todo, pero no llegué a mandarlo. Lo tenía en borrador listo para enviar al día siguiente, cuando en LinkedIn vi un posteo de Milagros donde buscaban mi posición. Ni siquiera me dejaron la dignidad de poder rechazar el trabajo. Malditos bastardos.

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Friday, March 2, 2018

La Montevideana - Parte II

Previously on YaVeremos: La Montevideana. (Está acá abajo)

23 de octubre, call con Allison. Me preguntó acerca de mi primer trabajo, allá lejos y hace tiempo. Me dijo "contame cuales eran tus tareas, que te gustaba, que no te gustaba y que cosa te parece que tendrías que haber hecho diferente". Después de eso, quiso saber cómo me fui de ese trabajo e ingresé al siguiente. Y de ahí a las mismas preguntas del segundo trabajo. Y lo mismo trabajo tras trabajo, paseando por todo el curriculum. Eso fue extremadamente largo y extenuante. De repente mire y ya iba una hora y media de Skype y no se vislumbraba el fin en el horizonte. Vieron cuando estás en el colectivo o en el subte y está repleto y no podes dejar de pensar en "me quiero bajar ya mismo, me quiero ir de acá". Bueno, ahí estaba yo. Pero en el call. Y con la cámara prendida. Pasamos las dos horas hablando. Fue tremendo. Nunca hablamos de La Montevideana S.A. ni de mi trabajo a realizar.

Me cuesta muchísimo lograr transmitir lo denso de la situación. O sea, imagínate que te pregunten absolutamente todo de un laburo del cual te fuiste hace 8 años. Todo todo todo. Y una vez que terminas de contarlo, tenes que contar lo que hacías en el siguiente laburo, del cual te fuiste hace 6 años. Si demoras entre 20 y 30 minutos por laburo, lo multiplicas por la cantidad de laburos y eso lo multiplicas por las diferentes posiciones que tuviste en algún laburo y a eso le tenes que sumar como te fuiste de uno para ingresar al otro más algún detalle específico te da una entrevista de 4 días. Es imposible y carece de todo sentido. Igual que Allison. Igual que La Montevideana S. A.


26 de octubre, otro mail de Allison. Me informa que el siguiente paso iba a ser una entrevista personal en Montevideo, que me iban a invitar a las oficinas dos semanas más tarde cuando su CEO vuelva de viaje. Googlee al CEO, encontré su Instagram y estaba alojándose en el Ritz-Carlton Cancun. Un hotel 5 estrellas de 300 dólares la noche que no es all-inclusive. Hay que ser muy crack para ir a Cancun y no ir a un all-inclusive.

31 de octubre, me manda un mail Estefanía. Se presenta como la asistente del CEO, me pide mis datos personales para sacar el pasaje en Buquebus para el martes 7 de noviembre. ¿Y si no puedo el 7 de noviembre? No, eso no estaba contemplado. Me rompió mucho las pelotas esa prepotencia. O sea, demostra un toque de respeto hacia mí tiempo, que vale tanto como el tuyo y como el del CEO. Igual le pasé mis datos, pero le dije que me diera opciones de horarios. Buquebus no tiene demasiadas, entonces sacó la ida para las 7:30am, llegando al puerto de Montevideo a las 9:30 y la vuelta esa misma tarde saliendo de Montevideo en colectivo a Colonia a las 17:30, embarcando en Colonia a las 20:45 y llegando a Buenos Aires a las 22hs. Día largo.

Viernes previo al viaje, Buquebus me cambia el pasaje de ida por un barco más lento e iba a arribar al puerto de Montevideo a las 10:30. Les envié un mail a Estefanía y Allison avisando del cambio, nunca me respondieron.

Lunes, día anterior al viaje, les reenvío el mail pidiendo confirmación del viaje y consultando qué tengo que hacer una vez que llego al puerto. Me contesta Allison "mándame un mensaje cuando llegues que te pido un Uber". Esto también me rompió las pelotas. Veni a buscarme vos. Y si no queres, pedí un remise antes y que me esté esperando en el puerto, que es lo que corresponde. Esos que tienen un cartelito con el nombre del pasajero. Los vi muchas veces, sé que existen. Pero no fue el caso.
Se viene el viaje. Pero antes de contar mi día en Montevideo, quiero contar otra cosa del proceso. En el medio de las entrevistas, Trinidad me pide 3 referencias, una de cada uno de mis últimos trabajos. Les paso las 3: Hugo, Paco y Luis; y le ofrezco sus contactos de mail o LinkedIn. Nunca supe más nada del tema.

Una semana más tarde, me escribe Trinidad quejándose que Paco y Luis nunca le habían respondido. Le mandé un WhatsApp a Paco y me dijo que más tarde iba a mandar algo. Trinidad me pidió nuevas referencias, esta vez le pasé a Larry, Curly y Moe. Les escribí a los 3 pidiendo que contesten.

Al día siguiente, me escribe Paco diciendo que lo del mail de referencias era un poco hincha pelotas y no sabía que responder. Me reenvió el mail, el cual constaba de 4 preguntas.
1. ¿En qué contexto trabajaste con esa persona?
2. ¿Cuáles eran los puntos fuertes de esa persona?
3. ¿Cuáles eran las áreas de mejora que tenía esa persona en aquel momento cuando trabajaban juntos?
4. ¿Cómo calificarías su performance en general para el trabajo que realizaba del 1 al 10? ¿En qué te basas para darle ese puntaje?

Y si, convengamos que es un poco paja responder todo eso. Le dije que escribiera 4 renglones con todo junto, con lo que quisiera, sin mucho detalle. Me re-preguntó que poner en las áreas de mejora, le dije que diga que tengo poca paciencia para la gente tonta. Y el muy hijo de puta lo puso de verdad. Algo que me enteré varios días más tarde.

Por otra parte, Curly me respondió que tan solo dos semanas antes había nacido su primera hija y que estaba de licencia laboral, que probablemente no iba a contestar el mail, que lo disculpe. Obviamente lo hice. Tuve este diálogo con Trinidad.

Yo: Hablé recién con Curly, hace 2 semanas nació su primera hija, tal vez no responda nunca el mail.
Trinidad: Si pudieras decirle que me responda seria genial. Son solo 3 minutos para contestar.

Obviamente no le respondí a Trinidad. Me pareció bastante irrespetuosa. O sea, irrespetuosa posta. Te digo que alguien acaba de tener un pibe, no podes contestar "Decile que me responda igual". Si no tenes empatía con alguien que acaba de tener un hijo, no sé qué te queda. Igual seguro que es de las que postean boludeces con gatitos en Facebook. Este fue uno de los tantos indicios que me deberían haber hecho desestimar el proceso. Pero no lo hice por dos motivos. El primero, soy lento para darme cuenta de estas cosas. El segundo, me gusta verme involucrado en estas cosas para después tener buenas historias para el blog. Y mantenía la esperanza de laburar desde casa, ir a correr al mediodía y cobrar en dólares. Como dije recién, soy lento. E iluso.

Martes. Día del viaje. Suena el despertador a las 6 de la mañana. No me acuerdo la última vez que me puse el despertador tan temprano. Realmente no me acuerdo. Odio levantarme temprano. A las 7 llegué a la terminal de Buquebus y unos minutos más tarde ya me encontraba arriba del Buque San Patricio con destino a Montevideo.

Estaba bastante lleno el barquito. Los asientos eran en filas de 3. Me acerco a una de las filas. En el extremo derecho, una señora de unos 55 años, en el asiento del centro su cartera, campera y bolso y el asiento izquierdo vacío. Con mucho respeto le consulto si el tercer asiento se encontraba libre, me dice "el de la punta sí, pero ahora viene una amiga para sentarse acá" (señalando el del medio). Respondí que no había inconveniente, que me sentaba en la punta. "Bueno, pero te aviso que se van a llenar y vamos a estar apretados". Hice caso omiso y me senté. Al rato ya estaba dormido. Me desperté cuando estábamos llegando a Montevideo. El asiento del medio seguía con los petates de la señora. La amiga no estaba. La amiga no existía. La señora quería los 3 asientos para ella sola.

Cuando llegamos al puerto, la señora comienza a agarrar sus pertenencias. La miro y le digo "me preocupa tu amiga, que todavía no llegó". Me miró con mucha cara de orto y se fue. Me sentí muy bien. Algún día me van a pegar mucho por decir estas cosas y me lo voy a merecer. Pero, hasta entonces, vale la pena.

Bajé en la terminal de Montevideo, prendí el celular y Claro me activo el roaming. Le escribí a Allison y comenzamos el siguiente diálogo.

Yo: Ya estoy en la terminal.
Allison: Perfecto. Ahora te pido el Uber.
Yo: Ok.
Allison: Pasame tu dirección y pido el auto.

¿Sos pelotuda? No hay otro adjetivo. ¿Dónde pensas que puedo llegar a estar?

Yo: La puerta de la terminal de arribos del puerto de Montevideo.

Unos minutos más tarde.
Allison: Está el auto en camino. Es un Fiat Uno, patente…
Yo: Ok.

Casi 10 minutos más tarde.

Allison: Dice el chofer de Uber que no te encuentra.
Yo: Estoy parado en la puerta de la terminal. Justo debajo de un cartel muy grande que dice "Arribos".
Allison: Dice que está en la puerta del edificio de aduana.


Alguien que por favor me explique porque Uber estaba en aduana si yo estaba en la terminal. Le pregunto a un tipo que laburaba ahí por el edificio de aduana. Me pone cara de "uh, estas muy perdido chabón". Me dice "ves ese edificio (señalando uno a una cuadra) ese es Gendarmería, pásalo y camina un poco que lo vas a encontrar".

Yo: Me dijeron que estoy a unas cuadras, ahora voy caminando para allá.
Allison: Ok.

Empiezo a caminar con un alto nivel de exasperación. O sea, es un remise. Pedime el puto remise y que me espera en la puerta. No tengo delirios de grandeza ni nada raro. No quiero un camarín de estrella de rock con un asistente que me separe los M&M por color. Porque en mis delirios de grandeza lo máximo a lo que accedería es a tener un asistente que me separe los M&M por color. Por ahí otro es mucho más inteligente y pide un barco con merca y putas. O Por ahí otro es muchísimo más inteligente y pide un barco con merca y putas y un chofer para el barco. No sé si se dice chofer de barco, no me suena. Por ahí se dice capitán. O tal vez piloto. No, piloto seguro que no. Debe ser capitán. Debe ser raro decir "quiero un barco con merca, putas y un capitán" porque el capitán como que estaría a cargo y se generaría cierta dicotomía, ponele que el capitán tiene una política anti-droga en su barco, pero en realidad es tu barco. Muy complicado. Mejor M&M. O un kilo entero de helado Rapa Nui. Sí. Eso. Pero no pedí nada de eso. Solo estaba deseando un medio de locomoción para poder llegar a la entrevista. Iba pensando todo esto mientras caminaba hacia el edificio de la aduana.

Dos minutos más tarde, nuevo mensaje.

Allison: Parece que estamos con mala suerte. Uber canceló. ¿Podes tomarte un taxi común? Cuando llegues al edificio te lo pago, va a salir unos 200 pesos. Si tenes pesos uruguayos, págalo vos y luego te reintegro el dinero.
No fenómena, no tengo pesos uruguayos. ¿De dónde queres que saque pesos uruguayos? Si, ya se, de una casa de cambio. Pero ahora resulta que yo tengo que ir a una casa de cambio. No me creo una estrella de rock que pide un camarín con M&M. No, mentira, no voy a seguir hablando de los M&M. Aunque aclaro que los que más me gustan son los marrones y los que menos me gustan los azules. Igualmente, si tuviera un asistente para lo de los M&M, lo haría usar guantes. Nada peor que cuando el M&M se empieza a derretir y encima todo manoseado por otro. No está bueno. Los M&M no son para compartir. No importa el tamaño de la bolsa, toda bolsa de M&M debe ser catalogada como "para consumo personal". Igual no estaba pidiendo M&M. Estoy pidiendo un remise. Entendes. Un remise.

No hubo remise, hubo taxi. Me subí al taxi y la historia va a seguir en el próximo post.

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