Thursday, May 17, 2018

Alegría Asegurada

Siguiendo con el apasionante mundo de los seguros de vida, nunca dijo nadie jamás. Pero a mi si me resulta interesante. Acá va la cuarta entrega de la saga.
- Capítulo 1: Seguro de Vida
- Capítulo 2: Vamos por Partes
- Capítulo 3: Uni Ball

Recomiendo fervientemente leer los posts anteriores antes de continuar.

Hay un tema de los seguros de vida del cual no hablé en ninguno de los posts anteriores, el de los beneficiarios. Que pasa con los que tendrían que cobrar. Porque no hay nada menos tangible para comprar que un seguro de vida, que vas a pagar en cómodas cuotas durante toda tu vida y lo van a cobrar otros cuando vos estés muerto. Y, obviamente, vos nunca vas a saber si cobraron o no.

La gran mayoría de los asegurados eligen como beneficiarios a sus hijos o su cónyuge para que se haga cargo de los hijos. También la gran mayoría de los asegurados contratan el seguro de vida en los primeros años de vida del hijo, es el momento sensible de las personas y el momento a atacar de los vendedores. El argumento de venta radica en "que alguien piense en los niños". Todo esto me lo contó mi amiga actuaria a quien nombré en alguno de los posts anteriores y que sigo preservando su identidad.

Ahora vamos a la excepción. Que es lo que pasa cuando no hay beneficiario designado. Suena una premisa tonta, pero sucede. Cuando vos sacas un seguro de vida, nombras un beneficiario. Pero, puede suceder, que para el momento que vos te mueras el beneficiario no exista más.

Por ejemplo:
- Si el beneficiario fallece antes que el asegurado, quedaría "desierto" y el capital pasaría a los herederos legales de este último.
- Si el beneficiario fallece después que el asegurado, pero antes de cobrar, entonces el capital pasa a los herederos del beneficiario.
- Si el beneficiario es incapacitado o menor de edad, pasa al tutor.

O sea, si el beneficiario se muere, el seguro de vida entra en sucesión común y corriente, como cualquier otro bien del fallecido.

Ahora viene lo que me gusta más. Vamos a suponer que un tipo, llamémoslo Juan, tiene un seguro de vida de $100mil y el beneficiario es una Persona X. Juan y Persona X están de viaje, tienen un terrible accidente y ambos se mueren. Los $100mil van a los herederos legales de Juan.

Juan estaba divorciado y tenía un hijo mayor de edad. Los $100mil van para el hijo, que es el heredero de Juan y eso es lo que dice la ley. Juancito (el hijo de Juan) cobró las 100 lucas y está re contento. Esta triste por lo del padre, pero contento con la guita. Hasta que 3 meses después, aparece Pedrito que dice que también es hijo de Juan. ADN mediante, resulta que Pedrito y Juancito son medio hermanos. Flor de picaron este Juan con su hijo extra matrimonial, tal vez por eso estaba divorciado.

¿Y ahora qué pasa? Si Juan tenía 2 hijos, eran $50mil para cada uno. El tema es que Juancito se llevó toda la guitay cuando Pedrito le pidió la mitad, Juancito dijo "minga". ¿Cómo se resuelve esto? Pienselo un minuto, la respuesta en el párrafo de abajo.

La culpa de pagar mal fue de la aseguradora, entonces la aseguradora le tiene que pagar también a Pedrito. Pero como correspondían realmente $50mil a cada hijo, Pedrito recibe $50mil y Juancito se queda los $100mil sin tener que devolver nada. Si apareciera un tercer hijo cobraría $33mil y dudaríamos acerca de la conciencia social de Juan y su poco respeto a sus parejas.

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Thursday, May 10, 2018

Planeamiento e Implementación

Ya hablé de las preguntas raras, las preguntas estúpidas y las preguntas que quieren parecer interesantes y disruptivas en entrevistas de laburo. Conté los casos emblmaticos de Bajofondo y La Montevideana, también el de la fábrica y los Thundercats. Me encanta poner links a posts viejos, me gustaría saber si alguien lo lee.

El otro día en una entrevista me hicieron una pregunta que no me habían hecho nunca. Me preguntaron "¿En un proyecto, cuanto tiempo hay que dedicarle a la planificación y cuánto tiempo a la implementación?" El problema que tiene eta pregunta es que no hay una respuesta correcta. Y, en caso de haberla, tiene demasiadas excepciones. Salí de la entrevista y lo pregunté en un grupo de WhatsApp.

Un amigo que es desarrollador de aplicaciones me dijo "Depende de la metodología. Planificación oscila por lo general entre el 40 y el 80% en sistemas de software".

Otro que labura en planificación respondió "Planificación se le tiene que dedicar lo que toque hacer realizar lo básico: plan de alcance, tiempo, costos, riesgos, comunicación -30%".

Ya tenía dos respuestas que se contradecían. Apareció un tercero que es ingeniero y labura para el gobierno de otro país para agregar dudas: "Depende del tipo de proyecto. ¿Cuál es el fin y alcance? ¿Requiere desarrollo?"

Llegó el cuarto, que también es ingeniero y además es especialista en petroleo y mando el siguiente gráfico:



Y dijo "yo diría que cuanto mayor planificación mejor..."

En este momento seguramente todos estarán pensando "la flauta, pero que grupo de WhatsApp tan fantástico, seguro que hablan de temas muy interesantes". No se crean. 80% del tiempo se habla de fútbol y 80% del tiempo que se habla de fútbol se invierte en putear a Sampaoli.

5% se habla de otros deportes
3% envío de pornografía y discusión sobre esa pornografía. El 100% de la pornografía está enviada por la misma persona, aunque no puedo develar quien es.
2% bullying al que labura en planificación.
5% bullying a otros.
5% otros temas de la vida que (casi) todos serían muy blogueables.

Hay 10 miembros en el grupo, 7 de los cuales tienen hijos pero prácticamente nunca se habla de hijos.

Volviendo al tema de planeamiento e implementación, La mejor respuesta de todas me la dijo otro amigo, que es abogado y labura en un banco. "Depende del proyecto. Si es vender un departamento, la planificación es muy rápida y la ejecución puede demorar más de un año que es lo que demora en venderse. Mientras que si es tener un hijo, estás mucho tiempo planificando y la ejecución es rápida, en una noche ya esta".

Un genio el pibe. No solo por la respuesta, sino porque a sus 39 años y con 2 hijos ejecuta toda la noche.

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Monday, May 7, 2018

Bienvenidos a los 40

Este post lo escribí unas 50 veces. Como mínimo. "Genial" estarán pensando todos ustedes, va a ser un post elaborado, excelente, revisado, editado, corregido y brillante. Nada de eso. Lo escribí y lo dejé de escribir y lo volví a empezar a escribir en mi cabeza mientras estaba tirado en la cama o en la ducha. Dos lugares donde se fomenta mi creatividad. Ponele. Pero nunca logre un principio donde pueda decir lo que quiero decir. Entonces se me ocurrió que lo mejor sería empezar por el final. En menos de dos meses voy a cumplir 40 años y no puedo combinar eso con el blog. No puedo escribir como alguien de 40 años ni lo que escribo parece ser de alguien de 40 años. Mi problema es que soy muy chico para cumplir 40 años y no estoy ni cerca de estar preparado para hacerlo.

Hace mucho, 5 o 6 años tal vez, un día cualquiera, estaba en la casa de Pablo, mi cuñado. Mientras miraba su biblioteca encontré un par de libros de Anagrama, editorial que me gusta mucho. Los dos libros eran de Jack Kerouac. Admito que no lo conocía. Le pregunté por el autor y Pablo me comentó sobre el tipo, que era el referente de la Generación Beat y algunas cosas más. Esa semana pasé por una librería y me compre "Subterraneos", de Kerouac. Lo empecé a leer y lo dejé, no me gustó. Al poco tiempo fue mi cumpleaños, Pablo me regaló "En El Camino" del mismo autor. Me dijo que tenía que empezar por ese libro y eso hice. Tampoco me gustó y también lo deje. No logré que me guste Kerouac, lo digo con cierta vergüenza porque se supone que por mi estilo me debería gustar. Tal vez debería darle otra oportunidad.

Igualmente en uno de los dos libros, muy al principio, hay una frase que me pareció muy interesante porque me sentí totalmente identificado. Kerouac, hablando en primera persona, decía algo así como que todo el mundo pensaba que él seguía teniendo 27 años y andando a dedo por las carreteras cuando en realidad tenía más de 40 y hacia mucho que no hacia eso.

Creo que si aparece algún lector desconocido y empieza a leer algo al azar de YaVeremos, yo tengo 27 años. Al menos es la edad que parece tener quien cuenta sus andanzas. Casualmente los mismos 27 años que tiene Andres Fesser, el protagonista de Espirales, mi novela aún no publicada. Creo también que el motivo por el cual estoy escribiendo poco acá está relacionado con la edad.

Acá hay muchos posts de historias yendo al dentista. Muchísimos. En el buscador de blogger aparecen 27. Demasiados. La historia del Papagayo, Agujero Negro, Todo sobre mi Muela, Mr Saturday Night, Perno y Corona – Una Historia de Amor hasta llegar a la actualidad donde escribí La Sigo Chupando en febrero. La semana pasada fui al dentista y me arregló un arreglo que se había salido, y esta semana tengo que ir a que me arregle otro arreglo que también se salió y me rehaga el conducto que él me había hecho hace unos años. Muchas cosas. El tema es que mientras estaba en el dentista y el tipo me había pedido permiso para hablarme como amigo en lugar de como profesional, a lo cual yo accedí; me dijo "no seas pelotudo y veni así te puedo hacer el arreglo del conducto, no vayas a cancelar el turno como un cagon". Por un momento pensé que era algo muy blogueable. Inmediatamente pensé "vas a cumplir 40 años, no da que sigas hablando de que le tenes miedo al dentista. Vas a cumplir 40 años".

Eso mismo me pasa en otras situaciones. Escribí alguna vez de los exámenes preocupacionales y de la orina en los mismos, de la cara de asco de las enfermeras ante los frasquitos y todo eso. En mi último examen preocupacional, cuando alguien intentó darle un frasquito con orina a una enfermera hubo un error de cálculo en el pase, el frasquito cayó al suelo, se abrió, la orina salpicó y todos los presentes se alejaron instantáneamente horrorizados casi al ritmo de "el piso es lava". De vuelta, al igual que con el odontólogo, en ese momento pensé que era una situación muy blogueable y después pensé "vas a cumplir 40 años, un frasco de pis en el piso no es gracioso". Me acuerdo y sigo pensando que es un poco gracioso, pero no sé si es gracioso para alguien de 40.

Empecé YaVeremos cuando estaba en mis 20s y cruzó toda mi década del 30. Muy desde el principio, cuando estaba por cumplir 30 y publiqué "29 + 1" como genial ocurrencia para no decir 30. Me acuerdo exacto donde estaba y que estaba haciendo. Y ahora con casi 40 no puedo entender lo rápido que pasaron 10 años. 10 años. Es un montón. Es un 25% de mi vida. Podría escribir un párrafo re lindo sobre esta década y todo lo que hice. Hoy no estoy de humor para hacerlo, tal vez después de mi cumpleaños lo haga.

40 ni siquiera está bueno en las películas. Clerks II, de Kevin Smith, director que me encanta y película que está dentro de mis preferidas. Leyendo otra vez cosas viejas del blog me encontré con el Uncensored y toda la historia de Chica Z, ver el ítem 9 acá. Quise buscar a Chica Z en Facebook pero no me acuerdo en apellido. A diferencia de Mariela, que si me acordé el apellido, aunque eso es otra historia. Leyendo la historia de Chica Z me acordé que Clerks II era la película que íbamos a ver cuándo la rajé de mi casa.

Dante y Randall son los protagonistas de Clerks II, dos chabones en sus 30s y que están en bolas en la vida. O al menos no tienen todo encarrilado. En ese momento, vi muchas películas donde protagonistas en sus 30s no tenían la vida armada y nos explicaban que en realidad no era tan grave. Mi amigo Armando lo explica de forma excelente. Según él, nuestra esperanza de vida es 10 años mayor a la de nuestros padres. Esos 10 años, los agarramos entre los 20 y los 30 en lugar de agarrarlos entre los 70 y 80 cuando no nos sirven. Entonces empezamos todo 10 años más tarde que nuestros padres. Por todo léase trabajo formal, a veces terminar la facultad, tener hijos, etc.

En cambio en películas o series de señores de 40, son todos re grandes, re adultos y con problemas de gente re grande y re adulta. Y yo me veo, me siento, me leo y me escucho muy lejos de todo eso. Mi problema es que se me pasaron los 30s y sigo igual. Tal vez mi psicóloga esté contenta. Aunque con lo poco que le pago la sesión y el copago de obra social tampoco es que puede hacer gran cosa. Este sería el momento donde debería reinventarme y lograr hacer algo diferente. Algo acorde a mi edad es la frase que se me viene a la cabeza.

Tenía 7 años, estaba en segundo grado. Mi colegio tenía también jardín de infantes y los de jardín tenían un arenero enorme con juegos, trepadora y esas cosas. Los de primaria teníamos prohibido usar el arenero. Una vez, un grupo de primero, segundo y tercer grado aprovechamos un recreo y nos metimos todos en el arenero, corriendo, trepando y demás juegos de nenes. Debíamos ser unos 25 chicos en el arenero. Me acuerdo casi perfecto de todo. Como también me acuerdo cuando apareció Silvia, la profesora mala de gimnasia. Era re mala ella. A silbatazos nos expulsó del arenero y nos fue retando grado por grado. Primero a los de primero, después segundo y al final los de tercero. Me acuerdo que nos dijo "segundo grado y en el arenero, debería darles vergüenza, tendrían que actuar como personas de su edad".

Ahora no sé qué hacer. No voy a escribir "quiero volver al arenero" porque sería una pelotudez demasiado goma y creo que tanto ustedes como yo estamos para más. Tampoco sé del todo que quiero decir. Es una mezcla de cosas. Me siento como que debería actuar de otra manera debido a la edad que tengo y que las cosas que hago no son acordes a mi edad. Flor va a leer esto (aunque me parece que no me lee más) y va a aprovechar para decir "también podrías vestirte acorde a tu edad". Resumiendo, creo que no actúo acorde a la edad que tengo y que si lo hiciera probablemente me iría muchísimo mejor en la vida pero por algún motivo no puedo ni quiero hacerlo aunque tampoco me sale seguir haciendo libremente lo que hacía antes.

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Monday, April 23, 2018

El Trencito Choo Choo

Esto paso el año pasado. Creo que fue en Octubre o Noviembre, no me acuerdo. En ese momento no estaba escribiendo por acá muy seguido que digamos. Pero cuando pasó lo que voy a contar, pensé "esto debería publicarlo". Y me tomé mi tiempo hasta que llegamos a hoy.

Miércoles a la noche, Paseo La Plaza. Daniel (mi compañero de show) y yo en la puerta de la Calle Corrientes hablando mientras los volanteros volanteaban. Porque eso es lo que hacen los volanteros: volantear. Un volantero que no volantea es como que pierde la escencia de lo que es. Un volantero que no volantea deja de ser volantero y pasa simplemente a ser un ser humano. O parecido.

Daniel y yo estábamos ahí porque mientras los volanteros volantean, hay que vigilarlos. Si no los vigilas, no volantean. Y si no volantean, no viene gente al show y todo lo que conté recién de la escencia del volantero. Porque a pesar de que todos ustedes me imaginan como un artista consagrado del mundo del stand-up y con mi propio show en la Calle Corrientes no es todo tan glamoroso como parece.

Entonces, estábamos ahí controlando a los volanteros cuando uno de ellos nos dice "Dani, Ale, él quiere hablar con ustedes". Miramos y caminaba hacia nosotros un chinito al que el volantero estaba señalando. Digo chinito porque no llegaba a ser chino. Este chinito debía medir un metro y medio y pesar 35 kilos mojado. Un chinito que migraba con el viento. En su brazo izquierdo sostenía una caja chica de Pizza Guerrin.

El chinito llegó al lado nuestro. Lo saludamos y el, sin pronunciar una palabra, inclino la cabeza hacia adelante en forma de saludo y/o respeto. Con las manos hizo el gesto del contorno físico de una mujer, las curvas del perfil de arriba hacia abajo. A continuación puso sus manos frente a sus pectorales con el inconfundible gesto de "tetas". El chinito estaba buscando minas.

Daniel le pregunta en castellano si estaba buscando un cabaret. El chinito no responde. Entonces le pregunta en inglés, el chinito tampoco responde. Comencé a sospechar que el chinito no hablaba nuestro idioma. Daniel lo mira al volantero, este le responde que el chinito estaba buscando un puterío. Entonces Daniel vuelve a preguntarle en castellano (pero mucho más lento) si estaba buscando un cabaret. El chinito asintió. Daniel me pregunta donde hay algún puterío, le respondo "mándalo a los Bosques de Palermo, te pido por Dios que mandes al chinito a los Bosques de Palermo".
(N del A: Para los miles y miles de lectores extranjeros les cuento que los Bosques de Palermo es la zona donde se encuentran los travestis).

Daniel me dice que no sea hijo de puta y le dice que hay en Recoleta, sobre la calle Vicente López. El chinito saco una birome de algún lado, desconozco de donde. Le acercó la caja de la pizza y le hizo señas para que anote la dirección sobre la caja. Mientras Daniel anotaba, le digo que anote también Lavalle y Esmeralda, porque el chinito no tenía pinta de poder adquisitivo suficiente para pagar por Recoleta.
(N del A: Conozco Lavalle y Esmeralda porque tuve una despedida de soltero ahí. No la mía, sino la de alguien de la Casa Loca. No voy a develar la identidad, ya dije bastante. Mis experiencias de prostitución ya las comenté en Viva Las Vegas y en Moulin Rouge. También lo mencioné en El Sexo en los Tiempos de Crisis, pero abordando el tema desde otro ángulo).

Daniel anotó todo, el chinito guardó su birome y se retiró con su caja de pizza. Menos de cinco segundos más tarde, aparece una mina de unos 30 años no muy linda que digamos. Tampoco fea. Lo mira a Daniel y le pregunta "¿Me puedo sacar una foto con vos?" Muchas veces después de los shows de stand-up alguien del público pide una foto y obviamente es un inflador de ego descomunal. Pero nunca pasó en la calle y una hora antes de la función.

La sonrisa de Daniel no entraba en su cara. Daniel y la minita se ponen en pose Selfie. Él inclina la cabeza levemente, sonríe. Ella le da su celular y le dice "sacala vos que tenes el brazo más largo" pero el tono de voz bien de puta. Daniel sonríe todavía más. Se empieza a agrandar. Le crecen los pectorales, se infla, Bruce Banner se va convirtiendo en Hulk. Crece, crece, crece. Parece un efecto viagra pero sobre en todo el cuerpo. Ella se agarra de su brazo y también sonríe. Él hubiera crecido todavía más si hubiese sido humanamente posible.

Se sacan la foto, él dice que sacó varias que alguna iba a estar bien; ella le agradece y se va. El mismo volantero que nos había dicho lo del chinito se empieza a reír de la nada. Lo miramos y la risa se transforma en carcajada. Está que no da más de la risa y debido a la misma risa no puede explicar lo que está pasando. No lograba articular una oración hasta que finalmente explica. Cuando Daniel estaba escribiendo las direcciones de las prostitutas en la caja de la pizza, esa mina paso por delante del volantero y le preguntó "¿Quién es ese que está firmando un autógrafo?". El volantero le contestó "¿No lo conoces? Es un actor famoso, ayer estuvo en ShowMatch" y la mina fue de una a pedir la foto.

La mina le pidió la foto a Daniel pensando que era un actor famoso pero sin tener la menor idea de quien era. El resto de los presentes comenzamos a reírnos de la situación y todo lo que se había agrandado Daniel comenzó a achicarse hasta quedar minúsculo. Fue ver la versión en vivo de El Trencito Choo Choo de Rafa Gorgory.

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Friday, April 13, 2018

Dicen Que Soy Aburrido

Allá por septiembre de 2015 fue una de las tantas veces que cambié de trabajo. Dejé una empresa de internet y me fui a otra empresa de internet. Este post se trata de dos compañeritos laborales del laburo que deje: Samy (abreviatura de Samuel) y Gabriela. Comencé en esa empresa en el 2012 y Samy era mi compañerito debanco, los dos hacíamos casi lo mismo. Un año después, cambié de sector y contrataron a Gabriela para reemplazarme.

Los dos me caían muy bien, aunque nunca fui amigo ni nada. Jamás nos vinos afuera del laburo. Hasta ese septiembre 2015 donde me fui del laburo. Una semana más tarde, Samy y Gabriela vinieron al show de stand-up y la pasaron bien. No me acuerdo si después del show fuimos a cenar o no. Me parece que no. Nunca más volví a verlos. Ni siquiera seguimos en contacto.

La semana pasada, por un tema que no tiene nada que ver ni tiene sentido ponerme a detallar, le escribí a Gabriela preguntándole algo. Me respondió muy amablemente y chateamos un ratito. Unos 10 minutos, digamos, hasta que se acabaron los temas de conversación. Me dijo que le escribiera a Samy para organizar una salida. Ellos vendrían otra vez a ver el show de stand-up y después salimos a cenar.

Les mandé un mail a los dos. Que increíble que mandar un mail ya sea algo antiguo. Que viejo que estoy. Los 40 se me están acercando muchísimo más rápido de lo que estoy dispuesto. La cosa es que Samy responde el mail diciendo que hace dos años que está viviendo en Alemania. Claro ejemplo de que no seguimos en contacto.

Respondí el mail preguntándole a Gabriela que quería hacer. Siendo totalmente honestos, no tenía ganas de salir con ella. Con la gente que dejas de estar en contacto por algo dejas de estar en contacto. Facebook te trae a los amigos de la primaria y por algo no ves más a tus amigos de la primaria. Porque no queres ver a tus amigos de primaria y te importa muy poco saber en que andan.

Gabriela respondió el mail en un solo renglón: "Ni idea... Yo sola con vos me aburro." Y eso fue todo. Igual, los que leen YaVeremos hace tiempo saben que mi encanto con las mujeres no es algo nuevo, viene de hace rato. Pueden chequearlo en No Soy Tipo Waw y El Incogible.

Por un lado debería valorar su honestidad. Así como yo no tenía ganas de salir con ella, ella tampoco tenía ganas de salir conmigo. Por otro, en el laburo todos creíamos que ella se quería garchar a Samy, aunque eso nunca fue confirmado y asumo que por eso intentó organizar la salida. Por último, tengo la duda si su honestidad es algo para celebrar realmente. O sea, está bien ser honesto pero mi duda es si la honestidad debería tener un límite.

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Tuesday, April 3, 2018

Raro Para Mí, Raro Para Todos

Todo esto pasó hace un par de semanas. Me escribió un ex compañero de laburo, de la época de la empresa de internet. La primera empresa de internet donde trabajé y me fui en el 2015. Este compañerito se había ido antes que yo y no tuve mucho más contacto que digamos. Quiere decir que no lo vi nunca más.

Cuestión, me manda un mensaje por Facebook preguntando como estaba. No, no me quería vender nada, como aquella vez que casi cierro Facebook. Simplemente me dijo que quería venir con su novia a ver el show de Stand Up del día siguiente.

Día del show, estoy por el Paseo La Plaza, faltaban unos 40 minutos para empezar y me cruzo a mi compañerito laboral. Lo saludo y nos quedamos hablando por unos minutos hasta que llega una mina que se le acerca a él. Asumí que era su novia, obviamente. Pero la mina lo saludó con un beso en el cachete. Me quedo la duda, aunque no dije nada.

Fuimos los 3 caminando para la boletería y sale el tema más obvio del mundo con ex compañeros de laburo: "con quien te seguís viendo". Le dije que cada tanto veía a algunos, que me cruzaba con otros y que tenía con otros más un grupo de WhatsApp. Le pregunté por él y me dijo "solo estoy con contacto con Dexter Morgan". (No se llama así realmente, prefiero mantener su anonimato porque estoy casi seguro que lee el blog aunque se va a dar cuenta que estamos hablando de él).

Le respondí que a Dexter no lo vi nunca más, que está mal de la cabeza, que incluso tuve que dejar de seguirlo en Instagram porque era absolutamente depresivo. Saca fotos a su comida preparada para él solo, a una copa de vino para él solo, una selfie con cara de deprimido tirado en la cama y con alguna frase que perfectamente podría ser de Claudio Maria Dominguez. En su Instagram tiene (al día de hoy) casi 1200 publicaciones. De las últimas 60, en 4 está con gente, en 6 está solo y todo el resto son cosas/comidas de él solo. O fotos desde su balcón. Estoy convencido que si un día te clavas sus 1200 fotos seguidas y pones Sui Generis de fondo, te suicidas.

Yo seguía hablando de lo depresivo que es Dexter Morgan. Incluso dije que el día que deje de seguirlo en Instagram, Dexter me puso "me gusta" en todas mis fotos. Porque además de depresivo, es obsesivo con ese tipo de cosas. Mientras iba diciendo todo esto, mi amigo sonreía y asentía todo el tiempo. Hasta que interrumpió mi monologo para señalar a la chica que estaba con él y decirme "ella es la novia del hermano, por eso sigo en contacto con él".

La puta madre, otra vez me pasó lo mismo que con lo de Bebe Contepomi. (Recomiendo leer ese post porque está muy bueno). Todo un gran malentendido. El pibe este me dice que viene con la novia y aparece con una mina que es la cuñada de Dexter y no entiendo cómo es que son amigos. No importa, tenía que mantener mi postura.

Les digo a los dos "igual saben que es depresivo y deprimente y que tengo razón". Y ella me dice "si, es así. Nadie sabe porque es así, es el único así de raro en su familia". Eso me dejo tranquilo, quiere decir que Dexter no solo era raro para mí, es raro para todos.

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Tuesday, March 13, 2018

El Último Negro

Desde aproximadamente el 2010 hasta principios del 2012, un comediante que se llama Fernando Crisci tenía un show que se llamaba Stand Up VIP. Fer era el presentador y el show tenía invitados. A veces 2 invitados, otras veces 10 invitados y había una pantalla arriba del escenario con una cuenta regresiva de 5 minutos y apenas terminaba te rajaban del escenario. Excelente show. Ahí tuve mi primera vez y después actué dos veces más.

Alrededor de marzo 2012, ese show llegó a su fin. Para la última función, Fer le puso de nombre Stand Up RIP (en vez de VIP) y todos los comediantes que participaron hicieron humor negro. Fue espectacular. Impresionante. Pensé "tengo que hacer esto".

En ese momento, yo tenía un show en un bar de Palermo que se llamaba Coliseo. Como el nombre del bar ya estaba, al show lo llamamos Gladiadores y la función era Gladiadores en el Coliseo. La originalidad ante todo. El show lo hacíamos una amiga, Andrea Cukier y yo, además de 2 a 4 invitados. Admito que si bien el bar era una garompa, los shows salían lindos. La entrada era sin cargo y todos los comediantes venían de onda.

Después de Stand Up RIP, yo le dije a Andrea "Tenemos que hacer un show de Gladiadores de Humor Negro" y le quemé la cabeza todo lo posible hasta que me dijo que sí. Fue el 28 de marzo de 2012. Actuamos Andrea Cukier, Tato Broda, Daniel Bria, Natalia de los Santos y yo. Y dos comediantes más, pero no puedo nombrarlos. Fue espectacular. La pasé excelente. Realmente me divertí muchísimo. Apenas terminó el show, le dije a Andrea "tenemos que hacerlo otra vez". Y así lo hicimos, el 9 de mayo, actuamos Andrea Cukier, Daniel Bria, Fer Crisci y yo. Y otros dos comediantes que tampoco voy a nombrar.

Dos de los cuatro comediantes que no nombré, hoy son de los más grosos del país. Cada uno con cerca de medio millón de seguidores en Instagram y esas cosas. Uno de ellos, volvió varias veces al show. El otro no pudo. Le fue muy mal esa función, se bajó antes del escenario y nunca más quiso hacer Humor Negro. Hoy llena teatros, se va de gira por todo Latinoamérica y es brillante. No puedo revelar su nombre, me lo llevo como Bianchi con la figura de Boca que se negó a patear un penal en la Libertadores.

Para noviembre de 2012, el Coliseo no existía más, Andrea tampoco y yo había mudado Gladiadores a otro bar de Palermo que se llamaba Homero Café. Organicé otro show de Humor Negro, esta vez con Daniel Bria, Tato Broda, Natalia de los Santos y otro comediante. 45 personas de público, el bar estaba lleno. 5 de esas 45 personas eran amigos míos, los otros 40 amigos de Daniel.

Terminó la función y nos quedamos hablando con Daniel. Me dijo que lo de Humor Negro estaba genial, que teníamos que llevarlo al Paseo La Plaza. Daniel se encargó de gestionar la sala y el horario y a las pocas semanas nos confirmaron. Íbamos a empezar el miércoles 31 de enero a las 21:30hs en la sala más chica del Paseo. Tanto que sea miércoles como la sala más chica fue un pedido nuestro, pensamos que esto iba a durar 3 funciones.

Le pusimos Humor Negro Stand Up Club, la idea era darle una onda club de comedia. Agustina Aguilar hizo la primera gráfica con una onda escudo de futbol que todavía seguimos usando.

La primera función salió muy bien, éramos Daniel y yo junto con 2 invitados: Carlos Balmaceda y Francesca Fiorentini. La sala llena y muy linda función. Fueron pasando las semanas y los invitados hasta llegar a mitad de año donde llegamos a agotar 10 funciones seguidas.

Tuvimos invitados espectaculares, que mientras escribo esto tengo la duda su puedo nombrarlos o no. Ya fue, los nombro. Entre ellos (sin orden en particular) estuvieron Martin Rocco, Alejandro Angelini, Federico Cyrulnik, Felix Buenaventura, Nicolas Braun, Agustina Aguilar, Tato Broda, Martin Dardik, Gonzo Vizan, Mariano De Maria, Guillermo Selci, Ana Carolina, Charo Lopez, Federico Simonetti, Dami Quilici, Joe Lopez, Brian Rullanski, Gari Soriano, Fer Crisci, Pablo Angeli y mucho más que no me acuerdo ahora. Fue un placer haber compartido escenario con ellos, pido perdón a los que me olvide.

Ya en el 2014 dejamos de tener invitados y el show pasó a ser media hora Dani y media hora yo, a la vez que Tato Broda y Gari Soriano se convirtieron en los reemplazos oficiales cada vez que Dani o yo no podíamos hacer la función.

En el 2015 pasamos a una sala más grande y el 2016 probablemente haya sido el mejor año del show, con 2 funciones semanales durante casi todo el año, 3 durante vacaciones de invierno y 2 shows en Rosario y otros extra en salas en Palermo y Recoleta. En el 2017 hicimos la función especial por los 5 años en un teatro con casi 300 personas.

En total fueron más de 350 funciones que me dejan muchas anécdotas. Demasiadas. La vez que un tipo casi se muere en la sala, la vez que vinieron 4 señoras a ver Humor Negro pensando que era un show del Negro Rada haciendo humor, las veces que la gente se levantó y se fue porque no se lo pudo bancar y demasiadas más. Las mejores no se pueden contar acá, pero en general fueron cuando alguna persona con alguna discapacidad vino al show y durante el show se habló de esa discapacidad. O cuando hubo que subir una silla de ruedas por la escalera. O cuando un tipo se enojó, se fue de la sala y rompió todo el baño. Y hay más. Pero lo que más disfruto, es cuando la gente no puede combinar la risa con la sensación de culpa por los temas de los cuales se están riendo.

Muchas funciones, muchas anécdotas, muchas historias. Pero es momento de decir basta, salir de la zona de confort e intentar hacer cosas nuevas. Este viernes va a ser la última función de Humor Negro. Solo me queda decirles gracias a todos. A todos los que ayudaron, a todos los que vinieron de invitados, a toda la gente del Paseo La Plaza, a todos los amigos que vinieron a ver el show alguna vez, a Tato y a Gari por ser los reemplazos oficiales y poder confiarles el show, a Fer Crisci por haberle robado la idea, a Nico Braun por todas las veces que nos juntamos a escribir, a Flor que me aguantó a pesar de odiar profundamente el stand-up y el humor negro y especialmente muchísimas gracias a Dani, quien me aguantó durante todo este tiempo e increíblemente se convirtió en la segunda relación más larga de mi vida.

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Wednesday, March 7, 2018

Deformación Profesional

El Mortal Contest es un juego realmente espectacular. Simplemente brillante. Ya lo comenté alguna vez acá. Como nadie clickea, lo repaso muy brevemente. Hay que armar una lista de famosos que crees que se van a morir. La única condición que el famoso debe cubrir es tener página propia de Wikipedia.

En diciembre armas y entregas tu lista. El juego sucede desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre siguiente. Por ese motivo, diciembre es un mes apasionante. Por un lado, se resuelve el campeón del torneo en curso y por otro hay que armar el equipo para el año siguiente. No te voy a decir que estás deseando que alguien se muera, pero… En fin.

Situación, diciembre de 2017. Todos los participantes compenetrados en el armado del equipo. Es muy importante elegir bien a tus jugadores. No solo Mirtha Legrand o la Reina Isabel. Hay que ponerse creativo e intentar elegir a alguien que no lo tenga nadie para sumar más puntos.

Faltaban pocos días para el cierre de las listas y todos buscando al posible desconocido que diera puntos. Uno de los participantes me manda un audio por Whatsapp que fue tremendo. Espectacular. Normalmente no debelaría el nombre de quien me mando ese audio. Pero fue tan bueno que quiero decirlo. Fue Juanjo R. Transcribo el audio.

No sabes lo que me paso. El padre de un vecino mío que está hecho mierda. Y mi vecino es productor de teatro y el padre también había sido lo mismo, medio groso en su época. Mi vecino me contaba que su viejo en cualquier momento palmaba y yo le pregunto "¿tiene Wikipedia tu viejo?" y me responde "¿qué tiene que ver?" "No, nada, perdón, estaba pensando en otra cosa".
El problema es que no sé cómo se llama el chabón. Sé que el hijo se llama Eduardo, pero no conozco el apellido. Lo busqué en las expensas y no aparece, porque el departamento está a nombre de un tercero y no me dio para ir a tocarle el timbre y preguntarle el apellido. Hice todo un trabajo de inteligencia y llamé al administrador, pero él tampoco tenía el nombre.

No lo culpen, el Mortal Contest hace estas cosas. La gente se compenetra mucho. Hay que felicitar a Juanjo por estar atento, los puntos están donde uno menos lo espera.

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Monday, March 5, 2018

La Montevideana - Parte III

Previously on YaVeremos: La Montevideana 1 y 2, acá abajo.


Subo a un taxi común, indico la dirección. Es un complejo de 5 edificios de oficinas llamado World Trade Center. Hay que ser muy cabeza para poner ese nombre. Es como el aeropuerto de Bolivia, que se llama John F. Kennedy. No es chiste. Tanto queremos lo autóctono, tanto mate uruguayo dando vueltas por ahí y ponerle World Trade Center al edificio. Además, World Trade Center es (eran) las Torres Gemelas de Nueva York. Como que no es un nombre con mucho marketing que digamos. En una época lo tenían, pero el 11 de septiembre cambió las cosas. Tal vez le podrían haber puesto "Bienvenido Al Qaeda a Montevideo". Lo veo con más punch a eso.

Mientras iba en el taxi, Allison me daba indicaciones por audio de WhatsApp. Me dice "Cuando llegues a la esquina de Corrientes y Callao, dobla a la izquierda, es la Torre 1". Le indicio al taxista y me responde "no, esa es la Torre 5. La 1 está a la derecha". Genial. Ahora tampoco sé a dónde ir. Van y vienen los mensajes. Allison diciendo que doble a la izquierda para la Torre 1. El taxista me dice que eso no existe. Llegamos a la esquina en cuestión, el taxista me señala los edificios. "Ese es el 1, ese el 2" (y así sucesivamente hasta llegar al 5). Le indico que doble a la izquierda y en la puerta de la Torre 5 estaba Allison.

Allison al taxista: ¿Cuánto te debo?
Taxista: 270 pesos.
Allison: ¡Ay! Solo traje $200, pensé que iba a costar menos. ¿Me esperas que suba a buscar y ahora vuelvo?
Taxista: Bueno.

Caminamos hacia el edificio. Le pregunto si era la Torre 1 o 5. Ella se hizo la distraída. O la tonta. No le costó mucho esfuerzo lograrlo. Vuelvo a preguntarle. "La verdad que no sé, es un poco confuso, porque esta es la única torre que tiene Free Zone, entonces la gente se confunde". Un rato más tarde, durante la entrevista quise saber hacia cuanto tempo que trabajaba en esta empresa. 8 meses me contestó. 8 meses y todavía no sabe en qué edificio trabaja. Y esa persona era una de las cuales estaba a cargo de contratarme. O no. Pero no dije nada porque seguía con la idea de ir a correr al mediodía y cobrar en dólares y todo eso. Aunque, ya en el fondo, sabía que no iba a suceder.

Cerca de las 12 del mediodía ya estaba sentado en la sala de reuniones de la oficina. Estuve solo un ratito y aproveché para sacarle una foto a Troy y subirla a mi Instagram. No quiero alardear, pero en los dos días siguientes tuve un total de 5 "me gusta". Soy un crack de las redes sociales.

Finalmente apareció el CEO. Lo reconocí inmediatamente porque me dijo "Hola, yo soy el CEO". Tenía unos 30 y pico de años, lucía un jean un poco apretado, como que se pudo haber comprado un talle más y yo hubiese seguido sin saber si estaba circuncidado o no. También lucía una camisa marca Polo Ralph Lauren color blanco con algún botón desabrochado de más. Bastante bronceado, pues acababa de volver de México. El pelo muy despeinado, de esos que cuando lo ves le preguntas si vino en moto. Chiste viejo si los hay. Pero no se lo hice. Porque era un despeinado relativamente cuidado. Como si quisiera estar despeinado. En líneas generales era un look de polista. Se parecía a Eduardo Heguy cuando era más joven, solo que con una sola ceja. Porque a pesar del peinado descuidado, la camisita polo desabrochada, el bronceado y todo el look, se ve que nadie le aviso que no está bueno cuando las cejas se juntan sobre la nariz. Resumiendo, era una mezcla de Eduardo Heguy con la tapa del libro de gallegos de Pepe Muleiro. Para futuras referencias, vamos a referirnos a él como Eduardo Heguy Monoceja.

Eduardo Heguy Monoceja se presentó, me ofreció un vaso de agua que yo acepté y muy amablemente me fue a buscar, luego llamó a Allison y los 3 comenzamos la entrevista. Me dijo que tengo un muy buen curriculum y ahí vino la primera pregunta. Apenas terminé de responderla, Eduardo Heguy Monoceja le dijo a Allison "Acá falta Estefanía para que tome nota". Se fue y volvió a los pocos segundos con su laptop. "¿Estefanía es una computadora?" "¿Estefanía es inteligencia artificial?" No señores, nada de eso. Estefanía estaba en la casa, Eduardo Heguy Monoceja la llamó por Skype. Se prendió la cámara y Eduardo Heguy Monoceja le pidió que tomara nota de la reunión.

Se vino la segunda pregunta y ahí estaba Estefanía, en pantalla completa, tomando nota. Su cara en un monitor de 14 pulgadas a menos de medio metro de distancia de donde estaba sentado. Era como los porteros de ProSegur, con un zoom en híper primer plano. Me sentía un tanto incómodo.

Entre pregunta y pregunta, Eduardo Heguy Monoceja hacía referencias al test psicológico que yo ya había hecho unos días antes a pedido de Allison. Era uno de esos tests psicológicos online. Eduardo Heguy Monoceja lo tenía impreso y le parecía algo fabuloso. Casi como si lo hubiese hecho él mismo. Como que estaba orgulloso por demás. Como cuando tu sobrino de 4 años hace un dibujo para vos. Ese nivel de orgullo tenía respecto al test psicológico.

Eduardo Heguy Monoceja siguió inquiriendo algunas cosas, Allison aportaba muy poquito y Estefanía seguía estoica en el monitor hasta que se hicieron las 12:45.

Eduardo Heguy Monoceja: Nosotros a las 12:50 tenemos una reunión muy cortita con todo el personal jerárquico que está por todo el mundo.

La puta madre, me va a pedir que esté en la reunión. Eso fue lo que pensé. No tenía muchas ganas de estar en la reunión.

Eduardo Heguy Monoceja: Así que vamos a tener que cortar acá por ahora para la reunión.

Ok, no me va a pedir que este en la reunión. Me voy a quedar solo con Allison un ratito, no es tan grave. Supongo que después de la reunión iremos a almorzar.

Eduardo Heguy Monoceja: La reunión son unos 10 minutos, después ya sería la hora del almuerzo.

Perfecto, nos vamos a almorzar. Mientras venía en el taxi vi a una cuadra del World Trade Center un lugar que vendía chivito uruguayo y nunca lo probé. Quiero probar el chivito. No tengo mucho hambre, pero me comería uno para ver qué onda. Quiero mi chivito. Merezco mi chivito. Sacando eso y todo lo del remise/uber/taxi, venía todo relativamente normal.

Eduardo Heguy Monoceja: Te propongo que vayas a almorzar y vuelvas tipo a las 14 y seguimos con la entrevista. Podes ir a comer a la cafetería de acá abajo, aunque la comida no es muy buena que digamos. Sino al shopping, que está acá a una cuadra.

Me mandaron a almorzar solo. Solo. No solo no me pagaron el almuerzo, que eso es lo de menos, sino que no vienen conmigo. Hagan la siguiente cuenta conmigo. El plan original incluía que yo estuviese 7 horas en Uruguay (de 9:30 a 16:30). Primero le restamos una por el cambio de barco, después 1:30 menos que fue lo que demoré desde la terminal hasta la oficina. De las 7 horas ya solo quedaban 4:30 y a Eduardo Heguy Monoceja le pareció que compartir el almuerzo conmigo iba a ser una pérdida de tiempo. No me alcanzan los párrafos para explicar lo pelotudo que me sentí en ese momento. Muy poco amor de parte de Eduardo Heguy Monoceja. Y eso era una entrevista en la cual (supuestamente) él debería seducirme para que yo acepte el trabajo.

Fui solo al shopping. Solo no, estaba con toda mi indignación. Comí una pizza mientras leía el prospecto psicológico sobre mí. No estaba tan mal. Mucha información para lo precario que me había parecido cuando lo completé. Igualmente estaba yo solo, en el patio de comidas de un shopping en Uruguay leyendo un informe psicológico sobre mí. Pocas situaciones más tristes en mi vida. Que lejos que quedaron los delirios de separar los M&M por color.

14hs, otra vez en la oficina. Vuelvo a la sala de reuniones, llegan Eduardo Heguy Monoceja junto con Estefanía en la computadora. Esta vez, Estefanía no prendió la cámara. Eduardo Heguy Monoceja me pregunta "¿estás listo para el segundo round?" y comenzamos nuevamente con la entrevista.

Allison no estaba. Ese ya debió haber sido el indicio número 35 que no iba a obtener el puesto. Una de las preguntas que me hizo fue "¿A vos te apasiona este trabajo?"

No, la verdad que no. Me gusta, me divierte, me entretiene. Cosas que disfruto más, cosas que no me gustan tanto. Tengo la suerte de que me paguen por hacer algo que me gusta y eso me permite hacer muchísimas otras cosas que me gustan pero que no pagan como para que pueda vivir, como escribir acá o hacer standup o publicar un libro que no me lo compra nadie. Necesito que me paguen para poder publicar otro libro que tampoco me va a comprar nadie. Pero apasionarme no, no me apasiona. Nadie puede decir que le apasiona porque no hay pasión en el armado de un Excel. Quien lo dice está mintiendo.

También sacó el tema del test psicológico "viste que está buenísimo" me dijo con el mismo orgullo que antes. Se ve que esto a él si lo apasionaba. Respondí que sí, que estaba muy bueno. Hablamos un poco sobre el perfil psicológico cuya lectura disfrute durante mi almuerzo.

Volvimos a las preguntas. Eran acerca de laburos anteriores y en el medio mandaba alguna "pregunta disruptiva". Entonces, de la nada, Eduardo Heguy Monoceja me pregunta "¿qué cenaste anoche?" Y después volvíamos a las preguntas laborales normales. Un groso. Un distinto.

15hs, menos de una hora después del comiendo del "segundo round" Eduardo Heguy Monoceja me dice "bueno, ya estoy" y se prepara para irse. Para, para, para. Momentito. Quieto. Sentado. Eduardo Heguy Monoceja no te muevas de ahí porque yo si tengo alguna que otra duda que me aqueja.

Yo: Llegamos a esta altura y todavía no hablamos de plata.
Eduardo Heguy Monoceja: Si, lo hablaste en la primera entrevista. Mucho no me acuerdo, pero... ¿no habías dicho 7-8 dólares por hora?
Yo: No, ella calculó 10, pero están mal calculados.
Eduardo Heguy Monoceja: Bueno, igual eso no importa ahora.

A vos no te importa, hijo de una gran puta. A mí me importa mucho. Es mi hipotético futuro sueldo. De esto depende de si contrato a mi asistente que separe los M&M o si sigo mendigando que alguno de ustedes, lectores, me compre el libro. Eduardo Heguy Monoceja dejame algo de la poca dignidad que me queda y ofréceme algo. Algo. Cualquier cosa. 100 Pesos Uruguayos. Pero vine hasta acá, dame una oferta de plata. No lo hizo. En lugar de plata, me dio un trabajo práctico.

Eduardo Heguy Monoceja: Acá hay un trabajito que quiero que veas. En realidad demora 2:30hs en hacerse, no vas a llegar. Pero veámoslo juntos, vos te lo llevas y me lo mandas mañana.

Empezó a leer el trabajo práctico, en el cual describía a la empresa y mi deber consistía en explicar las 5 primeras medidas que implementaría, como las haría, como las evaluaría, que otros procesos recomendaría hacer, etc. Mucho etcétera. El trabajo práctico era que le escribiera con lujo de detalles todo lo que la posición que (supuestamente) yo iba a ocupar debería hacer durante los primeros 6 meses. Eso no es un trabajo práctico, eso es un trabajo de consultoría. Eso se paga. Y mucho.

Otra de mis preguntas fue acerca del día a día de trabajo. Eduardo Heguy Monoceja me dijo que él pretendía que se trabajen 200 horas por mes y la manera que lo controla mediante un tracker en la computadora de cada empleado. Ese tracker no solamente es un reloj tipo taxi que vos pones On/Off mientras trabajas y cuenta los minutos. No no. Ese tracker ve todo lo que haces desde la computadora, toma capturas de pantalla, guarda todo lo que hace la computadora y, como si fuera poco, la webcam saca fotos. Y el mejor detalle de todo esto, es que es en mi computadora. La empresa no me da una, tengo que usar mi computadora personal. O sea, La Montevideana S.A. va a tener acceso a toda mi computadora. Esclavitud y cero privacidad en todo su esplendor. Digamos que la Asamblea del Año XIII no llegó a La Montevideana S. A.

Eduardo Heguy Monoceja me trajo hojas y birome para que comience con el trabajo práctico. Eran las 3:30 y me dice "podes empezar con el trabajo o ir a dar una vuelta por donde quieras y tipo 4:30 te vas a la terminal por tu cuenta". Le dije que esperaba en la oficina. Lo único que me faltaba era tener que pagar yo el taxi de la oficina a la terminal con pesos uruguayos que seguía sin tener.

Eduardo Heguy Monoceja me dijo "perfecto, me despido ahora por si ya no te veo". Me dio la mano y se fue. Al rato vi pasar a Bug Bunny, me dijo "Hola" y se fue rápido. A las 4:30 le avise a Allison que me tenía que ir. Me pidió un Uber, que esta vez sí vino y me fui a la terminal. Nadie me saludo ni a nadie le importó demasiado que digamos. Me daban ganas de decirles "miren que me voy..." pero nadie escuchaba. Indicio número 834. De ahí micro a Colonia y después barquito a Buenos Aires, donde llegué a las 10 de la noche.

Al día siguiente, le envié un mail a Eduardo Heguy Monoceja y a Allison. Primero les agradecí su cordialidad. Un poco falso de mi parte, pero debía hacerlo. Después le pregunte por el tema sueldo/beneficios/trabajo. Buggs Bunny me dijo 180 horas, Eduardo Heguy Monoceja 200 y en Argentina se trabajan 168. No es lo mismo. Además, había que ver el tema sueldo, aguinaldo, vacaciones, blanco o negro, etc. No son detalles menores. También le dije que el tema del tracker me parecía algo abusivo.

Eduardo Heguy Monoceja me respondió que el sueldo me lo iban a decir una vez que les entregue el trabajo práctico y que el tracker no es negociable. Estuve a punto de contestar con total cordialidad que les agradecía por todo pero que no iba a ser un trabajo para mí. Estuve a punto de hacerlo. De hecho, escribí el mail y todo, pero no llegué a mandarlo. Lo tenía en borrador listo para enviar al día siguiente, cuando en LinkedIn vi un posteo de Milagros donde buscaban mi posición. Ni siquiera me dejaron la dignidad de poder rechazar el trabajo. Malditos bastardos.

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Friday, March 2, 2018

La Montevideana - Parte II

Previously on YaVeremos: La Montevideana. (Está acá abajo)

23 de octubre, call con Allison. Me preguntó acerca de mi primer trabajo, allá lejos y hace tiempo. Me dijo "contame cuales eran tus tareas, que te gustaba, que no te gustaba y que cosa te parece que tendrías que haber hecho diferente". Después de eso, quiso saber cómo me fui de ese trabajo e ingresé al siguiente. Y de ahí a las mismas preguntas del segundo trabajo. Y lo mismo trabajo tras trabajo, paseando por todo el curriculum. Eso fue extremadamente largo y extenuante. De repente mire y ya iba una hora y media de Skype y no se vislumbraba el fin en el horizonte. Vieron cuando estás en el colectivo o en el subte y está repleto y no podes dejar de pensar en "me quiero bajar ya mismo, me quiero ir de acá". Bueno, ahí estaba yo. Pero en el call. Y con la cámara prendida. Pasamos las dos horas hablando. Fue tremendo. Nunca hablamos de La Montevideana S.A. ni de mi trabajo a realizar.

Me cuesta muchísimo lograr transmitir lo denso de la situación. O sea, imagínate que te pregunten absolutamente todo de un laburo del cual te fuiste hace 8 años. Todo todo todo. Y una vez que terminas de contarlo, tenes que contar lo que hacías en el siguiente laburo, del cual te fuiste hace 6 años. Si demoras entre 20 y 30 minutos por laburo, lo multiplicas por la cantidad de laburos y eso lo multiplicas por las diferentes posiciones que tuviste en algún laburo y a eso le tenes que sumar como te fuiste de uno para ingresar al otro más algún detalle específico te da una entrevista de 4 días. Es imposible y carece de todo sentido. Igual que Allison. Igual que La Montevideana S. A.


26 de octubre, otro mail de Allison. Me informa que el siguiente paso iba a ser una entrevista personal en Montevideo, que me iban a invitar a las oficinas dos semanas más tarde cuando su CEO vuelva de viaje. Googlee al CEO, encontré su Instagram y estaba alojándose en el Ritz-Carlton Cancun. Un hotel 5 estrellas de 300 dólares la noche que no es all-inclusive. Hay que ser muy crack para ir a Cancun y no ir a un all-inclusive.

31 de octubre, me manda un mail Estefanía. Se presenta como la asistente del CEO, me pide mis datos personales para sacar el pasaje en Buquebus para el martes 7 de noviembre. ¿Y si no puedo el 7 de noviembre? No, eso no estaba contemplado. Me rompió mucho las pelotas esa prepotencia. O sea, demostra un toque de respeto hacia mí tiempo, que vale tanto como el tuyo y como el del CEO. Igual le pasé mis datos, pero le dije que me diera opciones de horarios. Buquebus no tiene demasiadas, entonces sacó la ida para las 7:30am, llegando al puerto de Montevideo a las 9:30 y la vuelta esa misma tarde saliendo de Montevideo en colectivo a Colonia a las 17:30, embarcando en Colonia a las 20:45 y llegando a Buenos Aires a las 22hs. Día largo.

Viernes previo al viaje, Buquebus me cambia el pasaje de ida por un barco más lento e iba a arribar al puerto de Montevideo a las 10:30. Les envié un mail a Estefanía y Allison avisando del cambio, nunca me respondieron.

Lunes, día anterior al viaje, les reenvío el mail pidiendo confirmación del viaje y consultando qué tengo que hacer una vez que llego al puerto. Me contesta Allison "mándame un mensaje cuando llegues que te pido un Uber". Esto también me rompió las pelotas. Veni a buscarme vos. Y si no queres, pedí un remise antes y que me esté esperando en el puerto, que es lo que corresponde. Esos que tienen un cartelito con el nombre del pasajero. Los vi muchas veces, sé que existen. Pero no fue el caso.
Se viene el viaje. Pero antes de contar mi día en Montevideo, quiero contar otra cosa del proceso. En el medio de las entrevistas, Trinidad me pide 3 referencias, una de cada uno de mis últimos trabajos. Les paso las 3: Hugo, Paco y Luis; y le ofrezco sus contactos de mail o LinkedIn. Nunca supe más nada del tema.

Una semana más tarde, me escribe Trinidad quejándose que Paco y Luis nunca le habían respondido. Le mandé un WhatsApp a Paco y me dijo que más tarde iba a mandar algo. Trinidad me pidió nuevas referencias, esta vez le pasé a Larry, Curly y Moe. Les escribí a los 3 pidiendo que contesten.

Al día siguiente, me escribe Paco diciendo que lo del mail de referencias era un poco hincha pelotas y no sabía que responder. Me reenvió el mail, el cual constaba de 4 preguntas.
1. ¿En qué contexto trabajaste con esa persona?
2. ¿Cuáles eran los puntos fuertes de esa persona?
3. ¿Cuáles eran las áreas de mejora que tenía esa persona en aquel momento cuando trabajaban juntos?
4. ¿Cómo calificarías su performance en general para el trabajo que realizaba del 1 al 10? ¿En qué te basas para darle ese puntaje?

Y si, convengamos que es un poco paja responder todo eso. Le dije que escribiera 4 renglones con todo junto, con lo que quisiera, sin mucho detalle. Me re-preguntó que poner en las áreas de mejora, le dije que diga que tengo poca paciencia para la gente tonta. Y el muy hijo de puta lo puso de verdad. Algo que me enteré varios días más tarde.

Por otra parte, Curly me respondió que tan solo dos semanas antes había nacido su primera hija y que estaba de licencia laboral, que probablemente no iba a contestar el mail, que lo disculpe. Obviamente lo hice. Tuve este diálogo con Trinidad.

Yo: Hablé recién con Curly, hace 2 semanas nació su primera hija, tal vez no responda nunca el mail.
Trinidad: Si pudieras decirle que me responda seria genial. Son solo 3 minutos para contestar.

Obviamente no le respondí a Trinidad. Me pareció bastante irrespetuosa. O sea, irrespetuosa posta. Te digo que alguien acaba de tener un pibe, no podes contestar "Decile que me responda igual". Si no tenes empatía con alguien que acaba de tener un hijo, no sé qué te queda. Igual seguro que es de las que postean boludeces con gatitos en Facebook. Este fue uno de los tantos indicios que me deberían haber hecho desestimar el proceso. Pero no lo hice por dos motivos. El primero, soy lento para darme cuenta de estas cosas. El segundo, me gusta verme involucrado en estas cosas para después tener buenas historias para el blog. Y mantenía la esperanza de laburar desde casa, ir a correr al mediodía y cobrar en dólares. Como dije recién, soy lento. E iluso.

Martes. Día del viaje. Suena el despertador a las 6 de la mañana. No me acuerdo la última vez que me puse el despertador tan temprano. Realmente no me acuerdo. Odio levantarme temprano. A las 7 llegué a la terminal de Buquebus y unos minutos más tarde ya me encontraba arriba del Buque San Patricio con destino a Montevideo.

Estaba bastante lleno el barquito. Los asientos eran en filas de 3. Me acerco a una de las filas. En el extremo derecho, una señora de unos 55 años, en el asiento del centro su cartera, campera y bolso y el asiento izquierdo vacío. Con mucho respeto le consulto si el tercer asiento se encontraba libre, me dice "el de la punta sí, pero ahora viene una amiga para sentarse acá" (señalando el del medio). Respondí que no había inconveniente, que me sentaba en la punta. "Bueno, pero te aviso que se van a llenar y vamos a estar apretados". Hice caso omiso y me senté. Al rato ya estaba dormido. Me desperté cuando estábamos llegando a Montevideo. El asiento del medio seguía con los petates de la señora. La amiga no estaba. La amiga no existía. La señora quería los 3 asientos para ella sola.

Cuando llegamos al puerto, la señora comienza a agarrar sus pertenencias. La miro y le digo "me preocupa tu amiga, que todavía no llegó". Me miró con mucha cara de orto y se fue. Me sentí muy bien. Algún día me van a pegar mucho por decir estas cosas y me lo voy a merecer. Pero, hasta entonces, vale la pena.

Bajé en la terminal de Montevideo, prendí el celular y Claro me activo el roaming. Le escribí a Allison y comenzamos el siguiente diálogo.

Yo: Ya estoy en la terminal.
Allison: Perfecto. Ahora te pido el Uber.
Yo: Ok.
Allison: Pasame tu dirección y pido el auto.

¿Sos pelotuda? No hay otro adjetivo. ¿Dónde pensas que puedo llegar a estar?

Yo: La puerta de la terminal de arribos del puerto de Montevideo.

Unos minutos más tarde.
Allison: Está el auto en camino. Es un Fiat Uno, patente…
Yo: Ok.

Casi 10 minutos más tarde.

Allison: Dice el chofer de Uber que no te encuentra.
Yo: Estoy parado en la puerta de la terminal. Justo debajo de un cartel muy grande que dice "Arribos".
Allison: Dice que está en la puerta del edificio de aduana.


Alguien que por favor me explique porque Uber estaba en aduana si yo estaba en la terminal. Le pregunto a un tipo que laburaba ahí por el edificio de aduana. Me pone cara de "uh, estas muy perdido chabón". Me dice "ves ese edificio (señalando uno a una cuadra) ese es Gendarmería, pásalo y camina un poco que lo vas a encontrar".

Yo: Me dijeron que estoy a unas cuadras, ahora voy caminando para allá.
Allison: Ok.

Empiezo a caminar con un alto nivel de exasperación. O sea, es un remise. Pedime el puto remise y que me espera en la puerta. No tengo delirios de grandeza ni nada raro. No quiero un camarín de estrella de rock con un asistente que me separe los M&M por color. Porque en mis delirios de grandeza lo máximo a lo que accedería es a tener un asistente que me separe los M&M por color. Por ahí otro es mucho más inteligente y pide un barco con merca y putas. O Por ahí otro es muchísimo más inteligente y pide un barco con merca y putas y un chofer para el barco. No sé si se dice chofer de barco, no me suena. Por ahí se dice capitán. O tal vez piloto. No, piloto seguro que no. Debe ser capitán. Debe ser raro decir "quiero un barco con merca, putas y un capitán" porque el capitán como que estaría a cargo y se generaría cierta dicotomía, ponele que el capitán tiene una política anti-droga en su barco, pero en realidad es tu barco. Muy complicado. Mejor M&M. O un kilo entero de helado Rapa Nui. Sí. Eso. Pero no pedí nada de eso. Solo estaba deseando un medio de locomoción para poder llegar a la entrevista. Iba pensando todo esto mientras caminaba hacia el edificio de la aduana.

Dos minutos más tarde, nuevo mensaje.

Allison: Parece que estamos con mala suerte. Uber canceló. ¿Podes tomarte un taxi común? Cuando llegues al edificio te lo pago, va a salir unos 200 pesos. Si tenes pesos uruguayos, págalo vos y luego te reintegro el dinero.
No fenómena, no tengo pesos uruguayos. ¿De dónde queres que saque pesos uruguayos? Si, ya se, de una casa de cambio. Pero ahora resulta que yo tengo que ir a una casa de cambio. No me creo una estrella de rock que pide un camarín con M&M. No, mentira, no voy a seguir hablando de los M&M. Aunque aclaro que los que más me gustan son los marrones y los que menos me gustan los azules. Igualmente, si tuviera un asistente para lo de los M&M, lo haría usar guantes. Nada peor que cuando el M&M se empieza a derretir y encima todo manoseado por otro. No está bueno. Los M&M no son para compartir. No importa el tamaño de la bolsa, toda bolsa de M&M debe ser catalogada como "para consumo personal". Igual no estaba pidiendo M&M. Estoy pidiendo un remise. Entendes. Un remise.

No hubo remise, hubo taxi. Me subí al taxi y la historia va a seguir en el próximo post.

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Wednesday, February 28, 2018

La Montevideana

Buscando laburo te encontras con entrevistas malas, como la de la fábrica. Otras que resultaron ser la peor de tu vida, como la de Bajofondo, a la cual fui 4 veces solamente para contar la historia en el blog. Eso fue hace mucho, allá por el 2011. Cuando pensaba que algo así jamás iba a ser superado, fue superado. Hace poco tuve la peor entrevista de mi vida. En realidad fue en Octubre y desde entonces que vengo amenazando con publicarla. Finalmente lo voy a contar todo. Absolutamente todo. Hasta el más mínimo e intrascendente detalle, sean o no importantes para el desarrollo de la historia. Ya van a ver. Lo único que voy a modificar son los nombres. No para ocultar la identidad de los protagonistas, sino para hacerme el interesante.

6 de octubre, me manda un mail Trinidad de la empresa uruguaya La Montevideana S.A. Me cuenta que vio mi perfil en LinkedIn y que le gustaría agendar un call conmigo para el 10 de octubre. Respondí afirmativamente.

10 de octubre. Call con Trinidad. Ella prende su Skype con la cámara. Yo no prendo mi cámara, me excuso diciendo que está rota. Es muy incómodo vernos las caras vía webcam durante una entrevista larga. Me cuenta acerca de la posición y suena interesante. Además me dice que en La Montevideana S.A. son 20 empleados en la oficina de Montevideo y alrededor de 200 desparramados por el mundo, todos trabajando en forma remota, cada uno desde su casa. Por ejemplo, el jefe de marketing se encuentra en Australia, el de tecnología en Filipinas y así sucesivamente. En mi caso, trabajaría desde mi casa, el sueldo sería en dólares y decido si es en blanco o en negro.

Me preguntó por mi remuneración pretendida y le dije cuál había sido mi último sueldo, inflándolo un poquito, obviamente. Ella hizo una cuenta extraña. Pasó el sueldo a dólares a un tipo de cambio que desconozco y lo dividió por 180 para resolver que mi sueldo era de 10 dólares la hora. (No es el valor real, el real son cerca de 150, pero prefiero no alardear).

Entonces, 10 dólares por hora multiplicado por 180 horas al mes, ese sería mi sueldo. Me aclaro que la empresa paga por hora trabajada. Mi consulta obvia fue que pasa si no hay trabajo. Me respondió que no tengo nada de qué preocuparme, que siempre hay trabajo. Y si trabajo más horas, me las pagan. En total hablamos durante más de una hora. Menos mal que no tenía la cámara encendida.

10 de octubre, unas horas más tarde. Nuevo mail de Trinidad pidiendo de organizar un call con Bugs Bunny para el día siguiente. Bugs era uno de los fundadores de la empresa y quería conocerme.

11 de octubre, call con Bugs. Él también prendió la cámara, mantuve la postura de la cámara rota. Hablamos del trabajo y muy brevemente de La Montevideana S.A. No largó casi ningún detalle. Eran una empresa que ni siquiera en su página web explica que es lo que hacen. O sea, algo hacen porque tienen empleados por el mundo y (asumo) todos cobran un sueldo. Pero no sé qué es lo que hacen, ni como, ni cuando, ni por cuánta plata.

Le pregunté acerca de las horas, me dijo que en “el personal jerárquico, como sería mi caso” (sic) se pagan al menos 180 horas, nunca menos. Tendría que viajar a Montevideo unos días al trimestre, pero el resto del tiempo trabajaría desde mi casa. En total hablamos cerca de una hora y media. La idea de trabajar todos los días desde casa comenzó a resultarme cada vez más atractiva. A Flor no tanto. Igualmente seguí adelante con el proceso. Porque en mi cabeza ya tenía todo organizado. Me levanto a las 8:50, prendo la computadora, busco algo para desayunar, el paseador de Toscana llega tipo 10, al mediodía voy a correr a Palermo, me cerraba por todos lados.

16 de octubre, me escribe Bugs Bunny pidiendo una nueva entrevista con él, quedamos para el 19.

19 de octubre, Bugs nuevamente prende la cámara, la mía casualmente seguía sin funcionar. Me pidió autorización para grabar la llamada. Accedí. Volvimos a hablar acerca de mi posición, pero dando vueltas a lo mismo que antes. Hablamos y hablamos, pero no decimos nada. Porque si vos me pedís que hable, yo hablo. Te cuento todos los detalles de todos mis laburos. Pero en concreto, no hablamos de nada. Ya iban unas 5 horas de charla (entre las 3 entrevistas) y seguía sin saber a qué se dedicaba la empresa.

El nivel de las preguntas de Bugs Bunny merece un párrafo aparte. Cosas como ¿Qué hiciste que te hayas sentido orgulloso? Contame una situación complicada y como la resolviste. Y cosas del estilo.

Aproveché el call, junté coraje y volví a consultarle acerca de la empresa. Dio muchas vueltas para terminar diciendo que lo que ellos hacen es comprar cosas en China (tipo en Ali Express) publicitar esas cosas en Facebook de países de primer mundo, por ejemplo Inglaterra, y venderlas. Pero en realidad, las compran una vez que las tienen vendidas, trabajan sin stock. Todo a través de diferentes portales. Nunca me dijo que portales ni que productos. Como que resultó un toque menos atractivo de lo que esperaba. Tenía la ilusión de estar trabajando en una empresa grosa y no en un local del Once. Pero bueno, sueldo en dólares y trabajar desde casa seguía ganando. Otra vez hablamos cerca de una hora y media.

21 de octubre. Me escribe Allison. Se presenta como la Gerente de Recursos Humanos, me pide agentar un call para el 23. En su mail, dice lo siguiente: “Es importante que en esta llamada podamos vernos, ya que por la distancia no nos es posible actualmente hacerla presencial. Por tal motivo te invito previamente a que verifiques el acceso a la cámara”. Le dije que iba a comprar una webcam ese mismo día.

Hasta acá todo relativamente normal. Poco glamour la empresa, pero nada muy grave en un proceso de selección. Esta historia continuara.
Igual, en serio, que desilusión. Llegaste leyendo hasta acá esperando algo pésimo y en realidad fueron 3 páginas de Word donde no digo nada de nada.

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Sunday, February 25, 2018

La Sigo Chupando

Escribo este post con mucho miedo de un ataque de karma instantáneo. Porque somos todos un poco tontos y creemos en eso de que el karma te ataca inmediatamente. Haces algo y ya mismo viene el karma y te lo devuelve. Donde dice somos, debe decir soy, pero mal de muchos es re consuelo.

En realidad este post lo escribí en marzo 2017, pero lo guardé en borrador por ese miedo al karma. Nunca pasó nada, hasta la semana pasada. Lo que sigue ahora es un rejunte de ese post del 2017 con los sucesos de la semana pasada.

El amor es ciego, frase trillada si las hay. La justicia también es ciega y no hay peor ciego que el que no quiere ver. Muchos dichos populares alrededor de los bastoncitos blancos. Nunca me había puesto a pensar en la frase "al amor es ciego" hasta que se me ocurrió que quería contar la historia que estoy escribiendo en este momento.

El amor es ciego quiere decir que el amor nos convierte en ciegos porque, por amor, no podemos ver lo que está en frente nuestro. Es una manera sutil de decir que la persona a quien amamos es un/a pelotudo/a y nosotros no lo vemos (o no lo queremos ver) por amor. Por otro lado, El Principito dice que lo esencial es invisible a los ojos. No sé qué tiene que ver, pero quería decirlo.

Yendo al amor y a la invisibilidad, quiero hablar de una persona a la cual yo amaba. Y mucho. A alguien que le dediqué decenas de posts. Alguien a quien yo acudía con problemas y dolores y ella me solucionaba con dedicación. Y todo a un módico precio incluido en el abono de mi obra social. Ella es mi dentista.

La conocí en 1998, para la época del Mundial de Francia. Desde entonces, fui ininterrumpidamente varias veces por año, hasta el Mundial de Brasil. La vida es eso que pasa entre mundiales. Incluso durante el lustro que viví en el exterior, cuando volvía de vacaciones, iba a verla. Me revisaba, hacia los arreglos necesarios y (prácticamente) no me cobraba. Digo prácticamente porque en realidad si me cobraba, pero poquito. Lo mismo que la obra social le hubiese pagado a ella. Una miseria, siendo honestos.

Cuestión, si buscan por acá, hay muchísimos posts donde hablo de ella, de lo capa que es y todas esas cosas. Hasta que me pasaron dos cosas muy extrañas, las últimas dos veces que la visité. Ambas veces con algún arreglo roto o algo del estilo. Ella revisó, arregló rápido y a los dos días explotó todo y se convirtió en un dolor insoportable que terminó en conducto. La primera vez pudo haber sido mala suerte. La segunda ya me hizo sospechar un poco. O sea, voy a verla, me arregla un diente y a los dos días no doy más de dolor de el mismo diente que me había arreglado. Como que demasiada casualidad.

Mi dentista tiene dos secretarias, Karina y Georgina, fenómenas las dos. Muy buena onda en serio. La última vez que fui, en el 2014, Karina me abrió y nos quedamos hablando un rato mientras esperaba mi turno y le pregunté por Georgina. Le cambió la cara y me preguntó si no sabía nada. Respondí que no. Me dijo que la habían despedido. No por mal desempeño ni nada raro, sino porque había bajado la cantidad de laburo. Eso sonaba raro, le dije que el consultorio siempre estaba lleno.

Karina me explicó que estaba lleno de consultas y cosas de obra social, pero la plata posta los odontólogos la hacen en las prótesis o los pernos y coronas, y eso había bajado muchísimo por la crisis. Eso también me sonaba raro. Entiendo la crisis, pero cuando te tenes que arreglar un diente, te lo arreglas. Es prioridad eso. Al menos para mí. Bah, creo, no da andar a cierta edad con una ventanita. Me dijeron que después de los 10 no viene más el Ratón Pérez. Karina me explicó que no era así, sino que la gente efectivamente pospone los arreglos por la crisis económica y que por dicho motivo despidieron a Georgina.

Sentí lástima porque Georgina se haya quedado sin laburo. Unos minutos después, me llamaron al consultorio. Pasé, abrí la boca, me revisó rápido y me dijo "esta muela no me gusta nada como está, va para conducto y hay que hacerle perno y corona". Acá viene mi punto donde el amor dejó de ser ciego. Yo amaba profundamente a mi dentista. Pero más amo a mis dientes y más miedo le tengo a arreglarme los dientes. Entonces, ese día del 2014, en pleno sillón odontológico, el amor dejó de ser ciego.

No quiero insultar a quien fue mi dentista durante 16 años, pero que hija de puta. Entiendo que te haya bajado el laburo, pero de ahí a mandar a hacer perno y corona por algo que no hacía falta. La puta que te pario. No se hace eso. Es peor que venderle un buzón a alguien esto. Son mis dientes. Entiendo que soy tu paciente y en estos casos paciente es igual a cliente. Pero dale. Hace 16 años que nos conocíamos, cagalos a los nuevos.

Eso fue en el 2014. Nunca más fui al dentista. Ni a ella no a otro. Y, por ahora, soy feliz. Ya va a llegar el momento en que me duela alguna muela, putee y tenga que ir de urgencia. Mientras tanto, hace 3 años que no voy al dentista y nunca me dolió nada.

Hasta el párrafo anterior va lo que escribí en el 2017 y no lo publiqué por karma. Ahora, 2018, van 4 años sin ir al dentista y nunca me dolió nada ni me pasó nada. Hasta la semana pasada que, con dos días de diferencia, se me rompieron dos arreglos. No me duele, pero hay que arreglar los arreglos rotos. Saqué turno con otro dentista. Es un tipo que me hizo el último conducto (en el 2014) y, para mí, es un capo. Me tuvo toda la paciencia del mundo.

Les voy a contar algo que es difícil que lo crean, pero confíen en mí. Es como les digo. En determinadas ocasiones yo puedo llegar a ser un toque hinchapelotas. Solo a veces. Y una de esas pocas veces, es en el dentista. Este tipo estuvo cerca de dos horas para hacerme el conducto y me dejo una frase célebre que quiero compartirla con ustedes. Ya había pasado más de una hora del conducto y yo no aguantaba más. Le pregunté si faltaba mucho, me dijo que no me iba a responder y me lo explicó de la siguiente manera. Muy didáctica, por cierto. "No te puedo decir cuánto falta porque mientras menos falte, vos te vas a poner más ansioso. Es como cuando estás en la calle y te estás cagando, mientras más cerca de tu casa estás, más te cagas. Esto es lo mismo". Es un genio. En ese momento, le prometí que si terminaba el arreglo y sin que me doliera nada, la siguiente vez iba a ir con una botella de champagne de regalo.

La semana pasada llegué al consultorio, el tipo obviamente no se acordaba de mí. Le di el champagne, me lo agradeció y se puso contento. Siempre es bueno que el dentista este de buen humor. Le expliqué que si bien en ese momento no se acordaba de mí, seguramente lo iba a hacer cuando empiece la consulta.

Me senté en el sillón, lo reclinó y comenzó a revisarme. Otro de mis tantos problemas, que también lo expliqué acá, es que tengo arcadas. Cuando me meten algo en la boca, me da arcadas. Lo solucione en aproximadamente 65% una vez que estaba con arcadas en otro dentista y el tipo con muy poca paciencia me dijo “respira por la nariz” y siguió con su trabajo. No tenía mucha empatía ese odontólogo. Claro ejemplo de las personas que no tienen desarrollado el sistema empático ni el para-empático.

Cuestión, mi dentista me estaba revisando y con el espejito (esos chiquitos de odontólogos) dentro de mi boca, empecé con las arcadas. El odontólogo con toda la paciencia del mundo sacó el espejito, se alejó y comenzó a explicarme el origen de las arcadas, el miedo consciente, el inconsciente, teorías sobre control y cosas diversas. Me dijo que lo importante es que me vaya acostumbrando, no que respire por la nariz. Que me iba a dar el espejito y yo debía meterlo lo más adentro posible de mi boca y comenzar a chupar. Me aclaro que el gusto no iba a ser el mejor, pero que era importante que lo hiciera. Y ahí estaba yo, tirado en la silla, con los utensilios de trabajo del odontólogo dentro de mi boca y succionando. Era importante que lo chupe bien y lo moviese por toda mi boca. Lo hice durante varios minutos hasta que estuvo todo listo para pasar al siguiente paso.

Continuó revisándome la boca y esta vez estaba con menos arcadas. Su método había funcionado. Chupar funciona. Chupar cura miedos. Chupar da alegrías. Me dejo de tarea comer un chupetín por día y tengo que verlo nuevamente la próxima semana. Mientras tanto, acá estoy, escribiendo en el blog con un Pico Dulce en la boca. Ya veremos que pasa la próxima vez. Mientras tanto, la sigo chupando.

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Friday, February 2, 2018

El Tren del Éxito

Terminé el post que está acá abajo diciendo que quería finalizar el 2018 con el segundo libro publicado. Fui a Facebook y anuncié en la página de YaVeremos mi intención de publicar el segundo libro. Aclarando, por supuesto, que para eso tengo que vender el primero. Porque sigo teniendo muchos ejemplares guardados en cajas debajo del escritorio.

No quiero agrandarme ni sonar soberbio. Dios no lo permita. Pero en mi página de Facebook tengo 404 "me gusta" y solo 106 de los cuales son amigos míos.

La intención del anuncio era, tal vez, vender algún libro. Otra vez, no quiero agrandarme ni sonar soberbio. Pero el anunció de publicar el segundo libro y vender copias del primero generó... (ruido de redoblantes)... 2 "me gusta" y ninguna venta. Y uno de los "me gusta" fue de Flor. Creo que fue de lastima.

No para de triunfar. Cuando busquen "autor consagrado" en la enciclopedia, no se sorprendan si aparece mi foto.


Fe de erratas: dónde dice "quería finalizar el 2018 con el segundo libro publicado" debe decir "quería finalizar el 2118 con el segundo libro publicado".

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Wednesday, January 31, 2018

El Post del Post del Post y el Libro

La semana pasada hice algo que no había hecho nunca. Fue el martes a la noche. Era muy tarde. Publiqué un post que se llamaba Indicios y al rato lo borré. Nunca había hecho eso. El post hablaba de que en realidad estaba escribiendo otro post y no me gustaba, ese otro post se llamaba "Indicios y Borradores".

La idea original era escribir acerca de todos los posts que tengo en la carpeta de borrador, sin terminar. Todos por diferentes motivos. En mi cabeza, eso derivó en "Indicios", un post acerca de una entrevista de laburo que tuve en octubre pasado en Montevideo. Fue la peor entrevista de mi vida. Al día siguiente de esa entrevista, escribí un post donde contaba todos los detalles. Fueron 13 páginas de Word. Todavía no lo publiqué. Flor lo leyó y no le gustó. Yo todavía no lo releí. Tendría que hacerlo. Me acuerdo vagamente de lo que escribí. De ahí la palabra “indicio”. A lo largo del post, mientras iban sucediendo determinadas situaciones bastante extrañas, yo escribía "ese debió haber sido un indicio". Es un recurso recurrente que utilizo en las anécdotas de anti héroe. Ese y el de "adivinen si..." son mis hits.

Mientras escribía "Indicios y Borradores", me daba cuenta que era una cagada lo que estaba escribiendo. Y derivó en Indicios. Que no fue mucho mejor, seamos honestos. En realidad no sé si era una cagada lo otro. Si sé que no iba a ningún lado. Y derivó en Indicios que tampoco sé si iba a algún lado, seamos honestos.

El problema fue que "Indicios" me hace sentir bastante pelotudo. Esto debería haber sido un indicio de que... aquello debería haber sido el segundo indicio de que... Y después el tercer, cuarto, quinto indicio. Indicio número 20, 50, 100, 1000. Ahí te pones a pensar y no podes evitar que quien lo lee (¿Alguien lee esto?) preguntar "¿Este chabón es pelotudo o qué problema tiene?" "¿Cuántos indicios necesita?" "¿Sus padres eran primos?"

Ahora estoy agarrando pedazos de "Indicios" y otros pedazos de "Indicios y Borradores" que releyéndolos no están tan mal y los estoy usando acá. Como dije recién, el problema de Indicios y Borradores es que era aburrido. Mientras que lo que realmente me pasó con Indicios es que me resultó demasiado personal y me arrepentí de compartirlo.

Por varios motivos, las últimas semanas de mi vida no fueron las mejores. En realidad fueron bastante chotas. No, mentira. No es eso. No me contradigo para alargar el post, aunque parezca. Alargo el post cuando me voy por las ramas, al mejor estilo Carlos Ruiz Safon en sus historias donde "Amanecía en una Barcelona en tinieblas con nubes de plata que parecían estalactitas y punzaban como hierro líquido y los dorados rayos de sol que atravesaban como lava humeante" y no sé qué cadorcha más. Yo no hago eso. Bueno, a veces sí. En realidad ahora me contradigo porque quiero llegar a algo que voy llegando a medida que lo voy escribiendo. Sí, podría ir borrando lo anterior una vez que llego, pero dónde está la gracia en eso.

En YouTube tengo puesto La Vela Puerca. Casi siempre escribo escuchando La Vela Puerca, me trae excelentes recuerdos. Odio las publicidades de YouTube.

No fueron una mierda las últimas semanas ni estoy en un momento de mierda. Sino que estoy viviendo situaciones de mierda de las cuales me está costando demasiado salir. Es difícil salir cuando hay gente que disfruta de estas situaciones de mierda y hace todo lo que puede para que duren el mayor tiempo posible.

Esa es una parte. La otra es que tan personal debería seguir siendo este blog. No puedo resolverlo. Mientras tanto, me encontré leyendo posts viejos y encontré La Misma Piedra, donde comentaba sobre el segundo libro, que sigue siendo un archivo en mi computadora y nada más. Ojalá no me equivoque, pero me encantaría terminar el 2018 con el libro impreso.

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Tuesday, December 26, 2017

11

Hace varios días que vengo pensando en este post. Todavía no se me ocurrió nada, pero lo vengo pensando. Hoy YaVeremos cumple 11 años y no tengo ni la menor idea que decir al respecto. No hay post de balance de fin de año, ni de década ni nada parecido. Esta vez, ni siquiera leí los otros posteos de cumpleaños para auto-plagiarme y/o inspirarme.

La razón por la que no sé qué decir es bastante fácil. Es que nunca digo nada. Si escribís seguido, siempre tenes algo que contar. Si no escribís nunca, ya saben cómo termina la frase. Tengo decenas de posts en borrador que no termino nunca porque ni siquiera se me ocurre como terminarlos.

Por ahí la culpa de todo esto sea de Flor. Porque siempre es bueno culpar a otros por las cosas que no hacemos. Antes, me pasaba algo y tenía la necesidad de escribirlo, aunque no lo leyera nadie. Ahora me pasa algo, se lo cuento a ella por WhatsApp y queda ahí. Así que si, todo esto es culpa de Flor.

Me encantaría tener ganas de escribir más seguido.

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Monday, October 9, 2017

Antiguos Espíritus del Mal

Hace poco tuve una de las peores entrevistas laborales de mi vida. Pero, como toda historia, vamos desde el principio. No voy a decir para qué empresa era, porque no corresponde. Pero voy a tratar de dar todos los indicios posibles para que puedan adivinarla por sí solos. Imaginate que estás entrando a un baño de una casa. Puede ser la tuya o la que sea. Ya dentro del baño, miras a tu alrededor y observas las marcas de cosas que hay ahí dentro. ¿Cuál es la primera marca que se te viene a la cabeza? Ahí es donde tuve la entrevista.

Apliqué vía LinkedIn y unos días más tarde recibo el siguiente mail: Estimado, nos estamos contactando con usted a fin de poder concertar una entrevista laboral en el marco de nuestra búsqueda de piiip (censurado el nombre del puesto) para la que usted aplicó su CV.
Acá le dejo mi contacto. Si está con interés y disponibilidad, puede comunicarse por este medio o al teléfono para coordinar el primer encuentro. Si no, yo me estaré comunicando con usted.

El mail no estaba dirigido a mí, sino a sí misma. O sea, yo estaba en copia oculta O sea, no se a cuanta gente estaba siendo enviado ese mail. Llamé por teléfono, me explicó que la primera parte del proceso debía ser una entrevista presencial y me consultó por mis horarios. Le respondí que lo mejor era temprano por la tarde, me contestó que tenía disponibilidad a las 14, a las 14:20, a las 14:40 o a las 15.


Con cierto tono de obviedad le pregunté si la entrevista duraba 20 minutos y respondió afirmativamente. La fábrica en cuestión está situada en Avellaneda, a unos 45 minutos en auto desde mi casa. 45 minutos de ida, otros 45 minutos de vuelta no rinden para ir 20 minutos a un lugar. Pero yo me debo a mi público y decidí que debía ir. Si no fuera así jamás hubiera conocido lugares como Bajofondo.

La entrevista ya había sido pactada para las 15 horas. Me dijeron que me presente en recepción y diga que es para la entrevista. Nunca me dijeron quién me iba a entrevistar. Lo consulté, pero no me quisieron dar esa información. A las 14:56 estaba anunciándome en recepción. Perfecta puntualidad. El lugar era una fábrica posta. Todo edificio gris de hormigón que ocupaba casi toda la cuadra y de unos tres pisos de alto y con una puerta para autos con barrera al más estilo dependencia policial de conurbano.

El seguridad llamó a alguien y en menos de 30 segundos apareció una minita de alrededor de 30 años, pelirroja, peinada con raya al costado. Tenía un aire a la Agente Van Pelt, de la serie The Mentalist. Si no la vieron, la recomiendo. En esta época que es difícil encontrar series para ver, está a mí me gustó mucho. Cuestión apareció la Agente Van Pelt, pero en realidad era mucho más fea que la Agente Van Pelt. Por ahí porque la Agente Van Pelt está en Hollywood y esta mina en Avellaneda. Tal vez sea por eso. No lo descarto. Podemos llamarla la Agente Van Pelt del Conurbano.

La Agente Van Pelt del Conurbano: ¿Por qué llegó tarde?

Que mala onda Van Pelt! Ni siquiera me saludaste, no te presentaste, no se tu nombre y ya me estás cagando a pedos. Siento que me estás faltando el respeto. Además tenes una actitud muy de mierda. Y no estás tan buena para tener esta actitud tan de mierda. Pero no dije todo eso porque todavía no sabía qué onda iba a ser la entrevista.

Yo: No llegué tarde. La entrevista era a las 3 y son las 2:56.
La Agente Van Pelt del Conurbano: Era 2:30.
Yo: No, era a las 3.
La Agente Van Pelt del Conurbano: No, 2:30
Yo: No, a las 3. Te voy a mostrar el mail de confirmación que dice a las 3.
La Agente Van Pelt del Conurbano: No hace falta.
Yo: Si hace falta.

Saque el celular, abrí el mail y se lo mostré. Decía 15 horas. Apenas miró el teléfono y se hizo la desentendida. Claramente empezamos para el orto y difícilmente la situación se iba a remontar. Eran las 2:57, también conocido como "cagando una entrevista en menos de un minuto".

La Agente Van Pelt del Conurbano: Ok, acompáñeme por acá por favor.

Caminamos unos 10 metros por un pasillo y entramos a una especie de aula. Pero no un aula universitaria. Ni siquiera un aula de la Universidad de Belgrano. Más bien un aula tipo la del Profesor Jirafales. Solo faltaba el cartel de "capacidad máxima 6 personas". Uno de los escritorios está ocupado por un pibe haciendo unas cosas que no llegué a ver, vendría ser Godínez supongamos.

La Agente Van Pelt del Conurbano se sienta en el escritorio de la maestra y yo me siento en la silla del otro lado.

La Agente Van Pelt del Conurbano: Vamos a hacer un test ahora que durará unos 15 o 20 minutos. Usted lo hace conmigo y luego a continuación usted va a hacer otro test solo de que durará aproximadamente una hora. ¿Tiene alguna consulta?
Yo: Podes tutearme.
La Agente Van Pelt del Conurbano: Ehhh, no. Así está bien. (Un tanto perturbada).
Yo: Bueno, como vos quieras. (Haciendo hincapié en las S).

A todo esto, Godinez seguía en el escritorio de atrás.

Me pregunta mi nombre mi edad con quien vivo, por la composición de mi familia actual y mi familia de origen y nada más. Ahí me dice vamos a empezar con el test en el cual me iba a mostrar unas figuras y yo iba a tener que describirlas. El siempre bien ponderado Test de Rorschach, donde te muestran esas figuras que todas parecen mariposas. Guiño, guiño. Donde dice mariposas debe decir "órganos genitales femeninos".

3:02 minutos. No puedo enfatizar lo hinchado las pelotas que estaba yo en ese momento. Estaba con muchas pero muchas ganas de golpear a La Agente Van Pelt del Conurbano. Odiosa. Pedante. Asquerosa. Y no estaba buena.

Me muestra la primera diapositiva y me pregunta que veo ahí.

Yo: A Mumm-ra.
La Agente Van Pelt del Conurbano: ¿Qué cosa?
Yo: A Mumm-ra, el malo de los Thundercats. Se lo ve perfecto ahí arriba.
La Agente Van Pelt del Conurbano: No sé quién es.
Yo: Un personaje de dibujos animados.
La Agente Van Pelt del Conurbano: ¿Cómo se escribe?
Yo: Mumra. M – U – M – R – A.

Fue el único momento de todo el tiempo estuve con la mina que note un muy leve movimiento en la comisura de los labios. Casi que podría decir que se sonrío pero no. Igualmente me lo anoto como un pequeño triunfo y la sensación de que tal vez la situación podía mejorar. Obviamente que no mejoro. Ella mantuvo su perfil parco, se puso a anotar Mumra y volvió la mala onda.

Pasamos a la diapositiva número dos. Godínez seguía completando lo que estaba haciendo ahí. La Agente Van Pelt del Conurbano me pregunta que veo en la segunda diapositiva. Le pregunté por Godinez y si el test no debería ser privado. O sea, no es que yo sea tímido ni nada de eso, pero asumo que para que un test psicológico funcione, uno se tiene que sentir cómodo, desinhibido y a gusto para entrar en confianza y poder hablar libremente. Eso es un tanto complicado con una tercera persona presente y sin tener la menor idea de que hace en ese lugar. La Agente Van Pelt del Conurbano contestó con su nula simpatía que la caracteriza que en ese lugar los tests no eran privados y debíamos continuar. Solo le faltó el "carajo, mierda".

Fueron 13 diapositivas en total, la mina con muy mala onda. Con preguntas con peor onda. ¿Usted que ve acá? Hicimos las 13 diapositivas y agarró la diapositiva número cinco y me dijo "bueno usted acá vio (ya ni me acuerdo que era vi) puede decirme si ve algo más". Después la diapositiva número seis y seguimos con todas hasta llegar nuevamente a la 13. En una me pregunta "¿Hay algo más en esta diapositiva?" Por ahí hay algo, solo que yo no lo veo. No le gustó mucho mi contestación.

Al terminar por segunda vez la tanda de diapositivas, la Agente Van Pelt del Conurbano dijo que íbamos a pasar al test de lógica y me preguntó si tenía alguna consulta.

Y si como te lo explico tengo montón de preguntas estoy acá un rato, tuve una hora de viaje para algo que no sé qué es y ni siquiera me dijiste tu nombre no sé ni qué es el puesto. Tengo muchas dudas. Pero vamos por la primera.

Mi primera duda es no se para que están entrevistando. La Agente Van Pelt del Conurbano me mira con cara de que soy un boludo y con un tono muy pedante me dice "es para la posición de de piiip (censurado el nombre del puesto)". Le respondo si eso ya lo sé, que yo apliqué para esto pero el tema es muy amplio y desconozco qué hay que hacer o qué requisitos solicitan o que conocimientos están buscando en los candidatos. No sé nada de nada y me encantaría saber algo. No te pido mucho, me conformo con un mínimo indispensable de información.

Me contestó con su altanería habitual "nosotros no nos manejamos así, usted realiza los dos test y en caso de que su perfil sea apropiado lo llamaremos para una siguiente entrevista y ahí va a le vamos a explicar más del tema." Todo esto como si fueran Google o la Nasa y como te lo explico, no sos Google ni la Nasa y por algo vos estás acá y no en Google porque en Google te tratan bien. Y esas empresas que tratan bien y valoran tu tiempo no esperan que vos, porque la empresa sea grosa, te tengas que aguantar cualquier estupidez. No funciona así.

No tengo los delirios de los millenials estilo pedir 200 lucas por mes y dos meses de vacaciones. Pero al menos hablemos algo ante que me hagas ir hasta allá. Yo voy porque me debo a mi público, ya lo dije. Si tuviera algo de dignidad, o algo mejor que hacer, no hubiese ido.

Completé el test de lógica, lo entregué y me fui. No me llamaron nunca más. El test de lógica eran 60 preguntas de algo que conozco muy bien. Sé que tuve al menos 56 bien y 4 estoy en duda. No tuve las 60 bien porque las que estaba en duda tuve fiaca de ponerme a pensarlas. Con 56 de 60 correctas, obviamente estaba en condiciones que me llamen para una segunda entrevista. Si no lo hicieron, no fue por mi capacidad intelectual sino por mi test psicológico. Se ve que es ahí donde se encuentran mis fallas. Quien lo hubiera imaginado.

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Friday, September 15, 2017

Sandra Volvio

Jueves 24 de noviembre de 2011, ese día publiqué un post que se titulaba Sandra no Está, Sandra se Fue. Deberían leerlo antes de continuar con este post. Pero se que nadie lo va a hacer. Así que voy a copiar yblank pegar ese post acá.

Decía así. Desde Julio de 2007 que Sandra no vive más en este departamento. Ella estaba antes, ahora estoy yo. Pero a los telemarketers no les importa. Ellos llaman y piden hablar con Sandra y no entienden que no vive más en este domicilio.

Hacerle entender algo a un telemarketer es como contarle a un nene el cuento de la buena pipa. Porque digas lo que digas, hagas lo que hagas, el telemarketer no lo va a entender. Y, además, tampoco le va a importar.

Durante los primeros meses siempre respondí cordialmente "Sandra no vive más acá" y tenía que agregar "no, no tengo un número donde podrías contactarla". Después ya era un poco de mala onda. Incluso, a veces, directamente cortaba el teléfono. Hasta que un día de ilumine.

Durante una semana seguida, llamaban cuatro o cinco veces por día del Banco Provincia, realmente insoportables. Entonces, se me ocurrió que era el momento para soluciones drásticas y respondí "Sandra falleció, hasta luego" y corté. No paso ni un segundo que volvió a llamar la misma telemarketer y empezó a preguntar "¿Cómo? ¿Qué paso?" y yo volví a cortar. A los dos minutos volvió a sonar mi teléfono, atendí, no llegue a decir "hola" cuando del otro lado de la línea me dijeron "hijo de re mil puta, vos sos un hijo de puta, te voy a matar, tengo un revolver y te voy a ir a matar, como mierda decís que Sandra se murió, que clase de chistes haces, vos sos un hijo de puta" y las puteadas continuaron. El tipo era el hermano de Sandra. La telemarketer era amiga del hermano de Sandra. Cuando yo dije que falleció, lo llamó muy asustada.

El susto de la telemarketer nos lleva a analizar dos puntos. Primero, ¿Qué tan inútil tiene que ser una telemarketer para tener contacto directo con la familia del potencial comprador y no utilizarlo? La respuesta es muy inútil. Segundo, ¿Qué tanta mala suerte tengo que tener yo para decirle "falleció" a la única telemarketer que conocía a quien le estaba vendiendo? La respuesta es mucha.

Recién acaba de llamar otra telemarketer de American Express para ofrecerle a Sandra los fantabulosos productos nuevos que se destacan en este verano 2011, dije que no estaba. "¿le parece que llame más tarde?" me preguntó. "Si, puede intentarlo" le dije. "¿A las 6 está bien? ¿no molesto?" me volvió a preguntar. "La verdad que molestas siempre, pero diga lo que diga vas a seguir llamando, así que dale, a las 6 está bien". "Muchas gracias" me dijo y corto. La próxima vez que llamen ya tengo la solución. Cuando pidan hablar por Sandra, voy a decir "sí, soy yo" a ver si se animan a decirle a Sandra que tiene voz de hombre.

Todo eso fue hace casi seis años. El problema es que ahora los del Banco Provincia atacan de nuevo, pero en forma de grabador.

Un jueves de Septiembre 2017, 8 de la mañana, me despierta el teléfono. Atiendo algo exaltado. De otro lado de la línea hay música de espera. "Lo único que falta, un puto telemarketer a esta ahora" pensé. No era un telemarketer. Era algo mucho peor. Era una grabación. Me llamaban del Banco Provincia para avisarme que tenía una deuda y debía comunicarme urgente al 0810-DeudasBancoProvinciaYLaConchaDeTuMadre para saldarla. Corté el teléfono y, con cierta indignación aunque no mucha, me volví a dormir.

20 minutos más tarde, me vuelve a despertar el teléfono. El Caller-ID indicaba el mismo número. Atendí. Era la misma grabación. Corté con mucha bronca. Tenía el despertador a las 8:30. La vida es muy cruel a veces.

Llamé al 0810-DeudasBancoProvinciaYLaConchaDeTuMadre y les expliqué que no tengo ni deuda ni cuenta ni nada con ellos. Me pidieron mi número de teléfono y me dijeron "efectivamente usted tiene una deuda con nosotros, hace dos semanas que vencieron sus tarjetas de crédito señora Sandra".

Le expliqué al telemarketer que Sandra no vive acá hace más de una década, me respondió que iba a dejar asentado el reclamo.

Durante el resto de la mañana llamaron 7 veces más del Banco Provincia. No es chiste. Fueron 7. Yo los llamé a ellos 3 veces más, siempre con amabilidad expliqué la situación. Antes cada explicación, la misma respuesta. El telemarketer no puede modificar los datos de un cliente. Por ende, iban a seguir llamando. Desenchufé el teléfono de casa porque a mí no me van a ganar.

Lo que no puedo creer es el sistema de telecobranzas del Banco Provincia. Parece diseñado por Homero, en el capítulo que compra la máquina de llamadas y pide que le manden un dólar para ser felices. Realmente me gustaría conocer al genio ideólogo de la política de cobranzas del Banco Provincia. Después de conocerlo, me gustaría tirarle un yunque en la cabeza.

A la tarde volví a conectar el teléfono y me volvieron a llamar. Entonces se me ocurrió una idea genial y llamé a Telecom para averiguar la forma de bloquear un número. No se puede. En el celular puedo bloquear un número con tres clicks. Telecom es una empresa de 16mil empleados y entre los 16mil todavía no descifraron la fórmula de bloqueo. Hasta por un tema de seguridad debería existir esto. Pero no, no existe.

"¿Entonces no puedo hacer nada?" le pregunté con resignación a la de atención al cliente. "Si, podes cambiar tu número de línea" me contestó. La mina lo decía en serio. Solo faltaba el Plop de Condorito. Durante los siguientes días llamaron un par de veces más y después nunca más. Se ve que Sandra pagó la tarjeta.

Sandra, si por casualidad estás leyendo esto, te pido dos favores. El primero, llama al Banco Provincia y actualiza tus datos. Dale, copate Hace 10 años que no vivís acá. El segundo, me enteré que tu hermano tiene un revolver, ¿se lo puedo pedir prestado? Tengo que ir a visitar a un tipo que labura en la parte de cobranzas del Banco Provincia. Gracias.

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